Ladrones de fuego

La pícara mirada de Italia (Ugo Tognazzi)

Por: | 19 de diciembre de 2011

UGO TOGNAZZI  (1920-1990)

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     El actor italiano Ugo Tognazzi, cuyo currículo abona 150 películas, vino a Bilbao invitado a un simposio sobre gastronomía. Fui a entrevistarle. Vestía un traje oscuro, gabardina clara, camisa azul cobalto en la pechera y blancos –como sorbos de leche– el cuello y los puños, corbata negra. Lucía un rostro bronceado, ojos chispeantes, un leve bigote a juego con su burlona sonrisa. Como la traductora era joven y guapa, el actor parecía peinarle los cabellos rubios con la mirada. Todo esto con la mayor cortesía y disimulo imaginables. 
     Sus primeras palabras estuvieron dedicadas al apartado gastronómico. Tognazzi aseguraba que para el hombre cocinar es una novedad. “En las cocinas de las casas hay aditamentos nuevos que al hombre le gusta descubrir. Es más, si me pidieran opinión, propondría que la mujer estuviera trabajando fuera de casa todo el día, y los hombres cocinando e incluso limpiando la cocina". 
     Al hablar de su infancia, no podía referirse a platos exquisitos, porque su familia era muy pobre. En aquel tiempo su bocado favorito eran las anchoas. Como cocinero, en ese momento se veía como un diletante, un experimentador que hacía todo aquello que le resultara nuevo y excitante. “Para mí –subrayó–, el único refugio para salir de un fracaso amoroso es meterme en la cocina y cocinar”.
     Vivía con su familia en el campo. Poseía una pequeña granja junto a la casa, donde cultivaba personalmente todo, con la ayuda de un empleado. Tenía su propio vino, 120 cabras, legumbres y hasta el agua la obtenía de manera particular. Cocinaba-comía del cultivo proporcionado según las estaciones.
     La conversación derivó hacia el cine, aunque sin salirnos al principio de la estela gastronómica. Habló de la película La grande bouffe, donde los actores comían de verdad. Cuando tuvo que comer paté con cuchara le fue imposible hacerlo. Y en vez de paté le prepararon una mousse de chocolate, de aspecto parecido, para poder así comer durante el rodaje, porque si no se hubiera muerto de verdad.
     Del mundo de los cómicos, prefería a Chaplin, contemplando su obra completa, aunque como cómico creía que el mejor era Buster Keaton. Cuando le pregunté sobre Totó, Aldo Fabrizzi y Vittorio de Sica, contestó: “Son tres tipos completamente distintos. Totó, como mimo, es insuperable, como máscara es diferente a todos. Fabrizzi, físico aparte, está más cerca de mí (yo de él); es un actor que podía hacer películas cómicas y dramáticas; y es también un gastrónomo. Sica es un gran director y un buen actor”.
     Le pedí que se juzgara a sí mismo como actor. “El público de Italia, más que como actor, me ve como uno de ellos. Es un proceso de identificación. Para mí es más difícil ser natural en la vida que en el cine. En el cine no actúo, y en la vida en cualquier instante y situación estoy actuando”. 
     En el momento de despedirnos, el actor suministró a la traductora un gentilísimo besamanos. La joven sonrió tras el carmín. Acto seguido, Tognazzi se puso unas gafas oscuras que le hicieron invisible por unos momentos, y se fue, como un fauno pagano, con su pícara sonrisa hacia no se sabe dónde.

 

                                                 [el siguiente personaje Ernesto Sábato]

 

Hay 7 Comentarios

Preciosa evocación de don Ugo y, además, exenta de la menor pedantería. Lo cual es muy de agradecer.

Al amigo Tonacci le recuerdo muy gratamente en "La historia de un hombre ridículo", donde ofrecía todo un recital interpretativo. Pero, sobre todo, en esa grandiosa comilona "ferreriana" que, con todos sus excesos e histrionismos, reunía al "festín" existencialista a cuatro monstruos del cine europeo, sin duda de los más grandes: nuestro invitado de honor (sombrerazo, "please"); Phillippe Noiret ("La vida y nada más"); Marcelo (no hace falta mentar el apellido) y Michel Piccoli ("Max y los chatarreros", entre tanto buen cine suyo). Y con ellos, no se puede olvidar, ni mucho menos, a la estupenda actriz italiana Andrea Ferrol que, casi podríamos decir, se come al "cuarteto" con patatas y lo que haga falta.

Saludos cordiales.

En estos tiempos que corroen, es una suerte poder desintoxicarse leyendo unas fotografías tan personales como las que aparecen en este blog. Cada uno de los retratos que se han publicado, tiene una magia especial que su autor ha sabido transmitirnos con ágil sensibilidad. Efectivamente, la mirada del Sr. Tognazzi, lo dice todo. Como gran actor que ha sido, ha trabajado con los mejores directores del cine italiano, La Grande Bouffe es una magnífica parodia de nuestra sociedad actual que ha perdido el rumbo hace mucho. Gracias al fotógrafo por orientarnos con su brújula de fuego.

En el cine no actúo, y en la vida en cualquier instante y situación estoy actuando. autodefinición escueta, y sin embargo un gran despliegue de conocimiento ! bravo ugo, no eras de mis preferidos, sin embargo esta entrevista me ha acercado mas al ... personaje !

Ugo Tognazzi era uno de los grandes, si bien la película La Grande Bouffe (La gran comilona) no es su mejor interpertación, pero sí una de las experiencias más notables y surrealistas que se haya vivido jamás en el campo de la cinematografía: la comida inunda la pantalla y atiborra los ojos y estómagos de los espectadores.
Jose Luis, has descrito muy bien, con breves pero agudas pinzeladas el carácter de Ugo: actor en la vida y persona en el cine.
Gracias por acercarnos a tan maravillosos personajes.
Un abrazo
Santi

Great work. Thanks a lot for post.

Parece que estamos viendo la entrevisa con este excelente pícaro y actor. Tanto él como el resto de los actores cómicos que cita, logran provocar una sonrisa instantánea en nuestra alma. Todos ellos han contribuido a nuestro bienestar sicológico.
Esta fotografía animada es otra muestra de sensibilidad del autor de estos "Ladrones de Fuego", que sabe alternar personajes tan distintos de nuestro panoma cultural de un modo ingeniosamente indisciplinado y ameno.


La gente siempre miente, constantemente, en cualquier lugar y momento, con todo y mucho más con el sexo, ¿por qué?, porque no tienen memoria y porque la inmensa mayoría no saben que mienten y se creen incluso sus propias mentiras.

Saludos.

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Sobre el autor

Jose Luis Merino

Jose Luis Merino nació en Bilbao. Vive en esa ciudad. Es autor de 14 libros de arte y literatura. Trabaja en la actualidad en cuatro más, asimismo de arte y literatura. Ha tenido muchas edades. Ahora tiene la edad que representan sus palabras.

Sobre el blog

Como lo haría un fotógrafo de palabras, en este blog aparecerán retratos o semblanzas de gentes de la cultura. La mayoría de ellos son ladrones de fuego, en el sentido rimbaudiano del término. También se hablará de arte y poesía (el único ángel vivo sobre la tierra), en tanto se descubre cuánto hay de auténtico y de falso en esos dos universos.

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