El poema del fin del mundo

Por: | 05 de marzo de 2012

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Erri De Luca dice que no es poeta.
Lo dudo: sería lo único que le queda por ser. El sábado pasado hablamos en Babelia de su vida y milagros; de sus libros; del libro que publica mañana en Seix Barral y Bromera -Los peces no cierran los ojos (traducción de Carlos Gumpert al castellano y de Anna Casassas al catalán)-; del corto que había escrito; de, como en la película, el miedo de su madre a las sirenas antiaéreas; de su casa, en el campo romano. A esa casa, y a su construcción, dedicó un precioso poema: la renovó con sus manos cuando él mismo necesitaba renovación, dice allí. Ese poema está en el libro Solo andata. Lo publicó Feltrinelli en 2005. De allí he sacado otro que dice algo como esto:

 

DESPUÉS

No los del bunker,

no los que tengan reservas de alimentos,

ninguno de ciudad,

se salvarán los indios, cachemires, masai,

beduinos protegidos del viento, mongoles a caballo;

también uno de Nápoles escondido en el Vesubio,

y un judío envuelto en un enjambre de palabras,

ilesos por pura tradición en un horno que arde.

Se salvarán más mujeres que hombres,

más peces que mamíferos,

desaparecerá el rock and roll, quedarán las plegarias,

desaparecerá el dinero, y volverán las conchas.

La humanidad serán pocos, mestizos, nómadas,

se moverán a pie. Y su botín, la vida:

la riqueza más grande que se puede transmitir a un hijo.

 

Como los poemas nunca vienen solos, el de Erri De Luca, que tiene una soltura como llegada del Este de Europa, trae a la memoria otro de Vladimir Holan. También habla del día después. La versión es de Clara Janés. Pertenece al libro Dolor.

 

RESURRECCIÓN

¿Que después de esta vida tengamos que despertarnos un día aquí

al estruendo terrible de trompetas y clarines?

Perdona, Dios, pero me consuelo

pensando que el principio de nuestra resurrección, la de todos los difuntos,

lo anunciará el simple canto de un gallo...

Entonces nos quedaremos aún tendidos un momento...

La primera en levantarse

será mamá... La oiremos

encender silenciosamente el fuego,

poner silenciosamente el agua sobre el fogón

y coger con sigilo del armario el molinillo de café.

Estaremos de nuevo en casa.

 

(Un regalo final: el cortometraje de Erri De Luca, con su propio guión y en su casa)

 

Hay 4 Comentarios

No, Javier, no hay otra versión. Disculpa. Ahora, que he podido consultar la edición de Feltrinelli en papel, veo que mi fuente de internet estaba equivocada. En cuanto a "illesi", se puede extender sólo a "uno di Napoli" ("e poi uno di Napoli...e un ebreo...illesi"). La clave está en ese "e poi", que separa al napolitano y al judío de todos los demás. En cualquier caso, tendríamos que saber si ha habido algún caso real o literario de alguien que se escondiera en el Vesuvio (otra "fornace ardente" a veces); si no lo ha habido, la inclusión del napolitano en esa "tradizione" es una nota de humor (propiciada por el volcán) que introduce De Luca.

Gracias, César. Creo, no obstante, que el "ilesos" se refiere a todos -como en Daniel, 3:20-26- los de la enumeración porque "judío" va en singular. Por otro lado, la versión que yo conozco -y del que sale esa "lectura"- no tiene nueve versos más. ¿Hay otra?

No son las palabras las que resultan "ilesas" después de pasar por el horno, sino los judíos. El original "illesi" (masculino plural) lo deja bien claro, por si no fuera suficiente la alusión a Daniel 3:20-26. Señalar, también, que no se han traducido los últimos nueve versos, que le dan al poema un carácter marcadamente teológico.

La sensibilidad humana del autor visualiza el paraíso
segundo las práticas de las emociones
que marcam el tiempo humano, siempre inspirado y, además, creado en las benditas utopías realizadas na esperanças cierta..

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Letra Pequeña

Sobre el blog

Como dios y el diablo viven en los detalles, en la letra pequeña de los contratos están los matices. Este blog habla de literatura desde esa perspectiva. A pie de página. Sin gritar demasiado.

Sobre el autor

Javier Rodríguez Marcos

estudió filología, trabaja como periodista y es miope. Pero sigue leyendo. Forma parte del área de cultura del diario EL PAÍS y ha publicado media docena de libros, alguno incluso de poesía. De tener una teoría, podría resumirse en este viejo tuit de don Quijote: "Más vale un diente que un diamante".

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