Ladrones de fuego

Fernando Savater: la duda frente a la certeza

Por: | 18 de febrero de 2013

FERNANDO SAVATER   (1947-    )

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    Mi relación con Fernando Savater se cifra en tres encuentros personales, cinco cartas y cuatro entrevistas por escrito. El primer encuentro fue a raíz de su libro La infancia recuperada. Lo presentamos en Bilbao, en la librería Herriak, a finales de febrero de 1977. Al día siguiente me escribió, desde su casa de Madrid, una carta de agradecimiento. “Gracias a tu esfuerzo, generosidad y vida, lo que pudo ser solamente una fatigosa ‘tournée’ propagandística se convirtió en una experiencia compartida de creación y amistad...”.
     Con el paso del tiempo llegaron las entrevistas. Aunque el motivo principal consistía en fabricar divertidas preguntas que dieran juego para construir respuestas aún más divertidas y brillantes, en el fondo siempre derivaba en el pulso echado por un par de tipos para ver quién era más ingenioso. Después de una de esas entrevistas, Savater recordaba en una carta: “Me divirtió mucho la entrevista. ¡Qué graciosos somos, mecachis! Y qué altos, y qué rubios y qué nuestros...”. 
     A través de las entrevistas se descubría que la vida literaria puede ser un tema precioso y divertido como pocos. Los mil parpadeos del ojo ya lo saben. 
     La buena disposición de Savater para conmigo, se vio refrendada a propósito del libro de entrevistas con escritores, titulado ¿Alguna vez hablaron los caballos? Invité a que me acompañaran a presentarlo a tres de los escritores que figuraban en el libro. Uno de ellos no dio señales de vida (una forma de escaquearse bajo el perfil bajo de la avestruz). Otro estuvo de acuerdo al principio, para disculparse después aduciendo que le habían aconsejado no intervenir en un libro donde él participaba (excelente manera de preludiar la más absurda y desmañada de las negativas).
     Solo el escritor donostiarra supo expresarse desde la libertad desprejuiciada (dejémoslo en libertad, sin más): “Estoy encantado de participar en la presentación de tu libro; ya me dirás cuándo va a ser. ¡Avísame con tiempo, que estoy muy liado!”. 
     Si todas las respuestas de Savater se cimentaron sobre el gran palimpsesto de la diversión, cuando tuvo que contestar a una propuesta-compromiso respondió con la mayor de las seriedades. [A los asuntos serios siempre estuve atento, confesaba Cavafis]. 
    La buena disposición de Savater ha bastado por sí sola para borrar de mi cabeza a los otros dos volátiles plumíferos. A efectos de borradura me da igual sean esos dos como dos mil más. El pan se hace viejo de noche. 
    Al hablar de Savater resulta imperdonable no mencionar a uno de los escritores para él más queridos, desde su infancia hasta el ahora mismo, como es Robert Louis Stevenson. Con referencia al humor e ironía o al mapa de la risa, vaticinaba el escocés: “Para leer a Kant nos bastamos nosotros solos, pero una chanza hemos de compartirla con otra persona”. 
    La entretención más habitable posible fue la que regentó cada una de las cartas cruzadas, entrevistas y encuentros mantenidos con Fernando Savater. Por si fuera poco, con él aprendí a tomar la duda como un estado harto peliagudo, pero siempre preferible a la certeza, por ser ésta un estado de ánimo metafísico sumamente ridículo.

    N.- Por estos días se ha reeditado, en Anagrama, un libro suyo, titulado El Traspié. Se trata de una obrita dramática sobre Schopenhauer. La pieza fue estrenada en la TVE de Pilar Miró veinticinco años atrás.

                                    [siguiente personaje Noam Chomsky : 25-2-2013]

Hay 14 Comentarios

Me ha encantado

Vale que Savater haya luchado contra la violencia del nacionalismo vasco, pero lo ha hecho para apoyar al nacionalismo más sangriento de la península: el español, en un partido que defiende la unificación de una España que es una porque...Cataluña no se pudo separar cuando lo hizo Portugal, por ejemplo. Que se aclare, si quiere ser nacionalista español, que lo sea, pero entonces que no vaya de ecuánime profesor de ética. Y que se acuerde de la historia del nacionalismo español.

Resulta significativo que el bien trabado artículo de esta semana, en el que Merino convierte en "llameante ladrón" a Fernando Savater, se titule "F. S.: la duda frente a la certeza" y se vertebre en torno a la generosidad. Duda y generosidad, valores ambos muy poco (o nada) valorados en nuestro país.
Resulta honestamente innegable que si algo no se perdona hoy (cada vez más sometidos todos a la medianía, el gregarismo y la vulgaridad) es la libertad de pensamiento.
Al margen de cualquier otra consideración, sería una ceguera moral y ética no reconocer que alguien que ha arriesgado su vida, al punto de vivir permanentemente con escolta (hagamos el ejercicio mental de ponernos en su lugar, esto siempre resulta sano y equitativo), si bien pueda no merecer admiración absoluta (dependiendo ello de uno u otro sesgo político), sí es acreedor de respeto sin límites.
En una era como la que nos toca vivir, de falsa modernidad (cuando menos) y absolutismo estético, en la que sólo se puede ser ácrata para ser libre, reivindico la idea de que "no comparto tu forma de pensar, pero moriría por defender el derecho a tenerla y a expresarla".
A Savater, como a cualquier otro, también se le debe esto.

Gracias Zuriñe por tu aportación. Respeto tu punto de vista y entiendo buena parte de tu postura.
Yo no quería hablar de política sino de la VIDA, de LA MORAL, de la ÉTICA., del PENSAMIENTO.
Como dice Cristina creo que es bueno aportar distintos puntos de vista, al ser posible con argumentos, esto nos hará crecer a todos.
Un saludo
Santi

“El separatismo es una enfermedad política de carácter oportunista que ataca a Estados debilitados”. Solamente con éste botón de muestra, escrito por Savater en Noviembre pasado en un artículo para El País, se puede calcular el simplismo del personaje de ésta semana en lo que a ciertos temas se refiere. Porque en otros asuntos, en los que no voy a entrar, tiene sus más y sus menos e incluso en algunos es sobresaliente. Pero no es la lógica de un filósofo la que ha guiado las antedichas palabras.
Sea uno separatista o no, que aquí tampoco voy a entrar, la frase es una boutade de muchos quilates : 1º- ¿Alguien puede creerse, y menos un filósofo, que el separatismo es una enfermedad? ¿Por qué no lo es el unionismo?. 2º- ¿El separatismo es oportunista?. ¿Es que acaso el unionismo no lo es a la hora de aprovechar su fortaleza política, cultural, militar, etc.?. 3º- Ataca a estados debilitados. Bueno... todo el mundo ataca cuando el contrario está debilitado por lo que conocemos de la historia universal. Lo que pasa es que el debilitado siempre suele ser la nación más pequeña.
No estoy juzgando a unionistas ni a independentistas. Yo sólo me he fijado en una frase que o bien es una frase idiota o partidista o llámese como se quiera pero que carece de toda lógica. Los argumentos para unos y otros partidarios suelen, al menos, pretender ser lógicos. Y en éste tema a Savater le sale el toro que lleva dentro para en vez de usar el raciocinio (o al menos pretenderlo) arremeter en la cacharrería de temas políticos, complicados, sentimentales y que además producen frustraciones y en el peor de los casos derivan en episodios violentos.
Así no se despacha un asunto que lleva siglos debatiéndose y confrontándose en lo que es un problema para los estados y para las naciones que los componen. Temas muy complicados y en los que no hay una razón sino que existen diferentes razones y multiplicidad de intereses.
Ah! y que cada uno tenga su opinión al respecto porque, al menos sobre el papel, todo el mundo tiene derecho a opinar. Y eso no es malo, ni es de enfermos ni es de oportunistas.

En filosofía, como en poesía, menos es más. Refrendo el comentario de Zuriñe.

Querido Santiago Fernández, hoy discrepo contigo desde el más absoluto respeto y la más rendida de las admiraciones en estos meses de disfrutar y aprender con cada uno de tus comentarios. Quizá Savater sea una persona comprometida, pero con lo que más lo está es con el odio, y como he dicho, ignoro a qué se debe esa transformación. El odio no nos va a llevar a nada, ni a él ni a nadie. Como bien apuntaba Santi, ha dejado de analizar sus pensamientos para simplemente sentirlos y verterlos sin razonamiento filosófico que los sustente. Siguiendo sus últimas "filosofías", deberíamos odiar a todos los que componen los mercados, a todos los banqueros, a Merkel, a todo el PP y especialmente al gobierno, que con sus recortes y medidas están matando gente, y piensan seguir haciéndolo. ¿Ilegalizamos el PP también? ¿Les metemos en la cárcel y tiramos la llave? O quizá mejor encontramos otras formas de lucha y de resistencia, ¿no? ¿Por qué no condenamos a la horca a todos los asesinos de mujeres (muchas más muertes que las de Eta, con diferencia), en lugar de dejarles salir de la cárcel e incluso proporcionarles terapia? Quizá todos los asesinados no nos parezcan iguales ... No rebato la valía del Savater de los primeros tiempos, sino la del de los últimos años, que se ha transformado en una persona que no entiendo ni reconozco.

Savater no es un filósofo de salón, sino una persona comprometida. Algunos le han puesto en el punto de mira, quizás no soportando su libertad de pensamiento. Quiero recordar una de sus últimas frases:
“Si resulta indecente tolerar la corrupción económica alegando que “todos han incurrido en ella”, menos aceptable es aun dar carpetazo a delitos de sangre”
En Etica para amador, nos recuerda que "Las órdenes y las costumbres tienen una cosa en común: parece que vienen de fuera que se te imponen sin pedirte permiso”, también reflexiona respecto a la VIDA, "La buena vida humana es buena vida entre seres humanos o de lo contrario puede que sea vida, pero no será ni buena ni humana."
Savater ha pasado su vida pensando y disfrutando del pensamiento, suele decir "Piense usted lo que quiera, pero piénselo."
Desde su cátedra de ética fue capaz de distinguir entre la moral y la ética: "Moral es el conjunto de comportamientos y normas que tú, yo y algunos de quienes nos rodean solemos aceptar como válidos; mientras que ética es la reflexión sobre por qué los consideramos válidos y la comparación con otras morales que tienen personas diferentes."
Dice él que: “Después de tantos años estudiando la ética , he llegado a la conclusión de que toda ella se resume en tres virtudes: coraje para vivir, generosidad para convivir, y prudencia para sobrevivir."
Gracias José Luis por acercarnos a personajes tan interesantes en tu Ladrones de Fuego.
Un saludo
Santi

La pericia narradora de Merino se centra hoy en Savater, uno de los pensadores españoles más conocidos y carismáticos de los últimos años. Que sus reflexiones despierten opiniones para todos los gustos, es lógico. Yo añado que es de agradecer. Lo raro sería que todos estuvieran de acuerdo con él.
Reivindico una lectura positiva de los comentarios más negativos: si un pensador no revuelve las conciencias, mejor que se quede en su casa. Lo importante es entablar el debate.


http://nelygarcia.wordpress.com. El humor es un factor muy importante en la existencia, pues al no poseer la certeza absoluta de nada, él nos ayuda a no tomarnos en serio. En los eventos como el que usted menciona, se reconocen a los verdaderos amigos. Saludos.
http://www.facebook.com/nely.garcia.3557

Amigo Santi esta es mi impresión de hace mucho tiempo, gracias y saludos.J.L.Merino es muy suyo de alabarlo y glorificarlo pero el tufillo del personaje siempre me ha acompañado,no acabo de hacer limpio con el quizás Merino tenga apego a las ideas del escritor y ¿filososfo?

Vaya, a mi también me traicionan las máquinas: "he elegido".

Fernando Savater es uno de los intelectuales más sobrevalorados de España. Ética para Amador es un libro infumable. Sus reflexiones sobre el nacionalismo suelen ser estúpidas, ya que siempre las aplica al nacionalismo vasco y nunca al español. Y por último me merece mi mayor desprecio por decir las estupideces que dice con el objetivo de justificar ese arte de la tortura que son los toros.

He de darte las gracias una vez más, José Luis, por recordarme la valía del Savater de hace años, aunque las del propio aludido deberían ser mucho más efusivas. Reconozco que me perdí su proceso de transformación, pasé de ver al hombre y filósofo ácido, divertido y certero, a una presencia política agria, resentida y vengativa. Como tú, me quedo con el primero, ya que elegido ignorar al segundo. En permanente duda, por supuesto.

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Sobre el autor

Jose Luis Merino

Jose Luis Merino nació en Bilbao. Vive en esa ciudad. Es autor de 14 libros de arte y literatura. Trabaja en la actualidad en cuatro más, asimismo de arte y literatura. Ha tenido muchas edades. Ahora tiene la edad que representan sus palabras.

Sobre el blog

Como lo haría un fotógrafo de palabras, en este blog aparecerán retratos o semblanzas de gentes de la cultura. La mayoría de ellos son ladrones de fuego, en el sentido rimbaudiano del término. También se hablará de arte y poesía (el único ángel vivo sobre la tierra), en tanto se descubre cuánto hay de auténtico y de falso en esos dos universos.

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