Lluis Bassets

¿Quién puso en marcha la centrifugadora?

Por: | 19 de julio de 2010

No vamos a ponernos de acuerdo. Los historiadores deberán realizar su labor dentro de unos años. Ahora en caliente todavía es el tiempo del periodismo, que quiere decir recoger y filtrar lo mejor posible los datos e interpretaciones. Pero el tópico está ya escrito y consagrado. Recojámoslo: a veces responden a la verdad. Pero aportemos, si es posible, otros datos.

El tópico es bien claro. Pasqual Maragall, que ganaba en votos pero no en escaños, prometió reformar el Estatuto de Cataluña para dar satisfacción a los únicos que podían darle el poder, los independentistas de Esquerra Republicana. Firmó con ellos el Pacto del Tinell, por el que se conjuraban contra el Partido Popular, y apoyó a Zapatero en su elección por escasos nueve votos como secretario general del PSOE. En la campaña electoral catalana Zapatero le devolvió el ascensor con su promesa de apoyar el Estatuto que saliera del Parlamento de Cataluña y luego ya llegó la victoria inesperada y La Moncloa. La centrifugadora ya estaba en marcha.

Hay otra teoría con algo más de profundidad temporal. José María Aznar pudo gobernar en 1996 gracias al Pacto del Majestic con Convergència i Unió. Los nacionalistas catalanes, ya empeñados en ensanchar el autogobierno, pospusieron a instancias del PP toda idea de reforma estatutaria en aras de la moneda única y de las ventajas que obtuvieron en impuestos y en traspasos de nuevas competencias, como la policía de tráfico. Cuando Aznar venció por mayoría absoluta de 2000, rompió con Pujol y desplegó un programa oculto de restauración nacionalista española que despertó la fiera dormida del independentismo catalán: Esquerra Republicana obtuvo en las elecciones catalanas de 2003 el mejor resultado de su historia, con 23 diputados y 16’5 por ciento de los votos.

Ya tenemos, pues, a dos candidatos. Maragall, como dice el tópico, y Aznar, como recomienda una visión con algo más de perspectiva. Ambos tienen dos réplicas o avatares: Montilla y Rajoy, responsable el primero de toda la estrategia catalana frente al Tribunal Constitucional y su sentencia, y el segundo de las campañas y el recurso del PP contra el Estatuto de Cataluña. Aparecen en el escenario como moderadores de sus antecesores, pero a la hora de la verdad revelan idéntica dureza de posiciones.

Ésas son las manos visibles de la historia. Si Aznar no hubiera roto con Pujol. Si Maragall no hubiera pactado con Carod. Si Rajoy no hubiera obedecido al aznarismo. Si Montilla no hubiera mantenido el tripartito. También hay manos invisibles, de explicación más difícil. Sin rostro, las culpas dejan de tener interés y calor humano. Pero cabe buscar en el contexto internacional algunas pistas para saber qué ha sucedido en esta última década para que la política española se polarizara en un choque de trenes nacionalistas, con sus banderas, sentimientos, mutuas imprecaciones a veces llenas de pasiones impresentables y agravios simétricos hasta llegar incluso a campañas y boicots económicos.

Estos diez años son la década pérdida de Europa. La Unión Europea se ha ampliado hasta 27 miembros, consiguiendo al fin la unificación del continente antaño dividido con la Guerra Fría; pero sin avanzar en la unión política, más bien al contrario. Fracasó el proyecto de Constitución Europea, rechazado por Francia y Holanda en sendas consultas populares. El Tratado de Lisboa, que debía recoger sus aspectos más imprescindibles, fue también rechazado por los ciudadanos irlandeses y sufrió la dilación en su ratificación de Polonia y Chequia. La política divisiva neocon de George Bush, auxiliado por Blair y Aznar, produjo también sus efectos. Se rompieron las solidaridades y equilibrios intraeuropeos. Cada uno fue por su lado, en una abierta renacionalización de las políticas europeas. Los tres grandes, Alemania, Francia y Reino Unido, quisieron recuperar protagonismo ante el desvanecimiento de las promesas europeas. Y se difuminó el sueño de que los viejos estados-nación iban a acomodarse a la unidad europea y a un mundo posnacional.

¿Alguien podía pensar que las viejas naciones de la Península ibérica iban a permanecer inertes ante esta reciente evolución de nuestro mundo? Lo más grave es que, al final, en esta fuerza centrífuga hay una trampa: Europa se hace más pequeña y menos protagonista, y así sucede y va a suceder todavía más con todos sus componentes, grandes y pequeños, con Estado o sin él.

Hay 14 Comentarios

Resiento de sobremanera que se acuse a nuestro apreciado anfitrión de no escribir bien, y de tener ideas de "cabeza de chorlito." El Sr. Bassets, como todos los demás, tiene derecho a sus ideas por retrogradas o impopulares que sean. Es el colmo que se le insulte de esta manera, y exijo que se le guarde el respeto que se merece como ser humano, europeo, español y catalán.

A vueltas con la política de parbulario catalana: decimonónica, victoriana, juguetona y caciquista.

Mitos. Edad Media. Pensamiento provinciano acurrucuado y recalcitrante. Sentimientos gruesos de perro, sociedad vertical, aislacionismo.

Eso es el nacionalismo catalán, de orígen burgueso-payés (ambos seres siniestros del siglo XIX), un empalagoso corpus de ideas provincianas, cobardes y recalcitrantes, de compromiso con la involución intelectual, de regreso a la matriz totalitaria del Antiguo Régimen oscuro-europeo.

O, mejor aún, de regreso al mundo de conflicto y de sociedad de masas del primer siglo XX, europeo también quiero recordar.

El nacionalismo catalán es esencialmente basura, como son todos sus vocales: élites anti-democráticas y arrogantes, cabezas-de-chorlito de Província con su jardín, família fantasmagórica, soñando en viñedos y criados, que han sometido a las criaturas nacidas en cataluña al lavado de cerebro y la militancia anti-española sin siquiera pestañear.

La Cataluña nacionalista es un ejemplo de sociedad totalitaria y esclavista (así hizo fortuna en el siglo XIX), dónde la ideología insemina los pensamientos en las más tiernas edades escolares, a favor de un mundo siniestro y clínico que replica los ecos histéricos del siglo XIX sin preguntarse siquiera porqué.

El nacionalismo catalán es un estado de sitio, puro veneno que condena vidas al provincianismo hecho proyecto político.

Soy de los que cree que una disolución por la fuerza de sus instituciones, lenguage y cultura es un must.

O, lo que funcionó bastante bién, llenar Cataluña, esos caciques que no responden ante nadie, esos gatos-con-botas represores, llenar Cataluña de cubanos y argentinos (en Barcelona ya está sucediendo), a millones, para que colapse. Y luego intervenir desde Madrid.

Hay aun otra explicacion con mayor profundidad e inteligencia (y mejor escrita), basta con buscar las columnas de Jose Maria Ridao en este mismo sitio web.

Recomiendo leer y comparar con la lamentable falta de insight del Sr Bassets (no solo para esto, sino para todo).

Acabo de ver fotos de la realidad de los pobres palestinos en la Prisión Gaza. La mera existencia de esa Franja de Horrores es una vergüenza para la Humanidad. Estás fotos me han abierto los ojos que tenía cerrados por la propaganda anti-palestina, y anti-humana. Ahora entiendo por qué Susi, y todos sus compañeros de viaje (Stalin dixit) se desviven por ayudar a los pobres, pobres, pobres palestinos de Gaza. Lluís, te reconozco que tú tenis la razón, los palestinos dan lástima, no tienen qué comer, ni el mínimo humano.

Me doy mil golpes de pecho, mea culpa, mea culpa, mea maxima culpa.

http://www.tomgrossmedia.com/mideastdispatches/archives/001127.html

No sé quiém empezó esto,pero los separadores están haciendo que los separatistas surjan como setas.Los separatistas están a su vez haciendose simpáticos al resto,lo malo es que a los que siempre hemos puesto en valor la cultura catalana,se nos empiezan a atragantar

Sr.Bassets, humildemente creo que falla usted en los candidatos, ha mencionado más actores, se deja por ahí al Sr. Zapatero y al Sr. Montilla, espero que solo haya sido un lapsus sin más, porque lo contrario sería que usted un periodista independiente se rige más por la línea editorial de su periódico que por la verdad.
Buenas tardes

... ¿y si resulta que las explicaciones alternativas son, en realidad, complementarias?

Creo que el problema no está en Cataluña. Ni que Cataluña sea el problema.
Continuamos manteniendo una imagen de debilidad no sólo a nivel interno, sino que nos afecta en cuanto a cómo se nos ve.
Se ha mantenido el terrorismo vasco en democracia. La corrupción ininterrumpidamente.
Problemas fundamentales como los mencionados, que nos llena de basura; o el del agua, ausente y presente desde hace tantos años o las asignaturas pendientes como la inversión en el campo, la repoblación, las inversiones necesarias para sostener ciertos sectores productivos por citar algunas cuestiones, nos restan credibilidad en otras. Si políticamente, los partidos que aglutinan a la mayoría, no postulan ni apuestan por resolver los mismos problemas, los que afectan a todo el país ¿Es posible exportar dignidad y confianza?
¿Son creíbles los pactos en política interior?
¿Cuánto duran?
No creo que puedan utilizar el Estatut para esconder la socavación económica y social . La cobertura de las necesidades reales de un país. La urgencia de dejar de ocultarlas con ruido y muchas palabras.

Estimado Lluís:

Creí que ya te habías sobrepuesto al síndrome, pero veo que de alguna manera Bush resulta culpable hasta de la desunión española y la divisividad catalana. Ya suenas como Obama culpando a Bush por los deficits que él mismo ha causado. ¿No hay otro a quién culpar? ¿Zapatero, González, Suárez, o Pujol?

Creo que un día de estos culparás a Bush del Pecado Original y la Invasión Mora.

Otro punto: ¿No mencionarás que Zapatero, ahora que ha hundido España, sigue políticas NEOCON? Huy, huy, huy... Cómo dice Ana: "Qe bello vers ocialistas sigiendo pol iticas neo con. bello pues."

para pérdida de todos

ERC siempre estuvo en contra de un nuevo Estatut, ERC quiere la independencia y punto. La reforma de la constitución catalana la impulsó el sector federalista del PSC y su objetivo no era precisamente romper España, sino cohesionarla de otra manera. ESte podría ser otro análisis, no?

Rosa Mayo Marcuzzi, no sé si te he entendido bién. ¿Propones que la Unión Europea coja el inglés como único idioma oficial o qué?

No he vivido en España;me asombra que en tantos siglos persista la diversidad,que hoy incide en Cataluña.Defiendo la unidad lingüística como factor aglutinante. Las explicaciones políticas dadas por el periodista clarifican, pero también perturban, haciéndonos recordar otros países que fueron balcanizándose.

Señor Bassets: Nuevamente le falla la realidad. Seguramente no puede usted ignorar, porque lo publicó su periódico, que no fue Aznar quien rompuó con Pujol, que el PP catalán siguió apoyando a CIU en todas y cada una de las votaciones en el Parmalent hasta el último día. Fue CiU quien se quiso apartar cuanto antes del abrazo del oso del PP que en las generales del 2000 quedó como segunda fuerza en Cataluña.
No, la centrifugadora la pusieron en marcha quiene algo tenían que ganar con ella, unos porque siempre fue ese su objetivo y otros por aislar al enemigo, Que cada palo aguante su vela

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es periodista. Director adjunto y columnista de EL PAÍS. Tiene a su cargo la edición de Cataluña.

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