¿Me valoran igual si teletrabajo?

Por: | 27 de febrero de 2014

Teletrabajo

Foto: Victor1558, Licencia Creative Commons  

Si teletrabajas, lo tienes más difícil para ser promocionado. Así de contundente es la conclusión de Kimberly Elsbach y Daniel Cable, investigadores de la Universidad de California y de la London Business School, respectivamente. El teletrabajo se plantea como una opción para la mejora de la vida laboral y personal o incluso para mejorar nuestra calidad de vida. No es de extrañar que en Estados Unidos, por ejemplo, el 83 por ciento de los menores de 29 años y el 75 por ciento de los mayores de 52 prefieran teletrabajar, según el Center for Talent Innovation de Harvard. Sin embargo, esta cifra desciende en España. Tan solo el 57 por ciento de las personas estarían dispuestas a teletrabajar, según el Libro Blanco del Teletrabajo en España; y solo el 13 por ciento de las empresas ofrecen esta alternativa. Ahora bien, ¿cuáles son las consecuencias del teletrabajo en nuestra carrera profesional? Elsbach y Cable nos dan las respuestas después de diez años de observación, de entrevistas y de pruebas a jefes con colaboradores. Veamos cuáles son sus conclusiones:

  • Cuando se les pregunta a las personas sobre el tiempo de trabajo de otros, los profesionales crean dos grupos, inconscientemente: aquellos que cumplen estrictamente el horario de su jornada laboral y aquellos que lo exceden porque llegan antes, se van más tarde o aparecen en la oficina un fin de semana… Cualquier acto de los anteriores queda memorizado tanto por jefes como por compañeros. Así pues, ya sabemos cómo estamos siendo recordados.
  • El tiempo que la persona pasa en la oficina afecta a su evaluación del desempeño, independientemente de que se sepa lo que en realidad está haciendo en ese tiempo. En otras palabras, puedes estar escribiendo en Facebook pero a ojos de la mayoría parece que trabajas mucho. Según los investigadores, los profesionales que cumplían su jornada eran valorados como responsables y confiables. Los que la excedían eran considerados personas comprometidas y dedicadas. La conclusión es demoledora: ser visto en el trabajo, aunque no se sepa lo que estás haciendo, genera que las personas tengan mejor consideración de ti. Y, por supuesto, una buena consideración es el punto de partida de todo lo demás. Por ello, las conclusiones del estudio confirman que las personas que trabajan más tiempo desde su casa se encuentran con evaluaciones de desempeño más bajas, disfrutan de menores subidas de salario y optan a menos promociones en su carrera.

Si lo que importa son los resultados para una empresa, ¿por qué el tiempo afecta tanto? Para dar respuesta a esta pregunta, Elsbach y Cable hicieron una serie de experimentos en los que se facilitaba a diferentes directores descripciones de sus empleados para que hablaran sobre ellos. Lo que buscaban realmente eran los rasgos que estaban debajo de esta descripción. Cuando se trataba de una persona que cumplía el horario de su jornada laboral, los directores eran un 9% más propensos a decir que era confiable y responsable. Cuando se mencionaba un colaborador que excedía el tiempo de su jornada, eran un 25% más propensos a valorarle como comprometido y dedicado. Es decir, inconscientemente se infieren atributos que son cruciales para valorar el desempeño… aunque quede completamente olvidada la productividad.

Como los teletrabajadores son de algún modo conscientes de ello, también desarrollan sus propias estrategias para reducir la falta de equidad. Los investigadores no se les escaparon estas tácticas e incluso, las cuantificaron:

  • El 83%  aprovechaba la tecnología para aportar informes del estado de su trabajo, a través del teléfono y del correo electrónico.
  • El 35%  potenciaba su visibilidad cuando acudían a la oficina. En esos momentos trabajaban muy duro, no les importaba exceder el horario laboral, y trataban de reunirse con su supervisor para hacer un seguimiento de sus proyectos.
  • El 26% mostraba una disponibilidad inmediata cuando estaban trabajando en casa, recibiendo llamadas y contestando a los correos de la misma manera que si estuvieran en la oficina.
  • El 22% se aseguraba de que sus superiores supieran quienes eran y en qué estado se encontraba su trabajo. Si iban a la oficina, se pasaban a saludarles, charlaban sobre los proyectos…
  • El 20% optaba por enviar un mensaje o un correo cuando empezaban su jornada y en el momento que terminaban, como señal de que cumplían los tiempos aunque nadie les estuviera viendo.

Aunque podríamos teletrabajar más, parece que las oportunidades de desarrollo se ven mermadas de un modo injusto en términos de productividad. Si queremos incorporar políticas de conciliación y de calidad de vida, tendremos que estar atentos a estas dificultades y comenzar a concienciar tanto a jefes como compañeros sobre sus ventajas. Si buscamos resultados, el tiempo ha de ser un recurso que no un fin. Aquellas empresas y jefes que lo entiendan tendrán más posibilidades de desarrollar el talento tanto de los que están en la oficina como los que trabajan desde sus casas.

Referencias

Elsbach, K. & Cable, D. (2012). Why showing your face at work matters. MIT Sloan Management Review, 53, 10-12

Jack & Suzy Welch (2007). The importance of being there. Publicado en Business Week

Nilles, J. (1994). Making telecommuting  happen. N.Y. : Van Nostrand Reinhold

Hay 13 Comentarios

El teletrabajo es un empleo digno como cualquier otro, la diferencia es que no requieres el estar en una empresa u oficina para poder desempeñar tus labores.

Al trabajar desde casa se debe tener una mayor disciplina y organización, ya que debes poder separar lo laboral de lo familiar

Trabajar desde casa es práctico si no falta material de oficina, claro está. Un saludo

hola,

Felicidades por el artículo. Muy interesante. Estamos arrancando una red social para teletrabajadores (www.housis.es). En la web resaltamos las dos vertientes la ventajosa y la que no, de trabajar en casa. Nos gustaría por favor que nos dieras tu opinión. Muchas gracias
un saludo,
Montse

Desde mi punto de vista, y propia experiencia, mucha gente piensa que por trabajar en casa te tiras todo el día viendo la tele y trabajando desde el sofá. Incluso en algunos casos, parece que debas llevar las tareas del hogar como si no estuvieras trabajando en todo el día. Resulta injusto para los teletrabajadores. En nuestro blog de Concilia2, hemos tratado el tema del teletrabajo en varias ocasiones como este artículo. 5 cuestiones fundamentales antes de teletrabajar. http://www.concilia2.es/blog/5-cuestiones-fundamentales-antes-de-teletrabajar/ Un saludo.

¡Excelente tema el que has tocado! Trabajo en esta modalidad y concuerdo con que es muy difícil la validación.

Por aquí también teletrabajamos, y sabemos que tiene sus partes buenas y sus partes males. Consejos como estos (http://www.concilia2.es/blog/teletrabajo-nos-dejas-darte-unos-consejos/) creo que sirven de mucha ayuda. Tener un horario claro para no hacer ni más ni menos, establecer una rutina, etc...

Un saludo.

Gracias por los comentarios. Manel, estoy totalmente de acuerdo: Los líderes han de saber adaptarse también.
Pedro, el teletrabajo al igual que cualquier otro desempeño requiere de indicadores. Si no se mide, las valoraciones resultan muy arbitrarias.
Gracias por compartir vuestras experiencia, Xs, Sonia, Isanova. Está claro que depende de cada persona, empresa y función.

El problema de la falta de valoración del teletrabajo no es este en si sino el responsable de valorarlo, que todavía está impregnado de una cultura anquilosada en el pasado.
Manel Macià

La cultura latina nos genera desconfianza bilateral entre el empleado y el empresario. Aquí sólo puede funcionar el teletrabajo si se puede comprobar y se puede demostrar no sólo el trabajo, sino también el esfuerzo y tiempo dedicado. Existen soluciones para demostrar el trabajo (WorkMeter), pues si no se monta un sistema de medición de algún tipo, es muy difícil que en nuestra cultura triunfe el teletrabajo.

Llevo 5 años teletrabajando, me lo pidió mi jefa para ahorráse pagar un puesto de trabajo en la oficina. Todos mis compañeros trabajaban en centros en otras ciudades, así que igualmente el trabajo con mi grupo era en remoto. Al principio te obsesionas con demostrar que trabajas, que aparezcas siempre disponible en el sistema de chat de la empresa, que respondas al instante, igual con el teléfono... Llegas a comer al lado del portátil en 5 min, hasta que aprendes a ponerte horarios, obligarte a hacer un paro para desayunar y otro para comer, tomándote el tiempo que se toman los compañeros que van a la oficina. Para ellos en el momento en que pisan la oficina están trabajando, ves que van a por un café o salen a fumar y lo cuentan como trabajo... Con el tiempo normalizas las cosas, pero evidentemente te has de ganar la confianza de los jefes y no te valoran igual, es el anti-promoción. Por mucho que saques el trabajo, no te ven! Trabajas más horas pero al no tener que desplazarte, quedas igual... Lo mejor, no tener que comer de menú!! A mi me compensa y más en tiempo de crisis y despidos, te ahorras vivir el mal rollo en la oficina, los macutazos continuos... Cuando voy a la oficina me deprime ver como están los ánimos!!

Yo he trabajado desde casa y me parece una solución genial. No pierdes tiempo en ir y volver del trabajo y aprovechas muchísimo más el tiempo, pero deben confiar en ti y debes dar resultados para que valoren tu trabajo http://xurl.es/9ik46

Yo he tenido dos teletrabajos y mi experiencia no es muy positiva: tus compañeros te odian porque piensan que no das clavo; tus jefes no valoran el trabajo que haces, ni si tienes que echar más horas para terminarlo, porque no ven si lo haces... Fue cómodo mientras mis hijos fueron pequeños, pero ahora le veo muchísimos más inconvenientes que ventajas.

en general por desgracia no, cierto es que se mira con cierta envidia esto...

salu2

http://elforexfacil.blogspot.com.es

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Sobre el blog

En el laboratorio de la felicidad analizamos experiencias, recogemos investigaciones y aportamos claves para vivir de un modo más saludable y optimista. Ponemos un microscopio para entendernos un poco mejor a nosotros mismos en nuestra relaciones personales y profesionales y ofrecemos fórmulas prácticas para incrementar nuestras dosis de felicidad en el día a día.

Sobre la autora

Pilar Jericó

Pilar Jericó. Curiosa del ser humano, de las emociones y de las relaciones personales. Es socia de la consultora Be-Up, coach y doctora en organización de empresas. Escritora de ensayos y novela y conferenciante internacional desde 2001. www.pilarjerico.com.

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