Lluis Bassets

El poder del dinero

Por: | 26 de junio de 2012

La historia de Sheldon Adelson es la del poder del dinero. Antigua como la Biblia. Todo lo puede el dinero. Las voluntades, el talento, la virtud, la justicia, la ley, la fraternidad, la piedad, y suma y sigue, todo va cayendo ante las montañas de dinero que van creciendo e incrementando la apuesta. La democracia más acreditada y antigua del mundo se inclina ante la fortuna del magnate, que se regodea en su capacidad para equilibrar millones de votos gracias a sus millones de dólares. El Tribunal Supremo le dio la razón cuando reconoció el derecho a la libertad de expresión, no de los ciudadanos sino de los multimillonarios para levantar cualquier límite a las campañas electorales negativas. Suprema hipocresía del Supremo, estas campañas no pueden ser coordinadas directamente por el candidato al que favorecen, lo cual no impide que miembros de su equipo dimitan para encabezar y dirigir las famosas superpacs (el nombre viene de los comités de acción política o pac).

Una vez reconocido el poder del dinero, es decir, comprobado que funciona y de qué manera y que el máximo órgano de la justicia lo aprueba, ya solo falta que quien lo posee compruebe hasta dónde puede llegar la arbitrariedad de su poder. Esta es una cuestión central: el poder de verdad solo pasa su prueba de fuego cuando demuestra su arbitrariedad. Un poder razonable es un poder menor. Por eso todo poder absoluto requiere una causa indefendible. Y lo contrario: las causas indefendibles terminan defendidas por el único poder que puede hacerse cargo de ellas, uno que sea absoluto.

En el caso de Adelson, además, su preferencia no son las causas positivas, sino las negativas, la oposición a las causas de otros. Como le caen mal los árabes, los musulmanes y los palestinos, ha decidido echar el resto para evitar que llegue a crearse un Estado palestino, aun a costa de enemistarse con George Bush que defendió tal opción, o pidiendo la destitución de Condoleeza Rice porque convocó la conferencia de Annapolis con le propósito de hacer la paz a partir de la idea de los dos Estados, uno para los judíos y otro para los palestinos. Incluso el lobby israelí conservador AIPAC (Asociación de Amistad Estados Unidos Israel) le parece excesivamente pacato y moderado al señor Adelson.

Llegamos al fondo de la cuestión. Una buena causa extravagante sirve para demostrar el poder de quien la posee. Adelson desafía, en el fondo, al poder presidencial. Cree que sus cuentas corrientes valen más que todo el Partido Demócrata, la Casa Blanca y la brillante oratoria presidencial, no digamos ya los 69 millones de votos populares recogidos por los compromisarios de Obama en 2008. Ahora todo este poder lanza un tentáculo formidable sobre la península ibérica, en un momento de depresión económica que nos ha dejado sin defensas.

Nada que decir, por tanto, sobre las buenas intenciones de los responsables políticos dispuestos a pelearse por obtener puestos de trabajo para su conciudadanos. Atención, sin embargo, a los cambios legales y a las concesiones que exige Adelson para instalar sus casinos y hoteles. Atención también a los comisionistas que aparecen como setas en todas las operaciones de este tipo. Máxima atención, también, ante el peligro de que un chorro de dinero entre subrepticiamente en las arcas de los partidos concernidos por las decisiones que tomará Adelson en los próximos días. Al final de las cuentas, no es el juego, no es la ecología, no es el urbanismo. Es la decencia.

Hay 15 Comentarios

"IVA: doblemente indirecto, doblemente injusto"

Desde hace un tiempo he percibido un cambio en la calle, que no sé si será general. Donde antes había inmobiliarias hoy surgen ultramarinos de urgencia. Si antes los chinos se dedicaban a las fruslerías ahora se han convertido en fruterías de todo a cien. Está claro, hacen falta peras y manzanas, no chorradas y monerías. El Gobierno de Rajoy también se ha dado cuenta, bien que por imposición directa de Bruselas. Por eso proyecta subir el IVA, pero no elevando el tipo general del 18 %, sino ampliando las bases imponibles de los otros dos, el reducido y el superreducido. Es decir, el gobierno lo que pretende es que productos como el pan o la leche, que hoy son gravados al 4 %, pasen al 8 %, y otros como unas gafas o un billete de metro pasen del 8 % al 18 %. Todo ello, ojo, salvo que Sheldon Adelson, el magnate estadounidense que aspira a hacer de esta España su particular tubo de ensayo, exija la evolución inversa de las bases con el fin de favorecer sus negocios. Quiero decir, que imponga que el tabaco y el alcohol se graven con el IVA de los huevos, con perdón, en su feudo porno-lúdico. En definitiva, el Estado querría amoldar sus necesidades recaudatorias a las necesidades imperiosas de la economía doméstica, con lo que consuma aquella estrategia comercial que no se cansaba de repetir Berlusconi a sus ejecutivos: ser cóncavo con los convexos y convexo con los concavos. Se quedaría calvo il Cavaliere. El Gobierno Rajoy ha orientado sus cañones impositivos a los productos y a los servicios de primera necesidad para lograr el milagro que no llega. Un milagro que solo puede darse con los peces y los panes nuestros de cada día, no con los yates y los ferraris. Paradójicamente, hay más potencial económico en los débiles que en los poderosos. No por nada, sino porque valen más muchos pocos que pocos muchos, sobre todo si no pagan. En suma, que no hay escapatoria para el ciudadano que las pasa canutas: cuanto menos tiene más le exigen, cuanto peor se encuentra más rápido lo buscan.

Gonzalo de Miguel

Y por lo demás, parece que en Europa la soga ha quedado atada y bien atada. Veremos alrededor de qué cuello y con qué tensión. Rajoy y Monti están contentos. Draghi está contento. Está contento hasta el Tato. Ya dijimos que Merkel aprieta pero no ahoga.

No sé yo si Adelson no exigirá también que bajen el IVA del alcohol y el tabaco, aprovechando que el de los productos básicos subirán.

Ni metecos ni ilotas ni hoplitas, Lambda. Algo más moderno: parias del euro.

El caso, Ciro, es el siguiente:

¿Queremos ser "metecos" o "ilotas"? Porque ya te digo, hoplitas no vamos a ser.

Alguien se le olvidó, o más bien no sabe, que George Soros fue quien donó más a la campaña de Obama:
In 2008, Soros donated $5,000,000,000 ( that’s Five Billion ) to the Democratic National Committee, DNC, to insure Obama's win and wins for many other Alinsky trained Radical Rules Anti-American Socialist.
Perhaps the most important of these "whistle blowers" are David Horowitz and Richard Poe. Their book "The Shadow Party" outlines in detail how Soros hijacked the Democratic Party, and now owns it lock, stock, and barrel. Soros has been packing the Democratic Party with radicals, and ousting moderate Democrats for years. The Shadow Party became the Shadow Government, which recently became the Obama Administration.

¿El empleo justifica los medios? Pues según y cómo. Si de lo que se trata es de vender nuestra fuerza de trabajo, vale, pero si además se trata de vender nuestros valores, no vale. Estoy leyendo "Soldados del III Reich", y en ella, mutatis mutandis, se acaban cambiando tanto los marcos de referencia de la soldadesca, que al final, no critican tanto el holocausto en sí como el momento elegido para ejecutarlo. O, como se queja uno de sus generales, por el lugar en que se realiza. Cuando se interioriza el mensaje principal, se acaban poniendo objeciones a lo accesorio con respecto al éxito de lo principal, pero no a lo principal en sí. Con ventas al por mayor a la que se prestan dirigentes como Aguirre y Botella, terminaremos acatando el marco de referencia que significa vender la legalidad de un Estado por el bien de un extraño, y si acaso criticaremos, como aquellos fervientes fanáticos, no el hecho de la venta, de nuestra venta como entidad nacional, sino cuestiones puntuales sobre si habría sido mejor en Madrid o en Barcelona, quizás esa disputa no ha sido introducida casualmente por Adelson, si mejor ahora o después de la crisis, dando por supuesto que el mensaje principal se acata y solo falta recortar flecos. El empleo no justifica los medios, y vender nuestra dignidad no merece sino nuestra repulsa, si es que queda dignidad para ello todavía.

Adelson exige cambios legislativos para poder instalar su garito. Aguirre y Botella se prosternan y solo abren sus bocas para cantar las alabanzas del exigente y censurar las del legislativo, que somos nosotros. Si Adelson exigiera a estas responsables local y autonómica que renunciaran a sus creencias y a las consecuencias de sus dogmas, no dudo que Eurovegas se convertiría en una clínica abortista de primera magnitud, con supresión de plazos y sin supuestos. Y hasta es posible que no les importara que se dejara de llamar matrimonio al celebrado entre heterosexuales. El espectáculo bochornoso que a cuenta del empleo están dando algunas dirigentes solo se entiende desde la confianza que albergan de que el fiasco de este casino se lo encontrarán otros. Un poco como con la burbuja inmobiliaria, que quienes más deberían callar son los primeros que se desentienden de que su pompa haya reventado. Aguirre no seguirá en política cuando tal cosa ocurra, y no faltan muchos años. Con todo, poco le importará que le recuerden sus palabras de hoy cuando se encuentre en otras esferas de dominio.

Prostitución de Estado: dícese de la que ejerce un Estado o alguna de sus partes al venderse al bien privado con la excusa del interés general. No es ajena esta figura a lo que ocurre con el proyecto de Adelson. El magnate estadounidense exige un completo a las comunidades. Botella y Aguirre ya han mostrado su clara predisposición a desnudar impúdicamente sus administraciones a cambio de conseguir el precio que les han metido en el canalillo. A Mas cualquiera sabe por dónde. Por cierto, tales emporios serán financiados por bancos españoles. O sea, por nosotros. Otra carga más para el futuro. Además de indecentes pagaremos la cama.

Yo , pensaba, a mí me da igual lo que haga Adelson con su dinero. En su país o acá. Pero me di cuenta de una cosa. Que vemos en España. Que el dinero es un reclamo estupendo, y una poderosa palanca de poder. Me di cuenta, que modificarlo todo para que éste tenga alfombra roja, puede dar la ocasión para que un día, no podamos encontrar una alternativa. Porque éste ya tendrá los resortes del poder a su conveniencia.
Me dijo un amigo: llegará el día en el que rodarán cabezas de verdad. Cuando veamos que el dinero no garantiza la subsistencia si el sistema alcanza un estado crítico. La verdad, comprendo a los alemanes y sus recuerdos de la República de Weimar. Un estado débil , endeudado hasta las trancas, y con una inflación salvaje. Comprendo su aversión a la deuda. Pero no nos vayamos al otro extremo, ni tampoco, seamos estúpidos, endeudándonos con los mismos bancos que rescatamos (nos están cobrando al 5% el dinero que les damos al 1%). En este juego que sobrepasa las cabezas de la plebe, el que no corre, vuela. Por cierto, todavía no sabemos si Adelson pretende emular a Juan March. Ese "egregio" personaje del siglo XX.

Lo último que hemos leído sobre este individuo es que le solicitó un crédito para su Eurovegas a BOTIN . Lo único que hace pensar este Adelson es en una trama fraudulenta.

¡Al fin una argumentación denunciante de peso! Pero ¿Por qué en un blog, en lugar de editorial del diario? ¿Acaso el grueso de las acciones de PRISA forman parte de los bienes de Adelson?
Sin la invitación a reflexión sensata de los medios masivos de comunicación, el grueso de la población queda como huérfana de orientación respecto a cómo interpretar adecuadamente a las cosas de la sociedad que le incumben y tocan de cerca.

El poder del dinero o la indecencia al poder.

"Tío Pepe versus Tío Sam, hoy Adelson"
La silueta de la botella del Tío Pepe ha desaparecido de la madrileña Puerta del Sol. No aguantó el tirón, como el Toro de Osborne, especie protegida de la extinción publicitaria. Muchos madrileños y madrileñas, y no solo, habrán sentido la falta de esta vieja compañera del sombrero ladeado que desde 1936 ha identificado la céntrica plaza de la capital española, como los luminosos gigantescos confieren su sentido a la plaza de Times Square en Nueva York. El ayuntamiento de Madrid, en su descargo, ha alegado que nada podía hacer por salvar el emblemático cartel pues se trataba de un contrato privado. Otro gallo nos cantaría si Sheldon Adelson, el magnate del ocio que proyecta un macrocasino conocido como Eurovegas, y por el que se pelean, como pelanduscas por un cliente, los responsables locales de Madrid y Barcelona, hubiera impuesto que ese icono urbano se mantuviera en su sitio como condición previa para seguir negociando su oferta lúdica. No olvidemos que Aguirre y Botella han expresado su firme intención de ganar la partida, aunque para ello deba promoverse la derogación parcial de planes generales y leyes varias. Y qué son las leyes sino un contrato privado a lo bestia. Lo privado es intocable aunque pueda existir un interés público, pero lo público es maleable hasta la inconstitucionalidad con tal de atender un interés privado, por más que se presente como general. Qué mejor ejemplo éste de la peripecia del anuncio del Tío Pepe para ilustrar la ideología dominante de la clase dirigente madrileña. En fin. qué decir. Pues nada, que al pueblo madrileño no le queda otro remedio que aguantar el tirón, o, hacer rogativas al Tío Sam del juego. A ver si hay suerte.

Estoy de acuerdo con el artículo de Lluis Bassets y añadir que ese personaje de nombre Adelson es el prototipo del
tirano que se oculta detrás de la cortina del dinero. Al célebre escritor castellano que dijo .. poderoso caballero es Don Dinero le faltó precisar que dinero mal habido es propio de corsarios y piratas.

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es periodista. Director adjunto y columnista de EL PAÍS. Tiene a su cargo la edición de Cataluña.

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