Diálogos imaginarios en El
Limbo. Hoy: el Día Mundial de la Poesía.
AUNQUE LOS ÚLTIMOS ACONTECIMIENTOS vaticanos les han tenido
un tanto alejados de sus pantallas, Dios y el Diablo, autores del aclamado “Cambio
Cervantes por British Council”, se han vuelto a reunir en el restaurante El
Limbo.
El diablo. Malas
noticias para la poesía: hoy es el Día Mundial de la Poesía.
Dios. Alegría,
alegría. Siempre tan optimista. No sé qué le ves de malo. Eres el típico snob al que le molesta todo lo que gusta a más de tres personas (y no lo digo por mí). El futuro de la poesía no cabe en los libros. A mí me pareció
divino que la Unesco le consagrara el 21 de marzo en 1999.
El diablo. A ti
-o a vosotros tres- todo te parece divino. Y consagrado.
Dios. ¿Algo en
contra?
El diablo. ¿La
Unesco? ¿El día de la primavera? ¿El día de la primavera… en el hemisferio norte?
Un poco de multilateralismo, por favor.
Dios. ¿Ahora te
preocupas por el sur?
El diablo. Me
gusta ampliar el negocio. El norte lo tengo ya a mi cargo. Desde 2008, sobre
todo en Europa y en España, me va, siento decirlo, divinamente. Tengo gente muy competente allí.
¿Conoces España?
Dios. ¿Aparta de mí ese cáliz? Soy devoto de Vallejo, César, no Fernando, que dice una cosas de mí... En serio, conozco Belmez y El Palmar de Troya. Desde que no es la reserva espiritual de Occidente ya no
es lo mismo. Hablando de poesía, a ti te fastidia no haber escrito algo como el Cantar de los Cantares. Ahí estuve inspirado (o inspirador).
El diablo. De lo
tuyo prefiero el sacrificio de Isaac, aunque sea prosa. Tensión narrativa
pura. ¿Sodoma y Gomorra? Me gustó más la película, aunque la vi codificada. Teníamos una conexión pirata y nos la cortaron.