Lluis Bassets

Sobre el autor

es periodista. Director adjunto y columnista de EL PAÍS. Tiene a su cargo la edición de Cataluña.

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Mis libros

Cinc minuts abans de decidir

Cinc minuts abans de decidir

Enmig del vendaval independentista

Un llibre que explica, qüestiona i contextualitza com s’ha esdevingut, setmana a setmana, el canvi radical que els darrers quatre anys ha sotragat Catalunya. Des d’abans de la sentència del Tribunal Constitucional, fins avui, quan l’independentisme és en primer pla del debat polític i social.

L'any de la revolució

L'any de la revolució

Com els àrabs estan enderrocant els seus tirans

Crònica, anàlisi i atlas de les revoltes de la dignitat, que van conmocionar al món àrab durant 2011, amb referències i comentaris a tots els països on els joves van aixecar-se en protesta contra l'autoritarisme i les dictadures. Amb un nou epíleg per l'edició catalana.

El último que apague la luz

El último que apague la luz

Sobre la extinción del periodismo

Una reflexión sobre los últimos años de la industria de la prensa escrita, las dificultades para seguir haciendo periodismo de calidad y la indisoluble relación entre periodismo y democracia.

El año de la Revolución

El año de la Revolución

Cómo los árabes están derrocando a sus tiranos

Balance, atlas político y análisis de las causas de las revueltas de 2011, que han derrocado a cuatro dictadores, encendido enfrentamientos civiles y provocado reformas y convulsiones políticas en la entera geografía árabe.

¿AUN PODEMOS ENTENDERNOS?

¿Aun podemos entendernos?

Conversaciones sobre Cataluña, España y Europa
REIVINDICACION DE LA POLÍTICA

Reivindicación de la política

Veinte años de relaciones internacionales
La oca del señor Bush

La oca del señor Bush

Como la Casa Blanca ha destruido el orden internacional

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Una puerta de salida que nadie quiere tomar

Por: | 07 de marzo de 2016

Hasta el 1 de enero de 2009, cuando entró en vigor el Tratado de Lisboa, la UE no tenía puerta de salida. Si un Estado miembro quería abandonarla, nada había en los tratados que lo permitiera y que señalara además cómo había que hacerlo. Con los altos vuelos que tomó la Convención Europea entre 2001 y 2003, con el encargo de redactar una Constitución, se estableció un camino aparentemente claro para salir de la Unión: es el actual artículo 50 del Tratado de Lisboa, que fue el artículo I-60 de aquel texto constitucional no nato, debido a los resultados negativos de los plebiscitos convocados en 2005 en Francia y Holanda.

A nadie puede extrañar que Reino Unido sea el primer país que se interesa por esta puerta de salida todavía por estrenar. Londres ha sido siempre el socio reticente, que desde que ingresó en 1973 ha intentado limitar el alcance de la Unión hasta convertirla en una mera zona de libre comercio como era la EFTA, la asociación europea fundada en 1960 como alternativa al Tratado de Roma. Salir de la UE es una idea tan popular que incluso ha servido para organizar un partido, el UKIP (United Kingdom Independence Party). Pero lo gracioso del caso es que, una vez construida la puerta, se está viendo que es escasa la convicción para utilizarla por parte de quienes más despotrican del club al que pertenecen: quieren irse, pero sin utilizar el artículo 50.

A pesar de su euroescepticismo, el primero que no estaba convencido es el primer ministro conservador, David Cameron, que ha venido flirteando con la idea de darse de baja y ha hecho bandera electoral y política de un referéndum para que se le pregunte al pueblo británico si quiere abandonar el proyecto europeo. Lo demuestra que haya pedido y obtenido de los otros 27 socios que se le acomode una fórmula particular, a medio camino dentro y fuera, para que Reino Unido pueda sentirse cómodo sin necesidad de tomar la puerta.

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Extrañas noticias orientales

Por: | 03 de marzo de 2016

A veces llegan buenas noticias de Oriente. Raro, realmente. Este es el caso de las elecciones iraníes del viernes pasado, en las que los candidatos moderados y reformistas vencieron en las elecciones para el Majlis o parlamento y, lo que es quizás más significativo, para la Asamblea de Expertos, institución formada por 88 clérigos y juriconsultos que velan por la sucesión del Guía Supremo, actualmente el ayatolá Ali Jamenei, de 76 años.

Y más raro es, todavía, que sean precisamente las urnas las portadoras de buenas noticias en una región más favorable a las decisiones autocráticas que a las tomadas por los ciudadanos en elecciones democráticas. La mayor noticia en sí misma es que haya urnas en Irán, que no sean un mero expediente para maquillar al poder en plaza y que sean incluso un elemento de transformación, lo que quiere decir que, con todas las limitaciones que se quiera, en el país persa está naciendo algo similar a una democracia, a pesar de que sea un régimen autoritario tan extraño y laberíntico.

Había mucho escepticismo, debido sobre todo al férreo control que ejerce el Consejo de Guardianes, el organismo controlado por el Guía Supremo que tiene la potestad de vetar a los candidatos electorales. La victoria de los moderados y reformistas tiene un mayor significado e indica una mayor conciencia de los 33 millones de electores, a la vista de la descalificación en masa de candidatos que han realizado los 12 miembros ultraconservadores del Consejo, que dejaba menos opciones a la hora de optar por una u otra papeleta.

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