Ladrones de fuego

Gil de Biedma: directo al corazón de las sensaciones

Por: | 15 de diciembre de 2011

JAIME GIL DE BIEDMA   (1929-1990)

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     Se podía aventurar que el poeta barcelonés Jaime Gil de Biedma cifró el valor de su existencia en el hecho mismo de vivir, sin importarle todo lo demás, incluida la necesidad de escribir. Más tarde, cuando se dio cuenta que mediante la escritura podía volver a vivir aquello que vivió, entonces nació el poeta que habitaba dentro de sí.
     Para construir su mundo personal de poeta quiso dar mucha importancia al oído, al punto de llegar a decir: “He escrito de oído, pero el oído de cualquier poeta, no sólo el mío, es un producto que se adquiere, se consolida, se enriquece, se endurece y se pierde”. El oído debe alcanzar, según su criterio, la más ajustada adecuación del ritmo, las alternancias de tensión y modulaciones tonales.
     Llevaba hasta sus más radicales consecuencias no entregarse del todo a nada, porque ésa era la esencia de ser del poeta. Aducía que limitarse era una de las cosas más importantes para el poeta. “El arte es hijo de la limitación”, aseguraba, para afirmar a continuación: “el arte es una manera de intentar ir más allá de la influencia de la vida”. 
     No daba importancia al hecho de entender o no entender un poema, y lo subrayaba así: “Entender un poema es una actitud absolutamente secundaria, porque si a uno le gusta el poema, a la larga acabará entendiéndolo”. Se propuso escribir sin imágenes ni retórica ni esteticismo, solo ateniéndose a un único cuidado: “En poesía, el único error es escribir malos poemas”, proclamaba en voz alta.
     Tuve ocasión de entrevistarle en tres ocasiones. Una de ellas por escrito. Las otras dos en persona. La primera de ellas se llevó a cabo en su casa de Barcelona. Fue una entrevista larga y profunda, que él calificó como una grave conversación, según la dedicatoria estampada en uno de sus libros. En la otra se comportó de diferente manera. Sacó a relucir aquel hombre que le acompañaba en los momentos malos, displicente, arrogante y áspero como un salivazo de taberna. Quería hacer ver al entrevistador que él lo sabía todo de su poesía y de la literatura universal. 
     Cuando transcribí la cinta de la primera entrevista, comprobé la gran afinidad que existía entre sus poemas, sus libros de prosa y las palabras que confió a mi magnetófono. Aunque poseía una vasta cultura literaria, no usaba palabras rebuscadas ni se escudaba en los fulgores de las metáforas. Deseaba que su poesía constara de palabras sencillas, cada una en su lugar. Iba directamente al corazón de las sensaciones.
     Gil de Biedma en tiempos franquistas cultivó el malditismo, lo cual constituía una actitud provocadora y enormemente irónica. Por mi parte, juzgo sus poemas por su creativa y vitalista capacidad de convertir un tugurio en una alcoba regia. 
     Respecto a su propio mundo, dejó señalado cómo le gustaría vivir: “En un viejo país ineficiente, / algo así como España entre dos guerras / civiles, en un pueblo junto al mar, / poseer una casa y poca hacienda / y memoria ninguna. No leer, / no sufrir, no escribir, no pagar cuentas, / y vivir, como un noble arruinado, / entre las ruinas de mi inteligencia”. 
    Cuando murió Jaime Gil de Biedma, la tierra sabía que recibía a un huésped de honor: al buen poeta que, fuera del desprecio que le infundían los malos poetas, nunca creyó poseer verdades, sino que vivió poseído por ellas.

                                                    [el siguiente personaje Ugo Tognazzi]

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Qué sorpresa tan grata encontrar este blog del Sr. Merino y sus “Ladrones de Fuego”. Personalmente le he seguido a través de sus críticas artísticas en diferentes medios y de sus libros sobre arte y literatura. Concretamente en el titulado “Estos Diez”, pude descubrir, gracias a sus lúcidas entrevistas, interesantísimas reflexiones de diez artistas contemporáneos destacados en diversas áreas de la cultura. Entre ellos, además de Gil de Biedma, están Siqueiros, Juan Benet, Julio Caro Baroja. Luis de Pablo, Antonio Fernández Alba, Carlos Fuentes, Jorge Oteiza, Juan Rulfo y algún otro. De todos ellos extrae su razón y su corazón.
Centrándome en éste admirado poeta , he de decir que no he podido nunca comprender el motivo por el cual Gil de Biedma se negó a admitir en su entrevista transcrita en el citado libro, la genialidad de James Joyce y de su “Ulises”. El debate entre ambos escritores me resultó muy aleccionador.
En definitiva, creo que este blog es una oportunidad de profundizar en el mundo del arte encontrando las claves de preguntas que deberíamos plantearnos. Cada llama aviva el fuego.

Gracias Jose Luis por tus inteligentes y acertadísimos comentarios sobre Gil de Biedma. Hay muchas poesías impactantes de este gran poeta, traigo aquí una estrofa de unos de sus poemas, adecuado para la época del año que nos ha tocado vivir:

Diciembre es esta imagen
de la lluvia cayendo con rumor de tren,
con un olor difuso a carbonilla y campo.

Diciembre es un jardín, es una plaza
hundida en la ciudad,
al final de una noche,
y la visión en fuga de unos soportales.

Un abrazo navideño.
Santi

"La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada.

La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar "superado"

Espectacular Gil de Biedma. Su obra y su manera de entender la poesía. Me llevo, sobre todo, eso de que “Entender un poema es una actitud absolutamente secundaria, porque si a uno le gusta el poema, a la larga acabará entendiéndolo”. Me parece una verdad revelada.

De esas que no tenías, hasta que un día tienes. Como los cuentos que un niño pequeño pide una y otra vez que le repitan. Porque de alguna manera saben, aunque no entiendan, que hay algo ahí que es para ellos. Y suenan como canciones una y otra vez.

Gracias por traerlo, Jose Luis.

Resultan muy didácticas sus apreciaciones sobre Gil de Biedma y su forma de entender la poesía. Con su "lupa" vemos a un hombre con sus cualidades y faltas que tradujo la vida a la poesía.

larga vida a la bici publica, esto sin duda, pero que se puedes decir de los que utilizamos nuestra propia bici?

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Sobre el autor

Jose Luis Merino

Jose Luis Merino nació en Bilbao. Vive en esa ciudad. Es autor de 14 libros de arte y literatura. Trabaja en la actualidad en cuatro más, asimismo de arte y literatura. Ha tenido muchas edades. Ahora tiene la edad que representan sus palabras.

Sobre el blog

Como lo haría un fotógrafo de palabras, en este blog aparecerán retratos o semblanzas de gentes de la cultura. La mayoría de ellos son ladrones de fuego, en el sentido rimbaudiano del término. También se hablará de arte y poesía (el único ángel vivo sobre la tierra), en tanto se descubre cuánto hay de auténtico y de falso en esos dos universos.

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