Lluis Bassets

El miedo como concepción del mundo

Por: | 07 de septiembre de 2011

Se ha instalado entre nosotros. Basta con ver los titulares de los periódicos entre agosto y septiembre. El miedo se ha convertido en una política y una ideología. Una concepción del mundo, una Weltanschauung, según la frase del general Hammerstein que un escritor de enorme talento ha recuperado para la posteridad.

Después del miedo llega la estampida. Sálvese quien pueda. Cada uno a lo suyo, aun a costa de aplastar al vecino. Cuando el miedo se convierte en política y en ideología estamos a un paso del pánico y del caos. No se puede gobernar por el miedo. No se puede atajar la crisis por el miedo. Nada se consigue por el miedo sino más miedo.

La frase de Hammerstein es de la misma época en que el presidente Roosevelt expresó su único temor: al miedo mismo. Crisis económica, ascenso de los populismos, retraimiento nacionalista, y el totalitarismo al acecho ahora, y en plena expansión entonces.

Miedo al desempleo, miedo a la ruina, miedo al extraño, miedo al regreso a la miseria, miedo a la pérdida de la propia identidad: las políticas del miedo tienen un amplio y peligroso registro de teclas sobre las que pulsar, algunas bien auténticas y tangibles y otras producto del miedo mismo. Muchos son las que las pulsan con gusto y no pocos beneficios inmediatos, electorales sobre todo, y pocos quienes combaten y neutralizan a estos fúnebres concertistas que acompañan a todas las crisis.

(‘Hammerstein o el tesón’, de Hans Magnus Enzensberger, arranca con la frase “el miedo no es una concepción del mundo” como lema. El general, que pudo impedir mediante un golpe de Estado el nombramiento legal de Hitler como canciller, fue uno de los pocos militares alemanes y prusianos que nada tuvo que ver con el nazismo. Con el miedo instalado en toda Europa, Hammerstein resistió con honor.)

Hay 20 Comentarios

EL OBJETIVO siempre es la destruccion del Estado, politica neoliberal - de economia autogestionaria, anarquica, salvese quien pueda cae bien para el proyecto y si por a´hi alguien se pasa de la raya, las fabricas de armas estaran intactas, produciendo cada vez mas para "luchar" contra el terrorismo de turno - GLOBALIZACION CON MANIPULACION DE MENTIRAS, verdades y medias verdades...

Casualmente Verdú, es una de mis Flores del edén en mi blog, al igual que Lluís Bassets. Relacionado con tu comentario he rescatado el publicado por Verdú el 11/5/2009 "El capitalismo funeral". El dolor ha sido el eje de la cultura anterior a la presente sociedad de consumo. Mediante el dolor se obtenía la salvación del alma. Por el dolor se accedía al saber ("la letra con sangre entra". A través del dolor, la enfermedad, la menesterosidad, los artistas creaban la obra maestra. Por el dolor del trabajo (siendo la palabra "trabajo" una derivación de "tripalium", instrumento de tortura o equivalente a "sufrimiento y dolor") se llegaba a la producción. El pan que habrá de ganarse "con el sudor de la frente" es la expresión de un terrible castigo. Por el dolor nos amaban de verdad hasta el punto de que "quien más te quiere te hará sufrir"... sigue>
http://www.elboomeran.com/blog-post/11/6825/vicente-verdu/el-capitalismo-funeral/

Ayer, curiosamente os dediqué el siguiente post: La generación digital. Parece que el relevo y transición a la generación digital son inminentes... sigue > en mi blog aquí en la Comunidad o en quisiera montejb,

Absolutamente de acuerdo en esto, Lambda. Y es que precisamente esa sensación de “escases y desposesión” se refleja especularmente en le “miedo”, de ahí la necesidad del “hombre sociable” para protegerse de posibles calamidades… no hay otra explicación.

El mensaje es el medio, escribe hoy Verdú. El miedo es el mensaje y el medio, nos dice la realidad todos los días.

Buena pinta tiene la novela documental de Enzensberger. Gracias por la información.

Estimado Lambda, en general estoy de acuerdo con tu exposición. Aunque se debiera intentar profundizar en al menos algunos puntos. Efectivamente, “parece” que el modelo político económico ha triunfado sin rivales, aunque habría que considerar, el significado y el más que indicio, del alto índice general de abstención en la participación ciudadana en las elecciones en cualquier localización, entre otras cuestiones. Sinceramente pienso y veo que, se está configurando un nuevo modelo de organización social que en cualquier momento aparecerá sin avisar, a poco que la masa oponga resistencia a la inercia.

Afortunadamente, alternativas viables para las multitudes aparentemente desamparadas hay muchas, si bien es cierto que, están dispersas y apenas visibles entre el tsunami informativo. El tiempo presente es demasiado breve y no deja espacio para organizarlo, ante la urgencia diaria por la supervivencia que impone la falsa inercia de los acontecimientos.

No sé si será la utopía o cualquier otro ideal, el que tome el relevo que nos dé el impulso que necesitamos, para salir de este limbo en el que estamos, pero sí estoy seguro que la inercia de la vida quía el rumbo de los seres humanos a perseverar su existencia.

Sin duda alguna, nos queda mucha imaginación para resolver los problemas de convivencia, pues los límites están en el conocimiento y no en la ignorancia.

Los medios, velocidad, capacidad de interpretación y actuación, que puede reunir una masa crítica actual, simplemente son impresionantes, como ejemplo reciente las convocatorias humanas en diferentes países y la caída de sistemas dictatoriales represivos y el gran esfuerzo y recursos que están realizando algunos países por controlarlos.

Se vislumbra un modelo de organización social horizontal, solo hay que mirar e interpretar. Multitud de organizaciones están realizando una labor muy importante en la dirección de que cada cual disponga de la posibilidad de creer, de que pueden hacer algo valioso de utilidad por sus propias manos para cambiar. Está ahí delante, esperando a ser descubierto, aunque lo esencial es, que recuperemos el creer en nosotros mismos para empezar. Gracias a Lluís, Lambda y a todos los demás.

Discrepo con Ulrich Beck.

La posibilidad de autodestrucción, sin embargo, es realizable.

En la historia, por ejemplo, Irán estuvo cubierto por extensos bosques pináceos. La destrucción de esos bosques debida a una agricultura de regadío extensiva, unida a una variación climática de unos grados,colapsó una, dos veces, la conformación política del territorio, y en último grado, la constitución del terreno, que se empobreció por siglos.

El ser humano ahora tiene la tecnología para recuperar hectáreas de bosque e incluso ayudar a recuperar la salud original de un terreno (aunque sólo puede adelantar la mejora en unas decenas de años). Sin embargo, la agricultura moderna apenas tiene eso en cuenta, sobre todo en los países en desarrollo.

Francamente, el miedo se basa en la sensación de falta de control. Y a su vez, la falta de control lo alimenta.

Desconocemos que proposito final tiene un sistema basado en la creencia del crecimiento economico infinito.

La gran ironía es que las cosas se aprecian cuanto más raras y escasas son. ¿Conocen el concepto de exclusividad en el marketing?

¿No les hace gracia ver los anuncios sobre botellas de agua?

Evidentemente, el ser humano tiene una gran capacidad de adaptación.
El hombre sobrevivió al colapso de los sistemas que creó, antes. Sólo el aislamiento aniquiló poblaciones y culturas (la cultura Moai...) cuando estas excedieron su umbral de sostenibilidad.

Y a su vez, el aislamiento salvó a veces la pervivencia de la poblacion humana (La Peste Negra en Europa).

El gran problema, ahora, es que no tenemos otra Tierra cerca.

Estamos mucho más conectados, y afectamos a más escala. En cierto modo, el mundo se asemeja cada vez más a una aldea superpoblada. Para el término de siglo, cuando el trasvase campo ciudad empiece a ser irreversible, será perfectamente claro.

Somos la sociedad del riesgo, pero nuestros miedos son más improbables e intangibles que los de un hombre medieval. En general disponemos de mayor acceso a alimento y a ropa. Pero a la vez, estamos más alienados por la falta de techo o espacio, y la sensación de que en general, en el subdesarrollo, o en el Cuarto Mundo, "might makes right", no ayuda.

La utopía de Europa era esa, transformar esa visión Hobbesiana en algo más cercano a los ideales, de , por ejemplo, Schiller. Sólo eso de muestra cuánto, cuánto tiempo estuvimos dedicándonos a matarnos con saña.Hoy,generalmente, mucha gente opina que sigue siendo uno de los mejores sitios para vivir.

Habrá sitios mejores aun, y peores, pero in aurea mediocritas, Europa sigue siendo esa aspiración.

Pero para ello, antes hay que pensarlo, imaginarlo, y desearlo. Y crearlo, finalmente. ¿Cómo, pues?

Hay muchos ejemplos historicos, pero en general, la razón común es la comunión carismática con un lider o unos ideales. Generalmente, con un gran deseo de cambio, y lo más importante, unos objetivos definidos (capacidad de previsión y organización).

Un gran ejemplo puede ser Ghandi, o Mao (por poner dos ejemplos distintos), ambos muy interesados en la conocimiento intelectual sobre los problemas que les acuciaban, pero a la vez capaces de hacer un análisis independiente y actuar en consecuencia.

Mao al contrario de lo que los teóricos que estudió, sabía de primera mano que el cambio político proviene de una fuerza, la fuerza de los desfavorecidos, de los que son muchos. Lo consiguió ofreciendoles una alternativa, una promesa diferente de su realidad. Los cierto, fuese o no verdad, es que esa alternativa parecía real, tangible. Existía.

Ahora que vivimos en un modelo político y económico que parece haber triunfado, sin rivales teóricos o prácticos de éxito, la sensación de elección de las multitudes desamparadas es nula, como no sea unirse al despiadado submundo (todavía mas salvajemente capitalista) del crimen organizado y sus mafias.

La muerte de las utopías hace más urgente la batalla contra el miedo, contra la parálisis social, contra derogación de la cultura interna de las sociedades por una cultura uniforme basada en el espectaculo universal del dinero como vehiculo de poder y patrón ético.

A medida que la máscara de ese modelo se fisura, surgen los anticipos de otras opciones, como en otras épocas de crisis.

La pregunta es si nos queda imaginación para otro modelo de convivencia económica, e incluso reformular la convivencia social.

¿Es posible reunir la masa crítica de un modo semejante hoy a como fue en otras epocas? Lo más importante es darles la posibilidad de creer, de que pueden hacer algo por sus propias manos para cambiar.

¿Nunca habeis sentido, cuando teníais un objetivo muy claro, que casi lo podíais materializar delante vuestros ojos, empujándoos a perseverar?

El miedo es una característica inherente a la sociedad humana: está en la base de su sistema educativo (que, como expuso de manera radical Skinner, en buena medida se define por el esquema básico del premio y del castigo) y es un pilar del proceso socializador. Buena parte del sistema normativo se fundamente en el miedo, como muestra el Derecho Penal.

Desde el ámbito de la ciencia política y la filosofía el miedo se ha identificado como una de las características de la sociedad postmoderna. Ulrich Beck la denomina risikogesellschaft (sociedad del riesgo) en la medida en que es ahora el momento en que por primera vez la especie humana se enfrenta a la posibilidad de su propia destrucción y extinción.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/2/29/Durer_Revelation_Four_Riders.jpg/200px-Durer_Revelation_Four_Riders.jpg

Antes se tenía miedo al purgatorio, ahora se lo tiene a los mercados.

En el caso anterior, fueron necesarios siglos, e incluso revoluciones incruentas.

En el actual, visto lo visto, lo mismo.

El miedo es la base del poder.

… el miedo, es la reina del progreso, don Lluís, sin ella entonces viviríamos en un paraíso terrenal y eso sí es una gran mentira. El miedo arrastra el enganche de todos para superar la gravedad de un mundo hostil y macabro-aun con mi ipod-nadie se escapa del miedo por más perros guardianes que ponga en mi residencia. Ya ve como el miedo da riquezas para que lean comentarios de don Lluís, del país, del NYT,la prensa en general, es decir todos agarran algo del miedo, los beneficios económicos son enormes cada vez que algo nos acecha. Por ejemplo, yo tengo miedo de que Obama se repita el plato y ese miedo me fortalece para hacer campaña por un candidato menos radical. Hay varios que son muy buenos, aunque también da miedo saber que podrían dejar la crema, en fin nadie sabe de dónde aprieta el zapato pero lo cierto es que le miedo es el saquito que debemos llevar a la rastra y créame cuando digo que ese paraíso terrenal que todos buscan, nunca llegará.

El actual síndrome de Estocolmo colectivo, posiblemente es la manifestación psíquica en la que las víctimas estamos en una inercia involuntaria de un sistema Económico egoísta y tiránico, apoyado por una cultura dominante, en la que estamos presos de aparentes condiciones, falsamente estables de supervivencia continuista y, una apariencia confortable en precario por el consumismo.

La situación puede llegar a más grave, si no se encauzan colaborando solidaria, objetiva e inteligentemente a la masa dubitativa y desinformada con los diferentes grupos de equilibrio y mediación, que disponen de información puntual, medios y un buen observatorio, sobre las injusticias y desequilibrios Económicos, que se están cometiendo en todo el mundo contra la inmensa mayoría de seres Humanos.

La cuestión sería: ¿Serán capaces de asumir estos grupos influyentes de buenos hacedores, su responsabilidad histórica ética y moral, y, actuar en interés de la Humanidad? Si deciden actuar, más vale que empiecen pronto, no sea que lleguen tarde y ya no haya remedio.

Todos invocan el miedo al otro para armar la propia convicción. Todos son buenísimos desde su punto de vista y el resto, malísimos. Lo vemos en cada discurso, en cada programa. Ya desde la campaña electoral se promueve el miedo. Asustados les gustamos más. Tanto, que nos convierten a sus respectivos simpatizantes y afines en terminaciones nerviosas del miedo central que les interesa promover. Todos somos miedosos al tiempo que miedosantes, neologismo de participio presente de un verbo inexistente. Y como cantaba ayer El Gran Wyoming, Viva la crisis, la hay donde quiera que vas, viva la crisis, es lo que nos gusta más. Y donde pone crisis poner miedo.

El miedo se expande porque es el combustible de la ignorancia. Cuanto mayor es esta última, mayores son los miedos, máxime, si se produce por la inercia y el síndrome de Estocolmo colectivo .

Llamemos a los sistemas conocidos hasta ahora "fobocracias".El poder miedo se impone cómo una formula esencial para manejar lo hilos porque paraliza las acciones individuales, pero por mecanismos algo complejos, podría aumentar la ira de los colectivos.Muchos miedos acumulados cansan,más si detrás de su "imposición" no hay soluciones reales y de fondo, y muchos querrán enfrentarse a ellos de frente cuando rompan con su ignorancia,es la manera más sana de quitárselos,de sentir algo más de Libertad para la especie humana.Todo y todos tiene su tiempo de maduración.No sé hacia donde vamos,sí sé que tantos miedos acumulados dará con alguna fórmula que los destape y canalice su liberación.Eso espero por el bien todos.Ya hay síntomas de colectivos enfrentándose a sus miedos y canalizando sus iras.Saludos a todos

Este Baal cruel que rige el curso de la historia es insaciable, Lluís, y los niños mueren de desnutrición con los graneros repletos de arroz.

El miedo como palanca del mundo. Sin el miedo ajeno algunos ni se mueven pero con él, ¡mira que prosperan! Y quizá sean justamente los más temerosos a perderlo todo los principales accionistas del miedo ajeno. Qué grandes negocios se hacen a costa del miedo, de las crisis y de las guerras.
El miedo guarda la viña, se dice. Observar sin ser observado, la obsesión del vigilante. Transparencia para lo primero, opacidad para lo segundo. Se nota que estoy leyendo el Panóptico, de Jeremy Bentham.

Roosevelt. Qué listo era el hombre. Si tienes miedo, dejas de pensar. Solo piensas en correr.

Si superas el miedo, empiezas a pensar en como resolver la causa del miedo. Y actúas.

Un buen ejemplo son las reformas de Schroeder en Alemania, en el 2009. Se temía la pérdida de competitividad alemana, y en vez de quedarse de brazos cruzados, afrontaron la necesidad de las reformas para prevenir esa coyuntura.

Francis Bacon tenía un dicho:

"Cuando mi madre dio a luz, tuvo dos hijos, yo, y mis miedos."

De nosotros depende cambiar esa frase, por: "...yo, y mi esperanza".

Por los que vengan después.

En un planeta con 7 "billions" de personas, 7 Mil Millones, y Mil Millones de coches más otro tanto de camiones y similares, más aviones comerciales, Jets de guerra, tanques, barcos de guerra de muchos tipos, y en que la comida ES petróleo (porque los nitratos son sintéticos) pero en que el petróleo alcanzó el Pico o sea es imposible producir mayor volumen anual, pero nace más gente y miles de millones quieren consumir más, es lógico ver las cosas con preocupación.

Lo quiere Ud llamar miedo porque no es el Optimismo Patológico que parece está mandado.
No hay recuperación ni puede haberla, con el petróleo a u$d 110 es imposible, dígale Ud a los casi 5 millones de parados que no tengan miedo, que tendrán empleo cuando regrese el Crecimiento Económico. O sea, nunca.
Yo avisé hace 6 meses de lo que se venía en Septiembre,
http://www.armandobronca.com/a-septiembre-crash/

Acerté de pleno, y aún queda mucho mes.

Hay miedo, tiene razón. Hay miedo a ser fusilado si se protesta que todos recordamos a Franco.

Efectivamente Hammerstein resistió con honor;)

"Los alemanes silenciosos ante Hitler no tenían información on line sobre los genocidios e injusticias del mundo"

En definitiva, ¿quién es más culpable? ¿Los alemanes que no conspiraron para matar a Hitler y detener así su locura, o todos aquellos que hoy en día, pese a disponer de información on line sobre todos los genocidios e injusticias que se cometen en el mundo, no hacen nada para evitarlos? Una cosa fueron los colaboradores necesarios de los nazis, y otra, se entiende, la masa silenciosa, dubitativa, cobarde, desinformada.

Sobre esa escandalosa simultaneidad dice el autor Miguel Molina: “Su virulencia no se ha aplacado tampoco en las condiciones históricas actuales, pese a ser mucho más confortables”.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
https://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341bfb1653ef014e8b526ed7970d

Listed below are links to weblogs that reference El miedo como concepción del mundo:

Sobre el autor

es periodista. Director adjunto y columnista de EL PAÍS. Tiene a su cargo la edición de Cataluña.

Eskup

Archivo

diciembre 2016

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Mis libros

Cinc minuts abans de decidir

Cinc minuts abans de decidir

Enmig del vendaval independentista

Un llibre que explica, qüestiona i contextualitza com s’ha esdevingut, setmana a setmana, el canvi radical que els darrers quatre anys ha sotragat Catalunya. Des d’abans de la sentència del Tribunal Constitucional, fins avui, quan l’independentisme és en primer pla del debat polític i social.

L'any de la revolució

L'any de la revolució

Com els àrabs estan enderrocant els seus tirans

Crònica, anàlisi i atlas de les revoltes de la dignitat, que van conmocionar al món àrab durant 2011, amb referències i comentaris a tots els països on els joves van aixecar-se en protesta contra l'autoritarisme i les dictadures. Amb un nou epíleg per l'edició catalana.

El último que apague la luz

El último que apague la luz

Sobre la extinción del periodismo

Una reflexión sobre los últimos años de la industria de la prensa escrita, las dificultades para seguir haciendo periodismo de calidad y la indisoluble relación entre periodismo y democracia.

El año de la Revolución

El año de la Revolución

Cómo los árabes están derrocando a sus tiranos

Balance, atlas político y análisis de las causas de las revueltas de 2011, que han derrocado a cuatro dictadores, encendido enfrentamientos civiles y provocado reformas y convulsiones políticas en la entera geografía árabe.

¿AUN PODEMOS ENTENDERNOS?

¿Aun podemos entendernos?

Conversaciones sobre Cataluña, España y Europa
REIVINDICACION DE LA POLÍTICA

Reivindicación de la política

Veinte años de relaciones internacionales
La oca del señor Bush

La oca del señor Bush

Como la Casa Blanca ha destruido el orden internacional

Nube de tags

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal