¿Contagias energía o la robas?

Por: | 02 de marzo de 2014

Enchufe

Los equipos son estados de ánimo, como lo son las familias o los grupos de amigos. Podemos estar en entornos donde nos sentimos bien y en otros donde nos venimos abajo. Hay personas que nos contagian energía positiva y nos animan a dar lo mejor de nosotros mismos; otras, sin embargo, preferimos estar a varios kilómetros de distancia por su visión tan negativa o por el poco entusiasmo que nos generan. Estas últimas son los “ladrones de energía” y seguro que todos conocemos a alguno. Tanto unas como otras conviven en los equipos (familias, amigos…) y de dicha interacción depende el rendimiento y parte de la felicidad de sus miembros. Ya sabemos, con energía negativa es muy difícil sentirse con fuerzas, ser optimista y, por supuesto, rendir en el trabajo. Sin embargo, la ciencia no se contenta con intuiciones y se apoya en métodos rigurosos para saber de qué depende que seamos energizantes o no.

Rob Cross, Wayne Baker y Andrew Parker, investigadores de la Universidad de Virginia, de Michigan y de Stanford, respectivamente, utilizaron por primera vez técnicas analíticas y matemáticas para estudiar cómo se distribuye la energía de las redes sociales en una organización. Cada red social tenía entre 44 y 125 personas, y en ellas unos destacaban por ser energizantes (personas que aportan y contagian energía), y otros por ser desenergizantes (personas que la roban o la destruyen en los equipos). En la investigación clasificaron a unos y a otros, y lo más importante, identificaron los motivos que había debajo. Para ello, realizaron entrevistas donde valoraron el tipo de liderazgo, los roles, sus motivaciones, la opinión que tenían hacia otros compañeros… En definitiva, buscaron que los entrevistados compartieran su visión sobre sus interacciones cotidianas y qué repercusión tenía en su trabajo. De todo ello, listaron las cualidades que caracteriza a una persona energizante. Veámoslas a continuación para poder aplicarlas a nuestro día a día:

  • Aporta ideas que inspiren. Las personas que participaron en la investigación resaltaron la capacidad de los energizantes para crear una visión que estimula. Mientras que los “ladrones” ven obstáculos a cada paso, los otros aportan posibilidades realistas para alcanzar los objetivos.
  • Deja espacio para que los demás contribuyan. Si para aportar energía es necesario contribuir, también lo es permitir que los demás participen y se sientan escuchados. En la investigación, cuando describían a los desenergizantes hablaban de personas que parecían conocer todas las respuestas y no creaban oportunidades para escuchar otros puntos de vista, lo que terminaba en la ley del silencio o del aburrimiento. Así pues, la escucha activa potencia la energía positiva y crea ambiente de aprendizaje.
  • Ser flexible. Los energizantes mostraron apertura para abordar los objetivos. Los investigadores descubrieron que estos asumían el cambio, no se peleaban por un camino preconcebido, sino que se adaptaban a las circunstancias.
  • Busca el beneficio colectivo (sin olvidar el sentido del humor). Las personas entrevistadas definían a los energizantes como comprometidas e íntegras. Consideraban que anteponían el beneficio colectivo al personal y destacaban la coherencia entre lo que decían y lo que hacían. Además, cuando hablaban de la intensidad que había en algunas interacciones, usaban el sentido del humor para relajar el ambiente.
  • Expresa esperanza. Las emociones ayudan a la energía positiva o negativa y, curiosamente, los investigadores descubrieron que la esperanza jugaba un papel crucial. En la medida que seamos capaces de expresar posibilidades futuras sinceras pero optimistas hasta en momentos complicados, ayudaremos a despertar el entusiasmo en los otros.

Fórmula

Todos podemos contagiar energía positiva en la medida que aportemos ideas convincentes, dejemos espacio a la contribución de los demás, seamos flexibles, busquemos el bien común y expresemos esperanza hasta en momentos difíciles. 

Referencias

Cross, R., Baker, W. y Parker, A. (2003). What creates energy in organizations? MIT Sloan Management Review

Wasserman, S. y Faust, K. (1994). Análisis de la Red Social : Métodos y Aplicaciones. Inglaterra: Cambridge University Press.

Hay 6 Comentarios

Magnífico artículo Pilar. Me quedo con un nuevo valor de SABER ESCUCHAR: "potencia la energía positiva y crea ambiente de aprendizaje".

Totalmente es asi ! siempre tenemos personas que nos elevan. otras nos sacan energia, es muy fácil verlo,sentirlo. pero que te roban la energia...grán verdad.

Groucho_Marx, totalmente cierto… a veces la ciencia confirma lo que en Oriente se decía hace mucho tiempo.

Esto ya lo sabe el hinduismo hace 4000 años, los que aportan energia se llaman Rajasicos y los "chupadores" de energia Tamasicos, cuantas veces se pagan estudios o se presentan datos como novedosos sin serlo ????

`Hay dos clases de gente: los que van a alguna parte, y los que no van a ninguna´. Lee Marvin en “La leyenda de la ciudad sin nombre”.
En el post ACTITUD 2014:
http://basketandtalent.com/2014/01/23/actitud-2014/

Hay personas que contagian energía y alegría http://xurl.es/9ik46

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Sobre el blog

En el laboratorio de la felicidad analizamos experiencias, recogemos investigaciones y aportamos claves para vivir de un modo más saludable y optimista. Ponemos un microscopio para entendernos un poco mejor a nosotros mismos en nuestra relaciones personales y profesionales y ofrecemos fórmulas prácticas para incrementar nuestras dosis de felicidad en el día a día.

Sobre la autora

Pilar Jericó

Pilar Jericó. Curiosa del ser humano, de las emociones y de las relaciones personales. Es socia de la consultora Be-Up, coach y doctora en organización de empresas. Escritora de ensayos y novela y conferenciante internacional desde 2001. www.pilarjerico.com.

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