Un día sin reír es un día perdido

Por: | 07 de abril de 2015

Humor02

Así de simple y así de difícil a la vez. Sonar el despertador, madrugar, escuchar quejas de jefes o clientes, cenar mientras saboreas las ‘agradables’ noticias del informativo, fregar… y a dormir. ¿Te resulta familiar este tipo de día? Visto así no parece que haya mucho espacio para reír a carcajadas. Ahora bien, reconozcamos algo. Por muy ajetreada que sea nuestra agenda, seguro que es posible en 24 horas encontrar ese momento y esa situación para sonreír o hacer más agradable la vida a los demás. Muchas veces, esperamos al fin de semana para relajarnos y para reírnos en compañía de los nuestros. Pero es un error, aunque sea solo por una cuestión estadística. Dos días de sonrisa en comparación a cinco laborales serios es demasiado tiempo perdido. Así pues, un lunes puede ser un gran día para reír. ¿Por qué no?

El trabajo nos evoca a algo serio. De hecho, el origen de la palabra “trabajo” proviene de un instrumento de tortura (casi nada) o el término negocio significa en latín “no ocio”. Con este punto de partida, no parece que haya mucho espacio para la distención. Pero, ¿qué pasa si cambiamos las reglas?

“No he trabajado ni un día en toda mi vida. Todo fue diversión”. Thomas 

Albert Einstein le escribió una carta a su hijo y le recomendó que hiciera lo que hiciera, no olvidara de ponerle pasión, que disfrutara con lo que hiciera. Esa había sido la clave de su aprendizaje del gran genio y que, además, confirma la ciencia. Cuando estamos de buen humor, según estudios de la Universidad de Harvard, somos más productivos en el trabajo. De hecho, realizamos progresos en el 76% de los días en los que estamos contentos. A este respecto, otro estudio, esta vez de la Universidad de Ohio, concluye que un buen estado de ánimo de los agentes comerciales a los que observaron su comportamiento durante tres semanas fue sinónimo de un crecimiento del 10% en sus ventas con respecto a los vendedores malhumorados. También la Universidad de Amsterdam, junto con la de Nebraska, analizó 54 reuniones de empleados en dos empresas alemanas. Se observó que de los encuentros distendidos que añadían el componente humor-risa, salían propuestas e ideas mucho más constructivas. Y como las empresas lo saben, se afanan en generar espacios donde las personas se sientan bien y trasmitan emociones positivas… Incluso conozco el caso de una compañía en donde, por iniciativa de los propios empleados, en el departamento de atención al cliente, han colocado espejos. De manera que antes de coger una llamada, se miran y ven si están sonriendo. Son conscientes que la sonrisa llega aunque sea a través del teléfono.

Esto no quiere decir que antes de ir al trabajo escuchemos todos los chistes que corren por la red y martiricemos a nuestros compañeros, ni que hablemos como Chiquito de la Calzada o que lo confundamos con el sarcasmo o el humor a costa de otros. Como decía Shakespeare, “puede uno sonreír y sonreír… y ser un canalla”. El mejor humor comienza con uno mismo y para eso, necesitamos dejar de sentirnos “tan importantes” y desarrollar la empatía inteligente.

En definitiva, el humor ayuda en el ámbito laboral y personal. Genera un sinfín de beneficios: Mejora la salud, la capacidad respiratoria, reduce la hipertensión, fortalece el corazón, elimina el estrés y la depresión, frena el insomnio, mitiga el dolor… y además ayuda en gran medida a encontrar pareja. Para Eduardo Jáuregui, autor del libro ‘Amor y humor’, el segundo es uno de los fundamentos principales del arte de amar. Si alguien nos hace reír nos caerá mejor y nos atraerá más y, en el ámbito de la pareja, además, mejora la comunicación, el respeto y la confianza. No está mal.

¿A qué esperamos? ¡Animemos esas caras tan serias!

Hay 10 Comentarios

Manuel, José, Susi, Miguel, Bergante, Melilla, muchas gracias por vuestras interesantes aportaciones y reflexiones.
Manuel, me ha encantado eso de la que la risa es la distancia más corta entre dos personas.
Muy buena la anécdota de Tomás Moro y lo de dejar de tomarnos tan en serio, José.
Susi es muy cierto, hay momentos en la vida que la tristeza es la realidad que vivimos más allá del trabajo que tengamos, pero tú lo dices con ser amable y educado es más que suficiente. Gracias por tu reflexión.
Miguel, gracias por la infografía es muy inspiradora y también por el artículo. Es cierto hay evidencia científica, y mucha, de los beneficios de la risa.
Bergante, gracias por compartir una historia tan bonita.
Melilla, sin duda describes lo que es una educación ideal. Es cierto que si nacemos en una familia que nos brinde un apego seguro, un amor incondicional, el crecimiento será más sencillo, pero también es cierto que si no lo hemos tenido la vida ofrece muchas oportunidades para recuperar la alegría de vivir y, como bien dices, "compartir la experiencia de la vida, vista con los ojos de la aventura desde la confianza de vernos limpios por dentro, queriendo contagiarla a los demás". Es muy bello.

Magnífico artículo. Os invito a leer el post que publiqué el 6 de abril (interesante sincronía): "La risa, la alegría, la felicidad y el sentido del humor en la empresa":
https://manhurtadofer.wordpress.com/2015/04/06/la-risa-la-alegria-la-felicidad-y-el-sentido-del-humor-en-la-empresa/
Por cierto, ¿sabíais que la risa es la distancia más corta entre dos personas? :) Os deseo una feliz y alegre semana.

También os invito a leer (no lleva más de tres minutos) este post: No te tomes tan en serio http://wp.me/p5lqd6-gV vía @wordpressdotcom
Me encanta haber encontrado este blog. Un saludo cordial

Quizás pueda interesaros esta entrada de mi blog 'Dame tres minutos'. Se titula 'Sonríe, en serio'. http://wp.me/p5lqd6-3q
Qué importante es hacerlo! Por ti. Por todos.

En lo que expone la autora del blog hay algo en lo que me parece que es distinto, no hay que comparar la relación de pareja con la relación laboral, por supuesto que en la primera se valora bastante el buen humor, en el trabajo dependerá del que sea, hay trabajos en los que se necesita que se muestre alegria o al menos no manifestarse malhumorado, sobre todo si son de atención al público, pero también es verdad que con ser amable y educado puede ser suficiente no siendo necesario estar continuamente con la sonrisa en la boca; lo que no cabe duda es que el reir es algo bueno, muy bueno, pero no siempre se puede estar contento porque no siempre te ocurren las mismas cosas en la vida, habrá dias mejores y otros peores y el estado de ánimo puede cambiar, por lo tanto veo bastante complicados aquellos trabajos que exijan una conducta feliz cuando la tristeza va por dentro, un ejercicio bastante dificil para los que le toca ejercerlo.

Un buen lugar donde podrás reir y cantar hasta altas horas de la noche, tomarte unas copas y disfrutar con tu pareja o amigos... todo ello escuchando la mejor música de los años 70, 80 y 90. http://www.45revoluciones.es

Muchas gracias por el post, muy inspirador y motivador.
No puedo estar más de acuerdo con lo que señalas. En relación con ello comparto con vosotros un par de enlaces que redundan en lo mismo:
Razones (científicas) por lasque deberiamos reir más: http://www.forbes.es/actualizacion/3472/hay-razones-cientificas-por-las-que-deberiamos-reir-mas
y una infografía sobre 12 cosas que la gente feliz hace de manera diferente: https://www.pinterest.com/pin/491877590528909000/
¡Seguimos, gracias por el post!

Asi es ! Un día sin reír es un dia perdido, porque ello significa que la amargura nos ha ganado la partida. Os cuento una pequeña anécdota: Tenemos una amiga que nunca había tenido prisa para formar pareja. Un buen dia se encontró con un antiguo vecino,que le había fallecido la esposa hacía menos de dos meses. Casi no sabía que decirle, porque el hombre estaba realmente triste y como al pasar se le ocurrió decirle unas palabras que llevaban consigo unos elementos graciosos y el hombre se rió de buena gana. Este hombre repitió el encuentro, y nuestra amiga se esmeraba en tener algunos chistes de buen gusto para entonar el ánimo de él. Iniciaron una hermosa amistad y a los 6 meses de tan encantadores momentos, este hombre le pidió matrimonio a nuestra amiga.Son de las parejas mas felices que conocemos, pero sin duda alguna son todo cuanto es esperable de dos personas que se aman: Uno solo !! Cordiales saludos.

Esto es una pelotudez, Mirá si me voy a "perder" un día porque no se me dio andar sonriéndome como una estúpida. Si no tengo ganas de sonreir, NO LO VOY A HACER. Y menos en las fotos, me parece algo tan ridículo y cualquiera. A quién se le ocurrió esa pendejada de que hay que salir siempre sonriendo en las fotos? No me gusta sonreír en las fotos, banquénsela. Me rompe tanto las pelotas cuando salta ese pelotudo que pide "a ver gente, una sonrisita para la foto", andá a cagar!!
Y aguante Posh Spice que salía seria en todas las fotos mientras que las demás pelotudas salían sonriendo como unas huecas. Así lo conquistó ella a David Beckham xDD

En general el concepto de la alegría o la felicidad personal se entiende como el ser positivos en la vida, desde el optimismo de sentirse las personas sanos de cuerpo con suerte, y también de mente.
Tener la conciencia tranquila ayuda bastante, sin perder la inteligencia por el camino, lo que nos permite el ir con los ojos abiertos, ejerciendo nuestra personalidad.
Pero el optimismo y la confianza en nuestras capacidades se adquieren en la infancia, a la sombre de unos padres y unas madres que nos dieron cariño y mimos.
Y a ser posible con unos mínimos necesarios de formación y estabilidad familiar, como un tiesto en el que la planta nuestra personalidad, y que puede crecer y permitirse el lujo de ser optimistas con los demás.
El tener recursos propios de sobra para poder repartir entre los demás en forma de empatía, de comprensión y de bondad o colaboración.
Sin que se nos deteriore el alma por dentro a causa de nuestras carencias.
Funciona en la mayoría de personas encajadas en una normalidad corriente, que les crece el optimismo por nacer en un medio adecuado respirando desde niños los afectos entre los suyos y la estabilidad.
Moldeando en la formación de la juventud esa semilla que luego madura en un carácter compasivo y seguro.
Que sintoniza con la satisfacción personal y con la alegría por vivir y compartir la experiencia de la vida, vista con los ojos de la aventura desde la confianza de vernos limpios por dentro.
Queriendo contagiarla a los demás.

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Laboratorio de Felicidad

Sobre el blog

En el laboratorio de la felicidad analizamos experiencias, recogemos investigaciones y aportamos claves para vivir de un modo más saludable y optimista. Ponemos un microscopio para entendernos un poco mejor a nosotros mismos en nuestra relaciones personales y profesionales y ofrecemos fórmulas prácticas para incrementar nuestras dosis de felicidad en el día a día.

Sobre la autora

Pilar Jericó

Pilar Jericó. Curiosa del ser humano, de las emociones y de las relaciones personales. Es socia de la consultora Be-Up, coach y doctora en organización de empresas. Escritora de ensayos y novela y conferenciante internacional desde 2001. www.pilarjerico.com.

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