Andrés Ortega

¿Es necesario un Gobierno de concentración?

Por: | 16 de julio de 2012

Handsh


Ante la crisis y las intervenciones, pocos son los países que han optado por gobiernos de concentración nacional. Ni Portugal ni Irlanda lo han hecho. Aunque ha dejado fuera a la izquierda y a la extrema derecha, que han crecido, Grecia sí, pero solo como solución de emergencia, después de que los dos partidos mayoritarios casi se destruyeran en el gobierno, y el socialista PASOK casi lo consigue plenamente. Italia se decantó por un gobierno de tecnócratas, presidido por un Mario Monti que, sin embargo, tiene un gran olfato político y se conoce mejor que muchos otros cómo navegar en las aguas bruselenses. Pero también en este caso Monti llegó al gobierno tras una presión inusual de Merkel y la intervención directa del respetado presidente Napolitano. La norma general es que los partidos en el gobierno prefieren afrontar crisis e intervenciones en solitario.


¿Y España? El paquete de ajuste, pese a su dureza, no será el último. No cabe excluir una plena intervención que exija mucho más. A pesar de la gravedad de la situación, la mayoría absoluta del PP puede llevar a este partido a considerar que se basta a sí mismo y que no necesita de un pacto o menos aún un gobierno de concentración nacional. Sin embargo se ve que el PP no va a bastar para afrontar las dificultades que vienen. El propio Rajoy,  no se sabe si convencido o de forma retórica,  lo reconoció en el debate en el Congreso del pasado miércoles. Es necesario buscar tal acuerdo, que no significa que los demás acepten sin más lo que los populares propongan, sino pactar.


¿Y quienes serían estos demás? En esta España el PSOE, CiU y el PNV como poco. Y luego a nivel institucional las Comunidades Autónomas, los sindicatos y la CEOE. Un problema es que puede hacer crecer a los de Rosa Díez si no se integra aunque lo deseable sería que se integrara. España tiene en UPyD un partido  populista que, a diferencia de otros en nuestro entorno europeo, acumula descontentos de uno y otro lado en el centro, no en los extremos, y los canaliza hacia la política, no hacia el discurso antipolítico. También crecería Izquierda Unida y asimilados, de los que no cabe esperar una integración, aunque habría que intentarla.  ¿Sindicatos y CEOE? Si hubiera un gran impulso de partidos políticos, se verían arrastrados. Además, habría que superar dos tipos de recelos: la confrontación entre el PP y el PSOE, y la desconfianza entre nacionalistas catalanes y vascos y los partidos de ámbito estatal.


Frente a un pacto, por amplio que éste fuera, un Gobierno de integración tendría la ventaja de obligar mucho más a todos sus participantes. Un Gobierno de concentración se justifica no sólo en la gravedad del momento, y en un programa para salir de ésta, sino también en las personalidades que lo conformen, para regenerar la confianza perdida. Tendría que ser un Gobierno de pesos pesados.  Y en estos momentos, con algunas excepciones, no se divisan suficientes pesos suficientemente pesados en esta España.


Pero además de los participantes, ¿qué programa? Lo que estaría de sobra sería un mero reparto de carteras a cambio de no crear problemas y un discurso de unidad nacional vacío de políticas reales. El pasado miércoles, en el debate, faltaron tres cosas: un debate sobre Europa a fondo que este país no ha tenido, políticas de crecimiento y no sólo de ajuste (la falta de perspectivas de crecimiento es realmente el mayor problema del país que socava toda confianza por parte de los inversores) y un proyecto de país. Son tres elementos no deseables, sino necesarios.


Otros países, es verdad que más pequeños y homogéneos, como Finlandia tras la catástrofe que supuso para su economía el hundimiento de la Unión Soviética  o Suecia en 2003 tras su crisis financiera, han salido adelante con grandes pactos nacionales. España misma ha salido delante de otras situaciones mucho peores, cuando éramos mucho más pobres. Esta España es mucho más compleja que la de 1977, cuando los Pactos de la Moncloa, o la dura reconversión industrial de los 80, pero aquellos ejemplos deben pesar. Salir de ésta nos va a llevar años y en parte hemos de reinventar el país. Es necesario un pacto nacional. E intentar un Gobierno de concentración más bien pronto que tarde.


Pero ante el mundo de 2012, muy distinto al de hace sólo cinco años, ¿tenemos en España los programas alternativos que puedan integrarse en un programa común nacional?, ¿están en la política los profesionales de altura capaces de reorientar nuestro país? Flota en el ambiente la sensación de que es preciso un acuerdo nacional, pero también de que hay un vacío de programas y de personas capaces de desarrollarlo.

Hay 14 Comentarios

¿ConceNtración o conceRtación?
Es la pregunta que me hice desde que ví el título y pasé a leer el artículo.
Curiosamente, acabo de escribir y publicar en otro blog de El País (en el de Micropolítica, de A. Gutierrez.Rubí) un comentario muy coincidente (pero más amplio) y, para comodidad de los lectores, reposteo aquí:
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Un fenómeno que me llama la atención (que no es exclusivo de España) es que la población no se reúna y acampe al estilo indignados, solicitando el relevamiento de la cúpula política del actual gobierno.
¿Por qué no lo hacen? Simple: Porque APARENTEMENTE no tienen con quiénes reemplazarla.
Es decir: Destituyen al gobierno actual y ¿con quiénes los reemplazarán que VALGAN LA PENA?
Ya que, si los hay, no son suficientemente conocidos o bien vistos por la mayoría social. Podrá haber personajes sueltos, pero ¿plataforma o abundancia de candidatos aceptables?
El segundo problema es que, a los posibles candidatos "aceptables" (no cuestionables por mayorías) ¿quiénes podrían aglutinarlos como plataforma válida de reemplazo, proponerlos, y que la mayoría de la población los prefiera a la lacra actual?
La población en general parece tener claro que, la fórmula Argentina del "que se vayan todos", dio pésimos resultados, ya que ¿quiénes reemplazarán, sino gente poco deseable como la del PSOE, o con irrisorio consenso como de otros partidos?
¿Mejor ejemplo que los escandalosamente fallidos intentos de gobiernos multirepresentativos como en Grecia, que es un país pequeño en cantidad de habitantes y superficie?
Teniendo claro a esto, el gobierno actual se siente harto seguro y continúa con su despótica conducta.
Sobre todo, porque también tienen claro que, el Poder Judicial, es tan lento como limitado para poder ponerles límites claros A TIEMPO de más desmanes.
URGE que los españoles logren detectar posibles líderes dignos para asumir coordinación masiva y desempeño de funciones públicas de gran responsabilidad, armando plataformas amplias que puedan gozar de consenso masivo en credibilidad de aptitud profesional y moral para las posibles funciones a reemplazar.
Mientras no se esfuercen coordinada y consensuadamente en tal dirección... todo lo demás quedará en protestas que no serán más que "desahogos", como quienes gritan o patalean cayendo por una barranca casi abismal.
Pero todo eso tiene altos costos de tiempo y económicos que ¿quién podrá sufragarlos, que no prefiera a la continuidad de lo que hay, y las prebendas del PP?
Son simples reflexiones que, posiblemente, a muchos les resulten obviedades; pero me pareció que es necesario plantearlo, para que LO PIENSEN y, de ser posible, también comiencen a ACTUAR en tratar de resolver esos obstáculos que parecen insalvables si no hay quiénes logren cohesionar a la población en estos aspectos.
Cada grupo social o comunidad, debe tener sus propios representantes CONFIABLES en todo sentido, para que puedan realizar asambleas con otros grupos, consensuando ideas. Mientras los pequeños núcleos no ejerciten democracia paralela de emergencia social, DUDO que España pueda salir en corto o mediano plazo de la "pronunciada pendiente" en la que se encuentra, o frenar la velocidad de caída.
Quizá el movimiento de "indignados" esté aplicado en ello, pero la tozudez constante en el "no hay lideres" (pseudo anarquía, porque los hay momentáneos, coordinando por tiempos breves) es algo que les está jugando muy en contra, ralentizando todo proceso. Ya deberían conocerse bien para saber quiénes son confiables para qué y poder tener grupos de representantes estables por áreas de trabajo o actividad (que "líderes" son eso: representantes con autorización de los demás a tomar algunas decisiones en nombre del grupo "liderado", pero con ciertas reservas y la obligación de consulta y aceptacion para otras)

Un gobierno de "Unidad Nacional" solo es posible si se condena la corrupción a todos los niveles, en especial a los ladrones financieros ( incluidos los políticos que les sirven de cobertura), que se expropien sus bienes, y se someta a referendum un nuevo orden político que evite el bipartidismo, y muy importante que la representación en las Cortes sea proporcional a nivel nacional, y no regional. Un partido regional, o local, no es un partido nacional. El referendum deberá incluir la limitación escalonada de los sueldos en los cargos públicos: presidentes, ministros, consejeros, gobernadores, alcaldes y ediles. Si todo lo expuesto es ilusorio, entonces, la unidad nacional también es una ilusión y que sigan las guerras de taifas entre esos charlatanes políticos.

Tenemos dos opciones: la que nos ofrecen como ineludible, que desemboca en Grecia, o prolongar la rebelión islandesa contra el sistema bancario-financiero y convertirnos en la punta de lanza de la profunda reforma de la estructura de poder europea, tras provocar el pánico en la zona euro con una amenaza de impago por parte de los países del sur... nuestra clase política exceptuando IU no está por la labor, pero quizás el deterioro económico y social lo termine precipitando...
El resto seguirán siendo en todo caso gobiernos "de campo de concentración" financiera.
http://enjuaguesdesofia.blogspot.com

Demasiada basura para esconderla debajo de la alfombra del congreso. La ciudadanía, como diosa legítima de la democracia, reclama sangre, no paños calientes.

Señor articulista, defina usted populista, que la gente se llena la boca diciéndola o los dedos escribiéndola y ni saben explicarla, espero que no sea su caso. IU y asimilados, vamos que tan insignificantes son que ni mentarlos (pero esa PNV que obtiene un 1,1% de los votos sí gusta, el establishment). Un tanto mediocre y esquemático el artículo, como si todo funcionara por resortes simples y todo pudiera describirse o desde la soberbia de enaltecer a los de siempre o desde la arrogancia de ningunear a los de nunca.

Señor articulista, defina usted populista, que la gente se llena la boca diciéndola o los dedos escribiéndola y ni saben explicarla, espero que no sea su caso. IU y asimilados, vamos que tan insignificantes son que ni mentarlos (pero esa PNV que obtiene un 1,1% de los votos sí gusta, el establishment). Un tanto mediocre y esquemático el artículo, como si todo funcionara por resortes simples y todo pudiera describirse o desde la soberbia de enaltecer a los de siempre o desde la arrogancia de ningunear a los de nunca.

Rajoy ha dilapidado todo su caudal político en un tiempo récord y ya la única argumentación válida -lamentable el director del diario LA RAZÓN hoy en el programa ALTO Y CLARO de La Sexta-, es que no hay otra salida y no queda más remedio [pero incluso lo que anuncian siempre es más benigno que lo que realmente después es y es muy triste tener que leer después el BOE o la prensa extranjera-. "¿Fraude o ignorancia?".
Lo primero: ¿cómo hacer que Rajoy suelte el poder?, porque sinceramente no veo yo que nuestro pésimo Presidente pueda liderar una acción política tan potente. Segundo: ¿quién -personalidad o personalidades- va a querer hacerse cargo de un país intervenido con tan escaso margen de maniobra real?.
¿Qué objetivos tendría ese gobierno?, ¿hacernos tragar aceite de ricino de una forma postmoderna?, ¿trazar un plan lleno de sinsabores después de haber asistido impertérritos a un fraude electoral por parte del PP y una pérdida de soberanía política por incapacidad manifiesta?.
Es muy dudoso -dado como está el ambiente social [era un poema ver hoy las caras de González-Pons y Carlos Floriano durante la rueda de prensa de Cospedal], que la cosa pueda tener un desarrollo de arriba-abajo [hay una desafección muy alta hacía los políticos y la dinámica político-mediática española está muy viciada]. Luego queda la sabía prescripción de José E. Chozas Palomino -de abajo arriba-, aunque el único camino válido en este caso sea una revolución o una guerra y poner el contador a cero.
Y personas válidas existen, porque únicamente se necesitaría una estructura de gobierno mínima aunque un gran aparato de comunicación [o de propaganda]: Felipe González, Manuel Marín, Joaquín Almunia, Josep Borrel, Josep Piqué, Javier Solana...¿Aznar?.

Me recuerda al debate pre-constituional : solucionar la política para, posteriormente, arreglar los problemas económicos.
Pero, desde mi punto de vista, el verdadero problema que tenemos es de índole ético y moral. Un gobierno que "traiciona" su programa; una oposición que se niega a reconocer sus errores y que "tácticamente" no presenta alternativas; Una "clase política" mayoritaria y un sistema financiero que alentaron la "burbuja inmobiliaria" causa principal de nuestros problemas y que siguen "casi" todos en primera línea política. Una ciudadanía "sorda" cuando, solo unos pocos, advertían de las consecuencias de esa política suicida (ejem. los prefesores Naredo y Fernándes Duran, entre otros). La solución no está en un gran pacto de estado para "calmar" a los ciudadanos, sino en en gran acuerdo ciudadano para exigir responsabilidades primero, y regenerar, en segundo lugar la política con un gran acuerdo cívico-político.

Excelente análisis. Considero que desde hace un año la percepción que tiene la población en general ha ido cambiando; hace una año protestar era de perroflautas, ahora hay poliflautas. Conforme es necesario tomar medidas más drásticas es más difícil engañar a la gente, porque cuando te tocan el bolsillo comienzas a pensar. o se toman medidas serias de regeneración democrática y se asumen responsabilidades o la desafección nos llevará a cualquier clase de populismo. La gente está dispuesta a hacer sacrificios si se hace notorio que todos vamos en el mismo barco, sino la 'percepción' de que la casta nos roba medrará. (La percepción de quienes son ellos y nosotros está mudando entre las clases meidas).
Los que predicamos soluciones radicales le estamos muy agradecidos a Andrea Fabra por sus declaraciones, un epítome de verdad que ha hecho más que muchos recortes y reducciones. Vivan las emociones.

¿Pero qué pacto nacional se puede hacer con el PP? El PSOE, ante semejante traición-traca final (ya lleva unas cuantas) se acabaría de hundir, tras la que está cruzando en muy buena parte por méritos propios, y se unirían para llevar a cabo la política que menos nos conviene. Que se dejen de rollos y salgamos del euro de una vez, antes de que sea demasiado tarde.

No sólo es necesario un gobierno de unidad nacional, sino también la toma de conciencia, por parte de la ciudadanía, de que ha llegado la hora de los sacrificios. Por desgracia, este es un país de picaresca y salvese quien puede, por no hablar de que aún sigue vigente el concepto de "las dos Españas".

Lo que es necesario es un plan de crecimiento y empleo. Un gobierno sin eso sería como un directorio donde cada miembro defiende los intereses de "sus" accionistas. Más o menos lo que hay ahora.
El estado y el mercado en España están plagados de frenos y diques.
Este gobierno opta por lo fácil: conseguir dinero de lo que tiene más a mano. A costa de profundizar la recesión.
No creo que sepan, que tengan inteligencia y creatividad para otra cosa. Debían haber llegado al poder con un plan, pero el único plan que tenían era el reparto de poltronas y nada más.
El PSOE tampoco tiene un plan.
Estamos muy, pero que muy jorobados.

Si el gobierno de concetración fuese para apoyar el tipo de medidas q se están tomando aquí, o como las que vemos en Grecia, creo que el malestar en las calles se expresaría ya por completo al margen de la política institucional y la situación política se podría deteriorar más.

Otra cosa es que se hiciese un gobierno de concentración para tomar medidas que cuentan con más apoyo popular, como ver a quienes han estafado con preferentes y otros timos financierosn en la cárcel, mejorar la lucha contra el fraude, acabar con las SICAV, acabar con la corrupción en los partidos, quitar desgravaciones q resultan regresivas, etc.
Resumiendo, gobierno de concentración para apoyar medidas populares, sí, pero si es para apoyar medidas impopulares, solo se estará dando alas a populismos q ahora ni imaginamos

Gobiernos y políticos hay de sobra, lo que falta es honradez que además es gratis.
Hace falta "algo" de justicia por encima de la clase política y que funcione.
No se puede masacrar tanto a la gente decente y salvar bancos y ladrones a toda costa.
Lo diré una vez mas: lo llaman democracia y no lo es y pepepesoe la misma mierda es.

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Sobre el autor

, europeo por nacimiento (padre español, madre francesa), convicción y profesión, ha sido corresponsal en Londres y Bruselas y columnista y editorialista de El País, director de Foreign Policy Edición Española y dos veces Director del Departamento de Estudios en La Moncloa. Le interesa casi todo. Ha publicado (con A. Pascual-Ramsay) ¿Qué nos ha pasado? El fallo de un país. Su primera novela se titula Sin alma.

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