Ladrones de fuego

Rafael Moneo, arquitecto

Por: | 12 de noviembre de 2012

RAFAEL MONEO   (1937-    )

 MONEO MERINO
 
    Tras serle concedido al arquitecto Rafael Moneo el Príncipe de Asturias de las Artes 2012, he recordado las tres cartas suyas que me envió. Son mi único contacto con él. Es poco, una centésima de milésima de su completud, apenas nada. 
    1ª Carta (Madrid, 9.6.1997) (escrita a máquina):
     “Gracias por haberme hecho llegar la noticia del encuentro Jorge Oteiza-Richard Serra... Por lo visto fue un encuentro emocionante que alegró profundamente a Jorge. Sus alegrías son las mías y mucho celebro que haya tenido tan merecido reconocimiento... Mi paso por Bilbao esta vez fue breve pero espero tener la ocasión de ir con más tiempo, pues quedé impresionado con el Guggenheim y querría verlo más despacio. Haré entonces por verte... Si no he contestado a las preguntas de tu entrevista ha sido porque en esta última temporada he respondido a muchas. No sé quiénes son los lectores de este nuevo género literario, pero me parece que también en él se dará el fenómeno de la saturación. El temerlo explica mi resistencia”.
     “Gracias también, por último, por enviarme tu libro. Lo he ojeado con gusto y me alegra el pensar que disfrutas en tan completo jardín... En la confianza de que algún día nos conozcamos, te envía con esta carta un cordial saludo”.
     2ª Carta (Madrid, 3.10.1997) (manuscrita):    
    “Gracias, muchísimas gracias, por haberme hecho llegar el periódico en el que se publica el encuentro Gehry-Oteiza. Me alegra muchísimo el que así haya sido y el que el conocimiento mutuo disipe el recelo que nuestro Jorge tenía. Gehry me había hablado en numerosas ocasiones de Oteiza y de lo mucho que le admiraba”.
     “En cuanto a la respuesta a tus preguntas trataré de hacer los deberes que me pides. Pero, de verdad, nunca veo el momento adecuado. Todo se andará”.
     “Entre tanto valgan estas letras para agradecerte tu atención al enviarme tu valioso recorte de El Mundo del País Vasco. Con ellas va también un fuerte abrazo”.
     3ª Carta (Madrid, 14.4.1998) (manuscrita):
     “Contesto a tu carta del 25 de marzo. Me alegra saber que el texto que escribí en su día para ‘Arquitectura Vasca’, acerca del Guggenheim, puede serte útil para el libro que preparas”.
     “Confiando en que pronto tengamos ocasión de vernos, te envío con estas letras un fuerte abrazo”.
                                                                        ***
     Se comprende la alegría de Moneo en torno a los encuentros entre Richard Serra-Jorge Oteiza (30.5.97) y Frank Gehry-Jorge Oteiza (21.9.97), al enterarse de lo que dijeron uno y otro del escultor de la barba blanca, a quién él tanto apreciaba: “Jorge Oteiza es el mejor escultor vivo del mundo” (Serra) / “Para mí Oteiza es como Picasso y Le Corbusier” (Gehry). 
     En referencia a mis dos libros, se trata de El ducado de Shakespeare (una compilación de recensiones mías sobre libros de arte y literatura, editado en 1997) y el otro publicado en 2002, con el título Guggenheim: arquitectura y arte (donde 39 arquitectos, entre ellos Rafael Moneo, opinaban sobre el diseño arquitectónico; en tanto yo escribía sobre las obras de 39 artistas -Kandinsky, Mondrian, Brancusi, Paul Klee, Arp, Max Ernst, Calder, Rothko, Bacon, Rauschenberg, Beuys, etc.- expuestas a largo de los años en el espacio museístico).    
 
      [siguiente personaje: 15 cumpleaños del Guggenheim de Bilbao: 19-11-2012]

Hay 12 Comentarios

¡Qué elegancia la de Moneo, al rehúsar o aplazar la respuesta a la entrevista planteada por Merino! Hay que ser elegante en todo, en la forma y en el fondo. Es de lo poco que nos queda en nuestra cada vez más constreñida esfera personal...
Interesante artículo, el que nos trae a Moneo esta semana y vuelve a sobrevolar, otra vez, la magia y el milagro de la presencia y la obra de Oteiza. ¿Para cuándo un (o varios) monográfico Oteiza?

La simplicidad como refugio dió al hombre la posibilidad de guarecerse. Parece que no hemos cambiado demasiado. No hace falta por que la poesía también se edifica.
Gracias una vez más por presentarnos a otro gran artista.


Querida Cristina:
Por supuesto que mis apreciaciones son subjetivas, pero hay cosas que son demasiado obvias y escapan a mi subjetividad porque son de sentido común. Pero pudiera suceder que carezco de él. No obstante al menos intento usar la lógica. Es evidente que para algunos no lo consigo pero el hecho de intentarlo merece la pena.
Sigo sin ver la diferencia sustancial, ante la ausencia de respuestas a las preguntas de JLM, entre el arquitecto y el escritor a la hora de escaquearse del cuestionario. Solo hay diferencia en el estilo. Y ahí a alguien le gustará más un estilo que otro. Lo claro, lo objetivo, lo irrefutable es que ninguno de ellos respondió a JLM. Y lo también irrefutable es que las reacciones han sido diferentes hacia uno u otro. Y es ésto lo que realmente me ha parecido injusto.
Sólo decir que es muy extraño que un señor que ha traducido poesía de grandísimos autores tenga problemas para ser receptivo a la poesía con la extraordinaria sensibilidad que hay que poseer, aparte de erudición extrema, para tal actividad. Por supuesto que ésto lo digo desde mi punto de vista que tampoco pretende ser definitivo ni el más adecuado. Tampoco será el más cabal. Por lo que todo lo que he expuesto queda automática y permanentemente en entredicho.
No pienso que seas comparsa de nadie, sólo quieres defenderle, a JLM, porque seguramente coincides en sus argumentos. Que lo de seguir la flauta ha sido más bien una figura poética que gracias a mi torpeza quizás se ha malinterpretado, lo que lamento sinceramente.
Ahora que, si es por seguir la flauta de JLM, yo la he seguido muchas veces. Por ejemplo cuando leí su “Las cartas boca arriba”, un libro valiente e inusitado y peligroso de publicar para la época, que habla sobre la triste vida cultural del Bilbao de los primeros 70 y donde pone a la burguesía bilbaina de la época a bajar de un burro, además de dar mucha información de las movidas artísticas del momento. O cuando leí, y sólo voy a poner éstos dos ejemplos para no alargarme, “Habla Oteiza”, consistente en conversaciones a calzón quitado con el escultor del que era amigo.
Un ejemplo de pregunta y respuesta:
-JLM: ¿Te ha pasado últimamente algo que reseñar?
-Jorge Oteiza: Si. Que converso con los grifos. Pero no es ninguna broma. Según abro mucho o poco, si va el agua directamente al agujero o no, salen frases enteras, y tengo conversaciones.
Este tipo de diálogos, más que sinceros, íntimos, sólo se pueden llegar a producir gracias a que la flauta de JLM es alargada.

Me han encantado los temas de tus libros. ¡Qué respiro...!

Querido Binder:
Según dices tú mismo "las apreciaciones subjetivas de todas las personas están permanentemente en entredicho y aún más cuando se expresan públicamente". Supongo que en esa categoría enmarcas tus propias apreciaciones, vayan entrecomilladas o no. Creo que haces tantas o más asunciones sobre las respuestas de Marías y Moneo que el resto de comentaristas y no veo por qué tu valoración deba ser más cabal (término que tú has introducido).
Es evidente que no compartimos la misma visión sobre Marías y Moneo aunque sospecho que nos mueve una pasión similar por la literatura.
Yo también firmaría por ver la tertulia que propones.


Querida Cristina:
Marías y Moneo actúan de la misma manera: Eluden las preguntas, no las quieren contestar por las razones que ellos, están en su derecho, tengan. Osea que si no las responden es porque no les da la gana.
Y aún diría que Marías se comporta más noblemente que Moneo pues éste no da la cara, es más esquivo, es más “zorro”, se hace el loco. Marías, al menos da una explicación, se moja, mira de frente y, no se si más educadamente o no, dice lo que piensa, aún con ironía, sobre las preguntas.
Es precisamente Moneo, el “bueno”, quien ni contesta ni da explicaciones de por qué no contesta, al menos explicaciones convincentes porque nadie se cree que es porque no tenga tiempo. De ahí que yo no pueda entender por qué a uno se le perdona el esquive de las preguntas y al otro no e incluso, a mi entender, torpemente, se le asigne una falta de sensibilidad poética. ¿Alguien en sus cabales puede afirmar que Marías adolece de ella? Y encima basándose solamente en que no responde a unas determinadas preguntas que, confiesa a su manera, no le han gustado.
Quizás, habría que pensar que al que le han gustado menos es a Moneo. ¿Hay pruebas que verifiquen que sí le gustaron? Hay más para sospechar que no.
No sé quien es más educado. Pero sí sé quien ha sido más sincero. Y Moneo SÍ se niega a responder. Es evidente, y si no ¿Donde están las respuestas? Y por cierto... ¿Donde están las preguntas?, porque las que se le hicieron a Marías sí las conocemos.
En lo de “malo” y “bueno” no entro porque es obvio que lo pongo entrecomillado (esos roles se los han puesto los comentaristas).
La labor de JLM con respecto al arte y a la literatura no está en entredicho. Pero las apreciaciones subjetivas de todas las personas están permanentemente en entredicho y aún más cuando se expresan públicamente.
Rafael Moneo, José Luis Merino, Javier Marías... me encantaría verles juntos en una tertulia. Seguro que acaban comiendose los tres a besos.

Querido Binder:
Lo que molesta de Marías no es que eligiera no contestar sino que despreciara las preguntas, más aún cuando se ha prestado a entrevistas muy parecidas. Moneo nunca se niega a responder; símplemente se excusa y aplaza la ocasión.

Nadie ha tachado a Marías de "malo" que yo recuerde, pero extraña que reduzcas los comentarios emitidos por una amplia variedad de personas a esa reflexión.

Las opiniones críticas con los entrevistados, con JML y con los que comentan sus entradas siempre han sido bienvenidas y sirven para entablar el debate, que creo que es el objetivo último de este blog. No pienso que me convierta en comparsa el aprecio a la labor de JLM, que está compartiendo con nosotros sus experiencias únicas con gente del mundo del arte y la comunicación. Estás en tu derecho a verlo así. Y tu intervención ayuda a que el debate se amplíe, por lo que te agradezco el comentario, aunque no lo comparta.

Amigo José Luis,
Gracias por presentarnos a tan ilustre arquitecto. Moneo es uno de los arquitectos españoles de mayor proyección internacional. En 1996 ganó el Premio Pritzker, el galardón más importante en el mundo de la arquitectura.
De Moneo me gusta destacar su faceta de profesor(en los años 70 ganó la Cátedra de Elementos de Composición en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, actualmente conserva su condición de Professor of Architecture en la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard, siendo titular de la Sert Professorship) esa vertiente didáctica impregna todas sus obras, tratando de explicar con cada edificio la relación entre el hombre y la naturaleza.
Son muchas sus creaciones: Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles, Palacio de Villahermosa, Moderna Museet de Estocolmo, Auditorio de Barcelona, Museo Nacional de Arte Romano, Estación de Atocha, ampliación del Museo del Prado,…
Entre ellas quiero destacar el Kursaal, en San Sebastián. El mismo Moneo define el edificio como mediador entre lo natural y lo abstracto, en la línea del pensamiento oteiciano. El Kursaal es un edificio aparentemente simple, trata de armonizar su entorno geográfico, la desembocadura del río Urumea y la playa de Zurriola, con la arquitectura contemporánea. El edificio consta de dos cubos de vidrio translúcido, que son como "dos rocas varadas" en un intento por armonizar lo natural y lo artificial. El cubo es un elemento geométrico simple pero que encierra toda la complejidad del universo en su interior.

Hace poco en una entrevista (publicada en XLSemanal) Moneo expresaba su filosofía:
.........
- “La arquitectura, no hay duda, está ligada al arte. Pero el arquitecto debe pensar en tantas cosas que al final su trabajo no es tan inmediato, personal, directo y libre como el de un artista”
.......
- “Debes buscar la armonía con el acervo heredado, reflejar los anhelos del momento y convivir con un futuro que ignoras. Nunca se debe olvidar nuestra influencia en la vida de las gentes”
........
- “La sociedad debe situar al arquitecto en el terreno que le corresponde. En otros países, los clientes acompañan el proyecto y no permiten que nadie se exceda en sus atribuciones. Al terminar el bachillerato, yo no lo tenía muy claro. Era un estudiante inquieto, interesado en filosofía, pintura, humanidades; quería entender el mundo desde la cultura y las obras del pasado”
.......
- “Las críticas siempre son valiosas. Las obras importantes suelen ser públicas y esto implica la abundancia de juicios sobre lo que uno hace. Incluso algunas críticas que no atrapan toda la realidad pueden mostrarte una debilidad en tu proyecto”
...
- “Cuando finalizas un edificio hay siempre una cierta tristeza, porque hay una relación muy fuerte entre ese proceso y tu vida. Pero bueno, enseguida llega un nuevo reto”
..

Decía el ilustre A.

No llego a comprender por qué cuando Marías no responde a las preguntas de JLM es “malo” y Moneo por hacer lo mismo es “bueno”.
Dos grandes artistas a los que el hecho de no contestar a unas preguntas no les quita un gramo de calidad que solo ha de calibrarse por sus obras. Sin embargo... veo que algunos comentaristas del blog van siguiendo a la flauta de JLM porque en éste caso no les ha molestado que Moneo no contestara (ni tampoco a Moneo se le acusa de no poseer sensibilidad poética) al igual que tampoco le ha molestado a JLM. Desconcertante.
Por lo demás nombrar a Serra, Oteiza y a Gehry es nombrar a tres pilares del arte contemporáneo en el sentido de básicos fundamentos del presente que se proyectan hacia el futuro (con muchísima influencia) y representantes de una época de la cual son vanguardia y clasicos a la vez.

Gracias al intercambio epistolar entre Moneo y Merino descubrimos que Oteiza desconfiaba algo de Gehry. Resulta revelador que los artistas recelen y que conozcamos sus filias y fobias, generalmente a través de terceros. Los artistas dudan acerca de ellos mismos y sobre su obra. A veces pienso que el arte es una duda perenne que se aprovecha de la belleza para inventar respuestas. O tal vez sea el artista un desconfiado incurable que se auto-cuestiona mil. Creo que la grandeza del ser humano está en su capacidad obstinada para dudar continuamente y sobre todas las cosas … como Oteiza, Moneo, Gehry o como Merino.

http://nelygarcia.wordpress.com. Descubro la existencia de sus obras sobre arte y procuraré hacerme con ellas.
En cuanto a las respuestas no formuladas, pienso que cuando alguien está reconocido, el miedo al descenso le puede bloquear. En cambio los que no temen perder nada por no tenerlo, o por que no les importa, responden con franqueza. Pienso que toda persona es libre, de realizar en cada momento aquello que le dicte su sensibilidad.
http://www.facebook.com/pages/Nely-Garc%C3%ADa/368054793274553?ref=hl
http://www.facebook.com/nely.garcia.3557

No sabía del cariño y la admiración de Moneo por Oteiza, que sus cartas reflejan de forma unívoca y maravillosa, y que me ha dado pie para reflexionar sobre la relación entre la arquitectura y la escultura. Es una unión antigua y profunda, en la que los arquitectos (algunos) intentan hacer esculturas en las que se pueda vivir, trabajar, etc. No siendo Moneo estéticamente de mis favoritos, le reconozco la elegancia, la calidad y el arte de la escultura adaptado a la función de cada edificio, ahí es nada. Las cartas rezuman sensibilidad y cercanía, han sido un dulce descubrimiento. Algún día, espero lejano, tendrá en algún lugar maravillosas conversaciones con Oteiza y Le Corbusier. Me repito, pero nunca lo haré lo suficiente, gracias por acercarnos a los genios, José Luis.

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Sobre el autor

Jose Luis Merino

Jose Luis Merino nació en Bilbao. Vive en esa ciudad. Es autor de 14 libros de arte y literatura. Trabaja en la actualidad en cuatro más, asimismo de arte y literatura. Ha tenido muchas edades. Ahora tiene la edad que representan sus palabras.

Sobre el blog

Como lo haría un fotógrafo de palabras, en este blog aparecerán retratos o semblanzas de gentes de la cultura. La mayoría de ellos son ladrones de fuego, en el sentido rimbaudiano del término. También se hablará de arte y poesía (el único ángel vivo sobre la tierra), en tanto se descubre cuánto hay de auténtico y de falso en esos dos universos.

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