Lluis Bassets

Cosas que se pueden perder en una crisis

Por: | 14 de septiembre de 2011

El trabajo, los ahorros, la pensión, el subsidio, los amigos, el sentido de la orientación, los nervios, la cartera, la cabeza, la cara, la mano, la vez, los estribos, el documento nacional de identidad, los papeles, las maletas, las ganas, la vergüenza, la decencia, la dignidad, la autoestima, y muchas cosas más.

Cuando hay crisis, hay mazo nuevo. Y también jugadores nuevos, porque los viejos salen expulsados con frecuencia. Pero quienes reparten las cartas no, suelen ser los mismos que repartían antes, los de siempre. Es una oportunidad, ciertamente. De donde deriva que no es mala época para quienes saben aprovechar las oportunidades, los oportunistas.

Todo lo que se puede perder en una crisis se puede perder sin crisis. Pero en una crisis es más fácil perder todo esto y perderlo todo: cuestión probabilística. Lo único difícil de perder es el miedo. Cuando se pierde el mismo miedo es que se empieza a superar la crisis. El miedo a los efectos de la crisis es parte crucial de los efectos de la crisis.

Los vendedores de miedo son los mejores agentes de la crisis. Ya actúan antes de la crisis como si hubiera crisis. Pero durante la crisis su actividad es más frenética porque su mercado se activa y se ensancha. En la subasta del miedo su acción se convierte en esencial, y abarca todos los ámbitos de la vida pública, para meter miedo de cara a unas elecciones o para meter miedo en la bolsa.

En las crisis se vende, se compra, se contrata, se cancelan contratos, se despide, se reduce, se cierra. Como cuando no hay crisis, pero más. Y todo se hace barato, cada vez más barato. Y con frecuencia sin endeudarse, porque no hay quien preste y, sobre todo, porque no hay quien preste a quien lo debe todo. Por eso es el momento de las grandes oportunidades. Los vendedores de miedo viven en el paraíso, con su mercancía, el miedo, cotizando en máximos.

Hay 20 Comentarios

No es economía, es ideología
JORGE FABRA / J. IGNACIO BARTOLOMÉ 17/09/2011
Tribuna El País
No mirar, observar

Bueno, la verdad es que se intuye o intuimos por donde va el sistema.

Me acaba de dar un antojo: ver Blade Runner.

Sabían que se ambientaba en pleno 2020? Ahora nos reímos, claro.

Lo estremecedor de esa pelicula era cómo los replicantes (meras copias) parecían más humanos, con más deseos (libertad, revolución, espiritualidad..), que los humanos genéticos, grises y resignados con un mundo futuro rutinario y sórdido.

Del mismo modo que la larga guerra de afganistan e irak, que supera la década ya (mas larga que la WWII, que solo duro 5 años), esta crisis, que en realidad es una crisis financiera en plena metástasis hacia una crisis de sistema global, no se sabe si con ánimo de reforma o de perpetuacion del status quo, empieza a tener visos parecidos en longevidad a la Gran Depresión de aquellos años 30, es decir, una depresión que duró una década (1929-1941, en algunos casos mucho más).

A veces me parece que la Bolsa es un instrumento terrible e inestable.

Es como lo de Bélgica, todo sigue, todo continua , mientras el gobierno de las cosas se desmadra o eso parece (Habrá mentes que sacaran provecho de estos lodos desde luego).

Habrá algún retorno a la economia real, algún día, la que como decía Aristóteles, es la que se encarga de la manufactura y cambio de productos, sea para deleite o menester? Una economia que retibruya de manera justa por el recurso y el trabajo, sea manual o no ?

Rascayú: no quieres tomarte la molestia de leer los blogs del ABC. por favor, hazlo y verás q la gran mayoria de los postings son EN CONTRA de la linea editorial mientras q en El Pais son casi SIEMPRE a favor. No mires los articulos solamente


Estamos asistiendo a la mayor terapia colectiva, jamás organizada por la dictadura de la Industria Financiera Económica. Los medios de Comunicación imparten la terapia con el argumentario necesario, estructurado por etapas y ciclos. El manual de gestión, los títulos del índice, el contenido, y estos a su vez, el protocolo, explicación y procedimientos de actuación, a medida del perfil de los diferentes destinatarios, supone el material para incitar una dinámica de comportamiento individual y colectivo. La diversidad y la dispersión son el precio y castigo. La convivencia en armonía es una utopía y la igualdad ante la ley una quimera. La ilusión de cada día por conseguir la libertad, se vende por 0,50 céntimos de euro en un boleto de bonoloto o con 2 euros por 159 millones. ¿Qué más podemos pedir si podemos comer y aun disfrutamos de comodidades. La noria de la vida seguirá dando vueltas durante la breve vida personal y, con un poco de suerte, podemos tocar la gloria. En al menos 100 años seguiremos parecido a como estamos ahora con los adelantos que sean. Como el espacio y el tiempo apremian, la inercia alimenta las prisas por llegar a ninguna parte, que cada cual realice el argumentario según su preferencia, libre elección y límites. ¿Qué y cómo podemos hacer?

Ledle, los ciclos de crisis o cómo diablos queramos llamarlo, son cada vez más rápidos y cortos, como se puede ver por los picos de sierra de una gráfica con las noticias económicas y revueltas sociales. Dejando al margen el aleccionamiento bestial sobre la crisis económica que estamos sufriendo, tal parece como si anduviera suelto un virus psicológico de efectos, todavía por venir. Lamentablemente no sé ni puedo adivinar la respuesta a tu pregunta, porque en las circunstancias actuales puede producirse en 2-3 años, 15, quizás en 40 años o vete a saber si dentro de un siglo. En todo caso el problema es: ¿Por qué tenemos que pagar facturas por cosas que no hemos comprado? No mirar, observar, sería la consigna.

argentino, te niego la mayor, la menor y la intermedia. Ni la cabecera de Vocento es más pluralista ni es cierto que EL PAIS no admite voces en contra. El diario monárquico será líder en otras lides pero no en cuanto a pluralidad. Y perdona, pero anda que no pululan voces de la ultraderecha ortodoxa ultracatólica en este medio, al revés que las voces de izquierda, que dudo mucho que se personen en sus cavernas en busca de luz.

Siempre nos quejamos de las censuras que limitan nuestra libertad de expresión, pero nunca agradecemos lo suficiente aquellos recortes que, en el fondo, no hacen sino beneficiarnos, fuera de cuatro obtusos orgullosos hasta de sus defectos pero sin conciencia de exhibirlos. Cuántas veces no nos hacen un favor con sus supresiones quienes controlan la opinión en sus medios. Quien tiene boca se equivoca, pensemos en Aguirre, y a nosotros se nos va el teclado como a otros se les va la mano. Gracias.

a will: porfa! te quejas de que El Pais no da pluralidad a todo el espectro de la izquierda. Pero qué pluralidad le da al espectro de la derecha? ninguna....

A Rascayú: me temo q no leiste bien mi post. Lo que dije es que, en los blogs y en las cartas a la redaccion, ABC es mucho (muchisimo) mas pluralista q El Pais. La mayoria de las opiniones en los blogs van contra la linea editorial. Los articulos son otra cosa, por supuesto los articulos en ABC son sectarios como en El Pais. Aunque, en realidad, bastante menos. Ej: los articulos de ABC favorecen a la derecha en España pero para el resto de los países, sonríen hacia la izquierda. En cambio los articulos de El Pais SIEMPRE son favorables a la izquierda, para cualquier pais. En resumen: ABC es mucho mas pluralista, aunque a ti te parezca q no. Porq crees que casi todos los posting de los blogs de El Pais van con la linea editorial? porq a los otros los filtran...

La verdadera "crisis" empezará cuando se cierren los paraísos fiscales.
Cuando la iglesia no siga usufructando del erario público.
Cuando se acabe el monopolio de las empresas transnacionales.
Cuando las fronteras desaparezcan -que de todas maneras son ficticias- y las nacionalidades -otro cuento chino, que acrecentó el control y la opresión, y son el carburante de muchas guerras-.
Cuando los ejércitos ya no existan pues son innecesarios.
Cuando todos nos veamos y tratemos como lo que somos -seres humanos-.
Cuando el fuerte deje de aprovecharse de su posición, y deje de oprimir al debil.
Cuando el dinero desaparezca.
Cuando todo séa gratuito -porque la idéa de poseér se convertiría en algo enfermizo y desiquilibrado-.
Cuando no se produzcan armas, que al fin y al cabo solo sirven para destruir y matar.
Cuando trabajar séa para el bien común de todos, y se haga voluntariamente y sin coacción.
Cuando el amor pueda más que el odio.
Cuando se acaben las diferencias -que todas son subjetivas-
Cuando la enseñanza y la cultura séan gratuitas y para todos.
Cuando todas las propiedades de la iglesia se transformen en hospitales, bibliotecas, centros de salud, de recreo, de congregación, parques.
Cuando se compartan y divulguen los descubrimientos científicos y no se usen para generar beneficios materiales para un reducido grupo.
Cuando de proteja y se respete la naturaleza y todo lo que tiene vida.
Cuando se descubra que lo más importante es la salud, la empatía, la cordialidad, tener techo, alimentos, conocimientos, ropa, todo lo básico.
Cuando, cuando, cuando...¿Para Cuándo?
(Urge una respuesta).
Un saludo.

..cierto,muy cierto, aunque los vendedores de miedo son los medios de difusion, la prensa, no faltaba mas, lease al Pais como el NYT, o la CNN... ah, y los blogeros.

Ah, se me olvidaba el título de la carta: "Cosas que recuperé en el abismo", o también, por aquello de la película sobre Denver, "Cosas que hacer en el abismo cuando estemos muertos".

¿Hablábamos...? Ah, sí, de lo que vamos a perder en esta crisis. Iba a mandar una carta al director, pero ya que estoy aquí... Abismo, qué es el abismo. Se está hablando mucho estos días del abismo al que parecemos abocados. Yo creo que la gente de la calle no siente el precipicio, por mucho que baile cerca. Quizá porque no se le ha explicado bien. Cosas que se pueden perder en un abismo, para que la gente lo entienda: dejará usted de tomarse varias vacaciones al año, aprenderá usted a andar con bici, volverá usted a reencontrarse con la lectura, qué es eso de tomarse cuatro cañas y unos calamares, vaya olvidándose de comprarse ropa alegremente y estire esos zapatos, que además están en perfecto uso, ¡caprichoso! El capricho es algo que va a desaparecer del idioma diario. Empieza el imperio de lo necesario, al cual, según avancemos, puede que se añada como compañero de viaje el 'estrictamente', qué tan bien viene para desengrasar. Empiece a familiarizarse con su casa, pues será difícil que salga de ella fuera de ir a trabajar o a fichar. El ocio no es negocio en tiempos de escasez. Escasez, quédese con la palabra escasez porque será la que más abunde en todo. Hay poco de todo, y como dice aquel, cuando no hay lomo, de todo como. Pensará en el hoy más que en el mañana, aunque llegará el día en que el hoy y el mañana serán una misma pesadilla, en crisis hay que ahorrar en todo, y mejor sufrirlo todo de un viaje. Pensará, por ello, mucho en el pasado para animarse. Vuelve la nostalgia. El presente es negro, y el futuro, más.

Pero el suspicaz se preguntará, ¿te convencen o tienes miedo de perder la vez, la oportunidad y la ronda en una crisis dialéctica? Me contesto. Lo primero, sin duda. Porque lo segundo implica estar a la venta, con el riesgo añadido, encima, de que no te compren. Leía hoy en este periódico una noticia sobre Bonatti, el famoso alpinista italiano, y acababa con una frase suya: "Asomarse al abismo de uno mismo". De eso habla sobre todo el alpinismo... cuando es auténtico, añade el autor de la crónica. Y la opinión lo mismo, cuando es auténtica. Uno debe enfrentarse a su abismo, y salir de él por sus propios medios, no apropiándose de las cimas de extraños. Y si no se sabe salir, siempre queda huir. No como aquel periodista, perteneciente a uno de esos medios, más vendedores de patrañas que de noticias, a quien en más de una ocasión le he escuchado soltar ideas robadas de autores reputados, pero sin avisarlo previamente, y que al ser refutadas, por no saber defenderlas con sus propias palabras por no haberlas creado, se refugiaba en que él no lo había dicho sino Orwell, Gide, Sartre, y que se le pidan cuentas a ellos. Si funciona, bien, me llevo el mérito, pero si no va, salto. Es injusto.

Con esta crisis lo vamos a perder todo!!!

a otro argentino,
la censura en este diario es alarmante, no se da pluralidad a toda el espectro politico de la izquierda y como nuestros politicos hacen oidos sordos a los problemas de la sociedad..
A pesar de eso gran blog editor, estamos a merced de especuladores de grandes inversionistas que como usted dicen descansan en grandes paraisos fiscales y reales, sin rendir cuentas pues saben que estan por encima de democracias y pueblos, ya que controlan o mas bien acojonan a los mercados a su merced y de momento todos dormiditos siguiendo sus directrices...esto estallara en sus manos como siempre..

Uummm, no sé Lluís. Desde la altura de un observatorio se puede ver con un equipo potente, una mosca a una distancia de varios millones de años luz, pero, no se puede apuntar siquiera a la puerta de la entrada del observatorio.

Aquí abajo a pie de calle, nadie parece tener miedo de nadie ni por nada. Es más, luce buen día, las terrazas y calles están concurridas de personas con sus cosas y, el ajetreo parece el de siempre. Si quieres, inquietud e incertidumbre por la sensación de inminencia, de no se sabe bien de qué, que nos quieren hacer ver con intención de vete a saber quién y los media. ¡¡Hay crisis!! ¿De qué, porqué y para quién?

La impresión general es de que estamos como siempre y alguna excepcionalidad o relevancia de vez en cuando. Vamos, que casi todo está en su sitio.

Una cuestión son las sensaciones, otra las percepciones, otra muy distinta la interpretación y la conclusión final si se quiere provisional. Como dice Punset, “No hay nada más incierto que la percepción del mundo exterior”, esto y mucho más, lo sabe la inmensa mayoría, incluso inconscientemente.

Este ruido mediático suena más al de los tambores de galeras, para imprimir ritmo a los esclavos y darle con brío a los remos, que a que la nave se esté hundiendo a consecuencia de un choque o incendio. Curiosamente, la galera y las provisiones la pagan los esclavos con sudor, lágrimas y algo más.

La galera navega a buen ritmo y segura, mientras queden provisiones y se les dé de comer a los esclavos, relevándolos justo antes de desfallecer por el agotamiento con los abundantes de refresco. La tripulación está en su sitio bien nutrida, pertrechada y con relevo seguro cuando llegue a puerto.

La inmensa mayoría, inconsciente o conscientemente, ya saben el rol que toca desempeñar a cada cual, y, hace tiempo dejaron el miedo en la cuna.

El caso es, que la mayoría de esclavos siguen aspirando a la libertad, siempre contenida por un plato de comida y poco más de utilidad. Ciertamente se disfruta de más comodidades ganadas a pulso y sangre, pero lo esencial e innato en las aspiraciones de los seres humanos sigue intacto pendiente.

El miedo de tenerlo, más lo tienen los tripulantes ejecutores, defensores y protectores, durante la travesía sin estar en puerto seguro, que los esclavos que nada tienen que perder si se amotinan en cualquier momento. Añadir que, no hay puerto ni lugar seguro para nadie en caso de revuelta.

De llegar a mayores, si se produce el motín, ningún tripulante estará a salvo y la mayoría de los esclavos que sobrevivan alcanzarán la libertad.

Vaya bobada que acaba de decir quien firma como "otro argentino". Lo que dice del ABC es ya para mearse de risa.
Cómo es la gente de la derecha... Madre mía...

Pues qué quieres que te diga, yo leo de vez en cuando el periódico que citas, y de ir contra la línea editorial del diario de eso nada. Casi parece una hoja parroquial, con adhesiones inquebrantables a su línea y a la del Vaticano Primero a. de C. Menos publicidad de medios sectarios en medios que no lo son, del todo. Partamos de que todos son sectarios, como todos somos subjetivos, partamos de que todos nos meamos en la piscina, pero hombre, es que algunos lo hacen desde el trampolín, como otros lo hacen desde el púlpito.

Dice Djokovic que ahora solo piensa en sus golpes, no en los de sus adversarios. Quizás por eso, hoy es capaz de batirlos. Cuando uno pierde el miedo al resto ajeno y gana confianza en el ataque propio, ya solo juegas contra el otro, porque jugar también contra uno mismo es jugar a perder seguro. Sin descuidar la preparación física, que la mental no se quede atrás. Debiéramos empezar a pensar más en nuestra propia estrategia y olvidarnos un poco de la de quienes se hallan al otro lado de la red. Qué fácil parece, hasta que bajas a la pista, y el otro luce un muslamen de aquí te espero y encima te empiezan a pitar a las primeras de cambio.

no tiene mucho q ver con el tema, pero sigue preocupándome q este diario no publique NUNCA una sola carta a la redaccion, ni siquiera un post en un blog que disienta de la linea de izquierda del diario. ¿Porqué no pueden ser pluralistas como ABC q se cansa de publicar en contra de su línea editorial? y Lluis es culpable de esta política dado su cargo. ¿porqué Lluis no publica algo sobre este monolitismo de El Pais?

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es periodista. Director adjunto y columnista de EL PAÍS. Tiene a su cargo la edición de Cataluña.

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