Patricio Fernández

El Regreso de los Pinochetistas

Por: | 09 de junio de 2012

 

 

         Este domingo a las 11 a.m., en el Teatro Caupolicán, donde apretadas caben 7000 personas, será proyectado el documental PINOCHET, ganador, según relatan los organizadores del evento, del premio Hispania de Oro en un festival de cine de Miami, enteramente desconocido. El teniente en retiro Juan González, presidente de la Corporación 11 de Septiembre, viajó a recibir el galvano. Asumió esta responsabilidad, ha declarado, con orgullo y emoción. Nada más lejos de su estampa y sus modales que un milico autoritario. Don Juan González es un viejo amable, de ochenta y tantos años y cuerpo tembloroso, al que cuando habla de su general, se le llenan los ojos de lágrimas. Descarta absolutamente que durante la dictadura se hayan atropellado los derechos humanos. Su hermana Francisca, sin embargo, fue torturada y violada por los servicio de seguridad.

  

    Al escucharla contar la otra historia de los González, cuesta descifrar la mente de don Juan. Durante las últimas semanas, lo hemos visto dando entrevistas a quien quiera escuchar sus sentidas remembranzas de la dictadura, su crítica radical a todos los políticos, su defensa de los valores patrios, de orden y moralidad. El último y más “puro” reducto del alma pinochetista. Pero ahora resulta que su familia era de izquierda, amigos del ex presidente Salvador Allende, y que varios de sus miembros acabaron presos y desaparecidos. Su padre  aseguraba que le habían lavado el cerebro.  No podía explicarse de otra manera –según Kika, la hermana torturada- la actitud de su hijo. El asunto es que don Juan González hará las veces de anfitrión en este acto, donde, además del documental, será expuesta una pintura realizada sobre la sábana de un prisionero cubano.  Ellos le llaman “sudario”.

     A las finales, se trata de una concentración de pinochetistas. Un homenaje al dictador con miras a rescatar su herencia, a reconstituir filas y marcar algo de territorio, luego de tanta humillación y sometimiento. Parte del comité organizador está preso en la cárcel de Punta Peuco por haber comandado atropellos brutales; uno de ellos, el mayor Alvaro Corbalán, autor de varios de los crímenes más emblemático de ese período oscuro, meses atrás dio a conocer su última composición musical: Canción Por el Reencuentro.

 

     Los Pinochetistas están convencidos de que si el Partido Comunista saca un 5% en las votaciones, ellos no tendrían por qué obtener menos de un 10%. No sería raro que tuvieran razón. Para el plebiscito que terminó con la dictadura, un 44% de chilenos le brindó su apoyo al Capitán General. Sus representantes auténticos hoy se sienten traicionados por los políticos de derecha, salvo contadas excepciones. “A muchos de ellos los conocemos de cuando iban a cobrar los sueldos y poco menos que le lustraban los zapatos a mi general Pinochet. Dicen que no sabían nada de las torturas y ahora lo aceptan, porque escuchan a la izquierda”, reclama el teniente en retiro. Por eso barajan la posibilidad de llevar un candidato propio a las próximas elecciones presidenciales. Barajan el nombre del coronel Cristián Labbé, actual alcalde de la comuna de Providencia y, al igual que el cantante Corbalán, ex miembro de la CNI, la policía secreta del Capitán General.

  

    El acto de homenaje en el Caupolicán, tiene invitados extranjeros. Convidaron a Marine Le Pen, la ex candidata presidencial del Frente Nacional de Francia, y a Margaret Thatcher, quién se habría excusado por razones de salud. Lord David Montgomery, en cambio, estaría confirmado, y también el alcalde de Miami, Tomás Regalao. De España, podrían asistir el presidente del partido Fuerza Nueva, Miguel Méndez Pinar, y el director de la Fundación Francisco Franco, Jaime Alonso. “Están considerados dos congresistas estadounidenses y muchos cubanos anticastristas”, añaden.  De las figuras públicas chilenas que antaño rodearon a Augusto Pinochet, el domingo veremos cuáles aparecen. El gobierno de Sebastián Piñera ya expresó su desagrado con la actividad, a pesar de que buena parte de sus colaboradores más cercanos incluso viajaron a Londres para visitar al ex dictador, cuando fue detenido por orden del juez Garzón.

  

    Este sábado 9, a las 10 a.m., en el penal de Punta Peuco, los visitantes ilustres han sido convocados a una ceremonia ecuménica, en la que también habrá representantes de la iglesia católica, para compartir unos rezos con los ex agentes de los servicios de seguridad ahí detenidos, y a quienes los miembros de la Corporación 11 de Septiembre (fecha del Golpe de Estado), siguen considerando sus héroes.

     El evento ha provocado múltiples debates. Organizaciones de derechos humanos y militantes de partidos de izquierda interpusieron recursos en los tribunales solicitando que no se lo autorice. Lo consideran un ejercicio de agresión hacia las víctimas. La justicia, sin embargo, acaba de fallar rechazando sus recursos y autorizando el acto. Un fallo justo y necesario, aunque nada de agradable. ¿Por qué prohibirles reunirse? Desde ya, a mí me parece mejor tenerlos a la vista y saber quiénes son, dónde están y qué piensan de veras, en lugar de mantenerlos infiltrados, como una enfermedad que se ignora, en las distintas instancias del cuerpo social. Sería del todo ingenuo pretender que no existen, y de una hipocresía venenosa -tan chilena como los volcanes del sur, que de pronto estallan-, acallarlos si quieren hablar, o taparnos los oídos cuando griten. Pinochet, hay que reconocerlo, fue un tirano popular. 

         Pero hay razones más importantes aún para defender que se encuentren. Mientras duró su gobierno, hubo partidos políticos proscritos. Había un artículo de la Constitución de 1980 que prohibía cualquier apología marxista. Los malos del mundo se llamaban Marxistas-leninistas. El derecho de reunión estuvo suspendido por años. Pero el juego de la democracia no funciona con esas reglas. De hecho, si las mayorías eligieran suspenderla, no habría sino que acatar democráticamente la estupidez reinante. Otra cosa, por cierto, es cualquier invitación explícita al crimen y la violencia.

         No se sabe cuánta gente llegará el domingo en la mañana, a la misma hora en que todas las iglesias tienen misa, al ya viejo Teatro Caupolicán, escenario de espectáculos memorables y de famosas peleas de box. Hasta ayer, contabilizaban cerca de 2000 entradas vendidas. Es de suponer que a partir de cierto momento, comenzarán a regalarlas. Puedo adelantar el tipo de público que asistirá. Los pinochetistas adinerados no irán por ningún motivo. No se mezclan con estos miembros de la “familia militar”, como la llaman sus parientes, ni con esas mujeres con exceso de maquillaje, garabateras y exaltadas, que esperaron la muerte del general en las puertas del hospital hasta reventar en llantos histéricos, y que tantas veces lo salieron a defender con pancartas, puñetes y alaridos, cuando los izquierdistas del mundo intentaron ofenderlo. Hay un tipo de mujeres que se volvían locas por Pinocho. Se fascinaban con sus ojitos claros y esa cosa de macho cabrío que suele emanar de los dictadores. Alguna vez las hubo entre la alta burguesía, pero las que se han mantenido descaradamente fieles pertenecen más bien a la clase media y media baja. Habrá oficiales en retiro que llegarán con sus chaquetas de tweed, y es de imaginar que también más de alguno de sus descendientes, herederos de la furia anti comunista. Hoy cuesta encontrarlos en la calle, pero basta salir a dar una vuelta por la web para topárselos a cada rato. Casi nunca postéan con sus nombres verdaderos. Escondidos en chapas poco ingeniosas, le dan rienda suelta a la barbarie. ¿Por qué será? ¿Acaso se saben culpables?

  

         Distintos grupos, de la otra punta del arco, convocaron a una funa en las puertas del teatro. No dejarán pasar la ocasión de manifestarle su desprecio a quienes, en muchos casos, fueron cómplices de sus propios verdugos, o de aquellos que mataron a sus padres. Irán representantes de las organizaciones de derechos humanos,  militantes de izquierda, estudiantes revolucionarios y, como suele suceder en estas manifestaciones, grupos del lumpen, que más allá de cualquier convicción, están poseídos por la violencia. No es arriesgado apostar que se avecina una batalla campal. Los mantendré al tanto.

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Hay 44 Comentarios

La siguiente frase aparece en el The Clinic de hoy 09.06.12

"Así sale Chile al mundo: Homenaje a Pinochet revela el apoyo a la dictadura de grupos influyentes"

Muestra la falta de rigor y desidia de este pasquín:

El gobierno del Augusto General, no fue una dictadura, sino que fue solicitado por el Poder Político de la nación ante el Grave Quebrantamiento del Orden Institucional. Que a algunos les resultó en tirano y dictatorial, habla de la falta honestidad de quienes provocaron la ruina del país y no de la forma de reconstruirlo.


A la frase de De la Calle:

"Pero, en síntesis, creo que se trata de una de las figuras más oscuras y lamantables de la historia de Chile y de la América Latina."

Si bien lo expresa como una vulgar creencia, no deja de estar profundamente equivocado:

A la gente honesta y trabajadora de Chile le hizo muy bien el Augusto General, no permitiendo que la ideología de izquierda nos arrastrara a la Guerra Civil luego de destruir el país.

De forma que ni oscuro ni lamentable, por el contrario; Necesario y deseable por la gente que se esfuerza en construir. Sin embargo, un verdadero e implacable azote para las fracasadas ideologías de izquierda.

La conexión católica-marxista;

"El proyecto de reforma escolar del marxista Allende merece un comentario; En la Escuela Nacional Unificada, el Estado habría sustituido a los padres en la orientación
vocacional de los niños y adolescentes. En los cursos de historia, además, los héroes nacionales hubiesen sido sustituidos por los héroes del marxismo internacional.

Para subrayar aún más esos propósitos reformistas, (en la Gran Avenida del General José Miguel Carrera) se erigió una estatua del Che Guevara. Buena acogida encontró además el plan de Allende de incorporar a
las escuelas y a la universidad un aguerrido grupo de profesores marxistas para ejercer presión, al que pronto adhirió el 65% del cuerpo docente. Cfr. Miguel de Nantes, Ojo: no tropieces en la misma piedra, pp. 20-21 y pp. 82-83 (Ed. Impresos Universitaria, Santiago, 1999).

Fue un proyecto, el de la Escuela Nacional Unificada de Allende, de algún modo análogo al de la reforma escolar
que se aplicó en 1999 en Italia (sin éxito, gracias a la intervención personal de Juan Pablo II, el 30 de octubre de 1999, frente a 200 mil personas) por el entonces
ministro comunista de Instrucción, Luigi Berlinguer, integrante del gobierno italiano de centroizquierda, presidido por Massimo D’Alema.

Cfr. toda la prensa italiana de aquellos días y, en
particular, del 31 de octubre de 1999.

No se deje engañar el lector honesto:

El Catolicismo Chileno ya en ese tiempo estaba corrompido por el marxismo del Cardenal Silva Henríquez. Evidentemente, Juan Pablo II debía agradecer al Augusto General, haber mantenido a raya, sin matarlo, al Cardenal Rojo.

La perversidad de Silva y Neruda hicieron mucho daño a este país, especialmente en los efectos de la propaganda en Europa y en los países donde la prestaban oídos.

La tercera acusación Sacrílego:

"Enseñanzas similares, dirigidas a los futuros jóvenes sacerdotes, recibían el aplauso incondicional del Cardenal Raúl Silva Henríquez, quien, ese mismo año académico de 1969, confirió el título de doctor honoris causa a Pablo Neruda, de quien se habló ampliamente al iniciar el capítulo. Comentando con complacencia
las capacidades literarias de Neruda, el arzobispo se lanzó en un entusiasta apoyo a la “utilidad” de la enseñanza de la doctrina marxista y además, del ateísmo: “Ninguna de esas ciencias o doctrinas deja de tener una parte de la verdad”, dijo textualmente el representante eclesiástico.

Al acercarse las elecciones de 1970 (las que llevaron a
Allende al poder), las iniciativas filomarxistas del episcopado chileno se multiplicaron.
En diciembre de 1969, entrevistado por algunos periodistas, Silva Henríquez afirmó que los católicos podían tranquilamente votar por un candidato como Allende, que además de marxista era ateo y masón. Interpelado por la organización católica
TFP para esclarecer su declaración, no se tomó el trabajo de responder."

A la segunda acusación de De la calle, Asesino:

Se debe preguntar;

¿Se refiere usted a la muerte de los izquierdistas que destruyeron a la Nación Chilena y que fracasaron en instaurar el totalitarismo Cubano, pro-soviético?

En razón y rigor de la Verdad y en obligación de mostrar la mentira o desvergüenza de De la Calle:

Del Documento "Pinochet La Verdad Incomoda":

1- En el apéndice 3, (página 544) se encuentra el texto completo del Acuerdo de la Cámara de Diputados del 22 de Agosto de 1973; titulado "Grave Quebrantamiento del Orden Constitucional y Legal de la República" (ref 1).


Este acuerdo fue votado en el Senado, el 23 de agosto de 1973, con el siguiente resultado:

81 votos a favor
47 votos en contra

Ref (1). Expedientes de la Cámara de Diputados de Chile, relativos a los años 1972-1973; p. 143 y 149. Ed. Jurídica de Chile.

A de la calle:

El Augusto General, en su opinión fue perjuro, asesino, sacrílego, genocida y ladrón, sin embargo su opinión es del todo irrelevante cuando de reconstruir un país se trata. Veamos, la Lealtad al incapaz y suicida de Allende se la retiró el Poder Político, fue la Cámara de Diputados y el Senado que solicitó la intervención de la Milicia. Para los lectores que no se dejan engañar por propagandistas de izquierda revisen.

APÉNDICE 3
GRAVE QUEBRANTAMIENTO DEL ORDEN
CONSTITUCIONAL Y LEGAL DE LA REPÚBLICA.
(Acuerdo de la Cámara de Diputados, de 22 de agosto de 1973).

Hola, amigos. El episodio es apasionante y me recuerda en muchos aspectos lo sucedido en España con el general Franco y todo el asunto de la memoria histórica. No en vano el general Pinochet era un gran admirador de Franco y en los funerales del generalísimo fue uno de los pocos jefes de estado que asistió. Franco propició la mayor tragedia de la España contemporánea, al dar un golpe que acabó con la II República y continuó con casi 40 años de dictadura ignominiosa, vergonzosa y retardataria, hasta el punto de que hoy todavía la pobre España no ha podido salir adelante por la herencia de la pésima economía del gobierno dictatorial de Franco. Pero Pinochet, por lo menos, tuvo la valentía de arrostrar unas elecciones y entregar el poder cuando las perdió. Franco, ni eso.
Sin embargo, mi opinión sobre Pinochet es negativa. Que algunos aspectos de su gobierno favorecieron el desarrollo chileno, es posible. Pero a costa de qué, de cuánto, de quiénes. El fin no justifica los medios y los que empleó Pinochet fueron el asesinato, la tortura, la persecución, el exilio, el desprecio a todos los derechos humanos, políticos y democráticos de una sociedad civilizada. Que haya quienes lo adoren; cómo no: los beneficiaros, los paniaguados y los nostálgicos del poder absoluto y la distribución de prebendas de todos los gobiernos dictatoriales y asesinos. La historia imparcial dirá que Pinochet, aunque como todo gobierno por malo que sea, tuvo sus logros; pero holló para conseguirlos todos los principios del humanismo cristiano. Pinochet fue perjuro, asesino, sacrílego, genocida y ladrón. No son motivos por los que alguien como yo pueda celebrar su memoria. Y mis apelativos están justificados. Perjuro: faltó el juramento de fidelidad al presidente Allende. Asesino: mató a un montón de opositores, entre ellos al general Shneider y al embajador Letelier. Sacrílego: recibió la comunión de su colaborador el Papa Juan Pablo II, mientras mandaba tirar desde aviones al mar a sus opositores. Genocida: los muertos en el golpe de estado se cuentan por cientos y miles; eso es genocidio, al ser asesinados en grupo y por la misma causa. Y ladrón: todo su falso patriotismo chileno también se humilló ante el dios dinero, pues se le descubrieron cuentas en dólares en bancos de los Estados Unidos. ¿De dónde un general, aunque fuese presidente, podía acumular millones de dólares? Por todo ello, la fiigura de Pinochet, como todo lo humano, tiene algún aspecto positivo. (También Pablo Escobar, el asesino narco de Colombia hizo casas para los pobres en Medellín). Pero, en síntesis, creo que se trata de una de las figuras más oscuras y lamantables de la historia de Chile y de la América Latina. Cordial saludo

Ramón: La depravación moral se manifiesta claramente en: Ser capaz de destruir los países y sociedades y luego mentir y decir: No somos responsables, ese es el caso de Chile. Para los lectores inteligentes, investiguen diligentemente.

Ramón, quizá deba usted aprender que la verdad no daña a quien de verdad la respeta. El pueblo chileno, luego de algunos años ha aprendido que los izquierdistas han mentido y falsificado la verdad a su antojo. Las guerras sociales, en Chile, siempre han sido alentadas por la izquierda. El mayor ejemplo de esto último es el llamado a las armas del pervertido y suicida Allende.

Sin ningún miedo Patricio Fernández. De hecho me dedico sistemática y abiertamente a explicarles a los menores de 50 años, como han sido las cosas en Chile. Evidentemente informándoles de todo cuanto los izquierdistas y supuestos demócratas, les han escondido durante muchos años.

Ven?, estos comentarios lo comprueban: abundan los pinochetistas, sólo que no se atreven a decir su nombre. Quizás en la multitud de un teatro pierdan el miedo. ¿O no, Patton?

El tema es interesante, pero el autor del artículo es francamente insufrible. Su calidad como escritor es mínima. Además ¿Cómo es posible que ofrezca a los lectores más información sobre el tema, y toda pertenezca al pasquín que él mismo fundó? ¿Cree que este medio de comunicación es un folleto publicitario?
Esta información sería opinable si no se dudase de la persona que la escribe, quien no parece haber dedicado tiempo a reflexionar sobre lo escrito aquí. De todas maneras me parece positivo que en Chile puedan expresarse y reunirse libremente, incluso, las personas que admiran a un dictador asesino y ladrón como Pinochet.
Señores de "El País", preocúpense más de la calidad de la información que ofrecen a sus lectores. Seguramente en Chile deben existir personas más capacitadas para traernos información interesante sobre su país ¿no? Gracias

Por esa vía de "glorificar" a los tiranos y asesinos el mundo va cuesta abajo. Es una depravación moral y será un día festivo en el Infierno, donde se parten de risa los amiguetes del Diablo. Espero que el pueblo chileno sea capaz de frenar esa desvergüenza, sostenida por falsos justicieros. ¿Qué pretenden, avivar nuevas guerras sociales? Pues bien, que arreen con las consecuencias.

El autor del libro: "Pinochet, La verdad Incomoda", es el italiano Mario Spataro. No se lo pierdan lectores inteligentes.

Para las personas honestas y diligentes, que no se dejan embolinar por el "The Clinic" , ni periodistas de ese tipo, les recomiendo un excelente libro: "La Verdad Incomoda". Que trata como las ideas que defiende "The Clinic", destruyen las sociedades y dejan en la ruina los países. Ejemplos sobran.

El 22 de agosto de 1973, la Cámara de Diputados de Chile, solicita la intervención del Ejercito; ante el grave quebrantamiento del Estado de Derecho. Al día siguiente, el Senado ratifica la solicitud. La "Dictablanda" en Chile solo ha producido beneficios a la gente de bien.

Lo concreto; El General Augusto reconstruyó un país que la izquierda dejó en ruinas. El costo ha sido menor, ya que precisamente los "destructores de países" han sido los muertos. ¡Viva Chile Libre, del yugo socialista!

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Sobre el autor

. Escritor y periodista. Director y fundador de la revista The Clinic y theclinic.cl. Además, se le puede escuchar todas las mañanas en radiozero.cl.

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