Lluis Bassets

La democracia soñada

Por: | 21 de mayo de 2011

Nada hay más inquietante para los estados mayores políticos que un fenómeno fuera de control y de agenda. No cabe responder con encuestas ni consultar a los expertos y a los focus group. No hay campaña de publicidad que sirva. Ni siquiera se sabe a quién puede beneficiar o quién puede sacar tajada. Todos los partidos temen como al granizo que sean los otros quienes lo aprovechen. El PP dice que lo está organizando el PSOE, y el PSOE asegura que va a contribuir a la abstención y a la victoria del PP.

Todos estamos indignados y casi ya no sabemos quiénes son los indignantes. ¿Será al final un solo hombre, un banquero o un presidente de Gobierno por ejemplo? Cuidado, porque si así fuera, se trataría de otra cosa: un chivo expiatorio. Esta indefinición señala una revolución sin sujeto. Si caben los parados y los empresarios, los mileuristas y los profesionales, los revoltosos de hoy y los revoltosos de hace 40 años, entonces es un movimiento que no se identifica con un grupo definible, sino con todos. Es entonces una revolución sin sujeto revolucionario.

Pero es una revolución, adjetivada como española y surgida de un mimetismo perfectamente explicable. Si los jóvenes árabes se levantan, ¿por qué no se pueden levantar los jóvenes españoles? Si la democracia se constituye frente a la dictadura, ¿por qué no se puede reconstituir frente al anquilosamiento y la disfuncionalidad? Ahí están los tres elementos del cóctel: un cambio generacional, la tecnología de las redes sociales y la crisis económica que quita trabajos, viviendas y esperanzas. Para que esta revolución tenga objeto necesita unos objetivos tan claros, difíciles pero tangibles como era echar a Ben Ali o a Mubarak. Aquí esto ya se experimentó, de otra forma, aunque su impulso aparece agotado para las nuevas generaciones. Como ha señalado Felipe González, los jóvenes árabes querían votar como nosotros y los nuestros quieren que no se vote.

Ahí está la diferencia. Cuando una revolución lo impugna todo, al final pierde foco y no impugna nada. Se queda sin objeto. ¿Cambiar la ley electoral? Muy bien. ¿Que los partidos organicen primarias? Perfecto. ¿Que los corruptos se vayan de la política? Albricias. ¿Más impuestos para los ricos y más servicios sociales para los pobres? ¡Qué bien! ¿Que la crisis no la paguen los de siempre? Más que encomiable. Nada que ver con echar al dictador. Y algunos pequeños problemas de solución difícil. ¿Cómo se hace? ¿Quién prepara y decide todas estas reformas? ¿Cuáles son los reconstituyentes concretos y eficaces para una democracia con síntomas de anemia?

La respuesta está bien sintetizada: la democracia real, una forma adjetiva de la democracia que denuncia lo que ahora echamos en falta. No sirve la democracia directa, bellísima en la utopía y en la idealización del ágora griega, pero coartada para la dictadura (véase la república asamblearia de Gadafi). Tampoco la democracia popular que, cuando existió, indicaba exactamente lo contrario: dictadura de un pequeño grupo de burócratas. La democracia real denuncia la idea de una democracia de ficción o virtual, que ya no es efectiva. Pero sería peligroso que toda democracia fuera tachada de ficticia y que se propugnara una democracia arcangélica cuya esencia y sistema de funcionamiento nadie conoce.

No tiene sujeto ni objeto, pero sí tiene sentido. La protesta, a pesar de las conspiraciones que quieran imaginar unos u otros, es síntoma y a la vez estímulo. Demuestra la funcionalidad de la indignación y la encauza. Los organizadores, partidarios de la conversación democrática y del combate por medios pacíficos, ejercen sus derechos de manifestación y de expresión. Quieren perfeccionar el sistema aunque tengan la apariencia de atacar al sistema. Hacen política en estado puro aunque se la tache de antipolítica. Sus protagonistas quieren rentabilizar el malestar y la desafección. Y pueden estar satisfechos, porque ya lo han conseguido. El foco del último tramo de la campaña electoral ha sido entero para ellos. Pero la respuesta a los numerosos interrogantes que plantean deben responderla antes y después de las elecciones los dirigentes y los partidos políticos.

La democracia real es la que tenemos. No hay otra. El sueño debe ser que funcione y que funcione bien, a satisfacción, si no de todos, de cuantos más mejor. Para cambiarla solo hay un método: no se conoce otro. Como dice el tópico, el menos malo de todos los sistemas, aunque se halle en crisis. Se trata precisamente de la democracia representativa: escogemos de vez en cuando a unos representantes que se organizan en partidos para gobernar y legislar. Debemos elegirlos con más tiento y someterlos a mayor control y escrutinio, en vez de dejarlos sueltos, es verdad. Pero ellos son los que pueden cambiar esas cosas que no nos gustan: la ley electoral, las primarias, los impuestos, el Estado de bienestar. Para que lo puedan hacer, finalmente, hay que votarles.

Hay 109 Comentarios

Y tras el bipartidismo, el unipartidismo.

Aceptando la buena fe y siendo respetuoso con el mayor conocimiento y entendimiento de Lluís y otras personas de crédito personal, además de la Editorial de El País, conforme y de acuerdo “En todo caso, votar”, parece lo más razonable. Buen día y saludos para todos, Juan Bernardo montejb

Madre mía, qué día nos espera, qué semana, qué mes, qué año. Tras los resultados, la interpretación de los resultados, cómo se van a volver locos algunos interpretándolos, y cómo reaccionará el movimiento 15-M a ellos, cuáles serán las siguientes iniciativas, porque no duden que van a seguir. Es como vivir la política desde abajo cuando les veo en las asambleas. Todavía no me he animado a sentarme. Los que estamos acostumbrados a hablar en público o casi, callamos, y los que suelen estar callados hablan hasta por las orejas.

A este movimiento le falta un color. Qué color. Unos utilizan el azul, otros el rojo. En Ucrania fue la revolución naranja. A este movimiento le iría el verde. Todos a votar de verde. En Valencia piden que se vote llevando lemas en las camisetas. Demasiado expuesto. El color es más contundente, se ve más y lleva directamente al mensaje sin necesidad de leerlo. Nada, que me inclino por el verde, por pensar en verde, para alegría de Heineken.

¡¡Arriba, que hay que levantarse para votar!! Personalmente, este movimiento me ha terminado por cambiar el voto en lo que ha podido. Votaré al mismo alcalde porque lo ha hecho bien y se lo merece, pero en el gobierno autonómico, aunque iba a votar por inercia al mismo partido, de izquierdas, se lo entregaré a otro minoritario de izquierdas para ver si hay suerte y entra en el parlamento. Nunca antes lo hice pero ahora deseo que tenga traducción electoral este movimiento espontáneo, ciudadano y parlanchín, que anda que no les gusta hablar en las asambleas, y lo bien que lo hacen, por cierto. Muchas veces decimos que no sabemos hablar en público, que no nos enseñaron a participar en público, que somos tímidos. No cuando les interesa algo de manera viva. Hasta un vecino vi que está siempre callado en las reuniones que saltaba de su puesto para intervenir y participar. El grado de madurez que demuestran estos jóvenes de entre quince y 75 años es digno de mención. Quieren democracia, no quieren revolución, no haya miedo, que puede haberlo suscitado al principio, quieren mejorar lo que hay sin quitar lo que hay.

REVOLUCION CIUDADANA - MOVIMIENTO 15M - ¡DEMOCRACIA REAL YA!
“Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie; que es nadie la muerte si va en tu montura. Galopa, caballo cuatralbo, jinete del pueblo, que la tierra es tuya. ¡A galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar!”(Rafael Alberti). Reflexionando...
“Si cada español hablase de lo que entiende, y de nada más, habría un gran silencio que podríamos aprovechar para el estudio" (Manuel Azaña). “Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza”. En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa” (Antonio Machado). “La desventura de España es la escasez de hombres dotados de talento” (José Ortega y Gasset). “En España siempre ha pasado lo mismo: el reaccionario lo ha sido de verdad, el liberal ha sido muchas veces de pacotilla”. “España no ha tenido esas minorías selectas de cultura media de los países centroeuropeos. España nunca ha sido foco sino periferia. Algunos hombres extraordinarios, y luego, plebe. El territorio nacional se divide en dos campos enemigos irreconciliables, sin que sirvan para aplacarlos y llevarlos a un ambiente de tolerancia las voces de algunas personas sensatas" (Pío Baroja).
Desde luego que para poder cambiar el actual "status quo" -la Partidocracia instaurada, usurpadora de la democracia- habrá que hacerlo pragmáticamente. Por lo queel único medio para hacerlo srtá concurrir a las próximas Elecciones Generales, para OBTENER LA MAYORÍA de votos y el PODER POLITICO. Y así poder desalojar a la Partidocracia usurpadora e instaurar una DEMOCRACIA REAL. PARTICIPATIVA Y CIUDADANA. No mediante un Partido Político, si no por medio de un MOVIMIENTO ASAMBLEARIO. Plenamente Democrático. En la que los ciudadanos sean los únicos soberanos, mandantes de su mandados, sus representantes políticos. Para transformar esta pseudo democracia en un Régimen Politico de Democracia: Plena, Real, Efectiva, Participativa y Ciudadana. Y para iniciar la Acción Política del Movimiento, se propone su INSCRIPCION COMO MOVIMIENTO POLÍTICO Y su NOMBRE: "M.A.S. DEMOCRACIA". Movimiento Asambleario Social. Y como OBJETIVO PRIMERO: LA REFORMA DE LA LEY ELECTORAL. http://www.reformaleyelectoral.info/
"Vientos del pueblo me llevan, vientos del pueblo me arrastran, me esparcen el corazón y me aventan la garganta. Los bueyes doblan la frente, impotentemente mansa, delante de los castigos: los leones la levantan, y al mismo tiempo castigan, con su clamorosa zarpa. No soy de un pueblo de bueyes, que soy de un pueblo que embargan" (M.Hernández)
¡FUERA LA PARTIDOCRACIA MANIPULADORA Y CORRUPTA!

Realmente emocionado de que la generación de mis hijos, pues tengo dos en la treintena en España, se hayan levantado. Como sociólogo mayor de 50 años y exiliado económico en Nicaragua desde hace tres años por haberme quedado sin trabajo en España y haber sido abandonado por ese estado corrupto, animo a esta gente a luchar. Nosotros pedimos en su día lo imposible, ellos están pidiendo lo posible. No quieren ladrones. Igual que ellos, yo no me fio de farsantes que su único objetivo es robar al pueblo en nombre de una idiotez que llaman democracia. Adelante y que esto sea solo el comienzo.

No sé si te has enterado Lluís, pero el tema es que después de votarles para que cambiasen las cosas que no nos gustaban, porque a eso se habían comprometido, no cumplieron sus promesas. Más bien todo lo contrario. Unos nos mandaron a una guerra donde no se nos había perdido nada. Los otros nos dijeron que esta crisis no la pagarían los ciudadanos. Y cuando nos dimos cuenta que no tenían intención de cambiar nada de lo que nos habían prometido y que muchos de ellos estaban metiendo la mano en la caja, quisimos cambiarlos pero nos dimos cuenta de que no podíamos. Porque llamar 'elecciones' a una cosa en la que se puede escoger es, como mínimo, inexacto.
Y esto es lo que ha estado pasando Lluís, no sé si te habías enterado. Seguramente estabas muy liado escribiendo la columna y se te pasó por alto.
PD- La cita de Felipe González es una pieza de demagogia barata a la altura de su autor. Los jóvenes españoles quieren una democracia de mayor calidad, sin corrupción y donde haya algo que elegir. Los jóvenes españoles quieren un trabajo.

Bien, pero una pequeña precisión: es rotundamente erróneo que nuestros "jóvenes" no quieren que se vote. Lo que no quieren es que se vote a quienes se han aprovechado del statu quo bipartidista, por lo demás, se anima a votar. Gracias.

Tengo una sobrina que se ha ido a Nueva York a trabajar y me dice: ahora que me voy empieza lo bueno. Así es. Es una historia esta que merece la pena vivirla y a más de uno le va a dar un susto, del mismo modo que a otros les dará un alegrón. España se descongela.

Pues NO, Sr. Bassets,

Modestamente NIEGO LA MAYOR.

No se trata de volverles a votar para que sigan haciendo lo mismo. Tampoco es cierto que este esperpento de democracia sea la única fórmula posible.

Sr. Bassets los "instalados" recitan esos sermones para el pío pueblo acostumbrado al apesebramiento.

Aquellos lodazales de nuestra "inmaculada transición" traen con los años estas miasmas. La transición no fue más que un apaño entre los franquistas en reconversión, que no querían perder los resortes del poder económico y poítico, y los "pseudosocialdemócratas" (porqué, a mi juicio, ni socialdemócratas eran siquiera), que querían pellizcar un cachito del mismo y tener también coche oficial, sirenas y Mysteres a su disposición.

Se cambió el envoltorio, pero se dejó bien atado el resto.

Gracias por sus "milongas", pero este ritmo ya ha sido escuchado demasiadas veces y suena a vieja gramola.

Los islandeses se dieron cuenta cuando era un poco tarde. Espero que los ciudadanos españoles estemos a tiempo.


Ejemplos, Porto Alegre...

Donde los ciudadanos deciden (votan) los fondos para recogidas de basuras y disposición, para bibliotecas públicas, para saneamiento....

Mucho se puede hacer. Y mucho nos queda por aprender.

Y ojo, se saben perfectamente los límites de su sistema participativo y lo tienen en cuenta, pero les funciona bien. 15 años ya.

De Brasil a Islandia o Noruega... Podemos aprender a mejorar nuestra manera de gobernarnos.

Lo primero es aprender a responsabilizarnos, y el primer paso para ello es hacer público nuestro malestar y proponer cosas, incluso cosas que hagan necesaria la implicación del ciudadano.

La sociedad civil es el baremo de la civilización democrática.

Estamos empezando a despertar.

Poco a poco, es cierto. Pero ya tenemos un ojo abierto.

Veamos estimados lectores y comentaristas. Los deseos y aspiraciones parecen muy legítimos, pero la realidad es que necesariamente se deben de cumplir ciertos requisitos, pues no estamos solos en esta aldea global. Esto sin contar que de momento, no se van a producir significativos cambios a la velocidad de los pensamientos que vuelan más aprisa que las voluntades y el hacer de las personas, aparte de otras cuestiones.

De momento, deberemos de contentarnos por la gran repercusión y apoyo de los medios a los eventos y manifestaciones habidas hasta la fecha, siendo este un buen referente para que los gobernantes y dirigentes tomen buena nota y actúen en consecuencia en la medida de lo posible, para mejorar lo existente que clama al cielo y que sí es posible remediar y subsanar, pues no depende de cuestiones externas económicas. Regenerar la moral, los principios y valores innatos de los ciudadanos es esencial, dando ejemplo firme a los ciudadanos. Desde esta actitud se puede empezar a construir un nuevo camino de modo que se pueda recuperar la ilusión por el esfuerzo y el logro del bienestar, responsable y conscientemente sabedores de los límites y dificultades.

Gracias a Lluís y a El País.

Buenas noches y que mañana ganen los ciudadanos.

Saludos para todos.

Existe más democracia representativa de la que habla el periodista Bassets. Ya llevamos más de un decenio, o dos, experimentando a través de procesos participativos, plíticas públicas particidapadas, etc., sobre todo, a nivel local. No es algo mayoritario per esta ahí para nutrirse de la experiencia. Óbviamente, se puedem utilizar politicamente, pero que cuando funcionan y hay un político que los lidera y asume delegar voz y PODER a la ciudadania, empoderarla, se hace democracia participativa.
Es difícil cambiar la mentalidad, pero está claro que en el Estado español han quedado obsoletos muchos de los pactos, leyes (como la electoral pero no sólo) que se aprovaron en la transición, ya sabemos una transición pactada con la línea blanda del régimen.
Por otro lado, si se tiene que producir el cambio desde los partidos (que no es fácil), es impensable que sea desde el psoe, pp, ciu...partidos todos ellos con (presuntamente o no) corruptos en sus listas, sin una polótica clara de fomento de la participacion ciudadana (la real, hablo) etc...

Lo que esta ocurriendo estos días es la muestra que hay desafectos participativos. Hasta ahora, la gran mayoría optaban por la inaccioón (aparte de los cláicos más participativos, desde gente de movimientos sociales a gente del mundo asociativo más clásico). En la protesta de estos días hay mucha gente sin experiencia previa en política. Ahora bien, una experiencia socializadora de estas características los convierte en actores politicos activos...y por lo tanto, con una capacidad importante para presionar al sistema político imperante. EL tiempo nos dirá en que se convierte, pero esto es un antes y un después de la democracia (vieja) representativa española.

Vaya miopía, señor Bassets. La democracia real probablemente es esta que tenemos. Vale, pues a cambiarla y que la realidad se ajuste a los deseos de la mayoría. Seguro que la mayoría quiere ver fuera a los chorizos, a esos mediocres ganapanes profesionales dentro de los partidos, cuyas virtudes se consumen en asentir a todo lo que dice la cúpula, y a los periodistas que medran a la sombra de los poderosos. Hay herramientas, pero las tienen secuestradas para provecho propio unos cuantos listos. Tengo 52 años y, por lo tanto, soy mayor: usted es un viejo redomado.

Pero no iba a traer otra democracia un tal Zapatero. Recuerden. El poder no me cambiará. Y fue cambiado, incapaz de valentía alguna. Ahí están las ayudas con el dinero de la gente a los bancos, los 5 millones de parados, la congelación de las pobres pensiones, las guerras de Libia y Afganistán, la legalización de la intendencia de ETA, la congelación del sueldo de los funcionarios, quitar los míseros 400 euros para que coman cientos de miles de personas, quitar el cheque bebé, etc., etc., etc. Ya sé que todos los partidos son iguales, ¿Pero iguales iguales?

Señor Bassets:

Sí que hay otras opciones además del voto: la política que se ejerce desde la participación, de muchos tipos, desde el referéndum, las asambleas vecinales o las protestas masivas, como el NO a la Guerra. No caiga usted también en negar a la ciudadanía su derecho más básico: el de quejarse cuando los políticos no hacen bien su trabajo.

Estimado Lluís,

Yo soy uno de los ciudadanos indignados que bajan a sol a gritar "lo llaman democracia y no lo es". Y estoy muy de acuerdo con su artículo "la democracia soñada", pero permítame una pequeña crítica.

La incoherencia la encuentro al final. Usted dice: Debemos elegirlos con más tiento y someterlos a mayor control y escrutinio. Y yo respondo: ¿y qué mecanismos tiene la ciudadanía para controlarles entre elecciones? ¿No estábamos todos de acuerdo en que no queríamos ir a la guerra de Irak? ¿y qué ocurrió? Que esta "democracia real" mostró que es más real que democracia. Algunos sentimos lo mismo con Zapatero desde hace un año. ¿cómo evitar que congele las pensiones mientras las grandes empresas se jactan de sus beneficios?

Por eso se grita "democracia real". Y no es una utopía: existen mecanismos que se aplican hoy en día en otros países (como el referendum revocatorio), otros que existieron ya y se han perdido (la prohibición del mandato imperativo de los diputados, que hoy en día sólo obedecen a sus partidos) y otros muy fáciles de imaginar (la convocatoria de elecciones mediante referendum de iniciativa popular). Por todo esto, la democracia es muy mejorable: no sólo en las instituciones, sino también en nuestro comportamiento, a nivel de moral cívica.

La gente lo nota, lo sabe, y ha salido a gritarlo. Espero que los medios y los políticos no hagan oídos sordos, o la cosa podría resultar peor.

Un pequeño detalle. El Parlamento ha presentado y votado mociones para subirse salarios, o para tener ciertas ventajas en la jubilación, entre los diputados del hemiciclo.
¿Les hemos dado venia para eso? ¿Está implícito en el contrato que renovamos cada vez que les votamos?
Creo que no.

O por ejemplo, un cargoso Senado, con escasas responsabilidades, institución que está disminuyendo o desapareciendo directamente en los paises nórdicos.

Teniendo en cuenta que es dinero público, proviniente de todos los ciudadanos, no creen que la ciudadanía debería tener capacidad de control (voto directo en referéndum) sobre cuestiones como estas?

En realidad, lo que se pide es tener un mayor control (listas abiertas) sobre quién elegimos para qué trabajo, porque hemos visto por ejemplo, votación en bloque (PPSOE, los dos juntos) en contra de asuntos como la dación hipotecaria, que muchos ciudadanos desean (presentaron firmas para ello y hasta un juez se pronunció a favor, para después ser revocada).

Y eso que la dación es un procedimiento común y aceptado en muchos países europeos.

En general, da la sensación que la clase politica en general, no quiere, ni desea, adaptarse a las demandas de limpieza y honestidad, y sobre todo de reforma. Supone aceptar que tienen mucho poder, pero no quieren oír, ni ver.

Esperan poder aguantar el chaparrón, y volver al "bussines as usual", con la ayuda de una recuperación económica.

Pero lo cierto es que la crisis es larga, y el aguante de la población es magro, como se ve. Justificado está.

Quizá se tarde, pero desde luego, esta democracia necesita ya una terapia contra el sobrepeso además de un saneamiento de su dieta, y bastante, bastante ejercicio en funciones. Seriedad, pues se trata de gestionar próbamente la "res publica".

No es la misma España la que salió de la dictadura, es otra que empieza a aprender qué reformas son necesarias, y cuánta necesidad de sociedad civil y cultura hace falta para conseguirlo.

Sabemos muy bien que los ingleses, además de los países nordicos y europeos tienen amplia experiencia y lo mucho que les costó conseguirlo.

Por eso, se están sentando en Sol desde el 15-M. Quieren hacer visible un deseo, dar voz a lo que se pierde detrás de una montaña de votos, a las necesidades concretas, es una interpelación a la escucha, de unos oídos que hasta ahora siguen sordos.

A una clase política que poco a poco, se le está cayendo el maquillaje.

Y lo que vemos detrás no nos gusta.

O se renuevan de arriba a abajo y empiezan a tomar el pulso del corazón de su sociedad, o pueden contar definitivamente con una democracia letárgica, comme-il- faut, que vaya perdiendo poco a poco el aprecio ciudadano.

Y créanme, sería muy triste.

A partir de los hechos del 2001 en Argentina,la gente también gritaba"Que se vayan todos!".Ignoro si alguno se fué,pero los políticos peor señalados se las amañaron para continuar en las listas de Diputados y Senadores y siguen. Y seguirán...

Asumir ser y actuar responsable y conscientemente, supone disponer del suficiente conocimiento para saber los límites del entendimiento. Nadie en su sano juicio, ni siquiera un colectivo el que sea, es capaz de valorar hasta las últimas consecuencias el grado de acierto en adelantar las elecciones generales, ni lo contrario. Sí parece razonable, dejar transcurrir los plazos que sean necesarios en establecer los cauces, medios y medidas adecuadas para intentar establecer aproximado las mejores soluciones posibles. Un simil sería, se puede alcanzar los 100 km hora con un veloz vehículo tan rápido como queramos, pero necesariamente tendremois que pasar por todas las velocidades intermedias; 5, 10, 20, 30, 40, y así seguido hasta 100 km hora. Donde tanto hemos esperado durante millones de años, no sería lo mejor precipitarse ahora y empeorar la situación innecesariamente. Los errores siempre son iniciales, y desgraciadamente, hay multitud de cuestiones y prioridades para armonizar resolver en orden y prioridad. Lo mejor es enemigo de lo bueno y sin prisas pero sin pausa se llega a tiempo en el buen hacer, siempre que se cuente con la buena voluntad y la firme decisión.

Parece que la postura de los políticos profesionales y los medios de conmunicación (como éste) encastados en el sistema es esperar a que escampe el temporal, rezar para que no haya ningún accidente ni ningún estropicio (cuando se movilizan las masas siempre hay riesgos) y esperar a que llegue el lunes para seguir más o menos como siempre. Sería una lástima. Una gran oportunidad perdida.

Los partidos establecidos --y muy especialmente el PSOE y el PP-- deberían tomar buena nota y adoptar inmediatamente una serie de medidas que son perfectamente viables y en absoluto utópicas. Por ejemplo:

1. Prohibir inmediatamente por ley que políticos imputados por corrupción puedan presentarse a las elecciones. Los casos de la Comunidad Valenciana y Andalucía son mucho más que bochornosos. Son indignos.

2. Introducir un sistema de listas abiertas (podría estudiarse la conveniencia de implantar el sistema alemán de dos votos por elector: uno de partido y otro a diputados concretos de cualquier partido). La lindeza de Alfonso Guerra de que "quien se mueva no sale en la foto" puede que fuera muy graciosa en los años ochenta. Hoy resulta lamentable y penosa.

3. Dar mayor representación porcentual a los partidos minoritarios.

4. Hacer que el voto en blanco se refleje en las cámaras en escaños en blanco (no ocupados ni dotados presupuestariamente).

5. Transformar el Senado en una verdadera cámara territorial.

6. Como una señal de buena voluntad política y como un acto de justicia, promulgar con efectos inmediatos una "Ley del sonajero" que declarara saldada toda deuda hipotecaria una vez entregadas las llaves en caso de impago.

Son solo algunos ejemplos prácticos. Ya se ha debatido mucho (tal vez demasiado) estos últimos años. El lunes los partidos deberían ponerse manos a la obra. De lo contrario, la frustración y la resignación podrían dar frutos muy amargos a medio y largo plazo. Los grandes partidos han agotado ya todo su crédito.

Para ser más precisos, Francia no inventó la democracia, sinó que inventó el Estado.

Inventó el Estado moderno (el tutor de las falsas sociedades), y la idea de que hay verdades absolutas, premisa fácilmente criminal que es, mientras haya un sólo individuo libre, constantemente falsa.

Francia lo que inventó por tanto es el Totalitarismo moderno. Nada más.

Pero los españoles confunden el Estado con la democracia.

It's different, darling.

LA MAYORÍA de los 'indignados' votó a Zapatero, luego, además de críticos deben ser auto críticos! deben indignarse también con ellos mismos. No vale lavarse las manos! Pero si un gobierno lleva 7 años en el poder y te parece que es muy malo, puedes exigirle que se vaya antes, y luego votar a otro! pero estos chicos no piden elecciones anticipadas, que yo sepa! ¿que es lo que quieren entonces? Con indignarse no alcanza! propongan algo y vuelvan al trabajo o a casa, 'elecciones ya' sería lo lógico y razonable!

Por favor señores, intenten ser respetuosos y eviten juicios de valor, si quieren ser correspondidos y atendidos correctamente. Lo fácil es insultar y soltar lo primero que venga en gana. Lo esencial y de valor es actuar consciente y responsablemente, con independencia del acierto en expresarlo. Se debe respetar las reglas del juego respetando la diversidad social y cultural. No es bueno saltarse las reglas que en principio son muy razonables y asumibles para todos, siendo irrelevante quién ha establecido las reglas, pues en principio quisiera pensar que son neutras y vienen de lejos.

Añadir que, nada está previsto ni se puede establecer a priori. Las intenciones o los deseos de los partidos políticos y sus seguidores que le dan soporte, no necesariamente el de los votantes, no son coincidentes con los de los ciudadanos. Posiblemente, por no decir seguro, la dinámica y los tiempos, se tengan que adaptar a la velocidad y concurrencia de los acontecimientos que se produzcan en aelante, independiente de los deseos de los gobernantes, dirigentes, demás personas y grupos influyentes socio económicos que no pueden ni saben predecir qué y cómo ocurrirá qué.

Saludos para todos,
Juan Bernardo montejb

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es periodista. Director adjunto y columnista de EL PAÍS. Tiene a su cargo la edición de Cataluña.

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