I Love Bicis

El casco no baja la prima de riesgo

Por: Pablo León

15 jun 2012

El uso del casco no aumenta la seguridad ciclista en las ciudades. España es el cuarto país europeo con mayor siniestralidad ciclista. Esa frase, sin matices, fue el titular sobre las dos ruedas de la semana pasada. La directora de la DGT, María Seguí, muy precavida, se apresuró a pedir cautela y no caer en alarmismos a la hora de valorar los accidentes a pedales. Empezó bien pero acabó mal. La conclusión de su intervención abogaba por promover un uso seguro de la bicicleta y la manera de conseguirlo pasaba por la cohabitación con los vehículos y la ampliación del uso del casco. Lo dejó caer. De los casi 3.500 accidentes ciclistas que ocurrieron en 2011, 67 acabaron en tragedia. El número impacta pero los detalles son más chocantes todavía: casi todos ellos ocurrieron en carretera, donde es obligatorio el uso del casco. Sin embargo, en la ciudad, donde el uso de la bicicleta no ha dejado de crecer en los últimos años y el casco no es obligatorio, los accidentes mortales a pedales han disminuido. ¿Por qué la directora plantea el casco como solución si el problema es otro? ¿No habrá leído informes al respecto o existirá un lobby de casqueros?

 

Cuando vas en bici el debate del casco es cotidiano. Desde tu abuela hasta tus amigos no ciclistas, velan por tu seguridad y te cuestionan sobre las medidas de protección que utilizas al circular sobre dos ruedas. Son afirmaciones emocionales. Cuando se analiza la realidad de la movilidad ciclista el sentido del casco pierde consistencia. “Investigaciones, tanto independientes como gubernamentales, realizadas en el mundo determinan que la obligatoriedad del casco para ciclistas disminuye el uso de la bicicleta, mientras que el mayor factor de seguridad para el ciclista es tener muchos ciclistas pedaleando y darles mayor visibilidad”, expresa Conbici, coordinadora en defensa de la bici, su opinión en un comunicado.

Uso del casco frente a accidentes en bicicleta.

Ningún país europeo obliga a usar el casco en sus capitales. A pesar de que en algunos, como Dinamarca, el uso de la bici roza el 40%, el casco nunca ha estado relacionado con la seguridad del ciclista. Defender esa idea roza la perversidad. Al reclamar mayor protección al usuario, se transmite la idea de que la inseguridad es culpa suya por no ir preparado. Ese tipo de observaciones obvian que en la mayoría de accidentes mortales en bici hay un automóvil a motor implicado. Se traspasa la problemática al pedaleante sin citar, ni de pasada, la velocidad y el volumen de los coches. A medida que aumenta la velocidad a la que circula un vehículo, crecen su potencial dañino. Según un estudio de la OCDE, por cada kilómetro/hora que aumenta la velocidad, la accidentalidad se incrementa en un 2%. La DGT lo sabe. En su informe sobre la estrategia de movilidad urbana lo constataban: “sabemos que a partir de 70 km/h un atropello es habitualmente una muerte segura, mientras que a 50 km/h el riesgo de muerte se reduce al 75%. A 30 km/h se pueden evitar tres de cada cuatro atropellos”, publicaban. Si la directora Seguí tiene esta información, ¿por qué implica el casco con la seguridad y no hace hincapié en las calles tranquilas o las ciclovías? Él siempre lleva casco y nunca va en bicicleta.

Probablemente, pocos de los responsables de movilidad urbana van en bici. Seguramente no escucharan con la atención debida a los ciclistas que cada día circulan entre los coches y que conocen a la perfección los puntos negros y la problemática de la ciudad. El argumento del casco ha sido utilizado por países con escasa tradición ciclista. Haciendo caso omiso a los estudios científicos escritos al respecto, Australia obligó a sus ciclistas urbanos a plantarse el casco cada vez que hacían un recorrido por la ciudad. El resultado ha sido una disminución de la movilidad a pedales y aún no ha quedado muy claro la mejora de la seguridad.

Teniendo estudios, ciclistas experimentados y países que han experimentado con el casco, sorprende que la doña María Seguí suelte este tipo de declaraciones. Esperemos que se quede en una mera frase. La mejor manera de aumentar la seguridad ciclista es sacando más bicis a la calle, limitando la presencia de coches y un estricto control de la velocidad en las ciudades. Siento decirles que la prima de riesgo no va a descender porque nos pongamos el casco.

Hay 29 Comentarios

hemos retwitteado el enlace a tu artículo desde nuestra cuenta, @conbici :-)

Felicidades de nuevo por tu rigor, y por tu labor pedagógica desde un medio privilegiado por su gran audiencia.

Lo que roza la perversidad es la imbecilidad latente en el articulo que quita toda la importancia al casco. Por esa regla de tres, eduquemos a los conductores y entonces no seria necesario llevar cinturon de seguridad... porque claro, el cinturon tampoco 'baja la prima de riesgo'. Cualquier persona que quite importancia al uso del casco (o CUALQUIER medida de proteccion adicional) deberia reconsiderar un poco y, tal vez, asistir a alguna clase de seguridad vial. No quita esto la razon en que hay que promover la educacion de los conductores para que consideren de otra forma a los ciclistas, en eso desde luego que estoy de acuerdo. Pero bueno, casi mejor que la SeleccionNatural® haga su labor con aquellos que tengan un tropiezo tonto con la bici a 5Km/h y se golpeen en la sien, abriendose la cabeza, por considerar que sic. 'el casco nunca ha estado relacionado con la seguridad del ciclista' ...

En Doble Fila comentábamos hace unos dias estas desafortunadas medidas, compartimos, como casi todo lo que publica este blog, el contenido de esta columna, la obligatoriedad de usar casco disuade del uso de la bicicleta, que os vamos a contar en Almería ...
http://www.doblefila.org/actualidad/ciclistas-atropellados-tranquilos-poneros-casco

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Sobre el blog

I love bicis se acerca a la realidad de la bici urbana, sinónimo de modernidad, responsabilidad ambiental y otro tipo de movilidad. Carriles bicis, políticas de desarrollo, alforjas para ir a la última o las luces más cool. Todo con ganas de reivindicar los pedales.

Sobre el autor

Paco Nadal

Pablo León es reportero y ciclista urbano. Escribe en El País desde 2009 y comenzó con la bici por las calles de Berlín, donde vivió varios años. Desde entonces, pedalea en cada ciudad por la que pasa. En 2010 arrancó este blog dedicado no solo a las bicicletas sino también a la movilidad y a los retos a los que se enfrentan las ciudades del futuro.

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