Lluis Bassets

Los enemigos de la Constitución

Por: | 09 de diciembre de 2013

Hay consenso, aunque parezca mentira. En casi todo hay disenso, menos en un punto minúsculo, pero trascendental, porque puede ser el de partida. Parece que hay acuerdo en que se ha roto el consenso y que nada se podrá hacer si no conseguimos recuperarlo, por pequeño que sea. Este consenso minúsculo señala una dirección. En vez de seguir peleándonos sobre quién empezó, si fue Aznar o fue Maragall, si es deslealtad de unos o de otros, culpa de Rajoy o de Mas, vamos a empezar a mirar hacia adelante.

Crece la idea de que hay que reformar la Constitución, un territorio precisamente nada fácil para el consenso. Los que quisieran recentralizar España, limitar el autogobierno catalán y terminar con la inmersión lingüística seguro que también quieren reformar la Constitución, pero en sentido contrario al consenso. Lo mismo sucede con quienes sitúan la celebración de una consulta de autodeterminación como paso obligado y punto de partida, hasta el punto de que solo quieren dialogar y pactar cómo realizarla.

Fijémonos que ambos, quienes quieren recentralizar y quienes quieren irse, tienen algo en común. Ambos utilizan la Constitución en contra del consenso. Pedir la aplicación del artículo 150.2, que permite transferir al Gobierno catalán la competencia para la celebración de una consulta sobre la independencia de la Cataluña, es utilizar la Constitución española como instrumento que conduzca a salirse del amparo de la Constitución española, es decir, a destruirla. Utilizar el artículo 155 para suspender la autonomía catalana es también otra forma de utilizar la Constitución en contra de la Constitución, puesto que el derecho a la autonomía viene reconocido y garantizado nada menos que en el artículo 2, que es el que invoca la unidad de España.

Ambas posiciones trabajan en contra del consenso, y aunque se apoyen en la literalidad de dos artículos, el 150.2 para unos y el 155 para otros, son anticonstitucionales, es decir, atentan contra el espíritu de la Constitución, que es precisamente el consenso. Hay quienes se oponen tajantemente a la reforma de la Constitución pero en realidad a lo que se oponen es al consenso.

El primer y elemental paso para recuperar el consenso es reconocer que se ha roto. El segundo requiere un acto de mayor trascendencia: recuperar la voluntad de consenso. Para dar ambos pasos es muy bueno fijar previamente la posición propia. Ya lo han hecho algunos, pero no lo ha hecho todavía el Gobierno ni el PP. Después hay que abrirse al consenso, cosa que solo se puede hacer cuando se está dispuesto a escuchar y atender las razones de la otra parte y, al final, a pactar, que significa ceder por parte de todos.

El mayor esfuerzo corresponde a quienes quieren que nos quedemos exactamente tal como estamos ahora y a quienes han decidido ya irrevocablemente que quieren irse. Son los partidarios del disenso, no del consenso. Quien quiera diálogo, tenga deseos de pacto o imagine reformas constitucionales debe alejarse rápidamente de estos dos extremos.

Tiene razón Sol Gallego en su artículo de ayer en EL PAÍS Domingo: la Constitución no tiene la culpa. La culpa la tiene el disenso, que es precisamente el enemigo de la Constitución. Recuperar hoy el espíritu de la Constitución, es decir, el consenso constitucional, no debiera ser sobre el papel más difícil que en 1978. Pero quizás lo es: no basta con un consenso sobre las libertades, la democracia y una autonomía inicial, sino que hay que entrar en detalles y enmendar errores que no pertenecen a un régimen dictatorial periclitado sino a todos los que han participado en la democracia hasta ahora.

El consenso requiere divisiones y capítulos. El primero es de orden fiscal y obliga a que pacten las comunidades que más reciben y las que más aportan, incluyendo además a quienes preferirían quedarse fuera del consenso, que son navarros y vascos. El segundo es lingüístico y exige pacificar y pactar las políticas, la enseñanza y el reconocimiento de la lengua catalana en el conjunto de España y específicamente en las comunidades donde se habla. El tercero es el más político, y conduce al reconocimiento de la personalidad diferenciada de Cataluña dentro de España.

Todavía sería posible reforzar el consenso en otros capítulos. Por ejemplo, en infraestructuras. Es evidente que las inversiones en el corredor del Mediterráneo o la transferencia de la gestión del puerto y el aeropuerto de Barcelona harían un bien enorme. También lo haría la recuperación de la vieja idea, de raíz federal alemana, que sitúa organismos e instituciones del Estado en capitales autonómicas: el Constitucional en Barcelona y el Senado en Sevilla, por ejemplo.

Todo esto son campanas celestiales, es verdad. O tarea para colosos, tipo Mandela, de los que ya no hay. Más fácil es maquillar la Constitución sin recuperar su espíritu, que es el consenso, cosa que no servirá para nada y nos dejará cabalgando hacia ninguna parte bajo la dirección de los partidarios del disenso anticonstitucional.

Hay 19 Comentarios

"O tarea para colosos, tipo Mandela, de los que ya no hay."

¿Colosos? ¿De aquellos de las gomas incendiadas en nuca opositora? ¿O tal vez de bombardeo de terminales de trenes? ¿O de gracias por invadir a mis enemigos cubanos buenos? Quién sabe a quien se llama héroe colosal, o si por ser comunista llego al olimpo progre, lleno de sicofantes interesados y descarados.

Nada como los amigos y enemigos de la constitución, y ahora esperadme mientras me hago un "selfie" para subirla a twitter (de preferencia con alguna rubia despampanante.

@Publicado por: Thibeault | 11/12/2013 19:38:25
Quiza sea pereferible un Status Quo de opereta y tener un "Tanguy" (en referencia la peli tan graciosa del incrustado a vida) como Madrid q vive solo de la capitalidad y las prebendas del mundo exterior y unos cupos vascos y navarros q son el agravio historico mas importante al resto de Espana.
Un Status Quo digno de las malas peliculas espanolas. De aquellas llenas de sabiondos q le dan lecciones a todos, mientras la gente muere de hambre, bajo la represion y la tortura franquista.
El maniqueismo es una herramienta al uso para publicos de ineptos. Aquellos q carecen de la cultura necesaria para desmontar los sofismas groseros de los profesores de taberna,
Esa es la Espana q Vd. defiende? La de siempre? La esperpéntica? La q permitio el ladrillazo?
La q permitio q la corrupcion sea la normalidad en un pueblo sometido q no sale a la calle ni siquiera cuando se muere de hambre (+ del 30% de la poblacion, bajo el umbral de la pobreza)? Los +débiles expulsados de su pisos?
Un gobierno q deshace toda la proteccion social q habia construido ZP?
Tambien nos pondra como ejemplo al duo dinamico andaluz (Felipe y Guerra) q mintieron sobre su pasado politico, omitieron decir q salian de las filas franquistas y q robaron las siglas PSOE a Rodolfo Llopis con mentiras para financiar su golpe de mano (dinero del PSOE en el exilio, inventandose un numero de militantes de UGT inexistentes) y la confianza/beneplacito/finanzas de la Fundacion Friedrich Ebert q no confiaba en el "rojo" Llopis y tampoco supo ver a Pallach ni Raventos.
Tampoco sabra q los unicos socialistas en activo en la Espana franquista fueron Pallach y Raventos, tardiamente Tierno Galvan, Peces Barba y otros profesores universitarios.

Q se puede hacer frente a una mentira q los periodistas nunca quisieron desmontar?
Q se puede proponer para obtener consenso cuando los partidos mayoritarios (PP, PSOE, CiU y PNV) estan todos cogidos en la trampa y la corrupcion?
Donde esta el Suarez q pueda encarar la segunda transicion q tenia q haber tenido lugar hace 20 anyos?
Permitame ser realista y pensar q una secesion unilateral de Catalunya nos permitira construir un pais con memoria (no un invento sin pasado) y limpiar un territorio mas chico y por tanto mas facil de crear.
No creo q nadie tenga la llave q pueda reconciliar a los espanoles después de tanta mentira, jolgorio y vanidad.

Lambda. Lamento no haber contestado antes pero es que tengo mucho trabajo y no he podido echar un vistazo al periódico antes. Las cifras resultan de las últimas encuestas del CIS, pero la elección de márgenes tan amplios (entre el 25% o 3l 40%, o entre el 10% o el 20%) es para indicar que son tendenciales y no entrar en una polémica sobre cifras concretas. Dicho esto solo me queda añadir que no estoy nada de acuerdo con tus comentarios, pues en principio yo que formo parte del vulgo soy de la opinión que la teniendo una normas democráticas que permiten nuestra libertad, y han permitido construir un estado moderno, desarrollado y con cierto nivel de bienestar en tan poco tiempo, un proceso constituyente no creo que sea muy necesario. No estamos en una dictadura y necesitamos entrar en Europa, sino que somos una democracia y estamos ya en la Unión Europea. Entiendo que los independentistas han logrado colocar la Constiución como icono o totem electoral, pero sinceramente, no creo que sea tan importante. Palabras. Palabras. Palabras. Un saludo

Acá en México no es la excepción, acá el que promete defender la constitución, bajo protesta, es el mas interesado en afectarla en beneficio de unos cuantos, los paridos políticos de forma conjunta con el ejecutivo, han desplegado actos con la finalidad de modificar con el supuesto lema de que es en beneficio de los que menos tienen, lo que es totalmente, ya que los que menos tienen nunca van a poder invertir en grandes proyectos o nunca van a poder estar en licitaciones (supuestas), la razón es la existencia de la desigualdad económica.

1: @Estimado Thibeault: ¿Podrías citarme las fuentes de los porcentajes que has mencionado? Me interesan.
2:@Enrique: la R78 se hizo buscando la estabilidad ( y precisamente por ello, los partidos se volvieron monolíticos y opacos), pero no se le preguntó al pueblo mucho... paquete monárquico constitucionalista o paquete franquista (el de siempre). Vamos, con las ganas de quitarnos los sables de encima aceptábamos cualquier cosa.
Ahora, precisamente, es cuando el vulgo empieza a pensar un poco más por si mismo... y como consecuencia hay diferencias muy marcadas. Lo ideal sería hacer un Proceso Constituyente como lo hicieron los Islandeses.
Me parece la opción más ejemplar. hay que contar con los ciudadanos, con todos. Y la corrupción, a la trena.

De los ponentes de la Constitución de 1978 sólo sobreviven D. Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, D. José Pedro Pérez Llorca y D. Miquel Roca i Junyent. A ellos (nacidos en el año 1.940) son los primeros que es preciso llamar y plantear la posible reforma de la Constitución de 1978 adaptada a la realidad española y europea de 2014. A ellos se les añadirán otros tres ponentes (nacidos después de 1950) de reconocido prestigio. Y tendrán que reunirse en un monasterio hasta determinar las materias sobre las que existe consenso en que deben ser incluidas en la Constitución. Competencia atribuidas al Estado, Comunidades Autónomas, Diputaciones Provinciales; configuración y sede de instituciones (como el Senado) o si es necesario prescindir de alguna institución irrelevante...etc.

No se hasta que punto es posible el consenso. Las élites politicas (y culturales) catalanas llevan mucho tiempo trabajando para que el nacionalismo, (ya transformado en soberanismo), sea hegemónico en Cataluña. Ya prácticamente lo es. El supuesto Estado Federal no les va a satisfacer, salvo que tuviera un carácter confederal, asimétrico y al menos tan completamente favorable para Cataluña como lo es el concierto vasco (y por consiguiente completamente desfavorable para otros). Y por ahí el resto de autonomías logicamente no va a pasar, aun en el hipotético caso de que el gobierno estuviese dispuesto a hacerlo para quitarse la patata caliente de encima.

Su artículo Sr. Bassets como, en general, todas las posiciones eclécticas no resiste un examen lógico. El consenso no puede confundirse como el punto medio entre dos posiciones extremas, como usted parece argumentar al señalar que quien quiere la recentralización y quien quiere la independencia huye del consenso que casualmente parece encontrarse en el lugar donde está usted.. El consenso es justamente aquello que se pacta desde dos posiciones extremas. Por ejemplo el pacto entre quien defiende un Estado fuertemente centralista (alrededor de entre un 25 % y un 40 % de la población actual española según el CIS) y quien defiende el derecho a la autodeterminación de las así llamadas naciones históricas (entre un 10 % y un 20% de la actual población española según también el CIS). Seguramente el único consenso posible entre ambas posiciones en la actualidad sea ninguno como se pondría de manifiesto en unas eventuales conversaciones para la reforma constitucional. Por eso acabará por imponerse el verdadero y único consenso actual que es el mantenimiento del Status Quo o una modificación cosmética del Status Quo, porque sí existe un amplio consenso sobre una sola cosa: el 90% de la población española actual no quiere una ruptura unilateral del Estado. ni una intervención de la autonomía catalana. Esta última no la defiende nadie pero no me extrañaría que estuviera conforme con ella alrededor de un 25% de la población si se les preguntara. Por otra parte, la ruptura unilateral solo la quiere en estos momentos ERC y tal vez Bildu (alrededor de un 5 % de la poblaciòn española actual), y me parece que la quieren con la boca pequeña , es decir, no de verdad, no creo que sean unos locos, sino a efectos meramente electorales. El verdadero consenso es, en mi opinión, el Status Quo, como en tantas cosas, o por decirlo como el clásico, el verdadero consenso es el virgencita virgencita que me quede como estoy.. Pero tampoco creo que deba demonizarse esa actitud pues el Status Quo mantiene la pertenencia a la Unión Europea, un poder Catalán con fuerte identidad propia (televisiones, congresos independentistas, control de la educación, delegaciones en el exterior) y un marco perfecto para que todos, los visionarios, los sabios, los centralistas, los facinerosos, los fascistas, los izquierdistas, los sensatos y los listos, tengan o tengamos excusa para decir algo y poder ser nosotros mismos, que no es poca cosa en estos tiempos de miseria. En fin.

Comentario colateral:
Qué bueno el Obama, aprovechando que el funeral de Mandela pasa por un canto a la democracia, larga un gancho de izquierda, o de derecha, según se mire, a la tripa de quienes más defienden al tristemente desaparecido. Pero mucho ojo, que también podrían recordarle al Nobel de la Paz que con drones se ha cargado a muchos de sus opositores sin necesidad de un juicio previo. Está claro que el líder sudafricano les daría una colleja a muchos de sus excelsos invitados. Invitados de conveniencia.

Eso sr Bassets, a respetar la Constitución y la democracia. Aplíqueselo.

Sr.Joseba de Euskal Herria,me pregunto por las ventajas que teneéis en cuanto a impuestos y no el resto de las comunidades.¿Fueros? Creo que a Catalunya les han sido robados muchas veces a lo largo de la Historia y me temo que ha sido el garbanzo negro ( me imagino que sabe lo de que hay que bombardear de vez en cuando a Barcelona ¿no?),quien mas paga y recibelo inadecuado pero pagando por lo mismo osease que el Estado se comporta con esta comunidad como un usurero,Hay mucho de que hablar y poco espacio,pero bueno todos sabemos de que va todo esto,en cuanto a los idiomas el respeto es básico y no el ataque continuo que recibe el catalán tanto en Valencia como en las Baleares.Saludos.

Perorar, estimado Lluis, no resuelve nada tampoco.
Constatar el desastre creado por PSOE, PP y CiU, con la complicidad (con nocturnidad) del PNV no aporta ninguna solucion.
Mas presion de los medios y menos pelota!
En cuanto a Sol Gallego, avalar una mentira y estafa porq solo se ha ejercido a medias. no absuelve a nadie. Si siguen sin ser juzgados el régimen franquista y sus carniceros. Si existe un Concordato como el nuestro. Si las fosas siguen sin una politica publica para resolver una barbaridad de tal magnitud. No sirve de nada q hayan pagado pensiones a republicanos. Seguimos en lo mismo: Todo parece ser solo una cuestion de dinero, en España.

Ni la desidia de los q llaman "Padres de la Constitucion", ni la rapiña de los q les sucedieron, justifican la falta de nivel y de responsabilidad de los politicos y de los q tenian q haber fiscalizado sus actuaciones: Vds,, los periodistas y por extension los intelectuales y las élites bananeras q nos han tocado, en este mundo.
Leyendole, uno toma consciencia de q nadie se siente responsable del desastre espanol pero, eso si, todos dan lecciones. En buen francofilo, sguro q conoce la rèplica culto de Michel Audiard: "Les opinions, c'est comme les trous du cul, tout le monde en a une"! Pero el compromiso y el sentimiento/defensa de lo comun/del patrimonio de todos, es mas esacso.
Pobre España, pobres españoles q creian poder dormir tranquilos bajo el arbol de la democracia, de la q cuidaban los ilustrados... El problema es q los ilustrados brillan por su ausencia o son minoria y menospreciados.
Es esa la responsabilidad a la q apela su articulo? La vergüenza de no haber hecho nada y de permitirse dar lecciones de moral sin poner nomber y apellidos a los s q causaron esta tragedia?

Hay alguien responsable, con sentido civico q avance hacia esas soluciones q todos apelan de sus votos y ninguno concretiza?
Antes estaba indignado, ahora estoy triste y deprimido. Porq me acuerdo de Franco q decia: "no se os puede dejar solos"! Y Vds. le estan dando la razon.
Sigan erigiendo en heroes a los mentirosos, estafadores q montaron su cortijo en 1982 y a los q bajaron los brazos, dejando una Constitucion ambigua q manipulan a golpe de partido de gobierno. Dignos herederos de un franquismo q supo mudarse en democratico pero a quien le vuelven a salir las verrugas y un pueblo q se somete sin rechistar.
Sigan sin decirle a la gente la realidad de una España cuyos politicos no cambiaron de mentalidad con el advenimiento de la democracia.
Mientras 30% de los españoles no tienen ni para comer ni donde cobijarse...
La vergüenza es un rasgo inexistente entre las élites q tomaron las riendas de nuestra democarcia, legitimandolo todo porq habian "liberado" al pais...
Vergüenza...

Despues de 35 años hay consenso que en el 78 no hubo consenso,perdonen el trabalengua lo que hubo fue aceptacion porque no habia otra posibilidad y la que fue calificada como transicion ejemplar no fue mas que la politica del avestruz que cuando saco al cabeza y vio que el cafe para todos no era suficiente para algunos y quisieron añadir copa y puro y para eso no alcanza para todos.De acuerdo que hay que pactar lo fiscal sin diferencias par nadie, lo linguistico dando prioridad a la lengua comun sin olvidar las autonomicasy dejen ya de hablar del hecho diferencial catalan y de expresiones de algu politico que dijo que hay mas diferencia entre un catalan y un andaluz que entre un cataln y un centroeuropeo, dejen de hacer agravioscomparativos y como alguna vez he dicho, cuando los catalanes dejen de morar al norte de los Pirineos y comiencen a mirar al sur del Ebro cambira su opinion del resto de España y el resto de España cambiara su idea sobre Catluña
Jose Luis Espargebra Meco un español desde Buenos Aires

Imposible no recordar a Ralf Dahrendorf: "Cuando a los políticos se les acaban las ideas, se ponen a hacer o modificar una Constitución".

Cuántos hombres-globo hay hoy de los que hablaba Larra, y que, como aclaraba Balzac, cuantas menos ideas tienen, más se elevan. Rajoy es uno de ellos, y junto a Rajoy, una pléyade de globos-estrella, a los que ya ni se le ven. Nuevos tiempos, nuevas personas, y si no se puede con nuevos líderes, al menos con nuevos hombres-globo, que los que hoy nos dirigen desde las alturas más parece que hagan pedorretas que otra cosa. Lo malo de los hombres-globo no es que se les vea, sino que se les escuche. Y todavía nos irá peor si además empiezan a hacer de vientre.

Ya lo decía Miquel Roca: la clase política actual no está interesada en hacer cambios de calado, salvo para sus intereses. Y viendo su nivel de debate, su interés por el frentismo y sobre todo, que esa actitud se traslada al debate político entre ciudadanos de forma perjudicial, no creo que estén capacitados. Están aferrados a la costumbre (la corrupción también anidó como un hábito pernicioso) y tienen demasiadas inercias internas e intereses opacos dentro de los partidos, muy rígidos y poco abiertos, nada transparentes a su militancia.
Los partidos han secuestrado la democracia, en la práctica.


Cuanto antes se den cuenta de esto todos, mejor: hay que reaccionar, no sólo nosotros, sino también los militantes y las cúpulas de partido.
Es cierto que se han dado pasos, como las primarias del PSOE, pero aún son pasos débiles, demasiado continuistas con la dinámica anterior.

De lo contrario, a la larga daremos razón a aquellos que quieren marcharse del ámbito de la R78; los catalanes por ejemplo.

Yo quiero que se cambie la Constitución, pero no con los políticos actuales. Si se les pone a éstos a redactar una nueva Constitución, se van a poner a intercambiar cromos en función de sus intereses, y van a crear un monstruo.

Difícilmente se recuperará el consenso entre quienes no saben discutir ni aceptar a la parte contraria. Rajoy, el absoluto, no admite ni una mínima enmienda a su acción de gobierno, y Mas no acepta la más mínima cesión en su proyectada adhesión de soberanía. Cada cual se toma la justicia por su mano, más que nada porque cree que la tiene de su lado. Nos hace falta un juez, y no hay más juez en cuestiones de política que el ciudadano, pero todos los ciudadanos. Si el consenso político se ha perdido, que se busque de nuevo en la raíz de la política, que somos todos los que formamos parte del país, todas las sensibilidades. Un referéndum para reformar la Constitución. Unas nuevas Cortes Constituyentes, una nueva Constitución, aunque sea reforma de la anterior, que se vote y santas pascuas. Que se repita el proceso, pero con el pueblo, no a sus espaldas. Ninguna formación se encuentra ahora mismo en condiciones de solicitar reforma alguna. Que ya vale de reformas como la reforma exprés del año 2011, que mira cuando les interesa cómo se busca el consenso, un consenso político, o mejor, partidario, que no ciudadano. Que sí, que los partidos nos representan, pero depende para qué y en qué circunstancias. Cuando se les vota, se les vota para un mandato de cuatro años, no para introducir modificaciones de calado. Pues nada, aparte de que no cumplen ni un cuartillo de las cosas que proponen, sí que cumplen, si se tercia, aquello para lo que no se les encomendó mandato alguno. Como diría Labordeta, ¡vayan ustedes a la mierda, hombre!

Es curiosa su definición de lo que sería consenso, Sr. Basset.
Pacto fiscal para Catalunya, pero desaparición de los conciertos económicos de Navarra y Euskadi (sí, ya sé que no lo dice expresamente, pero salvo mejor explicación es lo que se sobreentiende de su escrito).
Atención especial a las características lingüísticas de Catalunya, pero las de Galñicia y Euskal Herria siguen en el limbo, al parecer.
Descentralización de instituciones en Sevilla (menos mal que deja algo para los andaluces) y, por supuesto, en Barcelona. Bilbao, Valencia o Salamanca, por ejemplo, al parecer no existen.
Me gustan los consensos y los pactos, Sr. Basset, pero me termo que jamás entraría en el que usted propone.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
https://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341bfb1653ef019b026002fd970d

Listed below are links to weblogs that reference Los enemigos de la Constitución:

Sobre el autor

es periodista. Director adjunto y columnista de EL PAÍS. Tiene a su cargo la edición de Cataluña.

Eskup

Archivo

diciembre 2016

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Mis libros

Cinc minuts abans de decidir

Cinc minuts abans de decidir

Enmig del vendaval independentista

Un llibre que explica, qüestiona i contextualitza com s’ha esdevingut, setmana a setmana, el canvi radical que els darrers quatre anys ha sotragat Catalunya. Des d’abans de la sentència del Tribunal Constitucional, fins avui, quan l’independentisme és en primer pla del debat polític i social.

L'any de la revolució

L'any de la revolució

Com els àrabs estan enderrocant els seus tirans

Crònica, anàlisi i atlas de les revoltes de la dignitat, que van conmocionar al món àrab durant 2011, amb referències i comentaris a tots els països on els joves van aixecar-se en protesta contra l'autoritarisme i les dictadures. Amb un nou epíleg per l'edició catalana.

El último que apague la luz

El último que apague la luz

Sobre la extinción del periodismo

Una reflexión sobre los últimos años de la industria de la prensa escrita, las dificultades para seguir haciendo periodismo de calidad y la indisoluble relación entre periodismo y democracia.

El año de la Revolución

El año de la Revolución

Cómo los árabes están derrocando a sus tiranos

Balance, atlas político y análisis de las causas de las revueltas de 2011, que han derrocado a cuatro dictadores, encendido enfrentamientos civiles y provocado reformas y convulsiones políticas en la entera geografía árabe.

¿AUN PODEMOS ENTENDERNOS?

¿Aun podemos entendernos?

Conversaciones sobre Cataluña, España y Europa
REIVINDICACION DE LA POLÍTICA

Reivindicación de la política

Veinte años de relaciones internacionales
La oca del señor Bush

La oca del señor Bush

Como la Casa Blanca ha destruido el orden internacional

Nube de tags

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal