I Love Bicis

Militante o ciudadano

Por: Pablo León

10 may 2013

 

La moda de la bici ha acabado favoreciendo al ciclismo urbano. Foto: Cristobal Manuel
La moda de la bici ha acabado favoreciendo al ciclismo urbano. Foto: Cristobal Manuel

Aunque la eclosión del ciclismo urbano ha hecho que aparezcan múltiples tipologías de biciclistas, “en general se podría decir que dos actitudes dominan en las bicicletas: los activistas y los civiles”, cuenta Andreas Røhl, responsable del programa ciclista de Copenague. Esa diferenciación surge, en la mayoría de las ocasiones, en función de la ciudad por la que se pedalea. En Guatemala, por ejemplo, los pocos que osan usar su velocípedo por la calzada van cargados de intenciones, subidos en mountain bikes y varias prendas de ropa especializada. En Barcelona el ritmo es diferente y se ve a gente charlando en paralelo desde sus respectivos sillines. Madrid se queda en un término medio y puede aparecer tanto el que va con lycra, casco y mascarilla; el que lleva una decena de pegatinas reivindicativas o los que pedalean con la ropa conjuntada. La vestimenta y la actitud que se lleva en la bici parece únicamente dependiente del carácter del pedaleante; la realidad es que cada urbe, en función de los obstáculos o facilidades que se pongan al ciclismo, genera un tipo de ciclista. 

El ciclista slow, relajado y bien vestido no es un especímen raro en Sevilla. La capital andaluza, la cuarta ciudad ciclista friendly del mundo, según el ranking de Copenhaguenize, evidencia en sus carreteras el cambio de percepción que se ha producido con respecto a la bicicleta. Canalizada por la política, principalmente por el anterior equipo de gobierno, la gente ha descubierto la utilidad de las dos ruedas sin que los motivos ambientales, la salud o la responsabilidad social hayan tomado un protagonismo excesivo; el principal argumento que ha sentado en el sillín a miles de sevillanos ha sido la eficiencia. “Soy un ciudadano, no un ciclista”, sentenciaba en una entrevista Mikael Colville-Andersen, consultor de urbanismo y creador del Cycle Chic. Y en esa aseveración se marca una diferencia. Su blog, que en 2007 retomó la tendencia del siglo XIX de unir estilismos y manillares, ha generado un movimiento global y ha sido responsable, en parte, de poner de moda las bicicletas. Más allá de las tendencias, ha desarrollado un pensamiento diferente sobre las dos ruedas: por un lado las ha sacado del mundo infantil-juvenil, invitándolas a madurar; por otro, ha provocado a mucha gente a combinar su ropa con su velocípedo. Y lo más importante, ha creado un movimiento ciclista que tiene más que ver con la ciudadanía que con la reivindicación.  

La queja y la lucha también tiene su movimiento asociado: la masa crítica. En las ciudades donde el ciclismo no ha sido tenido en cuenta, la sensibilización ha sido nula, no se han realizado inversiones adecuadas y por cuyas calles pedalear es toda una declaración de intenciones, este movimiento ha triunfado. Madrid es un buen ejemplo. La capital ha sido ardua para las dos ruedas: con una gran presencia de coches, sin infraestructura adecuada y con unos conductores que consideraban la calzada como espacio VIP para sus vehículos. Las bicifestaciones, que se celebran el último jueves de cada mes, eran el único momento en el que muchos pedaleantes se sentían seguros en la Gran Vía o la Castellana y fueron adquiriendo más y más relevancia. “No solo por la afluencia de público, por su presencia en medio o las reacciones que generaba sino por el significado que tenía para muchos nosotros tomar la calzada por derecho”, cuenta Sandra Jerez,  que se inició en la bici urbana gracias a la cita. Es cierto que visibilización generó una gran animadversión, pero también fue responsable, en parte, de llevar a la bicicleta al debate público. Actualmente, se percibe en la capital un cambio político, ya que el Ayuntamiento ha variado su visión sobre las dos ruedas, y social.

“Vístete para el destino no para el recorrido” es una de las premisas del movimiento chic. Gracias a la moda, el blog de Colville se convirtió en franquicia y esa inquietud por fotografiar a gente con diferentes estilismos sobre el sillín tuvo su réplica en centenares de ciudades como Nueva York, China, Londres, Barcelona, Sevilla o Madrid. En sus incios la mayoría de ciudades españolas no se acercaban ni de lejos al nivel de glamour de los originales: las zapatillas cómodas, las mallas o los chalecos reflectantes aparecían en las imágenes. Como pedalear transmitía la idea inseguridad, había que ir lo más equipado posible. En muchos casos -sin dudar de la efectividad del equipamiento y la protección-, se trataba de accesorios que no se correspondían con el nivel de riesgo que implica pedalear sino con la percepción de peligro de la acción en sí misma. “En ciudad lo único necesario son luces, candado y timbre”, apunta Andreas Røhl.

El ciclismo militante se basa en el miedo a la calzada. Foto: Cristobal Manuel
El ciclismo militante se basa en el miedo a la calzada. Foto: Cristobal Manuel.

El ciclismo militante se nutre de esa sensación de peligro que transmiten las carreteras de algunas urbes y que acaba traduciéndose en una pelea por el derecho a pedalear seguro. Cuando la carretera es un peligro, circulas más rápido para pasar el menor tiempo posible en ella; estás en continua alerta y, ante la ausencia de lugares destinados a la bici, buscas huecos en el tráfico. Transmites una sensación de vector libre en medio del tráfico. El pedaleante bien vestido, en una bici de paseo o de ciudad, en cambio, emana tranquilidad, paseo y previsibilidad. Así, poco a poco, las masas críticas de muchas ciudades del mundo han decaido. El 13 de abril de 2013 se celebró la última masa crítica de Budapest. La cita, la mayor del mundo que llegó a congregar a más de 80.000 participantes, comenzó a reivindicar el derecho a moverse de otra manera en 2004. Casi una década después, The Budapest Times titulaba un artículo al respecto: “Misión Cumplida. En un comunicado, el Ayuntamiento explicó que ese movimiento había convertido la ciudad en una de las mejores del mundo para pedalear, pero que en la actualidad otros movimientos habían tomado el relevo al activismo ciclista: el Cycle Chic. “Una estrategia que ha aumentado el número de ciclistas, ha barrido con etereotipos y ha generado una cultura visual asociada a la bici y la ciudad”, añadían desde el Consistorio. El ciclismo cívico, apoyado estratégicamente en Internet (por lo que algunos lo denominan la Cultura Ciclista 2.0), está convirtiendo a militantes a pedales en ciudadanos sobre dos ruedas. Algunos podrán decir que el Cycle Chic simboliza el aburguesamiento de la Masa Crítica. En cualquier caso, acaba siendo positivo para el ciclismo urbano. Una tendencia que está conformando una nueva cultura ciclista en la que independientemente de la edad, el sexo, las inclinaciones políticas, el estatus económico o la raza, la bicicleta es un medio más de transporte; una estrategia de movilidad.

Hay 8 Comentarios

La bici es libertad y como tal lo mejor es tratar de que ninguna corriente ideológica se apropie de ella. La bici es de todos y para todos.

A los periodistas les suelen gustar mucho las etiquetas que no van a ningún lado pero, si es cierto que, en ocasiones, son divertidas. Como ejemplo este "Sesudo estudio sobre las diferentes Tribus ciclistas":

http://www.cronoramia.com/2010/11/02/sesudo-estudio-sobre-tribus-ciclistas/

Hay que leerlo con actitud lúdica :-)

Según la oms la poblaciones que usan una media 9kms al día la bici (para ir al trabajop oor ejemplo) reducen un 37% la mortalidad por enfermades cardíacas.

Terrible articulo. Mucha de la gente del 'cycle chic' poco toca el asfalto cuando no hay carril bici, son los activistas convencidos los que van tranquilamente y no con miedo por la calzada.Un punto del 'cycle chic manifesto', que se puede consultar en Copenhaguenize, incluye entre otras llevar mas dinero encima en ropa que en lo que ha costado la bici. Clasismo puro y duro, pero sobre todo capitalismo verde, con las misma premisas individualistas de siempre pero en bici. El activismo sigue activo, y da sus frutos, queda muchísimo por hacer, lo mas urgente: el casco obligatorio. ¿Se sumaran los 'cycle chic' a las manifestaciones o son demasiado "activistas", a pesar de que están contra el uso del casco?

En el caso de Madrid, también según la zona de la ciudad en la que uno se encuentre, los ciclistas van vestidos de una manera o de otra. Por el centro se observan muchos más ciclistas urbanos sin atuendos deportivos (aunque los hay) que en barrios un poco más alejados. El término medio que se menciona en el artículo para Madrid, se puede apreciar en las fotos de los blogs de ciclistas urbanos de la capital.
http://cyclinginmadridenbici.blogspot.com.es/

Dos cositas sobre este artículo. Una: Los mayas nada tienen que ver con el ciclismo, en todo caso las mallas. Se impone corrección. Dos: ¿qué es un vector libre en medio del tráfico?.
Y otra más ¿a donde quieres llegar con este texto?.
En bici no, eso es seguro.

Por mucho que nos gusta la cultura de la bicicleta y lo que las bicis representan, es posible que haya personas que subestiman el significado profundo de la bicicleta, como un agente cultural de cambio.
Como esta maravilla de dos ruedas a ayudado a liberar a la mujer en el continente Americano desde finales del siglo XIX y como definió radicalmente las convenciones de la feminidad.
Para los hombres, la bicicleta en un principio no era más que un juguete nuevo, otra máquina que añadir a la larga lista. Para las mujeres, era su caballo de batalla para el nuevo mundo.
Visiten mi blog:
http://www.recuperandolacalle.org/

Por mucho que nos gusta la cultura de la bicicleta y lo que las bicis representan, es posible que haya personas que subestiman el significado profundo de la bicicleta, como un agente cultural de cambio.
Como esta maravilla de dos ruedas a ayudado a liberar a la mujer en el continente Americano desde finales del siglo XIX y como definió radicalmente las convenciones de la feminidad.
Para los hombres, la bicicleta en un principio no era más que un juguete nuevo, otra máquina que añadir a la larga lista. Para las mujeres, era su caballo de batalla para el nuevo mundo.
Visiten mi blog:
http://www.recuperandolacalle.org/

Me quedo con el último párrafo:
"independientemente de la edad, el sexo, las inclinaciones políticas, el estatus económico o la raza, la bicicleta es un medio más de transporte; una estrategia de movilidad."
La edad y el estar más o menos cascado sí que hacen que mucha gente no use la bici...son gente que, si no se lo facilitas con una ayudita, no la usarán.
Para ellos están las bicis eléctricas
http://bicicleta-electrica.blogspot.com/
Salud y pedal

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Sobre el blog

I love bicis se acerca a la realidad de la bici urbana, sinónimo de modernidad, responsabilidad ambiental y otro tipo de movilidad. Carriles bicis, políticas de desarrollo, alforjas para ir a la última o las luces más cool. Todo con ganas de reivindicar los pedales.

Sobre el autor

Paco Nadal

Pablo León es reportero y ciclista urbano. Escribe en El País desde 2009 y comenzó con la bici por las calles de Berlín, donde vivió varios años. Desde entonces, pedalea en cada ciudad por la que pasa. En 2010 arrancó este blog dedicado no solo a las bicicletas sino también a la movilidad y a los retos a los que se enfrentan las ciudades del futuro.

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