Ladrones de fuego

José Bergamin en 1-2-3 latidos

Por: | 15 de abril de 2013

JOSÉ BERGAMÍN (1895-1983)

ARC134023

     Conocí a José Bergamín, poeta de la generación del 27, tres meses antes de su muerte. Fui a entrevistarle a su casa de San Sebastián. El poeta quería que habláramos sin magnetófono. Y hablamos sobre todo de poesía y de toros. Sus 88 años de lucidez me regalaron una tarde inolvidable. Estampó en tres libros suyos unas dedicatorias divertidísimas, acompañadas con dibujos de golondrinas de Jerez y musarañitas. Me despedí de Bergamín con un abrazo de los buenos, de esos que se guardan como recuerdo para toda la vida. 
    José Bergamín desparramó talento y gracia a lo largo de su dilatada existencia. Destacan sus cualidades como poeta, pensador y prosista: tres latidos de un mismo corazón. Siento correr en su poesía la sangre caliente de las palabras. Fluyen a su través los ecos silentes de su pensamiento hondo. Limpio el verso, el decir dulcemente recio, llama viva su personal visión del tiempo...
     En sus aforismos se descubre al hombre profundo y culto, pero sin dejar de lado el habla popular y el refranero. Viene a ser el campeón del retruécano, la paradoja y el trabalenguas. En esa práctica aforística hay sorpresiva sabiduría, porque estamos ante un pensador a contrapelo, con su punto de sofista, derivado de su amor al equívoco y al juego. El ejercicio de esa escritura le acerca a la órbita de los grandes cultivadores del aforismo en los cuatro últimos siglos, como Gracián, La Rochefoucauld, Pascal, Chamfort, Lichtenberg, Joubert, Schlegel, Nietzsche, Valéry, entre otros.
 Con relación a sus ensayos, no solo resulta magistral el tratamiento de los clásicos, Cervantes, Góngora, Lope de Vega, Calderón, sino que en otros temas, todos de muy variada y rica condición, prevalece siempre su refinado gusto, la buena música de las palabras, lo mismo la callada como la sonora. Son escritos tejidos al modo de un diálogo sin preámbulos. Son volapiés certeros, lacónicas banderillas de fuego.
     Aludo al mundo de los toros, porque es una parte indisoluble del corpus general de su escritura. Todo el discurrir en torno al toreo es una escritura elaborada desde una elevación original, mágica, emblemática. Son lecciones magistrales de cabalidad máxima en forma de símbolos, que tal vez tuvieran un paralelo con el vivir existencial y social de la época que le tocó vivir. Lo que a primera vista no pasaba de ser un espectáculo de sol y moscas, gracias a su intercesión escrituraria, se transformó por arte de birlibirloque en un trasunto de duendístico y grave deleite.
     Murió José Bergamín aferrado a la máxima culminación del ideal republicano. Antes de que acudiera a visitarle la mano de nieve (blanca por fuera, negra por dentro), quiso afincarse y esperar el momento de su muerte en Hondarribia, un extremo de la piel de toro. Sería una muerte republicana y en puro exilio imaginario, de parecido corte y compás a la de sus admirados Antonio Machado, Manuel de Falla, Juan Ramón Jiménez y Pablo Picasso, muertos en el exilio real... 
    Tal vez era ese un modo lopesco de sucederse a sí mismo, al tiempo que reforzaba la imagen suya de haber sido un rebelde, a quien solo las piedras rebeldes fueron capaces de edificar.

                                 [siguiente personaje JM Caballero Bonald II: 22-4-2013]

Hay 11 Comentarios

Excelencia para el artículo. Bergamín peregrino eterno ,nos llega cada día con màs claridad con los quiebros de su pensamientos ,ejemplo de una vida siempre sincera y rebosante de verdad justa. Perdiendo todo ,excepto su libertad siempre con dignidad.. Su rastro esquelético es hoy más que nunca luminosa claridad que ,como callado pero penitente consejero, nos acompaña en nuestro dudoso pensar.

Desde mi exilio (taurino)interior,gritar Bergamín es gritar libertad. José Bergamín vive en todos quienes aún creemos en la utopía. José Bergamín es la raíz de una España que no es.

Bergamín es a las letras: la suma del don de Morante más la épica de Tomás.
Bergamín es el valor y el valer personal y colectivo.
Bergamín es el adorno de lo inteligente y hondo.
Poco o nada que ver con el páramo político y socialmente correcto que nos avergüenza y axfisia.
Enhorabuena Merino por tu acertado tino.

Coincido con todos los comentaristas en la gran armonía y belleza con las que Merino describe lo más característico y fundamental de la obra literaria y de la existencia de Bergamín. Aunque ya estemos acostumbrados, siempre asombra su capacidad para conjugar su honda sensibilidad con la forma clara y poética en que se expresa.
Creo que este texto es como otro emotivo abrazo, lleno de profundidad y fuerza, y mediante el que pone al descubierto el alma tantas veces desterrada de este clarividente escritor que luchó hasta con sus huesos por sus ideales de justicia. Es triste pensar que a pesar de su relevante aportación a la literatura y todo lo que hizo por otros escritores, fue menospreciado y tratado de modo injusto, mezquino y vengativo. Incluso, sabiendo que se acercaba ya al final de su vida, un jurado de acomodaticios, solo por cuestiones políticas, desaprovechó la oportunidad de concederle el reconocimiento que tanto merecía.
Para mí, Bergamín es un escritor de muchísimo ingenio que penetra hasta el fondo del pensamiento. Por eso considero que su lectura resulta en extremo estimulante. Han pasado treinta años desde su muerte y, aún hoy, sigue siendo necesario el impedir que la mano negra de la intransigencia y el rencor intente borrar su memoria. Quizá, al menos así, sus restos que aquí guardamos con cariño y orgullo, puedan encontrar en el latir de esa otra vida, su descanso.

Gracias José Luis por este MAGNIFICO escrito. Sin duda uno de los mejores. Decía Gracián que " lo bueno , si breve, dos veces bueno; y aun lo malo, si breve, no tan malo.", pues bien este regalo literario que nos haces tiene un ritmo de tambores, un trinar de pajarillos, un aullido de animales salvajes. En definitiva, un escrito con gran ritmo literario .
Emulando nuevamente a Gracián "Visto un león están vistos todos, pero visto un hombre sólo está visto uno, y además mal conocido." Efectivamente José Luis cada semana nos sorprendes con nuevos relatos, con inesperados y bellos escritos escritos.
Tú ya has dicho lo fundamental de Bergamín. Poeta claro, lúcido, inquieto, verdadero. Él escribió un día :
......
"Ando perdido en un sueño
como si no fuera yo.
Todo lo veo muy claro,
pero con mis ojos no.

Siento que estoy dando voces,
pero ninguna es mi voz.
Cuando despierto, se llena
de sombra mi corazón."
................

Un saludo
Santi

Potentísimo y deslumbrante artículo, el que nos dibuja los rasgos esenciales de tan ilustre "ladrón de fuego". Con una prosa luminosa, a la altura del retratado, Merino elabora un análisis agudo y sugerente, al mismo tiempo, abarcando los 1-2-3 latidos del único corazón, llevándonos de aquel gratísimo encuentro al pasado que convierte a una generación, la del 27, en época, pasando por la gloria hegemónica del toreo como verdadero encuentro de arte y muerte.
Cada palabra, cada línea, están medidas, cuidadosamente elegidas, con un aroma, además, que recuerda felizmente a ese Siglo de Oro tan querido por el propio Bergamín. Cada idea, al servicio de la semblanza de tan caleidoscopico y atractivo personaje.
Y como final, una hermosísima frase que aviva en nosotros el amor por la libertad.
Es, sin duda, uno de los mejores artículos que hemos leído en esta hoguera espiritual. Sólo podemos felicitarnos por tal regalo.

Bergamín se axfisiaba en un país que claudicó al postfranquismo monárquico impuesto. En Euskal Herria respiraba otro aire más insumiso y rebelde. Los vascos le arroparon pero él nos cobijaba con su coraje y con su literatura. ¡Un honor!
Y sí... sí era algo más que un exiliado imaginario, era un auténtico exiliado; necesitaba estar aquí y aquí quiso ser enterrado.
Ahora yace en el panteón de los hombres libres. Sin haber hincado nunca la rodilla ni doblado el espinazo.

Después de leer esta magnífica prosa de tan grande poeta, no tengo mucho que añadir. José Luis, has conseguido la descripción perfecta de uno de los gigantes del 27 en tu mejor "ladrón de fuego".

No se qué decir. Solo tengo preguntas.
"...Por qué el viento aviva el fuego
Cuando no puede apagarlo.
Por qué el corazón se duerme
Si el alma sigue soñando"

Merino nos acerca esta vez a José Bergamín, un aforismo viviente pues era coherente, redondo en sus convicciones ideológicas y ajustado al significado que imprimía a su obra. Consecuente con sus ideas políticas, nunca se resignó a la realidad que había adquirido la Historia de su país. Este poeta republicano nunca dejó de defender sus ideales, ya fuera desde el exilio o desde la oposición al poder establecido. Porque los poetas también son ciudadanos que votan, luchan y persiguen las realidades que sueñan.

http://nelygarcia.wordpress.com. Los creadores suelen ser polifacéticos, aunque destaquen en alguna línea en particular. El aforismo refleja metáforas existenciales, que pueden resultar muy interesantes. Lo que no acabo de asimilar, es la relación que puede existir, entre el arte y el mundo de los toros. Por mucha elevación mágica, o emblemática, que pueda tener, no deja de ser un desafío a la muerte, entre dos contrincantes, con desigualdad de condiciones.

http://www.fabook.com/pages/Nely-Garc%C3%ADa/368054793274553?ref=hl

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Sobre el autor

Jose Luis Merino

Jose Luis Merino nació en Bilbao. Vive en esa ciudad. Es autor de 14 libros de arte y literatura. Trabaja en la actualidad en cuatro más, asimismo de arte y literatura. Ha tenido muchas edades. Ahora tiene la edad que representan sus palabras.

Sobre el blog

Como lo haría un fotógrafo de palabras, en este blog aparecerán retratos o semblanzas de gentes de la cultura. La mayoría de ellos son ladrones de fuego, en el sentido rimbaudiano del término. También se hablará de arte y poesía (el único ángel vivo sobre la tierra), en tanto se descubre cuánto hay de auténtico y de falso en esos dos universos.

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