I Love Bicis

Oxígeno, nitrógeno, argón y partículas

Por: Pablo León

12 mar 2012

La bicicleta puede ayudar a disminuir la contaminación en las ciudadesRespirar en la ciudad puede ser perjudicial para la salud. Si lo haces en urbes como Madrid o México D.F. es raro que no lo sea. En la villa, los límites de contaminantes han superado en el mes de marzo su máximo para todo el año. Estos días, recorrer la calle Gran Vía implica mascar monóxido de carbono, dióxido de nitrógeno y partículas. Cuando pedalea, al ciclista se le abren los pulmones e inhala ese “aire gris oscuro con bastante polución”. Parece que, junto a los peatones, los ciclistas son el colectivo más expuesto a los humos. En realidad, los conductores y los viajeros que van en autobús se llevan la peor parte, según un estudio publicado en la revista Epidemiology.

 

Dos horas para moverse por la ciudad. Con esa premisa, 37 personas recorrieron en coche, en bici y en autobús Arnhem, en los Países Bajos. Tras 352 viajes, un grupo de investigadores tomó muestras del aire exhalado de los commuters. Para determinar el grado de afección pulmonar se midieron tres factores relacionados con la capacidad respiratoria: la función pulmonar, la resistencia de las vías respiratorias y la inflamación de las mismas. Los voluntarios, no fumadores de entre 18 y 56 años, recorrieron la ciudad entre las 8 y las 10 de la mañana durante 47 días. 

Cuando empezaban el día, los pulmones de todos ellos estaban relativamente limpios. Tras dos horas viajando por la urbe, exhalaban un menor volumen de aire con níveles más altos de óxidos de nitrógeno; un contaminante asociado principalmente a los motores diesel. Los investigadores partían de la premisa de que los pedaleantes, al estar más cerca del humo de los tubos de escape, serían los más afectados. Se llevaron una sorpresa al comprobar que los conductores eran los que, tras el viaje, respiraban peor. 

Aparcamiento de bicis en Arnhem. Foto: G. Tomasseti

Al respirar aire sucio, los pulmones tienen que realizar mayor esfuerzo para obtener oxígeno. Además, las partículas, especialmente peligrosas las de menor diámetro, pueden penetrar hasta los alveolos dificultando el intercambio de aire y, por tanto, la respiración. Los ciclistas respiran más veces que el resto de usuarios de la vía. Al estar realizando ejercicio, inhalan un mayor volumen de aire por minuto (ventilan el doble que un conductor) lo que hizo pensar a los investigadores que ofrecerían peores resultados que el resto de usuarios. A pesar de ello, la capacidad pulmonar del ciclista no se ve tan afectada; Tropas de las SS entrando en Arnhem durante la II Guerra Mundial.los conductores y viajeros del transporte público presentaron una mayor obturación de las vías aéreas que provocaba una inflamación de las mismas y reducía su capacidad pulmonar. A los ciclistas no les pasaba.

Aunque la razón de esta diferencia no está muy clara, el ejercicio y la mayor ventilación pueden ser las razones. Los efectos de los contaminantes fueron de corta duración, desapareciendo a las seis horas. Pero no se puede olvidar que los viajeros están expuestos a estas condiciones, todos los días. Este estudio proporciona nuevas evidencias de que las exposiciones breves y reales a mezclas complejas de contaminantes pueden afectar la función respiratoria, incluso en adultos sanos. Otras investigaciones han encontrado que la exposición prolongada a la contaminación del aire se asocia con una disminución persistente de la función pulmonar de los niños y un aumento de las tasas de asma, además de promover enfermedades cardiovasculares. Ya que el "aire de ciudad, si bien no es el más sano, lo prefiere el ser humano", habría que intentar mejorar la calidad de lo que respiramos. Al final, es un gasto de la sanidad pública que, potenciando la bici igual se podría ahorrar

 

Hay 7 Comentarios

Algunas posibles preguntas pueden dar respuestas. ¿Llevaban los conductores las ventanillas abiertas y "embolsaban" la contaminación en sus coches? ¿El circuito de aire del coche cogía aire del exterior y principalmente del tubo de escape del coche precedente? ¿La circulación era fluida o con atascos y por tanto más contaminación? ¿A que altura se acumulan más las partículas contaminantes a la del asiento del conductor o a la del sillin del ciclista?.

¿Quieres que la comisión europea de una moratoria sobre el cumplimiento de la directiva de calidad del aire?
Yo no quiero. Y por eso le he enviado al comisario de medio ambiente europeo (Janez Potocnik) mi petición.
Esta es la web de la comisión de medioambiente de la unión europea.
http://ec.europa.eu/commission_2010-2014/potocnik/index_en.htm
Y esta es la entrada oficial para enviarle cartas.
http://ec.europa.eu/commission_2010-2014/potocnik/contact_en.htm

La lástima es que no se sepa bien a qué se debe, lo que, de cara a los conductores, o los políticos, da poca credibilidad al estudio.

Aun así, como ciclista me quedo más tranquilo!

Falta un estudio de similares características en una ciudad con clima seco como Madrid, la dinámica de los gases y partículas difiere lo justo como para que los resultados sean sensiblemente diferentes.

cada vez mi compasión por los conductores es mayor, pobrecicos...

Pues bueno es saberlo, para mí ha sido una sopresa.
Supongo que además, si vas en bici, pasas menos tiempo en atascos tragando porquería.
http://bicicleta-electrica.blogspot.com/

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre el blog

I love bicis se acerca a la realidad de la bici urbana, sinónimo de modernidad, responsabilidad ambiental y otro tipo de movilidad. Carriles bicis, políticas de desarrollo, alforjas para ir a la última o las luces más cool. Todo con ganas de reivindicar los pedales.

Sobre el autor

Paco Nadal

Pablo León es reportero y ciclista urbano. Escribe en El País desde 2009 y comenzó con la bici por las calles de Berlín, donde vivió varios años. Desde entonces, pedalea en cada ciudad por la que pasa. En 2010 arrancó este blog dedicado no solo a las bicicletas sino también a la movilidad y a los retos a los que se enfrentan las ciudades del futuro.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal