Sobre el autor

Antoni Gutiérrez-Rubí

es asesor de comunicación y consultor político. Recientemente acaba de publicar 'La política vigilada. La comunicación política en la era de Wikileaks'.
www.gutierrez-rubi.es.

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Una mirada a la actualidad de la campaña electoral en clave de comunicación política y análisis estratégico.

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Tecnología para decidir el voto

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 16 nov 2011

Voto

Hay quien tiene muy claro su voto el #20N. Otras personas están vacilando, dudosas, desconcertadas. Y, no pocas, no tienen la información necesaria, a pesar de la campaña –o quizás a causa de la campaña-, para votar con criterio, autonomía y responsabilidad. La decisión del voto es compleja y a la vez simple, pero lo cierto es que cada vez resulta más difícil tener una idea clara de lo que se propone, quién y por qué.

Las aplicaciones digitales y páginas web que ayudan a tomar decisiones políticas son cada vez más frecuentes en los procesos electorales. Estas herramientas y tecnologías ayudan a “pensar” y a “comparar”. E introducen una saludable práctica en la toma de decisión: hacer coherente la decisión con el grado de identificación ideológica, la evaluación comparada y el voto selectivo. Veamos algunas aplicaciones que espero os sean de utilidad, tanto si dudáis, como si estáis convencidos pero dispuestos a dudar, nuevamente.

1. Autochecking ideológico. Son aplicaciones insertadas en una página web que -a través de rutinas lógicas de respuesta, similares a las que tienen los partidos o los candidatos y que expresan en sus programas políticos o en sus discursos- nos indican qué partido se acerca más a nuestra ideología (o nuestros valores y visiones del mundo y de la vida). Son lecturas de comportamiento que dibujan orientaciones políticas.  El incremento de los electores abstencionistas y de los que mantienen la duda (y la incertidumbre demoscópica) hasta casi el mismo día de cierre de urnas, así como la necesidad de las instituciones públicas y formaciones políticas de estimular la participación, han favorecido la proliferación de estas aplicaciones concebidas como un autochecking ideológico. Las preguntas estructuradas a partir de las propuestas de las opciones políticas evitan la identificación a priori del partido que las formula. El elector autoexaminado responde sin el prejuicio previo de la marca electoral y llega a conclusiones ideológicas como paso previo y orientador de su decisión electoral. En definitiva, le propone una elección “coherente” con su ideología o sus valores.

En las elecciones europeas de 2009 se creó una herramienta (EU Profiler) que, mediante un sencillo cuestionario de 30 preguntas, mostraba qué partido nacional o europeo se acercaba más a tus ideas políticas, qué lugar ocupabas en el espectro político y la probabilidad con la que votarías a otros partidos. Más de medio millón de personas participaron respondiendo al cuestionario. No era la primera vez que se creaba una herramienta de este tipo. Durante la pre-campaña electoral norteamericana, en 2007, desde USA Today crearon el Candidate Match Game, en el que indicaban, a través de una especie de encuesta, qué candidatos se acercaban más ideológicamente a ti o eran más afines a tus ideas. Tanto EU Profiler como Candidate Match ya eran herederas de herramientas o juegos parecidos en Francia (Polimètre) y en Holanda (Votematch), creados durante finales de 2006 y principios de 2007, respectivamente.

En esta campaña electoral vemos también en España un ejemplo de estas herramientas de autochecking, como es elecciones.es. Nos indica a qué partido habría que votar basándonos en nuestra ideología, a través de la respuesta a 15 preguntas cortas y eligiendo qué temática nos afecta más. Nos muestra qué partidos se acercan más a nuestras opiniones políticas.

2. Comparación de programas. Desde hace unos años, esas comparativas se pueden encontrar online, aunque ha sido ésta la primera elección a generales españolas donde se ha creado una web específica para ello. Se trata de #programas20N, donde se pueden encontrar todos los programas de los partidos políticos que se presentan a las elecciones generales del 20 de noviembre de 2011. Se comparan por temáticas, permitiendo informarse más fácilmente sobre lo que más nos interesa.

Otro ejemplo es Programas electorales para el 20N, realizado por el grupo de trabajo de la asamblea del Retiro, que quiere ser una síntesis de los programas electorales de 20 partidos, para facilitar su lectura y explicar todas las opciones de voto (incluyendo el voto en blanco, nulo y abstención). También en #10Propuestas20N se han recopilado las propuestas principales (hasta 10 como máximo) de 24 partidos políticos que se presentan a estas elecciones.

Todas las aplicaciones van a crecer en calidad y cantidad, siendo de gran ayuda al elector y a los medios de comunicación. Incluso van a poner a más de un candidato en evidencia respecto a sus propios postulados programáticos. Pero, también, anticipan un horizonte político en el que primará más la autoafirmación que el debate, el consenso, el acuerdo o las alianzas. Sería divertido (y sorprendente, creo) someter a nuestros candidatos y candidatas a las herramientas citadas y comprobar el grado de identificación con sus propias propuestas…

3. El voto selectivo. Interesante es también la iniciativa Aritmética20N que propone, a través de su web, votar en cada circunscripción electoral al partido más fuerte que no sea PP, PSOE o CiU (por el tema Ley Sinde). Para ellos, “no se trata de votar al partido que nos desagrada menos o que nos gusta un poco, sino de utilizarlos para que se peleen entre ellos”. Es por ello que han colgado una tabla donde se pueden encontrar cálculos basados en los resultados de las últimas elecciones (2008 y 2011) y en las recientes encuestas del CIS. Esta tabla muestra a qué partido hay que votar para romper el liderazgo de PP, PSOE y CiU en cada circunscripción. Es otra opción para votar con la ayuda de la tecnología y para utilizar el voto como castigo eficiente. Parecida es la iniciativa VotoWiki.net (#hazvalertuvoto) que permite indicar nuestras preferencias de voto de forma anónima, mientras estás coordinándote así democráticamente con otros electores para concentrar el voto en una de ellas.

Pero si lo que se quiere es ver dónde y por qué nuestro voto puede jugar un papel especial en el reparto de escaños -dada la previsible y posible competencia entre las candidaturas- recomiendo esta página, muy visual y completa.

La tecnología puede ayudarnos a tomar decisiones complejas, facilitando nuestra responsabilidad con nuevos y exigentes criterios. No dejes de utilizar lo digital para decidir tu voto analógico, a la espera que, finalmente, podamos votar electrónica y digitalmente, remoto y presencial. Nos sobra tecnología para garantizar todos los requisitos que la Ley Electoral y la Constitución exigen. Lo que falta es voluntad política. Decide. Conéctate.