Ladrones de fuego

Lola de España

Por: | 16 de julio de 2012

LOLA FLORES   (1923-1995)

Lola

     Cuando fui a entrevistar a Lola Flores ella era una institución en el mundo del espectáculo. Pero no todo fue fácil en su vida. Para llegar “arriba” tuvo que fatigar mucho. Sus inicios artísticos le vinieron de la mano de uno de los más grandes cantaores de flamenco de todos los tiempos, Manolo Caracol (Manuel Ortega Juárez –1910-1973–, hijo del cantaor del mismo sobrenombre; tataranieto de El Planeta, por parte de madre, y biznieto de Curro Dulce, por parte de padre).
    En 1943, siendo muy joven Lola Flores, Caracol la eligió como pareja para dar forma a la estampa escenificada, convertida por él en una gran creación artística. La estampa ponía de relieve la amplia gama del cante jondo que atesoraba Caracol, en tanto Lola Flores bailaba subordinadamente a su compás. Un año después de la creación como pareja llevaron a escena el espectáculo Zambra. A partir de ese momento fueron surgiendo estampas antológicas del repertorio, tales como La niña del fuego, La salvaora, Manuela, Compañera y soberana, Morita mora, Romance de Juan Teba, entre otras bullentes obras. 
    El productor de cine César González contrató a la pareja para varias películas, de las que la mejor fue, sin duda alguna, La niña de la venta (1948). Dos años más tarde, llegó la ruptura de la pareja.
    A partir de ese momento, Lola Flores fue construyendo su propio camino artístico. Pasó de ser un “adorno” de Caracol a convertirse en una estrella de la copla. Montó espectáculos donde ella se erigía como principal intérprete. Cantaba y bailaba, esforzándose al máximo. Grabó discos e intervino en películas como suma protagonista. Su popularidad fue creciendo con el paso de los años. Fue conocida como Lola de España y a veces por La Faraona. Tras la muerte de Caracol, y para no olvidarse de sus orígenes, Lola Flores no tuvo reparo alguno en reconocer: “Manolo Caracol me hizo bailaora, aunque él no era bailaor. Me decía cómo tenía que mover los brazos. Cómo y cuándo había que taconear o en qué tercio cogería mi pelo”.
    Sentada frente a mí en el salón de un hotel bilbaíno, Lola Flores contestaba, con su saliva al borde de los labios, a preguntas mías en torno a los toros. Estábamos en plena Semana Grande bilbaína. [Lamento no poder ofrecer más del espontáneo torrente de palabras de esta madre coraje del espectáculo, por falta de espacio].  Su espontáneo decir era contundentemente expresivo como las manos de un sordomudo:
    Me han gustado los Gitanillos de Triana, Pepe Luis Vázquez, Curro Romero y, sobre todo, mi compadre Antonio Ordóñez... 
    Si hubiese sido hombre, habría sido torero. Mi alma y mi espíritu están ahí, para jugar al arte...
    Cuando un hombre está toreando muy bien a un toro hay algo sexual en ello. Hay mucha sexualidad allí, muchísima, muchísima. Lo que pasa es que todas las mujeres que van a los toros no sienten lo mismo. Unas van por ir, otras por lucir un vestido nuevo. Cuando el torero le presenta al toro la muleta y le mete así la barriga al animal, eso es algo de muy macho, de un tío. Una mujer que sea femenina ve algo en ello que contiene mucha sexualidad...
    Cuando murió Paquirri, me quité de ir a los toros. Me dio tanta pena, que ya no quise ir más a los toros...
    Tras despedirnos, ella se dirigió hacia un grupo de informadores de prensa, radio y televisión que la esperaban expectantes. Me pareció que iba con la intención torera dispuesta a pasarse por la barriga a todos y cada uno de ellos.

                                       [siguiente personaje: Fabio Biondi: 23-7-2012]

Hay 6 Comentarios

Queridos bloggeros, que no compartís el duende, ¡no sabeis lo que os perdeis!
Más allá de Lola Flores (su calidad artística es más que cuestionable, pero no su raza, su libertad vital y su pasión desbordante), el artículo de esta semana nos lleva al estrechísimo, elevado y vertiginoso paso que roza, visceral y delicadamente a la vez, el corazón individual y colectivo de quien así siente el "pellizco", que es indefinible y, sin embargo, corpóreo en su atracción, que turba y otorga a la magia un orden y convierte el misterio en saber certero: el duende.
Gracias, Merino, por recordarnos que aún existen cosas indefinibles que, justamente por eso, nos hacen más clarividentes desde la pasión.

Creo que debo comenzar diciendo que detesto la copla y los toros, sin embargo, respeto muchísimo el flamenco, lo considero una forma de expresión espontánea y desgarrada, a través de la cual, da la impresión de que ya sea el cantaor o el bailaor vuelcan toda su alma.
Ya sé que a nadie debe importarle mi parecer porque, como en todo y en definitiva, no sé nada, pero en fin, diré que Lola Flores representa para mí un folklore asociado a la época franquista. Bien poco tenía que ver su imagen con el prototipo de la sumisa mujer que postulaban los cánones de la Sección Femenina. Quizá es por eso por lo que en plena represión de todo tipo, se aplaudiera su insinuante soltura en los escenarios y fuera de ellos, al margen de su particular y polémico arte. Ahí está su mérito y también su delito porque el país era un horror y no es admisible que a través de su folklore se intentase exportar una idea contraria.
Termino porque me gusta este final tan sugerente con el cual el fotógrafo-entrevistador remata su artículo. Por eso no voy a hablar de los toros, de la seducción de la sangre, de la tragedia, de la muerte, ni de nada tan intrascendente,


Querido amigo José Luis.
En estas breves líneas has retratado certeramente a un personaje tan mediático: Lola Flores.
No me emociono demasiado ante los cantes flamencos, .. pero sí reconozco el valor artístico que tenía Lola Flores, poseía un duende especial, era como un caballo desbocado, un furia impetuosa, una torrentera vigorosa, un trueno en el escenario, la Faraona.

Ella misma, en una de las últimas entrevistas a El País, decía de sí misma::“Yo, como artista, soy como soy y nunca he dicho que sea la mejor, pero como ser humano soy fuerte, soy vital. Estoy más contenta de la Lola ser humano que de la Lola artista… Y me ha gustado mucho saber que a la gente le importa Lola como ser humano. Saber que cuando me escribían cartas y me decían que rezaban por mí, lo hacían a la mujer que está enferma, no a la artista”

De ella se han dicho muchas cosas, rescato aquí algunas de ellas:
............................

“Tú eres la más grande en lo tuyo y sin ti no soy Manolo Caracol”
………………
“Me ha entusiasmado verla bailar. Tiene usted una cosa interior que electriza y que transmite a los demás... Una cosa que parece de otro mundo”. Edith Piaf
…………….
“A pesar de la enfermedad llevó el trabajo con una profesionalidad... Era una maravilla... Nunca desfallecía... Era un ser por encima de lo normal, una fuerza de la naturaleza... Pertenecía a ese tipo de personajes que no se parecen a nadie...”Luis Sanz
………………….
“Lola Flores es una mujer irrepetible” Paquita Rico
…………………….
“De todos los artistas que he visto cantar y bailar, ella es la mejor” Winston Churchill
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“Si Lola Flores hubiera sido futbolista hubiera llegado al máximo, mejor que Di Stefano” Francisco Gento
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En una de sus coplas condensaba algunos de sus tópicos:
..................
Lola, Lola morena
De faraones viene mi cantar
Con mi penita pena,
Mi zarzamora, te hago llorar,

Flores de mi apellido,
Para mi España,
Grande, inmortal,
Un grito de la alegría,
Y de la pena de mi cantar,

Lola, Lola morena,
Lola de España,
Lola y na más, Lola.

Flores de mi apellido,
Para mi España,
Grande, inmortal,
Un grito de la alegría,
Y de la pena de mi cantar,

Lola, Lola morena,
Lola de España,
Lola y na más, Lola.
....................
Gracias José Luis por recordarnos a un personaje tan irrepetible.
Santi

Reconozco que hoy mi corazón se adentra en las esquinas de Nely. A mí me falta un gen, qué le vamos a hacer, y es el del flamenco. Muy raramente y con poquísimas obras del mismo he logrado conectar, no lo siento, no me toca el alma y básicamente tampoco lo entiendo. Para mí Lola Flores ha sido La Faraona no por el flamenco ni el baile (recuérdese el famoso anuncio de su primera actuación en New York: "¡No canta, no baila, no se la pierdan!"), sino por mujer valiente y trabajadora, que ha hecho con su vida lo que ha querido como le ha dado la gana y disfrutándolo, a pesar de todo su bagaje machista. Olé por eso, y dejo a los entendidos el resto.

http://nelygarcia.wordpress.com. No puedo sentir lo mismo que Lola, pues el machismo ni me entusiasma, ni lo acepto. Reconozco su perseverancia y entrega, en aras del reconocimiento que le llegó, en un tiempo donde la incultura predominaba en las ciudades y pueblos de España, que al compás de sus canciones, bailaban y se olvidaban de sus miserias.

Hay una relación evidente entre la copla y los toros. Ambos son expresiones populares que comparten una cierta estructura narrativa. En la copla hay inicio, nudo y desenlace de una historia, generalmente cargada dramáticamente. En los toros hay un encuentro entre el hombre y el animal con el capote en el primer tercio (el de varas), el desafío entre ambos tiene lugar en el segundo tercio (de banderillas) y la resolución del reto entre ambos se produce en el tercer tercio de espada. Quizás por ello el género musical y la tauromaquia se miren continuamente a los ojos. Tal vez ese sea el motivo de que el primero ensalce al segundo y éste se refleje en el primero. Lola Flores entrevistada por Merino reconoce en la lidia los elementos valorados por la imaginación popular: el valor representado por el torero, el peligro del encuentro con el animal o la presencia constante de la muerte. El bilbaíno nos descubre a una Lola crítica con quienes frivolizan los toros, manifestando una reverencia casi sagrada. “Si hubiese sido hombre, habría sido torero. Mi alma y mi espíritu están ahí, para jugar al arte...” dice la jerezana. Esta reflexión nos hace pensar en Marc Chagall, que no era de Jerez de la Frontera sino de Vitebsk, cuando dijo “El arte es sobre todo un estado del alma".

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Sobre el autor

Jose Luis Merino

Jose Luis Merino nació en Bilbao. Vive en esa ciudad. Es autor de 14 libros de arte y literatura. Trabaja en la actualidad en cuatro más, asimismo de arte y literatura. Ha tenido muchas edades. Ahora tiene la edad que representan sus palabras.

Sobre el blog

Como lo haría un fotógrafo de palabras, en este blog aparecerán retratos o semblanzas de gentes de la cultura. La mayoría de ellos son ladrones de fuego, en el sentido rimbaudiano del término. También se hablará de arte y poesía (el único ángel vivo sobre la tierra), en tanto se descubre cuánto hay de auténtico y de falso en esos dos universos.

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