De mamas & de papas

De mamas & de papas

De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

Educar sin pegar

Por: | 23 de noviembre de 2010

Tus manos deberían cuidar, no castigar. Levanta tus manos contra la bofetada (Campaña del Consejo de Europa)

Siempre me ha parecido sorprendente la normalidad con que se ve todavía el castigo físico a los niños. Entre mis vecinos, no es raro escuchar frases como "a que te doy en el culo" o "como sigas así, te voy a poner el culo rojo". Este viernes, una madre le dio varios cates a una niña de unos dos años en un parque por no dejar que otra se tirara del tobogán. Los comentarios de los lectores al reportaje de Juan Antonio Aunión publicado la semana pasada en EL PAÍS me han acabado de confirmar que no era una sensación mía: en España, pegar a los niños, sobre todo a los más pequeños, sigue siendo normal y se hace sin ningún sonrojo y con pleno convencimiento, pese a que la ley lo prohíbe desde 2007.

Muchos de los 296 comentarios que hasta ayer tenía el reportaje, titulado El cachete duele, pero no funciona, defendían su uso. Lo llamativo era la virulencia de muchos, como si el planteamiento de psicólogos y pedagogos de que ese método no es una herramienta adecuada para educar y además no es eficaz a largo plazo les atacara íntimamente. Así, varios descalificaban directamente a los expertos, y les retaban a hacer frente a niños reales. Muchos coincidían en afirmar que ellos mismos habían recibido sus azotes o bofetadas y que no estaban traumatizados, que gracias a ello son adultos educados y de provecho y que la permisividad y el buenrrollismo actual de los padres progres es lo que genera jóvenes maleducados y desnortados que acabarán maltratando a sus progenitores.

Parece obvio, pero habrá que recordar que mucha gente, incluso de la generación actual de padres y madres, se han criado sin bofetones ni azotes y que también, por usar expresiones que he leido, "han salido bien", entre los que me incluyo. O que en países paradigmáticos de la buena educación y del buen rendimiento escolar, como los nórdicos, están prohibidos los castigos físicos desde hace años (eso sí, con grandes campañas de información y concienciación), sin que los niños se hayan vuelto unos cafres. Incluso, según algunos comentarios a mi anterior post, ¡son capaces de jugar sin gritar ni hacer ruido! En fin, que hay otras formas de mantener la disciplina y el respeto además de pegar, aunque pueden ser más trabajosas y requieren más autocontrol y paciencia.

Pegar a los niños se considera una agresión. Pegar a los animales se considera una crueldad. Pegar a los niños "es por su bien" (Campaña del Consejo de Europa) Precisamente el hecho de que casi todos los que defendían el azote reconocían haberlos recibido parece confirmar uno de los efectos de este castigo del que alertan los psicólogos. "Lo tomas como modelo de conducta, como forma válida y aceptable de educar a tus hijos", me explica Manuel Gámez Guadix, profesor de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, que ha dirigido el estudio sobre la prevalencia del castigo físico de los menores en el ámbito familiar citado en el reportaje.

No siempre es así. Mi pareja, que sufrió bofetones por parte de un padre de los de antes, rechaza de plano la violencia física contra los niños. "Puede suceder", dice Gámez, "pero estadísticamente, es más probable que los padres con los que se utilizó también lo hagan con sus hijos, es lo que han aprendido, y además es una forma de justificar el comportamiento de sus padres". Lo contrario implica aceptar, como en el caso de mi pareja, que su padre no era perfecto y que no tenía derecho a pegarle, con el conflicto y la carga emocional que conlleva. 

Otro punto polémico del reportaje de Aunión es que los expertos ponen en duda la eficacia a largo plazo de los castigos físicos para educar a un hijo. La eficacia a corto plazo está clara: "Logra la obediencia inmediata, pero después, el niño se habitúa, con lo que los padres han de aumentar la frecuencia para logar el objetivo de la obediencia", afirma Gámez.

 

La eficacia, supongo, la entenderá cada uno en función del objetivo que se ha planteado cuando imparte el correctivo. Un amigo con cuatro hijos, la mayor de 10 años, me explica que ha utilizado el azote en el culo "sólo cuando se ponen en peligro y su capacidad de raciocinio es poca. A medida que cumplen años lo dejo. Siempre que les he pegado les he explicado el porqué y les he pedido perdón por muy pequeños que fueran". Es decir, para impedir actos puntuales como cruzar la calle impulsivamente, probablemente sea eficaz. Aunque según Gámez, si la curiosidad es muy grande, como en el caso de los atractivos agujeros del enchufe, a veces el resultado es el contrario al deseado, pues el niño lo que hace es llevar a cabo el comportamiento a escondidas del adulto que sabe que le va a pegar.

Otro amigo me cuenta que los dos únicos cachetes que se ha llevado su hijo, de tres años, han sido en situaciones en las que le ha sacado de quicio y por un comportamiento que considera inaceptable, que es pegarle a él o a su mujer. Este padre cree que no han sido eficaces, porque el niño, en plena rabieta, ni se ha dado cuenta, mientras que a él le han hecho sentirse mal.

Pero quitando los azotes en situaciones de riesgo o de pérdida de nervios, que cualquier padre, aunque no comparta, puede comprender, ¿es el castigo físico eficaz para educar? ¿Se consigue que los hijos sean más obedientes y se porten mejor?

Un trabajo de Murray A. Straus, profesor de Sociología y codirector del Laboratorio de Investigación Familiar de la Universidad de New Hampshire, basado en multitud de datos de estudios científicos sobre las consecuencias del castigo físico, recomienda "no pegar nunca". "Los beneficios de evitarlo son muchos, pero para los padres es virtualmente imposible percibirlo observando a sus hijos", afirma. "Los padres pueden percibir el efecto beneficioso de una bofetada (sin ver la igual eficacia de otras alternativas), pero no tienen forma de mirar un año o más adelante para ver si hay efectos secundarios perjudiciales por haber pegado al niño para corregir una mala conducta".

"Hay poca evidencia científica de que el castigo físico mejore el comportamiento de los niños a largo Pegar a tus hijos es darles un mal ejemplo (Campaña del Consejo de Europa) plazo. Hay evidencia científica sustancial de que el castigo físico hace más, y no menos, probable que los niños sean desafiantes y agresivos en el futuro. Hay evidencia científica clara de que el castigo físico coloca a los niños en riesgo de consecuencias negativas, incluidos mayores problemas de salud mental", afirma Elizabeth T. Gershoff, psicóloga doctorada en Desarrollo infantil y relaciones familiares por la Universidad de Texas, en un trabajo de 2008 en el que analiza cientos de estudios publicados en el último siglo sobre castigo físico en campos como la psicología, la medicina, la educación, el trabajo social o la sociología, titulado Report on Physical Punishment in the United States: What Research Tells Us About Its Effects on Children (Informe sobre el castigo físico en Estados Unidos: lo que la investigación nos dice sobre sus efectos en los niños).

Según Gershoff, "en estudios recientes en todo el mundo, incluyendo Canadá, China, India, Italia, Kenia, Noruega, Filipinas, Tailandia, Singapur y Estados Unidos, el castigo físico se ha asociado a más agresiones físicas y verbales, peleas, bullying, comportamiento antisocial y problemas de comportamiento en general. La conclusión que se puede extraer de estos estudios es que, en contra de los objetivos de los padres cuando lo aplican, cuanto más usan los padres el castigo físico, más desobedientes y agresivos serán sus hijos". 

Hay 157 Comentarios

@Miguel. No se que argumento he retorcido, a Superwoman ya le decias que habia tergiversado lo que decias. Yo creo que lo que decias es que pegar un cachete para que tus hijos te hagan caso esta bien, segun tus propias palabras:
"no es malo recurrir al azote"
"Hablo de obedecer "porque sí" a los padres. "
"Yo tengo muy claro que, a veces, los niños deben obedecer "porque sí", y de forma inmediata. Sin explicaciones, sin diálogo. Si, más tarde, piden explicaciones, se las daré, pero en el momento en el que mi mujer o yo ordenamos (es la palabra que mejor define el asunto) hacer, o dejar de hacer algo, ellos deben tener claro que deben obedecer de inmediato."
"Lo que se sabe del proceso de aprendizaje, por otra parte, sí indica que el castigo físico es útil,"
"Lo que yo afirmo es que los niños deben ser capaces de obedecer, de forma inmediata, y sin quejas, cuando se les pida (en el restaurante, en el bus, en la sala de espera del pediatra...). Y que deben hacerlo sin rechistar. Y eso no es sumisión."

"También deben aprender que hay ciertos límites (respetar y obedecer a sus padres, básicamente) que son sagrados, y que violarlos tiene consecuencias. "
"cuando se los he dado lo he hecho de forma "quirúrgica": rápidos (imprevisibles para ellos) y sin apasionamiento. Factor sorpresa, vaya."
"Digo que hay niños con los que el zote es un medio válido y, a veces, el único."
"Sólo el miedo a un azote pudo controlar la situación."

Si esto no es lo que querias decir lo siento, me he equivocado y te pido disculpas. Lo he debido interpretar mal...
Por favor, no te lo tomes como algo personal, si te sigo respondiendo no es porque crea que hay una razon que ganar o perder (igual es asi como tu lo ves?), es porque en el fondo se que ni tu mismo te crees lo que dices y que aunque no lo admitas, igual vale para que interiormente dudes, te replantees, pienses, que igual hay otra forma mejor de educar a tus hijos que no sea a cachetazo. Quien sabe? igual hasta lo podrias intentar...
Buena suerte!

@mofletes,

Has acertado. A tí me refería con "intelectualmente incompetente", sí.

El retorcimiento de mis argumentos, sólo por aquello de llevarte tú la razón, no hace más que poner en evidencia dicha incompetencia. Allá tú.

Sigo sin ver la diferencia para el niño sobre en que casos ha de obedecer, Miguel. En el caso de la lavadora la niña obedecio en el acto y sin rechistar... bueno, intento rechistar con lo cual todo el tema fue mas surrealista e injusto. El tema de los museos, restaurantes, etc... es para darle de comer aparte. Te doy una pista: en muchos paises, vayas donde vayas, hay lugares especialmente preparados para los niños y sitios para entretenerlos. O sesiones de cine y conciertos especiales para padres con niños... y estan petadas o sea que no es falta de demanda. Poco a poco los peques van aprendiendo a comportarse en sociedad, sin necesidad de tener que hacer un drama de ello, ni molestar al vecino. Creo que no se trata de "fastidiar" a los que no tienen niños, ni exigir de los niños que no sean lo que son, sino de tratar de coordinar las situaciones de manera que la mayoria de la gente salga ganando. Y otro truco que a mi me funciona: hij@, si no sabes comportarte, tendremos que irnos de aqui y no volver a comer fuera de casa... A mi al menos tambien me funciona, pero reconozco que los Supernenes son unos gourmets ;)
Un supersaludo

Niños ejemplares dice, porque responden al ordeno y mando con la amenaza del guantazo... y luego soy yo el intelectualmente incompetente. Imagino que cuando haces esos comentarios quien habla es el primate que ese que dices que llevas dentro (lo se, a mi la tonteria me la quitabas tu de dos hostias... que no?).
Por cierto, si se de lo que hablo, tengo dos hijos, tambien ejemplares, no se de que, pero ejemplares.

Y te repito, que tus hijos te obedezcan porque les pegas o les amenazas con pegarles lo unico que empiricamente te demuestra es que tienen miedo a que les peguen y que pegar soluciona los problemas. Si eso es de verdad lo que deseas para tus hijos, pues es una pena.
Buena suerte.

@Superwoman

Perdón por esta última cosa: "obediencia ciega", dices. Eso suena a hacer el kamikaze. Tïrate por este barranco porque yo lo digo. Mis hijos (ni los de nadie) nunca lo harían.


No, no. Tergiversas mis palabras. Lo que yo afirmo es que los niños deben ser capaces de obedecer, de forma inmediata, y sin quejas, cuando se les pida (en el restaurante, en el bus, en la sala de espera del pediatra...). Y que deben hacerlo sin rechistar. Y eso no es sumisión. Yo lo llamo buena educación.

En el ejemplo de la niña y la lavadora las circunstancias son diferentes. Si dice que "no puede" tendrá algún argumento. Se escucha el argumento y, si no estás de acuerdo con el, expones el tuyo y le explicas que el que vale en ese caso es el tuyo. Cosa muy diferente a cuando un niño quiere correr alrededor de las mesas del restaurante y no quieres tener que andar con argumentos y/o que encima aproveche para tensar la cuerda.

Y por cierto Miguel, ha sido un placer hablar contigo. Como tu, yo tambien me encuentro en busqueda y creo en lo que estoy diciendo. Como tu, tambien tengo dias peores y otros mejores en que vivo mas acorde con mis ideales. Lo que me gusta es que se pueda hablar de estos temas, intercambiar ideas y casos concretos (mi hija tuvo una temporada parecida a la tuya. Lo solucionamos con el truco del balcon, que te habia escrito sin haber leido tu problema y al final llegando a un acuerdo en el medio: le poniamos el vestido que ella queria por encima de la ropa de invierno: ni un grito, ni una lagrima... tampoco creo que mi hija se crea el centro del universo por ello. Tiene un caracter fuertecillo, pero curiosamente lo manifiesta mucho mas de puertas para dentro que de puertas para fuera). Bueno, que me enrollo mas que las persianas, que simplemente gracias por participar en el dialogo conmigo, ya te digo que pienso que el dialogo es bueno, a cualquier edad...
Un supersaludo

Perdona Miguel, pero no, no es tan simple como eso. En el momento en que estas pidiendo obediencia ciega, estas pidiendo que se abandone el espiritu critico, al menos con vosotros. Es una de estas cosas que solo funciona a todo o nada. Y que ademas no tiene mucho sentido. Si lo que mandas es razonable, puedes razonarlo con ellos. Lo que ocurre es que mucho de lo que mandamos no tiene justificacion posible si te paras a analizarlo. Con esto no estoy diciendo que se permita al niño creer que es el centro del universo, pero si que muchas veces tendriamos que reflexionar nosotros mismos sobre lo que estamos pidiendo. Ejemplo de una amiga: Hija, pon tu muñeca de trapo en la lavadora que esta que da pena. La nena: Mama, no puedo. Amiga: Hazlo. Nena: Pero mama... Amiga: Lo vas a hacer ahora mismo porque yo te lo digo... La lavadora estaba en marcha, la habia puesto el padre por la mañana antes de irse y la niña inundo media cocina siguiendo las instrucciones de la madre (y encima se llevo un azote... yo no me lo podia creer). Y te juro que es un caso real, eso si, la niña tiene ahora unos veinticinco años y es muy maja... pero todavia le recuerda a su madre aquella, le debio parecer una injusticia de tomo y lomo.

Lo que funciona de maravilla es hacerles cargar, dentro de su medida, con la responsabilidad de sus propios actos. ?Que se quiere poner una camiseta de manga corta en pleno invierno?, vale, sacales dos minutitos al balcon con ella y veras que rapido te piden el jersey. ?Que comen como unos mulos a pesar de que les estas diciendo que se comporten? Luego limpian ellos la mesa.

Ah, por cierto, lo del profesor iba exactamente igual por los padres, en un tanto por ciento altisimo de los casos, los abusos de todo tipo provienen de uno de los dos progenitores. Sigo diciendo, no quiero de mis hijos obediencia ciega porque aprenderan a obedecer sin razonar lo que obedecen; quiero que se paren a pensar y mediten sobre lo que estan haciendo. Tu tienes otros objetivos, perfecto. Pero en el mundo hacia el que nos dirigimos en el futuro se le va a pedir a la gente cada vez mas responsabilidad propia y mas capacidad de analisis. Mal vamos si desde pequeños queremos comunicarles que nosotros tenemos todas las respuestas: sobre todo porque llega un dia en que se dan cuenta de que no las tenemos y entonces toda esa supuesta "autoridad" ejercida hasta ese momento, te convierte en un idolo con los pies de barro.
Un supersaludo

@Superwoman (11:58)

En el caso de mi hija, el problema no era si se vestía o no.. El problema era que ella quería decidir lo que llevaba vestido. Por ejemplo: un vestido sin mangas en pleno mes de Enero.

Su temperamento era (y es) de tal calibre, que parecía la niña del exorcista negándose a vestirse cualquier otra cosa que no fuera el vestido que ella hubiera elegido. Créeme que los vecinos estaban alarmadísimos y alguno nos llegó a decir, cuando conoció el asunto, que pensaba que la estábamos maltratando (cuando sólo intentábamos vestirla y/o calmarla).

Prueba empírica de que cada caso es diferente lo es su hermano, que, recién cumplidos los 5 años, nunca ha tenido problema alguno con lo que le tocase llevar vestido. Ni, en general, con nada de nada. Es "de otra pasta".

Y lo dejo ya. Perdón por convertirme en protagonista, pero tenía muchas ganas de decir muchas cosas. Un saludo a todo el mundo, y que me disculpen quienes se hayan podido sentir molestos o aludidos por mis opiniones. Simplemente he intentado ser sincero y fiel a mis convicciones, intentando no caer en la hipocresía ni en lo "politically correct".

@mofletes, te engañas completamente conmigo. En todo, incluyendo el desconocimiento sobre la materia.

E insistiré en lo mismo: cada uno cuenta la misa como le va. Yo, como Enrique (más abajo) conozco algún hijo de psicólogo ("a los niños no se les puede pegar", repite como un mantra), y es un malcriado insoportable. Los míos sí han llevado algún azote y son niños ejemplares (no son perfectos, pero ¿alguien lo es?). Esa es la evidencia empírica.

En cuanto a las evidencias científicas, insistiré de nuevo: no las hay. En primer lugar porque la psicología no es una ciencia. En segundo lugar, porque cualquier teoría científica considerada demostrada ha sido, a menudo, rebatida por otras posteriores. Aunque, claro, los psicólogos consideren sus "hallazgos" como verdades absolutas e inmutables.

No se trata del "a mi me vas a decir tú cómo hacer". Yo estoy en contínuo proceso de aprendizaje. Y, precisamente por eso, y por ser una persona muy bien informada y reflexiva, no acepto las conclusiones de la pseudociencia que es la psicología. El sentido común, el primate que llevamos dentro, y millones de años de evolución contradicen todas esas conclusiones. Lo que se sabe del proceso de aprendizaje, por otra parte, sí indica que el castigo físico es útil, aunque de esto no les guste hablar a los psicólogos. Otra cosa es que sea el único método o que nos guste más o menos aplicarlo.

Pero lo que más me molesta de todo es la superioridad moral que tenemos que aguantar los que no comulgamos con ruedas de molino. Sobre todo cuando, muchas veces, esta viene de gente intelectualmente incompetente.


@Superwoman

¿Quién habla de profesores?. Hablo de obedecer "porque sí" a los padres. Y deben hacerlo sin que haya que recurrir a gritos ni aspavientos. Un simple: "haz, o no hagas, tal cosa" en voz baja, y listo. A veces basta con mirarles de una forma especial que ellos conocen.

Yo tengo muy claro que, a veces, los niños deben obedecer "porque sí", y de forma inmediata. Sin explicaciones, sin diálogo. Si, más tarde, piden explicaciones, se las daré, pero en el momento en el que mi mujer o yo ordenamos (es la palabra que mejor define el asunto) hacer, o dejar de hacer algo, ellos deben tener claro que deben obedecer de inmediato.

Y eso no tiene nada que ver con su espíritu crítico o sumisión ante nadie. Tiene que ver con aceptar que ellos no son el centro del mundo, y con entender que, lo comprendan o no, sus padres deben tener motivos para pedirles que hagan o dejen de hacer algo.

Basico. Sencillo. Pero la mayoría de padres no lo hacen. Muchas veces por culpa de las orientaciones equivocadas de los psicólogos aventureros. Casi siempre, por la presión social en contra de cualquier gesto "autoritario"., no vaya a ser que el niño se disguste.

Pues siento decirlo, pero los niños, a veces, deben disgustarse, y también sentir frustración, y deben saber perder, obedecer, respetar a sus mayores (padres, profesores, vecinos) etc. etc. Todo ello forma parte de su aprendizaje para ser adultos sensatos y buenas personas.

El cachete, en todas sus variantes, es ridiculo. Los que lo justificais es simplemente porque vosotros lo haceis, y solo os estais justificando a vosotros mismos. Sois victimas de ese "a mi nadie tiene que venir a decirme como hacer las cosas", tan cerril, tan español.

Sencilla mente, no es verdad que te funcione, solo consigues que el niño sustituya lo que quiera que sea que estaba haciendo mal (y habria que ver tambien lo que se considera hacer algo 'mal', en muchos casos simplemente comportarse como un niño es hacer algo mal...) por yanto, no has solucionado nada.

Y ya que estamos, casi todos los que pegais confundis no pegar con no poner limites, con dejar que los hijos hagan lo que quieran, con todos los males de la sociedad actual... No seais vagos, en vez de perder el tiempo justificando lo injustificable, informaos, poned algo de vuestra parte, no solo la mano...
El principal problema con los adolescentes es porque los padres han ignorado a los hijos hasta esa edad o han usado el castigo fisico como metodo de control. Una vez que esa violencia ya no se puede usar los padres han perdido la autoridad, el control.
Nunca conseguiras que un niño te respete (y hablo de respeto mutuo, no de miedo) si tu no le has respetado, si no has tenido el suficiente tiempo para preguntarle o preguntarte por que ha tenido una rabieta, por que hace lo que hace, no sera que es culpa tuya?, que tiene hambre?, que esta cansado?, que esta aburrido?, que es ignorado?, todas esas juntas y alguna mas?

Y claro que son verdades absolutas cientificamente probadas (igual no has leido el articulo bien), tanto como que llevar el cinturon de seguridad salva vidas. Pero no me lo digas, tu eres de los de "ahora van a venir a mi a decirme que me ponga el cinturon cuando yo he conducido toda la vida sin el y no me ha pasado nunca nada..."
Por eso, me temo, hay que ilegalizar las cosas, para gente como tu, incapaces de ver mas haya de su propio ombligo.

Sobre los niños con los que supuestamente no se puede razonar. Se puede y se debe educar a los animales sin violencia. Si lo de los niños no lo entiende mucha gente explícale lo de educar un perro sin pegarle un tirón de la correa. Pero se puede, hay mucha gente que, por ética, sigue estos métodos y los resultados son bastante mejores que los violentos. Personalmente he utilizado los mismos métodos, con su adaptación, claro está, con niños de menos de 2 años. Los resultados son sorprendentemente buenos y rápidos en comparación con otros. Lo creamos o no, lo siento por los que se crean superiores, el mecanismo de aprendizaje es el mismo en humano, perros o ratas.
Si es posible educar a un animal sin violencia ¿cómo no va a serlo educar a un niño? El problema es que la gente no sabe hacerlo, y con su ignorancia por bandera se llena la boca de menospreciar el conocimiento científico. Hablar es gratis.Todo está estudiado y comprobado, por mucho que les duela a los violentos. El golpe nunca se da en frío o de manera programada, por tanto jamás es una estrategia de educación. El golpe es la liberación del estrés y la impotencia que se acumulan en un momento dado en que un padre se ve sin posibilidad de controlar una situación y reacciona de forma emocional para desahogarse. Por tanto, el golpe, el cachete, el azote, son el fracaso de la educación y nunca forman parte de un programa de educación serio. A los niños hay que educarlos con la cabeza, no con el calentón. Lo que me parece alucinante es que la gente se justifique diciendo que es un método educativo. Podéis engañarfos a vosotros mismos pero eso no os hace bien ni a vosotros ni a vuestros hijos. Mejor sería que os esforzaráis un poco más en controlar vuestras emociones y aprender métodos humanitarios de educación. Y cuando pegeis a alguien, si puede ser, que sea de vuestro tamaño.

@Miguel : he puesto un ejemplo, que han mencionado unos cuantos. A lo que voy es ¿queréis una causa-efecto basada en el miedo a un castigo físico (aunque sea un azotito) o que aprendan a razonar?

Por cierto Miguel, no habia leido tus respuestas a Bea y Patri... ?

obedecer porque si? Zeus nos libre... Si el profesor de mi hijo le manda a la niña que se quite las braguitas para tocarle los genitales, lo que menos quiero es que la niña obedezca!!! (y vale que me he ido a un caso extremo, pero hay muchas cosas entre medias que tampoco quiero para mis hijos). Lo que quiero es que mis hijos desarrollen un espiritu critico y si el precio que hay que pagar por ello es tener a veces un roce con los limites, bien esta. Te puedo asegurar que respeto mucho mas a mis padres por las veces que se equivocaron y dieron marcha atras que por aquellas en que se emperraron en ser "la autoridad absoluta". Ya me lo dijo mi Superpadre un dia que intente mangonear a mi hermano con aquello de que yo era la mayor y sabia de que iba la vida: "la autoridad y el respeto se los gana uno a pulso".

Conste que como ya he dicho en otros comentarios anteriores yo no criminalizo el cachete, ni me parece que los padres que lo usan sean mala gente, salvajes, etc, etc... simplemente estan usando armas obsoletas, como el que ante un dolor de garganta automedica a los niños con antibiotico a porradas, cosa que tambien hacian nuestras madres y nadie se ha muerto por ello, pero no deja de tener sus consecuencias. Y hay muchos que intentan empezar la tarea del dialogo con 6 o 7 años, han perdido reflejos por el camino y siguen usando el recurso que siempre ha usado como "ultimo recurso" porque no conocen otro.
Un supersaludo

Perdona Miguel si te he malentendido, pero es que a tu pregunta retorica sobre si el azote es el unico metodo de controlar la situacion, contestas tu mismo que a veces si.
Y eso de que no siempre es malo recurrir al azote, en fin, hace doscientos años estaba bien visto liarse a os... por cualquier cosa con el vecino y algo hemos evolucionado. Hace cincuenta, mi marido hubiera podido "corregir mis pequeños desmanes por mi bien a tortas" (y a la mujer, por aquel entonces se la consideraba menor de edad y falta de conocimiento, eh, como ahora se considera a los niños). No es que sea malo o bueno, es que esta obsoleto en los planteamientos de la sociedad en que vivimos.

Con Superboy (SB) de la misma edad, funciona maravillas el metodo: si no te vistes tu solo sin protestar, te visto yo. Y dejarlo todo preparado y previsto el dia anterior por la noche (cosa de la que se encarga el mismo, aunque a veces tengamos que taparnos la nariz sus padres con la combinacion de colores que hace). Siempre, siempre hay una alternativa al azote, pero ya digo que en el momento, puede costar menos aplicar lo del azote y el genero humano se caracteriza muchas veces por aplicar la ley del minimo esfuerzo...
Un supersaludo

@Bea. Confundes la parte con el todo. No se trata de que asocien cruzar el paso de peatones a cachete. Se trata de que acepten que sus padres mandan y ellos deben obedecer. El paso de peatones es lo anecdótico. El fondo de la cuestión es que acepten que, cuando sus padres lo exigen, ellos deben obedecer con rapidez y diligencia, y sin que medien explicaciones ni diálogo alguno. Deben obedecer "porque sí". Se trata de eso.

Obedecer porque sus padres lo dicen es aplicable a: pasos de peatones, enchufes, escaleras, ascensores, restaurantes silenciosos, y un largo etcétera.

@Patri, Si las cosa se hacen medianamente bien, y no es nada complicado, los niños de 6 ó 7 años para arriba no necesitarán llevar un azote para nada. Tanto más si son adolescentes.

Los niños deben entender que sus padres son la autoridad (autoritas=sabiduría) y que ellos dictan las normas. También deben aprender que hay ciertos límites (respetar y obedecer a sus padres, básicamente) que son sagrados, y que violarlos tiene consecuencias. Si todo esto se acompaña de un buen ejemplo (sea usted bieneducado, no diga tacos, pida las cosas por favor, dé las gracias, explíquele todo lo que le pregunte, argumente con sus hijos y pareja, sea usted buena persona, etc.) sus hijos adolescentes serán eso, adolescentes, pero no cruzarán ciertos límites. O, si los cruzan, ellos mismos darán marcha atrás. El azote (o tortazo), ya no debería ser necesario (y no servirá de nada) a esas edades. A esas edades, lo más probable es que el azote se lo lleve usted, si no anda con cuidado (no hablo de nadie concreto).

Pensaba que todo el mundo tenía claro que cuando se habla de azotes o cachetes se habla de niños muy pequeños.

De verdad que a los psicólogos os deberían meter en la trena y echar la llave al río. No os dais cuenta de cuanto daño estais haciendo a varias generaciones con tanto mareo de perdiz. Que si los padres tienen que ser amigos de los hijos (moda de los años 90) que si hay que dialogar mucho, que si hay que contratar a una supernnany y mil historias como esa. ¿Resultado? generación ni-ni, más agresivos, mas desmotivados y mas dependientes de los padres que nunca. Y si no les das pasta encima te arrean ellos a tí. Cuando comprendereis que el RESPETO es la clave de todo. Cuando los niños ven a sus padres como unos "pringaos" eso sí, que dialogan mucho, es que algo anda mal con la sociedad. Así que "expertos" psicólogos: poneos de acuerdo de una vez y consensuar un protocolo que sea válido y que demuestre RESULTADOS en términos de educación y de respeto porque hasta ahora habeis fracasado por completo con vuestros modelos educativos.

@SuperWoman: una precisión. Yo no digo que el azote sea el único método. Sólo digo que, en según qué casos, no es malo recurrir al azote.

En mi caso, cuanto más bajo les hablo a mis hijos, más sospechan que las cosas se están complicando. En cuanto a los azotes, y aunque a veces me he equivocado, por supuesto, cuando se los he dado lo he hecho de forma "quirúrgica": rápidos (imprevisibles para ellos) y sin apasionamiento. Factor sorpresa, vaya.

Insisto: yo no digo que el azote sea el único método. Digo que hay niños con los que el zote es un medio válido y, a veces, el único.

Un ejemplo personal: para acabar con la tiranía de mi hija (tenía 4 años) respecto a la ropa que iba a llevar a clase (ahora lleva uniforme) no sirvió diálogo ni razonamiento alguno. Sí, sí: lo entendía todo a la perfección. Y sí, sí: claro que sus rabietas, contorsiones, pataleos, gritos.., tuvieron consecuencias. Pero nada. Sólo el miedo a un azote pudo controlar la situación.

¿Estoy orgulloso de ello?. Pues no. Pero a ver quién es el guapo que controla esas situaciones a las 7 de la mañana, con el tiempo medido, y con un niño que sabe manejar todos los parámetros a la perfección. Y que vuelve y vuelva a la carga día tras día.

no se por qué, pero me ha venido a la memoria un extracto del libro "un mundo feliz", en el que se muestra como condicionan a unos bebés a que no les gusten los libros y las flores, haciendo que asocien esos elementos con descargas eléctricas y ruidos estridentes. ¿de verdad queremos que nuestro hijo asocie que no puede cruzar la calle sin ir de la mano por el miedo a recibir un azote, o con el hecho de que es peligroso?


No todos los niños son iguales, ni todas las situaciones equivalentes. Las generalizaciones no valen. Educar a un hijo es extremadamente complicado, y creo que quien no los tiene no sabe de lo que habla. En situaciones límite muy excepcionales un azote es efectivo, al menos con mis hijos, y no hace daño (dado SIEMPRE, repito, SIEMPRE, en el culete, y NUNCA en la cabeza o cara). Estoy segura de que cuando sean algo más mayores y tengan más capacidad de razonar, dejarán de serlo, y por tanto dejaré de darlos.

Se echan de menos en estos artículos alternativas eficaces que sustituyan los cachetes. En el articulo al que hace referencia la autora se hablaba mucho de razonar pero claro como razonar con alguien que no puede seguir un razonamiento? Al final parece q con o sin cachete solo se puede prevalecer adoptando una postura de autoridad que al final no hace si no asustar al pequeño. Quiero decir que puede resultar más violento-traumático un grito que un cachete por lo que tal vez tampoco se deba gritar? o sí? no es ilegal no?
Me gustaría que en estos artículos se tratara de explicar también el aumento de la violencia en las aulas, del que se quejan muchos profesores, y el aparente aumento de la indisciplina en general. Se puede asociar a los cambios en el modo de educar de los padres actuales? Se echan en falta análisis más globales mientras que se limitan a aportar argumentos y listas de estudios que apoyan la tesis del autor sin analizar otras perspectivas.

Al final hay demasiados factores que influyen en la educación de una pesona para que se puedan achacar las desviaciones a una conducta determinada de los padres.
Desde luego q el cachete debe ser tan excepcional como para resultar realmente el último límite. Si se tornara algo habitual perdería su efectividad. Un niño puede asociar una conducta peligrosa a dolor y no repetirla pero si al final todo lo que hace se castiga igual perdería la noción de qué es mas o menos malo-peligroso y además el castigo perdería su sentido. Es por esto que una vez el niño tiene capacidad de razonar el cachete (y digo cachete no por eufemismo si no porque implica intensidad muy limitada y aplicada de forma calmada, no en pleno ataque de ira) deja de tener sentido. Por eso solo me parece útil con niños pequeños y no tiene nada q ver con que el hijo/a pueda devolver el golpe.

Tengo dos hijas ...y los cachetes en el culo y los gritos NO FUNCIONAN....sin embargo en mi empeño por educarlas, he leido mucho, buscando distintas técnicas, y mi conclusión es que los niños solo quieren que sus padres les hagan caso, que jueguen con ellos y que estén con ellos, cuanto mas tiempo les dedicas mejor se portan, y las rabietas ignorarlas, acaban por ver que no consiguen nada y dejan ellos solitos de llorar...para mi el mejor castigo es quitarle el privilegio de estar contigo en un determinado momento. O si se porta mal en el parque u otro sitio público, marcharse inmediatamente, te lo coges en plan carpeta o saco de patatas, y te lo llevas, lo metes en el coche y para casa y a partir de ahi lo puedes ignorar hasta que se vuelva a portar bien.
Si les pegas a parte de sentirte tu mal, lo que les estas diciendo es que los conflictos se solucionan pegando, los padres somos el ejemplo a seguir por nuestros hijos.
Es mi opinión y mi forma de educar que a mi me funciona
Saludos a todos los padres ymadres y mucho ánimo con los peques

El problema muchas veces es que los padres no tienen clara cuál es la alternativa al "cachete" cuando sí tienen claro que no deben pegar nunca al niño. Y el no aplicar un castigo físico no significa "no hacer nada" o "dialogar" simplemente con el niño. Porque a un niño de 2 años se le puede explicar por qué en algunos momentos debe de estar sentado y callado, pero no se puede confiar en que lo entienda como si tuviera 10. Pero sí se pueden hacer otras cosas que "ayuden" al niño a entender estas situaciones, incluyendo premios, multas y responsabilidades desde muy pequeños. Para el resto de momentos en que la actuación que se necesite sea de urgencia, basta con llamar su atención, y para esto no es imprescindible pegar. A la hora de la verdad hay que demostrar "fuerza", pero en forma de voluntad y firmeza.

No todo lo heredado es malo, y las revoluciones (también las educativas) son peligrosas por cuanto lo único que aseguran es la destrucción de lo viejo, sin ofrecer ninguna garantía de funcionamiento del nuevo orden.
Tiempo a, Manuel Vicent, en este mismo periódico, y haciendo referencia a otro tema totalmente distinto decía que hacer fijación en alguna deficiencia secundaria de determinado sistema era "una mariconada".
La verdad absoluta no la tiene nadie, y para la gente religiosa es sólo atributo de "Dios". Los radicales, y a la autora del artículo la considero incluída en la categoría, se creen en posesión de la verdad absoluta, y eso los aleja del conocimiento. Para aprender hay que dudar.
Es común escuchar de nuestros padres (los que ya tenemos alguna edad), que los que mejor creen saber educar a los hijos son los que no los tienen.
En vez de criminalizar a los padres que ocasionalmente recurren al castigo físico con sus hijos, compadezcamos que no sepan hacerlo mejor, no queramos mandarlos a la carcel.

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