Ladrones de fuego

Vuelos dadaístas de Yoko Ono

Por: | 16 de junio de 2014

Yoko Ono (1933)

  126.Yoko Ono_Guggenheim 2014

            No cambio una sola de mis palabras sobre la muestra de Yoko Ono en el Museo Guggenheim de Bilbao. Sin embargo, tras conocer un libro suyo, titulado Pomelo, valoro sus pensamientos dadaístas en vuelo. Selecciono una mínima parte de ese viaje por el interior de su imaginación. Lo presento en letra cursiva, y le doy una lúdica respuesta con mis propios vuelos, entresacados de algunos libros míos. Quedan todos invitados a pensar y jugar:  
    Corta un cuadro en trozos y deja que se los lleve el viento.
    El arte es la aventura de vivir lo que ignoramos.
    Cuenta las nubes, ponles un nombre.
    
Por eso me gustan los pájaros, el mar y el aire, porque son de todos y de nadie.
    Lanza una piedra al cielo tan alta que no vuelva.
    
Solo las palabras rebeldes serán capaces de edificarnos.
    Escucha los latidos de un corazón.
    
Los pasteles del alma son el alimento más nutritivo de los seres vivos.
    Mira el sol hasta que se ponga cuadrado.
    
Una bombilla es un sol que no creció. 
    
Junta tus sombras hasta hacerlas una.
    
Nací un día sin arco iris; el color lo fui tomando mientras me hacía hombre.
    Envía algo que no puedas contar.
   
 Las palabras son máscaras que propagamos, sin descubrir el enigma.
    Apaga la luz. Quédate de pie detrás de una persona durante cuatro horas.
    
Tocar un cuerpo en la oscuridad y aferrarse a él con todo el amor del mundo.
    
Escucha girar la tierra.
    
Tal vez la patria no pase de ser una pata de palo con un ejército de termitas dentro.
    
Dibuja un plano para perderte.
    
No hay otra opción: la soledad o la vulgaridad.
    El espejo se transforma en cuchilla cuando se rompe. El palo se transforma en flauta cuando se le toma cariño.
    
Debemos hacer de las equivocaciones decálogos perfectos.
    Busca una mano en la nieve.
    
Las mamás valientes en invierno solo pasan frío en una mano.
    Enciende una cerilla y obsérvala hasta que se apague. 
    
Un hombre fatuo es más tonto que dos idiotas.
    Envía los sonidos de la nieve a una persona querida. Cuenta todos los días las estrellas. 
    
Las estrellas son como los ojos enormes de aquellos a quienes amamos.
    Haz música solo con armónicos.
    
A la lluvia le gustan las matemáticas, no así a la mayoría de los niños.
    Envía el sonido de cien soles saliendo al mismo tiempo.
    
Pasan de mil los aplausos que caben en un pañuelo.
    Grita. 1. Contra el viento. 2. Contra la pared. 3. Contra el cielo.
    
Las flores enfermas no quieren ir al colegio, porque ahora los judíos son los palestinos.

    * Foto Erika Barahona Ede   © FMGB Guggenheim Bilbao, 2014

                          [siguiente personaje Jorge Amado: 23-6-2014]

 

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Lástima que una propuesta tan divertida como esta segunda entrega en torno a Yoko Ono (por cierto, Merino, generoso y libre, tras haber criticado la mediocridad de lo exhibido en el Guggenheim, dedica otro post a la artista japonesa, al descubrir una afín corriente de pensamiento de indudable frescura e imaginación), quede, a los ojos de algunos lectores, empañada por una polémica que no es tal. Indudable fue el Holocausto nazi, como lo es ahora el dolor y la falta de esperanza del pueblo palestino. Indignos y vergonzantes, como toda violencia del hombre contra el hombre.
Sólo podemos luchar contra la injusticia y mantener, sin embargo, la mirada vuelta hacia las estrellas. Siempre.

¡Höre, Israel! (¡Escucha, Israel!)

Als wir verfolgt wurden
war ich einer von euch.
Wie kann ich das bleiben
Wenn ihr Verfolger werdet?

Eine Sehnsucht war
wie die anderen Völker zu werden,
die euch mordeten.
Nun seid ihr geworden wie Sie.

Ihr habt überlebt
Die zu euch grausam waren.
Lebt ihre Graumsamkeit
in euch jetzt weiter?

Cuando fuimos perseguidos
fui uno de vosotros,
¿cómo seguir siendo
cuando sois perseguidores?

Anhelo vuestro fue
ser como los pueblos
que os asesinaban.
¡Ya sois como ellos!

Habéis sobrevivido
a quienes os torturaban.
¿No pervive hoy
su tortura en vosotros?

Es el lamento del poeta judío alemán, Erich Fried, nacido en Viena en 1921, a quien se le concedió en 1973 el premio nacional austriaco de poesía y que, como judío que se sentía corresponsable de la agresión de su pueblo contra los árabes, destinó la mitad de la dotación para dos líderes de la Liga israelí de Derechos Humanos, y de la otra mitad una parte para pagar las costas de un abogado de Hamburgo en pro de unos palestinos juzgados en la República Federal de Alemania. Grito de este judío alemán, que hoy se hace más denuncia si cabe contra la inhumana masacre de Israel contra el pueblo palestino.

Cuando mencionas algo sobre lo que pasa en Israel, siempre, siempre, aparece alguien como arsonist, que siente su callo pisado. Supongo que Yoko Ono tiene que ver con el conflicto en Oriente Medio lo mismo que él, o ella. Al parecer esta gente piensa que es incompatible horrorizarse con el Holocausto nazi y con lo que hace el Estado de Israel. Pero la estrechez de miras siempre será irrelevante.

La combinación me parece maestra, porque si por la cursiva entiendo un canto a la paz, la normal me enseña un canto al amor.
(Espero que Yoko Ono supere la onda)
“Contar todas las palabras del libro en vez de leerlas”
Los libros se llamarían unidades, decenas, centenas o quizás millares?"
Las chuletas eran de papel, pero los impacientes, que eran muchos, las eligieron de carne.

Digno de colección. Eso haré.

Genial frase para terminar: " porque ahora los judíos son los palestinos." Y luego viene el "los judíos son nazis". Eso si que es orinar fuera del tiesto. Y derribar todo lo bueno que pueda haber construido. Sólo falta que en alguna futura entrada en el blog transcriba, con elogios, la carta fundacional (y vigente) de Hamas. Y, después nos quejamos del populismo de Le Pen y otros. Pero qué carajo tiene que ver Yoko Ono con el conflicto de Medio Oriente?

Gracias José Luis por volvernos a presentar a Yoko.
Ella llegó a componer canciones que sólo existían en su mente, organizar conciertos en los que el público tenía que imaginar la música que oía. Pomelo fue un experimento conceptual, con tintes orientales.
Se atrevió a escribir esa selva de pensamientos que en ocasiones nos inundan la mente:


“Adelantar todos los relojes del mundo dos segundos sin que nadie se entere”

• Qué idea más interesantes seríamos dos segundos más viejos
• Se puede robar el tiempo?

“Contar todas las palabras del libro en vez de leerlas”
• Los libros se llamarían unidades, decenas, centenas o quizás millares?
• Mientras que los números serían golondrinas, guitarras y tiovivos.

“__________________ esta línea fue alguna vez un círculo”
Efectivamente, cuando se puso a pensar en sí mismo. Se plegó

Un abrazo, José luis, por esta manera de escribir. Siempre buscando “el guiño” en las palabras.
Santi

Se podría añadir: "la vulgaridad es algo tan común y abarca tanto espacio, que se convierte en importante". "Nacer, vivir y morir, es de lo más repetitivo y banal, pero esconde un significado que transciende nuestro entendimiento".

Haré otra de las múltiples confesiones que me "arranca" este maravilloso blog. No me gusta leer aforismos, siempre he preferido que alguien me los cuente, insertos en una conversación sobre todo y nada. Y en eso José Luis es un maestro. Y en función del día, de quien te los diga, del ánimo de una, les encuentras todo el sentido del mundo, o te parecen un envoltorio desechado. Esta vez apuesto sin dudar por el último de José Luis.

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Sobre el autor

Jose Luis Merino

Jose Luis Merino nació en Bilbao. Vive en esa ciudad. Es autor de 14 libros de arte y literatura. Trabaja en la actualidad en cuatro más, asimismo de arte y literatura. Ha tenido muchas edades. Ahora tiene la edad que representan sus palabras.

Sobre el blog

Como lo haría un fotógrafo de palabras, en este blog aparecerán retratos o semblanzas de gentes de la cultura. La mayoría de ellos son ladrones de fuego, en el sentido rimbaudiano del término. También se hablará de arte y poesía (el único ángel vivo sobre la tierra), en tanto se descubre cuánto hay de auténtico y de falso en esos dos universos.

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