Lluis Bassets

El erizo invisible

Por: | 26 de mayo de 2014

Cataluña ha sido históricamente más zorro que erizo. Ya conocen como Isaiah Berlin clasificaba a filósofos y escritores: el zorro sabe muchas cosas pero el erizo sabe una sola que es la más importante.

Para el zorro es una gozada una noche electoral como la europea: hay que merodear por todos lados, atender a todos los perfiles y admirarse por los veinte fenómenos que producen esos 400 millones de electores de 28 países votando a la vez y de forma bien diversa durante cuatro días. El erizo, en cambio, tiene que concentrarse en su sola idea e intentar hacerse visible con sus espinos erizados en mitad de la algarabía de la noche.

Pues bien, ha ganado el erizo de la única idea y ha ganado incluso en la competición entre soberanistas. Algo del zorro le quedaba o le queda todavía al presidente Artur Mas, pero eso es lo que ha sido desautorizado de nuevo por las elecciones. Todas las victorias que pueda exhibir ahora ya no le pertenecen.

El proceso sale reforzado, pero Mas, debilitado. En las autonómicas de 2012 fue el liderazgo único el que salió tocado: el zorro admitió el liderazgo compartido con un erizo empeñado en hacer una misma cosa desde la oposición y en el apoyo al gobierno. En estas europeas de 2014, Convergència i Unió pierde la hegemonía en el proceso y sale tocado el propio Artur Mas en su liderazgo compartido. Pero la victoria del erizo queda amortiguada. Hubo movilización, pero no una avalancha hacia las urnas.

La movilización del electorado soberanista ha sido militante e intensa. Pero para conseguir una participación que dejara al mundo boquiabierto, como algunos habían sugerido e incluso anunciado, hay que movilizar a todos. Lo que es seguro es que esta vez no se ha hecho el ridículo, como hubiera sucedido de mantenerse por debajo del resto de España en participación, y eso ya es un gran éxito porque el ridículo es algo que produce más vértigo que la derrota. En cualquier caso el hambre de urna no era tan intensa como pretendían vendernos. Apenas hay abstención diferencial. Cataluña se sitúa en el mismo nivel que el resto de España, solo dos puntos por encima.

Nadie puede exhibir por tanto un europeísmo diferencial. Si acaso, una recuperación de la apetencia de urna por parte del votante soberanista después de haber dado muestras de una profunda desafección hace ya diez años años, cuando la abstención diferencial fue clamorosa, pero por la inhibición catalana en las dos últimas elecciones europeas: 2004, 39'8% ; 2009, 37'5%.

Este pequeño mamífero no puede competir con Marine Le Pen, es evidente. El hueco que deja la crisis del bipartidismo en Francia lo ocupa allí la extrema derecha, mientras que en Cataluña lo hace el soberanismo de Esquerra Republicana y una multitud en el conjunto de España. Que nadie busque semejanzas. Aparte del éxito, no tienen nada que ver, ni en la ideología ni en el peso, demográfico incluso, cuestiones ambas que afectan sin duda a la visibilidad.

El erizo catalán no suscita temores como los suscita la extrema derecha, pero tampoco se le percibe, aunque algunos le identifiquen con el viejo topo y crean que en su éxito de ayer y en su ascenso apunta un cambio disruptivo, el adjetivo contemporáneo que señala al cambio revolucionario.

Cataluña representa el uno por ciento de la población de los 28 países miembros de la Unión Europea. Veremos cómo se hace notar el erizo soberanista catalán en la jaula de grillos en que se convertirá un Parlamento Europeo en el que los dos grandes, populares y socialistas, tendrán menos fuerza, y que estará habitado por una variopinta gama de partidos de extrema derecha, eurófobos, euroescépticos y antieuropeos a derecha e izquierda.

Habrá que tropezar, por tanto, con el erizo agazapado en su rincón para darse cuenta de su presencia. Nada descarta que algún día Europa se lo encuentre en mitad del camino. Por el momento, y al menos en esta noche de las elecciones, como en los próximos días, Europa apenas se ha enterado de su existencia.

Nada desmiente ni va a frenar la aguda dedicación del erizo a su solipsismo; el proceso sigue, e incluso sale reconfortado por los resultados electorales; pero la internacionalización del proceso también sigue resistiéndose. Rajoy, otro erizo indiscutible, deberá tenerlo en cuenta.

Hay 25 Comentarios

En plena fase genital y a sabiendas ( intencionadamente, con pleno conocimiento y deliberación ) los "confundo" y constato que usted no es sensible a lo que los gabachos ( que inventaron el bidet para lavar todo tipo de "genitives" incluidos los sajones) llaman "jeu de mots" o "contrepèteries".
A juzgar por sus escritos, no creo que usted confunda su santisimo orificio con una trompeta, pero permitame decirle que todavia no salio de la fase anal. NO se preocupe, en esta fase un « error de dedo » ( y de agujero) fortuito no puede tener peores consecuencias intelectuales que leer la Divina Comedia, unicamente, para demostrar una supuesta "superioridad »..Sea cual sea.
Entre los colmillos le saco la lengua y le mando mis mas flatulentos saludos

Tanto llora, y llora tanto... Reclamas un error de dedo, pero tu ignorancia suprema no te deja ver que confundes genitivo con genitales como buen lavaretretes.

¡¡¡Ya!!! Deja de trompetear tu ignorancia.

CANTOS ( mejor dicho...)

Sobre el autor

es periodista. Director adjunto y columnista de EL PAÍS. Tiene a su cargo la edición de Cataluña.

Eskup

Archivo

diciembre 2016

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Mis libros

Cinc minuts abans de decidir

Cinc minuts abans de decidir

Enmig del vendaval independentista

Un llibre que explica, qüestiona i contextualitza com s’ha esdevingut, setmana a setmana, el canvi radical que els darrers quatre anys ha sotragat Catalunya. Des d’abans de la sentència del Tribunal Constitucional, fins avui, quan l’independentisme és en primer pla del debat polític i social.

L'any de la revolució

L'any de la revolució

Com els àrabs estan enderrocant els seus tirans

Crònica, anàlisi i atlas de les revoltes de la dignitat, que van conmocionar al món àrab durant 2011, amb referències i comentaris a tots els països on els joves van aixecar-se en protesta contra l'autoritarisme i les dictadures. Amb un nou epíleg per l'edició catalana.

El último que apague la luz

El último que apague la luz

Sobre la extinción del periodismo

Una reflexión sobre los últimos años de la industria de la prensa escrita, las dificultades para seguir haciendo periodismo de calidad y la indisoluble relación entre periodismo y democracia.

El año de la Revolución

El año de la Revolución

Cómo los árabes están derrocando a sus tiranos

Balance, atlas político y análisis de las causas de las revueltas de 2011, que han derrocado a cuatro dictadores, encendido enfrentamientos civiles y provocado reformas y convulsiones políticas en la entera geografía árabe.

¿AUN PODEMOS ENTENDERNOS?

¿Aun podemos entendernos?

Conversaciones sobre Cataluña, España y Europa
REIVINDICACION DE LA POLÍTICA

Reivindicación de la política

Veinte años de relaciones internacionales
La oca del señor Bush

La oca del señor Bush

Como la Casa Blanca ha destruido el orden internacional

Nube de tags

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal