De mamas & de papas

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De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

Educar sin pegar

Por: | 23 de noviembre de 2010

Tus manos deberían cuidar, no castigar. Levanta tus manos contra la bofetada (Campaña del Consejo de Europa)

Siempre me ha parecido sorprendente la normalidad con que se ve todavía el castigo físico a los niños. Entre mis vecinos, no es raro escuchar frases como "a que te doy en el culo" o "como sigas así, te voy a poner el culo rojo". Este viernes, una madre le dio varios cates a una niña de unos dos años en un parque por no dejar que otra se tirara del tobogán. Los comentarios de los lectores al reportaje de Juan Antonio Aunión publicado la semana pasada en EL PAÍS me han acabado de confirmar que no era una sensación mía: en España, pegar a los niños, sobre todo a los más pequeños, sigue siendo normal y se hace sin ningún sonrojo y con pleno convencimiento, pese a que la ley lo prohíbe desde 2007.

Muchos de los 296 comentarios que hasta ayer tenía el reportaje, titulado El cachete duele, pero no funciona, defendían su uso. Lo llamativo era la virulencia de muchos, como si el planteamiento de psicólogos y pedagogos de que ese método no es una herramienta adecuada para educar y además no es eficaz a largo plazo les atacara íntimamente. Así, varios descalificaban directamente a los expertos, y les retaban a hacer frente a niños reales. Muchos coincidían en afirmar que ellos mismos habían recibido sus azotes o bofetadas y que no estaban traumatizados, que gracias a ello son adultos educados y de provecho y que la permisividad y el buenrrollismo actual de los padres progres es lo que genera jóvenes maleducados y desnortados que acabarán maltratando a sus progenitores.

Parece obvio, pero habrá que recordar que mucha gente, incluso de la generación actual de padres y madres, se han criado sin bofetones ni azotes y que también, por usar expresiones que he leido, "han salido bien", entre los que me incluyo. O que en países paradigmáticos de la buena educación y del buen rendimiento escolar, como los nórdicos, están prohibidos los castigos físicos desde hace años (eso sí, con grandes campañas de información y concienciación), sin que los niños se hayan vuelto unos cafres. Incluso, según algunos comentarios a mi anterior post, ¡son capaces de jugar sin gritar ni hacer ruido! En fin, que hay otras formas de mantener la disciplina y el respeto además de pegar, aunque pueden ser más trabajosas y requieren más autocontrol y paciencia.

Pegar a los niños se considera una agresión. Pegar a los animales se considera una crueldad. Pegar a los niños "es por su bien" (Campaña del Consejo de Europa) Precisamente el hecho de que casi todos los que defendían el azote reconocían haberlos recibido parece confirmar uno de los efectos de este castigo del que alertan los psicólogos. "Lo tomas como modelo de conducta, como forma válida y aceptable de educar a tus hijos", me explica Manuel Gámez Guadix, profesor de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, que ha dirigido el estudio sobre la prevalencia del castigo físico de los menores en el ámbito familiar citado en el reportaje.

No siempre es así. Mi pareja, que sufrió bofetones por parte de un padre de los de antes, rechaza de plano la violencia física contra los niños. "Puede suceder", dice Gámez, "pero estadísticamente, es más probable que los padres con los que se utilizó también lo hagan con sus hijos, es lo que han aprendido, y además es una forma de justificar el comportamiento de sus padres". Lo contrario implica aceptar, como en el caso de mi pareja, que su padre no era perfecto y que no tenía derecho a pegarle, con el conflicto y la carga emocional que conlleva. 

Otro punto polémico del reportaje de Aunión es que los expertos ponen en duda la eficacia a largo plazo de los castigos físicos para educar a un hijo. La eficacia a corto plazo está clara: "Logra la obediencia inmediata, pero después, el niño se habitúa, con lo que los padres han de aumentar la frecuencia para logar el objetivo de la obediencia", afirma Gámez.

 

La eficacia, supongo, la entenderá cada uno en función del objetivo que se ha planteado cuando imparte el correctivo. Un amigo con cuatro hijos, la mayor de 10 años, me explica que ha utilizado el azote en el culo "sólo cuando se ponen en peligro y su capacidad de raciocinio es poca. A medida que cumplen años lo dejo. Siempre que les he pegado les he explicado el porqué y les he pedido perdón por muy pequeños que fueran". Es decir, para impedir actos puntuales como cruzar la calle impulsivamente, probablemente sea eficaz. Aunque según Gámez, si la curiosidad es muy grande, como en el caso de los atractivos agujeros del enchufe, a veces el resultado es el contrario al deseado, pues el niño lo que hace es llevar a cabo el comportamiento a escondidas del adulto que sabe que le va a pegar.

Otro amigo me cuenta que los dos únicos cachetes que se ha llevado su hijo, de tres años, han sido en situaciones en las que le ha sacado de quicio y por un comportamiento que considera inaceptable, que es pegarle a él o a su mujer. Este padre cree que no han sido eficaces, porque el niño, en plena rabieta, ni se ha dado cuenta, mientras que a él le han hecho sentirse mal.

Pero quitando los azotes en situaciones de riesgo o de pérdida de nervios, que cualquier padre, aunque no comparta, puede comprender, ¿es el castigo físico eficaz para educar? ¿Se consigue que los hijos sean más obedientes y se porten mejor?

Un trabajo de Murray A. Straus, profesor de Sociología y codirector del Laboratorio de Investigación Familiar de la Universidad de New Hampshire, basado en multitud de datos de estudios científicos sobre las consecuencias del castigo físico, recomienda "no pegar nunca". "Los beneficios de evitarlo son muchos, pero para los padres es virtualmente imposible percibirlo observando a sus hijos", afirma. "Los padres pueden percibir el efecto beneficioso de una bofetada (sin ver la igual eficacia de otras alternativas), pero no tienen forma de mirar un año o más adelante para ver si hay efectos secundarios perjudiciales por haber pegado al niño para corregir una mala conducta".

"Hay poca evidencia científica de que el castigo físico mejore el comportamiento de los niños a largo Pegar a tus hijos es darles un mal ejemplo (Campaña del Consejo de Europa) plazo. Hay evidencia científica sustancial de que el castigo físico hace más, y no menos, probable que los niños sean desafiantes y agresivos en el futuro. Hay evidencia científica clara de que el castigo físico coloca a los niños en riesgo de consecuencias negativas, incluidos mayores problemas de salud mental", afirma Elizabeth T. Gershoff, psicóloga doctorada en Desarrollo infantil y relaciones familiares por la Universidad de Texas, en un trabajo de 2008 en el que analiza cientos de estudios publicados en el último siglo sobre castigo físico en campos como la psicología, la medicina, la educación, el trabajo social o la sociología, titulado Report on Physical Punishment in the United States: What Research Tells Us About Its Effects on Children (Informe sobre el castigo físico en Estados Unidos: lo que la investigación nos dice sobre sus efectos en los niños).

Según Gershoff, "en estudios recientes en todo el mundo, incluyendo Canadá, China, India, Italia, Kenia, Noruega, Filipinas, Tailandia, Singapur y Estados Unidos, el castigo físico se ha asociado a más agresiones físicas y verbales, peleas, bullying, comportamiento antisocial y problemas de comportamiento en general. La conclusión que se puede extraer de estos estudios es que, en contra de los objetivos de los padres cuando lo aplican, cuanto más usan los padres el castigo físico, más desobedientes y agresivos serán sus hijos". 

Hay 157 Comentarios

Pues a ver si nos enteramos ya de que A LOS NIÑOS NO SE LES PEGA. Que si se les educa en condiciones jamás hará falta. Que la violencia sólo trae violencia. Que el día que tenga que ponerle la mano encima a uno de mis hijos será el día en que habré fracasado como padre y educador.

Pues yo estoy segura de que el golpe (lo de "cachete" es un eufemismo) que se le da a un hijo es sencillamente un acto impulsivo que resulta de sentirse impotente para modificar, controlar, etc, la conducta del niño. Nadie piensa "mañana le daré un cachete para corregirle".
Es también claramente un abuso físico, solo se les pega a los más pequeños. El día que el adolescente mira a su padre de "igual a igual" (misma estatura y tal vez más fuerza) y lo desafía, éste ya no le pega, lo amenaza con quitarle la mesada, el ordenador, etc pero no lo golpea, ¿será que le da miedo recibir golpes también?
Eso de que hay que pegarles pues "son pequeños y no se puede razonar con ellos" es un contrasentido, no es con una acción irracional (golpe) como les ayudamos a ser razonables y los niños por pequeños que sean perciben la autoridad y los límites que de ella provienen. Si no lo hacen es por que no la tenemos.
Mis hijos ya tienen casi treinta, nunca fueron golpeados y son dos personas perfectamente "adaptadas" a la sociedad, pacíficos, respetuosos y que jamás (ni en la adolescencia) sintieron la necesidad de agredirnos ni de irrepetar nuestra autoridad. Y no estoy diciendo que son perfectos ni totalmente felices, son adultos normales, sencillamente.

Castigo físico sí o no... Una bofetada a tiempo hace milagros. Sí, soy un salvaje, pero no le doy palizas a mi hijo, pero eso sí, si se merece una bofetada, se la doy y punto pelota.
La opinión de los psicologos, sociologos y deás ólogos que opinan sobre el tema, la descarto viendo el éxito que tienen con sus ideas en campos como la psicologia escolar, donde los institutos son lo más parecido al lejano Oeste pero sin revólveres... o tal vez con ellos, o en el campo de la reinsercion de presos, donde hablan y hablan y se les llena la boca con estudios, pero sin embargo los indices de reincidencia son cada año mayores. En fin, que mi generacion (nací en los 70) recibió bofetadas en casa y en el colegio, creció sin traumas y ahora son la generación mejor preparada que ha dado este pais. Sin embargo generaciones posteriores (los 90 por ejemplo) son los hijos de la psicología y una vegüenza nacional, un nivel académico lamentable y aún más lametable su educación y comporatmiento, y con artículos como este dudo mucho que la cosa vaya a mejorar en los próximos años.

Miguel, me he dado por aludida porque estoy en el caso que dices (y antes de que algun genio como otro que he leido antes por ahi me quite las credenciales, he criado yo misma a mis hijos salvo las horas de colegio hasta los cuatro años y ahora que vuelvo a trabajar, estoy con ellos todo el tiempo que no tenemos que estar en el trabajo). A lo que iba, mis hijos tienen mucho temperamento como lo tengo yo, y ya he comentado que aunque no creo en la efectividad del cachete, azote, etc... alguna vez he reventado con uno. Pero he de decir que aun asi, ha sido una valvula de escape para mi, mis hijos no han aprendido nada con ello (y tengo en mente un ejemplo concreto que no cuento por no alargarme, si alguien esta interesado, lo comento mas tarde).

No, no es cierto que el azote sea el unico metodo para controlar la actitud del niño. Hace unos meses, por cosas que no vienen a cuento, pase una fase mala en la cual durante unos dias parecia la madrastra de Blancanieves. Mi hija empeoro su comportamiento durante ese periodo, retandonos de mala manera (ojo, muchas veces lo que nos parece mal comportamiento no deja de ser el reflejo de problemas que tienen en casa o en el cole, o reflejo del nerviosismo que ven en sus propios padres... muchas veces tambien nosotros, los padres, no nos paramos a analizarlo). Al grano, un poco mas tranquila, decidi que se habia terminado el gritar, amenazar o pegar en esas circunstancias (por cierto, no funciono, llevo solo a una escalada belica con la niña). Lo hable con su padre y sustituimos los dos por un muro de firmeza. Si se ponia en ese plan, tenia que dejar lo que estaba haciendo, sentarse con la persona a la que habia retado y hablar con ella sobre porque se habia portado asi... Mano de santo. Con los gritos en cinco minutos la situacion se escalaba y habiamos llegado al borde del tortazo o el castigo. Con el dialogo de acuerdo que el problema duraba mas tiempo (hasta media hora nos llevaba a veces el conseguir conectar de nuevo con ella) pero el problema principal desaparecio en pocos dias. Ahora basta que le recordemos que nos hace sentir mal cuando nos empieza a replicar para que ella misma se de cuenta de su conducta y la afee. Por cierto, la pauta nos la dio la psicologa del cole, que es una mujer con hijos adolescentes muy majos y muy bien criados. Y no estoy hablando de un milagro, eh, somos una familia de lo mas normalita y ya digo que tiramos a "temperamentales" los cuatro.

Importante es que mi familia siempre le hemos dado mucho valor al dialogo. Antes de los niños tambien. Estoy de acuerdo conque el dialogo con niños de cuatro años no tiene efectividad inmediata, pero la gente parece pensar que la actitud de dialogo es algo natural que aparece por arte de magia a los 6-7 años y no es asi. Dicho de otro modo: o empiezas a dialogar con tus hijos desde la cuna o no aprendeis a dialogar (si, tambien nosotros tenemos que aprender en estas situaciones). Por lo tanto, el dialogo tiene un efecto positivo a todas las edades del niño.

Un supersaludo

Pues esos hijos que dices malcriados y salvajes, que los hay cada día más, no son producto ni mucho menos de la falta de cachete, sino de una falta total de educación, de estar con los hijos, de hablarles, de escucharles. Pero claro, es mejor, dejarles tirados en la tele, darles una maquinita y no perder el tiempo con ellos pues es mejor pasarlo bien con amigotes. Dije, que tengo dos hijas, a las que he dedicado mucho tiempo, y sobre todo, he disfrutado con ellas, no he empleado el cachete y repito que nunca me han cogido una rabieta (las supe cortar a tiempo, con esfuerzo y no de la manera más fácil). La falta de educación de los niños hoy en día, estoy segura de ello pues lo vemos diariamente es la falta de dedicación que esos padres emplean con sus hijos. A un hijo hay que desearlo no porque toca

Cada uno cuenta la misa como le va. No todos los niños son iguales.

El temperamento es algo genético, con lo que se nace. La personalidad viene fuertemente determinada por el ambiente. Si usted y su cónyuge (pareja, vale) tienen una personalidad fuerte (y eso no va en contra de ser racional y dialogante), si ambos son personas con determinación e ideas claras, lo tiene peor que otros padres: sus hijos también van a ser así.

Si, además, sus hijos han nacido con mucho temperamento (=energía), entonces aún lo tiene peor.

Imposible dialogar con niños de menos de 4 años (depende del niño: algunos son tan listos que sí se puede), en mi opinión. Y sólo a partir de 6 ó 7, y si se les ha enseñado, podrán comprender sus explicaciones y ser empáticos con ellas. Si susu hijos tienen mucho temperamento, una personalidad fuerte, y son inteligentes, entonces va a tener que recurrir también al azote/cachete/llámenlocomoquieran.

El problema de los psicólogos es que sus "evidencias científicas" sólo se lo parecen a ellos. Ningún otro científico, psiquiatras incluídos, se tomarán sus estudios en serio. En primer lugar porque modelizar matemáticamente algo como los resultados de la educación con o sin "violencia" es imposible. Se pueden hacer algunas estadísticas, sí, pero hay tantas variables que es imposible extraer conclusiones.

A priori, lo que cualquier persona con sentido común y capacidad de análisis puede ver es que la falta de control sobre los hijos (sea este ejercido como sea) tiene resultados fatales. A veces, este control puede ser ejercido sin recurrir al azote. Otras, en mi opinión, no.

¿Es el azote el único medio viable para controlar -no hablo de educar- a los hijos?. A veces, por desgracia, sí.

La educación es otra cosa. Y no tiene nada que ver con azotes o no azotes. La educación es, básicamente, dar ejemplo en casa. Y hacer que las cosas "mal hechas" tengan consecuencias, sean estas del tipo que sean, y cada padre sabe cómo elegir.

¿Que hay padres insensatos?. Pues claro. La sociedad es enorme, y hay de todo. Y parece mentira que aún haya quien, aparte de generalizar, se sienta, como la autora del artículo, en posesión de la verdad absoluta.

Antonio, como casi todos los padres, independientemente del entorno económico y social, no he recibido ninguna curso ni carné, por suerte o desgracia para todos nosotros y para nuestros hijos, que 'sufren' nuestro aprendizaje. Y el castigo físico lo utilizan padres y madres de todas clases sociales y niveles de formación. No creo que sea el cachete el "determinante en orientar una buena línea de vida", sino el interés de los padres en orientar a ese niño y en intentar que salga adelante. No he usado expresiones como "violencia" o "maltrato" porque como haces notar, no tiene nada que ver un cachete ocasional que un maltrato sistemático, ni nadie debería sentirse malvado por ello. Sólo quería informar de que a veces, los resultados de aplicar ese castigo físico, a la larga, no son los que pretendemos, según los resultados concordantes de estudios realizados con muchos niños, de muy distintos entornos y países y con la perspectiva de años vista (la bola de cristal para ver el futuro que nos falta), aunque en un momento concreto y en caliente te resuelvan una situación. Y que hay otros métodos, que no requieren de un poder adquisitivo determinado y que según los expertos que sí han estudiado el tema son igual o más efectivos que el cachete y sin 'efectos secundarios': una reprimenda, no hacer caso al niño cuando se porta mal y hacérselo cuando se porta bien, retirar algún privilegio (juguete, ver la tele...), etc, aunque es verdad que requieren más tiempo y paciencia. Un saludo.

Una costumbre tan remota no será fácil de desmontar en dos dias aunque haya una ley de por medio.

Carla
www.lasbolaschinas.com

Leído este artículo, sólo me queda hacerle una pregunta reflexiva a Celia Jan y extender la misma al resto de blogeros... ¿has estado en tu infancia/adolescencia en un entorno de bajos o muy bajos recursos económicos? con entorno, no sólo nos debemos limitar a pensar en el poder adquisitivo de tus padres, sino al de todo un barrio. Un entorno de droga, violencia, mala vida, falta de recursos para poder a veces comer. ¿Un cachete,.. ¡tan sólo uno!.. a tiempo, no crees que puede ser determinante en orientar una buena línea de vida?
Expongo que estoy totalmente encontra de pegar a los hijos (con ensañamiento) y de "cachetear" periódica, gratuita y abusivamente a los mismos, y sí... yo he recibido esos "malos tratos" y me aplico la lección para no repetirla con mis dos hijos, aplico desde que eran bebés la idea de explicarles con paciencia el por qué de no hacer o sí hacer las cosas de una forma u otra, no les doy todo lo que quieren, sí lo que consideramos que necesitan. Todo esto sin tener una formación en psicología (que no te la dan gratuitamente, ni es accesible en todos los barrios) que nos ayude a enfocar correctame el problema sin usar "la violencia, el maltrato" (duras expresiones que hace que esos padres o madres a los que se les ha escapado un cachete se sienta malvados).
Mis hijos no están creciendo en un entorno malo, les doy un cachete muy, muy de tanto en tanto, pero añado... sin ensañamiento y como siempre repetía mi abuela... "en el trasero donde no puedas hacer daño" y que te sirva para calibrar el cachete sintiéndolo enseguida en la mano y con la idea de que sea correctivo, para nada educativo.

No defendemos, ni justificamos el castigo físico para educar y tened en cuenta que no todos los que viven en este país tienen una formación, el poder adquisitivo necesario, los medios necesarios para educar a los hijos sin ese "cachete (no violento)".

El problema es que para ser padre no hay que psar un examen, así que nadie se molesta en aprender a educar.
Como se nota en todos los que hablais de pegar como método supuestamente educativo no tenéis ni idea. Fracasais estrepitosamente como educadores, si luego tenéis un hijo normal, no será gracias a estos métodos sino a pesar de ellos. Os quedais sin alternativas y luego, con un cachete, todo solucionado, muy cómodo, muy fácil, rápido y sencillo, señores, Y luego a quejarse de como está mundo. Los violentos tendrán hijos violentos que crearán un mundo violento. Y todo porque cualquier cafre puede tener hijos.
Eso no es educar, es domesticar, domar, someter. A ver si entendéis la diferencia. A estudiar!!!! En todo lo que comentáis no hacéis más que demostrar ignorancia sobre como funciona el aprendizaje y el desarrollo de la personalidad. Pido carnet por puntos para ser padres. Por pedir... Aunque quizás dos dedos de frente podrían ser suficientes pero ya se sabe que el sentido común es el menos común de los sentidos.

las muestras explícitas de cariño suelen dar tanto resultado a la hora de convencer sobre algo a un "niño" (¿cuándo dejan de serlo?) como los castigos; tengo 3 hijos, he ido aprendiendo con ellos, tal vez el primero puede haber sido el que más sufrió mi desconocimiento...pero siento que -en muy contadas ocasiones- un manotazo en una nalga puede traer a la cordura a un niño salido de sus cabales, como cuando se tiran en el piso a gritar, llorar y patalear por algo que -definitivamente- no se le debe permitir, y que -tal vez- sea dificil de explicar o sustituir por otra cosa; tengo amigos sicologos infantiles que, con sus más sofisticadas "técnicas" han logrado criar verdaderos MONSTRUOS de majadería, malacrianza y egoismo, atributos estos que son difíciles de dejar atras en la madurez...por tanto ....???

Querubín. A ver si te informas antes de soltar rebuznos en los foros... Noruega no está ni cerca de los paises con más altas tasas de suicidios...

Luis, no queria decir eso en absoluto. Pero ahora que lo mencionas igual les vendría bien, a los adultos en todo caso, porqué luego no tienen escrupulos en acabar con la ballenas en peligro de extinción...
Pero concretamente el modelo de sociedad/educación Noruego tiene sus límites bien visibles y no veo porqué tiene que ser "el" modelo a seguir por ningún otro país.
Tampoco entiendo porqué generalizas que en España somos menos "civilizados".

A.Smoke, buena respuesta.

En lo que si que estoy de acuerdo contigo, es que hay que alejarse lo más posible de esos métodos tan cuestionados (o "pedagógicos" como bien ironizas).

En lo que no estoy de acuerdo es en renegarlos por principio, sean cuales sean las circunstancias.

Chaval, tú crees que si les pegaran sus padres se suicidarían menos?

Es digno de un querubín, que mamá le de cachetes hasta los 22 años. Personalmente, aún siendo un cobarde a los 18 me alejé todo lo que pude de cachetes, capones y otros métodos tan pedagógicos.

Luis, pues quédate en Noruega si estas tan bien y son tan civilizados.

Sin embargo me pregunto una cosa: porque Noruega tiene uno de los indices mas altos de suicidio en el mundo?

Ya lo sé!! Son tan civilizados que este mundo no les merece!!!

En Noruega, donde vivo en armonía con mis tres hijos desde hace 22 años, os los quitaría "protección infantil", donde trabajo, si les tocáis un pelo; y aquí estamos bastante civilizados.

A. Smoke, esta claro que tu eres un cobarde que solo darías cachetes a un niño indefenso!!! No me extrañaría nada que pegases a tus hijos (y digo bien pegar, no dar un cachete).

Mi madre ma ha dado "cachetes" hasta la edad de 22 años... y eso que pesaba el doble que ella por entonces!!!

(90 kg vs 45 kg aprox...)

Es más que evidente, que a los niños se le pega, o eufemisticamente se les da un cachete, por que suelen ser pequeños. Es decir, si por esas cosas de la naturaleza los niños pesaran 90 kgs y midieran como Pau Gasol, es seguro que ni por su bien les iban a pegar ni un azotito. Además es un reto más que gratificante educar a un hijo lejos del miedo, que pegar a quien no se puede defender.

Vamos a hacer una cosa, para ir centrando el tema:

1) Solo pueden entrar a debatir los que sean padres o madres

2) Además de padres o madres, solo serán válidos los comentarios de aquellos (y aquellas) que cuidan directamente a sus hijos e hijas, sin intermediación de la chacha, la nurse, la nani o la parienta "amacasa-style"

A partir de ahí, al menos podremos valorar si hablas con conocimiento o no tienes ni pajolera idea de lo que estás diciendo.

PD: Papuchi. Dos nenes de 2 y 5. Collejas variadas a lo largo del dia, sin rubor. Efectividad alta.

Mi hija tiene 6 años, y en su corta vida, sólo una vez la puse la mano encima. Nunca más volvió a repetir esa conducta. Siempre supo que había llegado al limite. No volvió a suceder lo que sucedió ese día. ¿Hay otros métodos? Seguramente. ¿La ayudó en algo? Seguramente.

No hay que confundir la violencia con el cachete. El diccionario de la Real Academia Española podría ayudar a unos cuantos a no confundir los dos vocablos. Lo recomiendo de veras.

Seamos serios, se puede ser, o no, violento a la hora de dar un cachete a un niño. No es admisible sistematizar la palabra cachete como sinónimo de violencia. Así como no se puede afirmar que un cachete nunca es violento. En fin, pensemos un poco antes de hacer un amalgama sistemático entre la violencia y el cachete.

Y lo dicho antes, consulten directamente a los expertos en la materia de la educación infantil y no se fíen de artículos estériles.

Como persona a la que educaron a tortas y amenazas, estoy completamente en contra del castigo físico. Y del verbal. Es humillante. A mi hijo de cuatro años nunca le he puesto la mano encima. Y si alguna vez me he soprepasado en el tono de voz o con un gesto agresivo (porque es verdad que a veces cuesta contenerse) le he pedido perdón. Para criar seres civilizados hay que ser civilizado. Eso sí, soy una madre estricta, de límites y consecuencias cuando se porta mal. No muchos, pero los hay. Cada uno en su sitio.

Pues nada ,luego seranestos los que pegen a los padres. Somos unos radicales extremistas,o se les pega una paliza como hace años o no se les puede mirar mal que te denuncian.La educacion es educacion pero un cachete en el culo a tiempo a veces hace maravillas.

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