Ladrones de fuego

Réquiem por 3 millones de españoles...

Por: | 13 de enero de 2014

RAMÓN J. SENDER   (1901-1982)

Ramon_j_sender 

            El escritor aragonés Ramón J. Sender luchó activamente en la Guerra Civil. Por esos años murió su esposa. En 1938 se exilió a Francia. Un año después embarcaba para México. Allí vivió hasta 1942. Luego viajó a Estados Unidos, para instalarse allí definitivamente, donde impartió clases de literatura. Regresó a España, para pasar largas temporadas, en 1976.
     De su extensísima obra narrativa sobresalen dos de ellas. Réquiem por un campesino español, novela corta cercana al realismo crítico. Se tituló primeramente Mosén Millán (1953); en 1960 apareció bajo el título definitivo Réquiem por un campesino español, siendo considerada como una pequeña obra maestra. En la otra, Crónica del alba (autobiografía novelada), de los tres volúmenes que componen la serie, el primero, en el que se narra el mundo infantil del personaje José Garcés –coincide con el segundo nombre y segundo apellido del propio Sender– y su acceso a la experiencia, es el que reviste, a juicio de muchos, el mayor encanto e interés.
     Un par de años antes de la muerte de Sender le envié a su casa californiana unas preguntas barruntadas con pespuntes de plata virgen y cascotes de extrarradio. El escritor maño entró en ellas armado hasta los dientes.
    ¿Todo lo que es puede ser pensado?
    
 Sí, menos la nada. Pero la nada es sólo un “no ser”.
     ¿Cada palabra puede llegar a ser una obra poética?
    
 La emoción poética es inefable –inexpresable, lógicamente–, pero cada palabra puede contribuir a propiciarla.
      A propósito de palabras. ¿Alguna vez ha utilizado las palabras como si fueran suyas? ¿Acaso las palabras son de uno? ¿Son de uno cuando acierta en lo que dice? ¿No son de uno cuando no sabemos qué hacer con ellas?
    
 Todas son de todos, pero los escritores tratamos de establecer monopolios, sin conseguirlo sino a medias, con la indignación de los fabricantes de diccionarios.
    ¿Los únicos hombres admirables son aquellos que no han nacido ni nacerán nunca?
    
Admiramos mucho más y sin discusión a los que han muerto por el hecho de haber afrontado una experiencia incalificable. El nacer, en cambio, es calificable y comprensible.
     Si, como parece, el suicida es el más grande conocedor del misterio que habita en la frontera entre la vida y la muerte, ¿no es una lástima que no tenga tiempo para disfrutar de su conocimiento?
    
 El suicidio es una especie de doctorado nihilista. La negación es una apelación de la nada absoluta y el suicida un nadador (de la nada interior a la nada total) fracasado antes de arrojarse a las aguas (¿del Leteo?), porque, como usted dice, no puede gozar de esa nada en la que se doctora.
      ¿Conoce algo tan bello como el infinito? ¿Será bello, porque no lo conocemos?
    
  Es bello por la sugestión de totalidad, que es precisamente lo contrario de la nada. La sugestiva y brillante e intrigante belleza de lo infinito nos impide suicidarnos.
                                                                ***  
       Dándose en el cielo los mejores destellos de un día, cifrado como el 16 de enero de 1982, Ramón José Sender Garcés entraba en la mayor oscuridad existente. Desde ese momento, la muerte empezó a tomar la forma de la alcoba que lo contenía.

       N.- Mientras el Réquiem por un campesino español correspondía a una época franquista (dictadura de derechas, mostrenca, censurante, rancia y represiva), el Réquiem por los 3 millones de españoles que viven hoy (2014) por debajo del umbral de la pobreza, corresponde a una derecha neoliberal (cubil de corruptos-amparo de defraudarores fiscales-protectora de Bancos-congeladora de salarios a la clase trabajadora-negadora de la libertad de las mujeres, entre otras iniquidades de destrucción masiva arrojadas sobre el estado del bienestar social... Todo ello con la complicidad de la fiel infantería mediática, comandada por palmeros profesionales del halago y la mentira).                          

                 [siguiente personaje Vicente Rojo: 20-1-2014]

Hay 6 Comentarios

El tiempo deambula y en su fugaz y circular paso se encuentra, a veces, con estaciones vividas y su correspondiente caudal de nostalgia, más o menos agridulce.
Rememorar a Ramón J. Sender me lleva a aquellos lejanos (pero siempre nítidos) años escolares, en los que era lectura obligada su "Réquiem". No fue uno de esos libros inolvidables que construyen el acerbo de la infancia y el amor por la lectura, más bien algo impuesto, que no logró atraparme. Tal vez no hizo resonar las cuerdas que vibraban en mí entonces. Tal vez tampoco lo haría ahora.
Y, sin embargo (y puede ser que por eso mismo), me ha sorprendido gratísimamente la entrevista que realiza Merino al escritor aragonés, por su lucidez, evocándome, además, el compromiso social (del que yo era ignorante entonces) que exhibió Sender y que celebra Merino, en el presente, al establecer el puente entre aquel campesino y los tres millones de españoles, más otros muchos, que sufren la crisis provocada por unos pocos (siempre los otros, siempre pocos).
Aunque mucho tiempo después, creo que me he reconciliado un poquito, al menos, con Sender, gracias a ser incluido entre los ladrones de fuego de Merino.

Me gusta tanto, tanto, Sender..
Me ha gustado tanto tanto este recuerdo...
Gracias

José Luis pone el dedo en la llaga. Es claro que las políticas que se están aplicando en los últimos años en este país están muy alejadas de lo que entendemos por políticas de carácter social. Nos han vendido que hemos sido unos despilfarradores (personas que gastan de forma insensata e incontrolada.) , que hemos gastado más de lo que podemos y por tanto que hemos de “apretarnos el cinturon”, pero ¿ quienes han sido los que han gastado más?¿ qué hemos despilfarrado?,...
Creo sinceramente que tenemos unos dirigentes que no merece este país.
Lo que sí es cierto es que los jóvenes más formados tiene que buscar nuevos lares, con todo lo que ello significa. Lo que sí es cierto es que hay miles decenas de familias desprotegidas. Lo que sí es cierto es que por doquier hay estafadores de lo público. Lo que sí es cierto es que cada vez hay más pobres. Lo que sí es cierto es que quieren poner la cultura a la cola. Nos quieren “hacer comulgar con ruedas de molino” ! Ya está bien!
Sin duda Ramon J. Sender es uno de los grandes escritores españoles del siglo XX. Como tantos otros “olvidado”. Escribió, ya exiliado, una de las mejores obras de la posguerra española“Requiem por un campesino español”(1953). En su día se convirtió en la novela española más traducida a otro idioma, después del Quijote. Novela corta pero intensa. Novela bronca. Escrita con un lenguaje sencillo, que se se ajusta a los principios de concisión y naturalidad, lo que explica que la obra fuera escrita , según dice el autor, en tan sólo una semana. Le interesa no andar con florituras en sus escritos.
En relación con el escrito de José Luis, la actitud social de Sender es, en todas sus obras, de compromiso con los de abajo, con las víctimas de la injusticia. Él mismo vivió en sus carnes el azote de la intransigencia. En efecto, cuando estalló la guerra civil española(1936) su mujer fue fusilada sin juicio por las fuerzas nacionalistas en octubre de 1936. Cuatro meses antes su hermano Manuel también había sido fusilado por las mismas “hordas”. Bajo esas circunstancias Ramón se marcha de este país para escribir y denunciar desde la distancia actitudes despóticas.
Gracias José Luis por tu denuncia.
Un saludo
Santi

Al ser humano le gusta hacerse preguntas que no puede responder, aunque le divierta intentar contestarlas de todas maneras. La “nada”, el “infinito”, la “belleza” son conceptos abstractos que cada uno concretiza en razón de su carga cultural y personal. Merino parece empeñado en aguijonear al personaje, en este caso a Ramón J. Sender, para que se preste al juego. El personaje, salvo excepciones, suele ser lo suficientemente curioso para querer conocer sus propias respuestas. Aprendemos que el escritor aragonés venera las palabras, brochazos con significado para quien está dispuesto en interpretarlas. Escribir es eso, dar brochazos y leer es descubrir los colores y formas que esconden.

Bellas respuestas metafísicas a las sabias preguntas.
El Réquiem por los 3 millones de españoles en la actualidad, requiere reflexiones en aras de poder cambiar, la triste situación.

Merecidísimo Réquiem por un gran escritor español, profundo sin subterfugios y genial sin extravagancias. Y compartido Réquiem final por un país que se va de nuevo al pozo liderado por la ineptitud y la mala fe. Comparto cada una de tus palabras, querido José Luis ...

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Sobre el autor

Jose Luis Merino

Jose Luis Merino nació en Bilbao. Vive en esa ciudad. Es autor de 14 libros de arte y literatura. Trabaja en la actualidad en cuatro más, asimismo de arte y literatura. Ha tenido muchas edades. Ahora tiene la edad que representan sus palabras.

Sobre el blog

Como lo haría un fotógrafo de palabras, en este blog aparecerán retratos o semblanzas de gentes de la cultura. La mayoría de ellos son ladrones de fuego, en el sentido rimbaudiano del término. También se hablará de arte y poesía (el único ángel vivo sobre la tierra), en tanto se descubre cuánto hay de auténtico y de falso en esos dos universos.

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