Lluis Bassets

El año del jazmín

Por: | 15 de diciembre de 2011

Mohamed Bouazizi debía andar rumiando un día como hoy la decisión terrible que terminó con su vida. Tenía 27 años, sin otro trabajo más que la venta ambulante de fruta por las calles de Sidi Bouzid, ciudad de 40.000 habitantes en el centro de Túnez. El 17 de diciembre de 2010, el sábado se cumple un año, le sucedió lo que ya le había sucedido otras veces. Dos policías municipales le confiscaron la fruta y adornaron su abuso de poder con la humillante bofetada que le propinó una agente, una mujer. Después de que Mohamed fuera a reclamar al gobernador de la provincia, donde nadie le atendió, compró una lata de gasolina en una estación de servicio y se prendió fuego ante la puerta del edificio provincial.

Todo empezó entonces, justo hace un año, y es como si hubiera pasado una vida entera. Ya no hay dictador en Túnez, que tiene un gobierno surgido de las urnas y un presidente elegido por los parlamentarios constituyentes. Han caído los dictadores de Egipto, Libia y Yemen. El de Siria se ha enrocado en la represión, que contabiliza 5.000 víctimas mortales y amenaza con una guerra civil. No hay país árabe donde los gobernantes no hayan movido pieza. Cambios de gobierno y de primer ministro, reformas constitucionales o riego por aspersión de dinero y alimentos para acallar el malestar, los gobernantes han hecho todo cuanto han podido para acallar las protestas.

También han encarcelado y torturado, como ha sido todavía el caso en Egipto bajo la junta militar. Bahrein fue invadido por tropas extranjeras, de Arabia Saudí, Emiratos y Pakistán, para sofocar la revuelta. La OTAN ha dirigido una operación aérea en Libia, con participación árabe, de Qatar concretamente, en cumplimiento por primera vez de una resolución de Naciones Unidas en aplicación de la responsabilidad de proteger a la población civil.

Este año 2011 que termina ha sido el de las revoluciones árabes, que solo acaban de empezar y no se sabe muy bien cómo y cuándo culminarán. Ciertamente, quienes derribaron a los dictadores no parecen los mismos que se están haciendo ahora con el poder. El islamismo político, desde el inquietante salafismo hasta la escasamente comprobada moderación de los Hermanos Musulmanes, será la fuerza hegemónica con la que habrá que hablar y entenderse. Este tipo de organizaciones apenas han tenido hasta ahora la oportunidad y obligación de gobernar, algo que transforma más a quien lo hace que viceversa. Nos equivocaríamos de nuevo si, después de apoyar a los dictadores, nos mostráramos reticentes desde Europa y Estados Unidos y no nos volcáramos con los gobiernos salidos de las urnas de la democracia.

Este cambio basta para llenar un año, pero es evidente a estas horas que el incendio que prendió en Sidi Bouzid ha superado el perímetro de los árabes. Jóvenes armados con teléfonos móviles y dispuestos a expresar su protesta ante un orden injusto han salido a las calles de todo el mundo sin distinción de niveles de renta, educación o ni siquiera de regímenes políticos, incluidos los democráticos.

Entre estos manifestantes de países y sistemas tan distintos solo hay dos leves trazos en común. Uno muy material: el teléfono móvil, instrumento de acción pero también acelerador del desplazamiento de poder en el interior de las sociedades y que dota a los individuos de una insólita fuerza organizativa y modificadora de la realidad frente a instituciones, gobiernos o empresas. El otro más inaprensible: este ciudadano se siente despreciado y reivindica su dignidad ante un poder económico o político que no le tiene en cuenta.

El incendio llega ahora Rusia, donde son sobre todo los jóvenes profesionales urbanos los que se sienten engañados por el fraude electoral y por el enroque de Putin con Medvedev para perpetuarse en el poder. Nada tienen que ver con los árabes. Putin no es Mubarak. Tampoco Tahrir era la puerta del Sol. Pero ahí están estos dos trazos en común que dibujan una nueva ciudadanía globalizada y tecnológica que reivindica la dignidad.

Ai Weiwei, el artista chino que ha entrevistado José Reinoso en Pekín, identifica la tecnología como el amplificador imprescindible para sus críticas: "Antes no estaba implicado en Internet, no sabía cómo comunicar, ahora con Internet puedes expresar tus ideas de forma eficiente". También lo entienden así las autoridades chinas, que durante 2011 han puesto bajo vigilancia al jazmín, emblema de la revolución tunecina, en las comunicaciones de Internet e incluso como adorno público. Weiwei cuenta a Reinoso que la policía detuvo al conserje de su estudio y le preguntó: ¿Conoces el jazmín?

Hay 17 Comentarios

¿Quién está pagando esta crisis, quién está pagando estas revoluciones? Los que más derecho tienen para no hacerlo pero menos posibilidades tienen de hacerlos valer. Ya lo dijo San Mateo, de oficio recaudador, en una de sus parábolas: al que tiene [mucho] se le dará, pero al que no tiene, aún lo [poco] que tiene se le quitará. El apóstol vaticinó lo que hoy ocurre, pero con inversión del reparto. Al derrochador, por rico que sea, se le premiará y todavía le sobrará, pero al humilde trabajador, aunque ahorre, se le recortará. Exceso sobre exceso, y sobre exceso uno, como en el villancico. Lo vemos en los bancos.

La revolución llega ahora a España. Y de la mano de los conservadores, valga el oxímoron. El lunes empieza el cambio. Lo que me recuerda aquel chiste: uno comenta: pronto empiezan las hostilidades. Y otro responde: dímelo a mí que ya me han dado dos. El cambio rajoyano ya había mandado legados: uno a Europa y otro a Amaiur. Uno falló, gracias a Dios, porque falló la percepción del socio, según he leído en un blog sobre Europa. El de aquí falló por considerar extraño a quien se siente de fuera. Qué más quiere quien se considera extraño en un ambiente que ser agraviado por las mismas razones por las que a otros se reciben con alabanzas. Y no contentos con ello, tras el cese de la violencia, algunas casi piden el cese de la política. Hablo de Rosa Díez, naturalmente.

Sr. Ramon: precisemos, en realidad sigue siendo cubana la soberanía formal de Guantánamo, aunque está bajo arriendo indefinido a EE.UU., arriendo por el que Cuba cobra un canon anual del arrendatario USA. La posesión puede volver a Cuba por acuerdo bilateral, pero eso nunca sucederá mientras siga en el poder en Cuba esta dictadura stalinista criminal hostil a EE.UU. Cuando la isla se democratice, se amigará con EE.UU., y entonces esta vieja democracia podría pactar con esa nueva democracia vecina y amiga, el fin del arriendo de Guantánamo. Nunca antes!

Curioso que el origen de la revuelta estuviera en el maltrato físico y psicológico de una mujer a un hombre...

Buena reflexión e invitación Lluís y excelente recordatorio de dignidad Lambda. Gracias.


Son muchos los jazmines perdidos en mi memoria. El primero que recuerdo es el de la foto en blanco y negro de La niña de la histórica foto de Vietnam andando desnuda por una carretera durante la guerra. La niña Kim Phuc de nueve años que corría desnuda y aterrorizada al momento de la fotografía que recorrió el mundo mostrando la crudeza de la guerra de Vietnam, se encontró con el periodista Christopher Wain de ITN que contribuyó a salvarle la vida. Era el 8 de junio de 1972, y apenas había yo despertado del largo camino de la infancia cumplidos los 17 años. La sucesión de imágenes de jazmín sería interminable con las sucesivas hasta la actualidad superpuestas, a las imágenes moralizadoras de los filmes de la infancia de Walt Disney, determinan el uno que soy del múltiple de nacimiento.


Lambda mil gracias por recordarme el pensamiento: "Todo hombre digno presta su destreza a la sociedad, esperando una retribución justa. Si esta condición no se logra pasado un tiempo, no podemos esperar sino estar en un choque de las mentes mezquinas, falsas, que están devastando a la fuerza lo que quieren...".


Ciertamente la democracia solo es el tránsito a la plena libertad y libre elección del jazmín, que sigue confinado en nuestro particular jardín. No estoy seguro del pensamiento de Thomas Hobbes de que “el hombre se mueve continuamente como una máquina para alcanzar sus deseos”, salvo por la ciega inercia de los genes.


Mientras nuestro propio diablo siga dominando nuestros actos y no sea reducido a los confines de las necesidades fisiológicas, no pienso que el jazmín de la dignidad esté a salvo. Internet ciertamente puede ser de gran ayuda para superar el trance de la inconsciencia en que estamos la inmensa mayoría y nos ayude a despertar del largo letargo con la ayuda de los medios.


Es poco probable una máquina de prever mientras el hombre sea hombre y no esté libre de la tentación a jugar a ser como Dios. Así, seguiremos sin poder fiarnos de cuanto nos informan los sentidos, salvo que terminemos por anularlos y actuemos como máquinas, arto dudoso por no decir imposible. La naturaleza se rige por leyes que solo conocemos mínimamente y estamos muy lejos de llegar a comprenderlas por mucho genomas que secuenciemos y potentes máquinas que diseñemos para realizar cálculos, algoritmos o cuanto queramos. La única máquina que se me ocurre es la máquina biológica del instinto, que trasladada al mundo virtualizado horizontal a todos los niveles sería Internet.


Gracias y un gran saludo.

SEÑOR RAMÓN: me dá usted la razón! la soberanía de Guantánamo es hoy de EE.UU.! y punto! y eso es gracias a la firma de un gobierno democrático cubano! Punto!Con palabras tan subjeticas como: impuso, obligó, desvergonzada, etc., no cambiará usted la decisión soberana de la ex democracia cubana. Ni siquiera el gobierno criminal cubano actual reclama Guantánamo! por algo será! sólo usted lo reclama! que tenga suerte en su reclamo!

¿De qué debemos tener miedo?
Las revueltas populares, la revolución árabe, la Gran Intifada, agitación popular, y muchos términos más. Todos servirían según qué sociedad o qué país árabe está en referencia.
Ahora bien, es de esperar ver a los movimientos islámicos como capaces de dirigir el timón de este barco que llevará al cambio radical de todo lo que veníamos conociendo acerca del sistema político de los distintos gobiernos árabes. En general, el islam fue el lógico rechazo al imperialismo occidental. Ya que los partidos nacionalistas e izquierdistas, incluidos los nasseristas y baasistas, no llegaron a satisfacer las aspiraciones de los ciudadanos a lo largo del mundo árabe. El poder pervierte. Estos gobernaron, muchos a bordo de tanques militares, y se olvidaron de las promesas que lanzaron en su momento. Ahora les toca a los únicos bien organizados y capaces de liderar la sociedad que son los grupos religiosos musulmanes. Únicos con ideología bien definida de mayor agrupación son los Hermanos Musulmanes.
El islam político adquirió mucha influencia gracias a que es una manifestación, más bien, un intento insistente hacia el cambio que sufrió el mundo árabe desde finales del siglo XIX. También es de justicia reconocer que durante todo el siglo pasado no se ausentó de la calle. Experimentó cambios ideológicos, divisiones… E igualmente, ha sufrido de la marginación y la persecución en tiempo de dictadores y déspotas bien apoyados por occidente. Ahora ha llegado la hora para quien se mantuvo ausentado de la escena política que pruebe su suerte. No será fácil. Ya quien ha estado siempre en la oposición no espere estar exento de la responsabilidad, le toca ahora plantear estrategia y transiciones decisivas.
Pero, debemos seguir temiendo a estos nuevos actores políticos. Muchos de nosotros diríamos que sí. Pero este miedo no debe ser por su ideología, sino por un posible fracaso de ejercer su derecho a gobernar, ya que lo están ganando democráticamente, que fracasen como los demás, y en ese caso, el mundo árabe volvería al mismo sistema de autoritarismo y todo se echará a perder.

Internet es un altavoz universal, un altavoz ideal para quienes lo escuchan, porque lo que es para quienes viven dentro de él, podría afirmarse que es un infierno. Pensemos en esos periodistas digitales a los que se ofrecen setenta y cinco céntimos por artículo de ochocientos caracteres. Esta red es una ruina.

Sr.Observador, el que no está bien informado es usted. Repase la historia y léase la Enmienda Platt impuesta a la primera Constitución de Cuba por el gobierno imperial de Estados Unidos, y que obligó al gobierno cubano, surgido de las urnas en 1905, a ratificar la ocupación de la parte sur de la Bahía de Guantánamo mediante la desvergonzada cláusula condicional del acuerdo de las dos partes para abandonar dicha ocupación. O sea, mientras al imperio no de la gana permanecerá de por vida en ese lugar de soberanía cubana. ¡Basta ya de tanta rapacidad imperial¡

Excelente artículo.
Saludos, Abel Ros
www.elrincondelacritica.com

¿Tocaremos las esperanza y recuperaremos la confianza?

No qué significa 'volcarse' con los nuevos gobiernos árabes elegidos en las urnas, pero creo que sí hay que dejarles MUY claro desde ya que el occidente democrático apoyará allí democracias abiertas, pacíficas y moderadas, y que no tolerará extremismos que afecten la estabilidad de la zona y del mundo, o que violen los derechos humanos internos. También Hitler, Hamas y los ayatolas salieron de las urnas, y luego se volcaron hacia la guerra genocida!

SEÑOR RAMÓN: está usted muy mal informado, EE.UU. NO OCUPA Guantánamo, la soberanía de ese sitio es estadounidense por acuerdos previamente firmados que ni los criminales dictadores Castro han roto!

Rusia rechazó siempre a los invasores externos con la ayuda inestimable del gélido general Invierno. Es posible que consiga expulsar a sus invasores internos con el apoyo del general Internet, como ya han hecho en otras latitudes más cálidas.

Señor Basset, habla como si Occidente fuera libre. Pero occidente está sometido hasta la médula. ¿Es que no has tenido noticia del gobierno paralelo que mueve los hilos del poder a través del oro y del dinero? Me extrañaría. Pues ese gobierno paralelo quería al dictador Benali en Túnez y lo ayudó. El pueblo tunecino quiere que le gobiernen los islamistas. O sea, lo que ha pasado en Túnez y en el mundo árabe, es un hecho sin precedentes que va a dar un vuelco a la historia de varios siglos. Los que tienen el dinero y el poder real en nuestro planeta acaban de encajar el primer gol en toda su historia; otros goles están por caerle. Esa es la verdadera dimensión de lo que pasa en el mundo árabe. Europa verá un ejemplo viviente de cómo liberarse del yugo del engaño de varios siglos, y se moverá y se rebelará. Si quieres revolucionar las conciencias y culturizarlas de verdad, debería usted escribir algo en este sentido. Y no rumiar ya lo rumiado.

Tal vez esos paises reinterpretaran la democracia desde una optica diferente en pleno siglo XXI. Su motor para la rebelión fue el hambre y el sentir el desprecio del poder en sus carnes. Al fin y al cabo, la finalidad de la democracia es otorgar dignidad al ciudadano. Y la dignidad es una cosa, un valor, que muchos pobres conocen, precisamente por su carencia en su día cotidiano.

Dignidad es poder sentir que puedes hablar en alto, que puedes trabajar y comer sin sentirte peor que una alimaña o un esclavo. Dignidad es saber que si un día no estás, ni el Estado ni la sociedad se aprovechará de los tuyos. En pocas palabras, la dignidad es la justicia.

Como dijo un filósofo inglés contrario a Hobbes: "Every worthy man lends its prowess to the Society, expecting a fair return. If this condition does not suceed in happening, we cannot hope but to be in a clash of petty, untruthful minds, savaging by force what they want. So, we serve a King because we expect fairness and a clever rule from him, not simply because we want an orderly fashion in the mundane affairs. Power should serve Justice, or then it will be tyranny."

Como se ve, este hombre no habría gustado de leer El Principe, de Nicola Machiavelli. xD

Qué pronto hemos olvidado las bases de la democracia. La democracia sólo tiene sentido si acepta que su servidumbre es la dignidad de los ciudadanos. Lo mismo reza para la ley.

La democracia no es la mera alternancia en el poder, sino la ventana que permite al ciudadano tener peso en las decisiones del poder y conquistar así su dignidad.

Ya veremos en que queda todo esto, La Revolución del Jazmín, La ContraReforma calvinista Europea , y el auge de los Nuevos Bloques Económicos. Quizá la crisis nos venga bien para definir de nuevo las prioridades de una humanidad que aspira a algo más que consumir (el legado de la pos-modernidad fue ese).

El camino, erizado de trampas, quizás esté en la Red y en la nueva hipercomunicación que surge de ella.

Es un contra poder tangencial frente a los flujos del poder económico digitalizado (y globalizado), ante el cual los Estados poco pueden hacer.

Es decir, que las Ideas y el Conocimiento pueden competir en velocidad con el movimiento del Dinero y el poder fáctico.

Esto puede ser una promesa alentadora para el siglo XXI, pero aún así, no es suficiente por si misma.

No existe todavía un corpus de ideas razonado, nuevo, y contrastado, que se sostenga frente a la lábil e institucionalizada teoría económica actual. Y esto es peligroso, porque sin competencia de ideas, no hay una evolución ni en la praxis, ni en la teoría. Nos podríamos estancar en un remanso intelectual auto-complaciente. (Más o menos lo que pasa ahora, pese a los graves problemas actuales).

Hemos visto como fracasa una y otra vez la teoría economica (sea la escuela de Chicago, racionalista, o la de Harvard, más psicologista) para explicar de forma completa (y prever) el comportamiento de la Bolsa.

¿Nos vale una máquina imposible de prever en su manejo? ¿ Fiamos a ella la llave del crecimiento economico, en una economía virtualizada?
Eso es como poco, de idiotas. Pero sin embargo es así como manejamos el mundo actual. ...Una Bolsa donde el manejo de información privilegiada puede hacerte ganar millones (especulación)...

Y nos hacemos llamar una civilización basada en la Razón...

No se si la monarquía marroqui conoce el jazmin. Años y años pisoteando a los saharauis. No sé si el imperio de estaunidense conoce el jazmín. Mas de un siglo ocupando el territorio en Bahía de Guantánamo sin reconocer el derecho de soberanía cubana. No sé si Putin conoce el jazmin, pisoteando los derecho sdel peublo ruso. Ya vemos señores la escasez de jazmines
que hay por todo el mundo.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
https://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341bfb1653ef0154384aac43970c

Listed below are links to weblogs that reference El año del jazmín:

Sobre el autor

es periodista. Director adjunto y columnista de EL PAÍS. Tiene a su cargo la edición de Cataluña.

Eskup

Archivo

diciembre 2016

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Mis libros

Cinc minuts abans de decidir

Cinc minuts abans de decidir

Enmig del vendaval independentista

Un llibre que explica, qüestiona i contextualitza com s’ha esdevingut, setmana a setmana, el canvi radical que els darrers quatre anys ha sotragat Catalunya. Des d’abans de la sentència del Tribunal Constitucional, fins avui, quan l’independentisme és en primer pla del debat polític i social.

L'any de la revolució

L'any de la revolució

Com els àrabs estan enderrocant els seus tirans

Crònica, anàlisi i atlas de les revoltes de la dignitat, que van conmocionar al món àrab durant 2011, amb referències i comentaris a tots els països on els joves van aixecar-se en protesta contra l'autoritarisme i les dictadures. Amb un nou epíleg per l'edició catalana.

El último que apague la luz

El último que apague la luz

Sobre la extinción del periodismo

Una reflexión sobre los últimos años de la industria de la prensa escrita, las dificultades para seguir haciendo periodismo de calidad y la indisoluble relación entre periodismo y democracia.

El año de la Revolución

El año de la Revolución

Cómo los árabes están derrocando a sus tiranos

Balance, atlas político y análisis de las causas de las revueltas de 2011, que han derrocado a cuatro dictadores, encendido enfrentamientos civiles y provocado reformas y convulsiones políticas en la entera geografía árabe.

¿AUN PODEMOS ENTENDERNOS?

¿Aun podemos entendernos?

Conversaciones sobre Cataluña, España y Europa
REIVINDICACION DE LA POLÍTICA

Reivindicación de la política

Veinte años de relaciones internacionales
La oca del señor Bush

La oca del señor Bush

Como la Casa Blanca ha destruido el orden internacional

Nube de tags

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal