De mamas & de papas

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De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

De las presiones para dar y para no dar lactancia materna

Por: | 21 de diciembre de 2010

Foto: Eva Tomé

Todavía doy el pecho a mi niña, que tiene casi 20 meses, y me gusta. La confesión parece obligada, antes de tratar de un tema que siempre levanta polvareda, y sobre el que muchas madres recientes sufren dos corrientes de presión opuestas que generan, a su vez, sentimientos muy encontrados.

¿Qué tendrá la lactancia materna para que algo natural y sano sea causa de tantas presiones, frustraciones y sentimientos de culpa? ¿Para que las madres acabemos enfrentadas entre nosotras, para que nuestras elecciones sean rehenes de las teorías feministas del momento, para que acabemos sintiéndonos obligadas a mentir a ginecólogos y pediatras por haber tomado una u otra decisión?

Una de las cosas que me planteé cuando me quedé embarazada por primera vez, hace casi cuatro años, fue si daría pecho o biberón. Tenía una idea difusa de que la leche materna "era lo mejor", pero poco más. Mi única referencia familiar era el recuerdo de mi madre de que no había podido darnos el pecho "porque no tenía leche". Tampoco había estado cerca de ninguna amiga cuando sus bebés eran pequeños, así que me lancé al oráculo de la madre moderna, Internet.

Ahí encontré varias recomendaciones del libro Un regalo para toda la vida. Guía de la lactancia materna, del pediatra Carlos González, uno de los autores más conocidos en España en divulgación sobre este tema. Su defensa de la crianza natural puede gustar más o menos, pero lo cierto es que durante el embarazo, fue la única fuente de información fiable que tuve sobre la lactancia (y que luego he comprobado que se corresponde con las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría, de la Organización Mundial de la Salud o de Unicef). Ni médicos ni matronas me dieron ninguna información sobre el tema, salvo el pediatra del curso de preparación al parto que hice en un centro privado de Madrid: "La leche materna es lo mejor. Hay que dar el pecho cada tres horas, 10 minutos de cada pecho". Es decir, el consejo más fácil para que la lactancia no tenga éxito.

Las presiones en contra de cualquier madre que desee dar el pecho durante el tiempo que le apetezca son conocidas: familiares, vecinos o amigos que se criaron con biberones y que ven en la lactancia materna un exotismo o una modernez (qué contradicción); profesionales de la salud que te recomiendan una cosa pero te recetan otra contraproducente por falta de formación específica en lactancia; periodos cortos de baja laboral que impiden amamantar tranquilamente durante los seis meses recomendados de lactancia materna exclusiva; feministas trasnochadas que creen que dar el pecho es un sacrificio y que para lograr la igualdad es obligatorio renunciar a una experiencia vital que miles de mujeres trabajadoras compatibilizan perfectamente, en lugar de luchar para que podamos hacerlo sin discriminaciones... Tantas voces en contra que quizá por eso, como reacción, muchas sentimos un tonto orgullo cuando comprobamos que el bebé crece y engorda con algo que sale de nosotras.

¿Qué hay de las presiones a favor? Por mi propia experiencia, por la de amigas y conocidas, y por los profesionales con los que he hablado, creo que en España no hay una presión generalizada e institucionalizada en favor de la lactancia materna. Quizá sea porque, como reconocen la OMS, Unicef y la Asociación Española de Pediatría, aún hace falta mucha formación y apoyo de los profesionales de la salud para transmitir un mensaje único y saber resolver contratiempos que se plantean en los primeros días que son fácilmente solucionables. Por eso es tan normal aquí que a la más pequeña pérdida de peso o aparición de grietas, te prescriban biberones, sin pararse a averiguar si es fruto de una mala postura al mamar o de otro problema. O que te encuentres más o menos apoyo o presión según el hospital o el médico o la matrona que te toque. 

 

Nada que ver con la experiencia de mi amiga Olga, que dio a luz el año pasado en Londres. Tuvo problemas las primeras semanas porque Anna no es que no se enganchara, es que, aunque suene raro, no sabía succionar. "Recuerdo que Anna lloraba porque no podía mamar y en ningún momento me ofrecieron un biberón, me insistían que siguiera intentándolo, que no era fácil pero que lo conseguiría y que de todas formas un bebé puede estar sin comer los tres primeros días". Al final lo consiguió, pero tras semanas de calvario, y percibiendo malas caras en comadronas, health consultants (consultores de salud) o grupos de apoyo en cuanto sugería la posibilidad de pasarse a los biberones. Otra cosa que no es muy normal en España es que durante el embarazo, en las consultas trimestrales "ya te empiezan a comer la cabeza, y luego el hospital da un curso de tres horas para enseñarte las posturas adecuadas, etc...".

Tampoco creo que aquí exista esa presión social que describe Hanna Rosin en su ciudad de EE UU, en un polémico reportaje publicado hace año y medio en The Atlantic, donde cuenta que las otras madres del parque la hacen el vacío cuando dice que está pensando en dejar de dar el pecho. En mi urbanización, hay vecinas que cuentan tranquilamente que están hartas de amamantar y que lo dejarán en cuanto pasen los dos primeros meses a otras que lo hacen con gusto durante años, hay otras que quisieron pero no pudieron, otras que decidieron no dar el pecho desde el principio... Todas convivimos pacíficamente, sin que nadie intente convencer a nadie de su opción. No hay que olvidar que a algunas nos resulta muy bonito y relajante amamantar, pero a otras madres, simplemente, no les gusta la experiencia: "Me ponía nerviosa la sensación de succión", me explica una amiga que optó por dejarlo al mes. "No quiero estar tan atada, y no me siento capaz de dar el pecho en público", son palabras de otra que decidió no darlo desde el primer momento.

Aunque a veces las madres que forman parte de grupos de apoyo a la lactancia puedan ser percibidas desde fuera como radicales, creo que se debe a que han tenido que reaccionar demasiadas veces a comentarios tipo "¿todavía le das el pecho, con lo mayor que es?", "si el biberón alimenta igual", etc, fruto de décadas de pérdida de referentes culturales sobre el método de alimentación natural de los seres humanos hasta que hace un siglo se impuso la leche artificial por distintas razones, entre ellas el márketing de las fabricantes. Y es que, cuando te sientes atacada por muchos frentes (tu madre, tu suegra, el pediatra, que te dicen todos al unísono que le des un biberón), o cedes o te encabezonas más en tu convicción.

Pero en realidad, creo que la mayor presión para dar el pecho sale de una misma. El problema es que, pese a que todos los organismos médicos, asociaciones de pediatría, de matronas, etc, consultados insisten en que no se ha de presionar a las mujeres para amamantar, sino "dar toda la información necesaria para que tome la decisión, y después, respetarla y apoyarla", es difícil para una madre escuchar que es mucho mejor la leche materna que la artificial y después no sentir algo de remordimiento si se opta por la segunda opción. Y más si se deseaba hacer y por alguna causa no ha funcionado.

Como me decía Carlos González en una entrevista hace meses, el problema es que "no hay un reconocimiento oficial de que la lactancia es muy importante para la mujer, y que por tanto, da rabia o pena no conseguirlo". "Cuando quieres ir a la playa y llueve, te dicen, qué pena, con lo que te apetecía; pero si querías dar el pecho y no has podido, que es algo mucho más importante en tu vida, nadie te dice eso, sino que te dicen 'no te preocupes, se crían igual con un biberón", sigue el pediatra, que cree que muchas mujeres dan salida a ese malestar que no pueden expresar mediante el sentimiento de culpa.

Aunque por suerte, mi experiencia con mi primer hijo, pasado el primer mes, remontó y acabó siendo muy satisfactoria, tanto que con Natalia he repetido y ahí seguimos, recuerdo que los primeros momentos fueron realmente angustiosos. Por mucho que me sabía la teoría, que las grietas y los problemas para engancharse al principio eran producto de una mala postura, en la práctica no conseguía colocarme a David correctamente al pecho. No había recibido ninguna presión para amamantar, ni siquiera, como ya he dicho antes, algo de formación, más que un libro. Sin embargo, estaba tan convencida de que iba a dar el pecho que la sola idea darle a mi bebé un biberón me parecía anatema, lo sentía como una afrenta a mi capacidad como madre, lo que sumado a la duda de si mi niño pasaba hambre y a la falta de sueño era un cóctel explosivo.

Esta presión que muchas veces nos autoimponemos las madres en el afán de ser perfectas, y las frustraciones y el complejo de culpa con que cargamos cuando no todo sale tan bien como esperaba, quedan muy bien retratadas en un comentario reciente que Bioleta ha hecho al post Una vaca que indigna tanto a madres como a pediatras. Bioleta, tras una experiencia nefasta, que cuenta con humor, concluye:

No soy matrona ni médico, y no tengo respuestas sobre la lactancia. Me hubiera gustado mucho que me hubiera salido bien. Pero no hay nada mejor en el mundo que poder disfrutar a tus hijos, meterte a un bebé suave en la cama y darle muchos besos. Y si la lactancia que no funciona te impide disfrutar eso, es que algo no lo estamos haciendo bien.

¿Qué se puede hacer para que una recomendación de salud no acabe siendo una fuente de frustración y de culpabilidad? ¿Para que algo que a muchas nos apetece hacer porque sale de nosotras, porque es natural, porque es una experiencia vital que queremos sentir, no sea atacado gratuitamente por ignorancia o en aras de un feminismo trasnochado? ¿Para que a las que no quieran o no puedan dar el pecho por cualquier causa no las hagan sentir peores madres?

Hay 142 Comentarios

Quería compartir con vosotros , un gran problema . ya que veo que se hablan con mucha seguridad de ciertos casos de problemas de salud y la lactancia materna , yo a lacté a mi hijo hasta el año a pesar que mi situación de salud que no era buena , pero me presionaron bastante
dejando de lado , que después de 14 horas de pos parto , porque querían que fuese natural y luego de unas cuantas horas de oxitósina , termine en una cesaría y por un poco mas muero, porque el útero después de tantas horas con oxitósina no respondió más , no se cerraba perdí tanta sangre como para arriesgar la vida . yo estaba inconsciente , y ya me pusieron el bebe al pecho , a lacte igualmente , estoy de acuerdo que es lo mejor a lactar a nuestros hijos , pero siempre que la salud de la madre no este en riesgo , riesgo físico , psíquico , porque después somos nosotras quien tiene que cuidar de nuestros hijos , si nosotras no estamos bien quien cuidad de ellos? Pedí ayuda de un profesional antes de tener a mi bebe, le pregunte si era un problema a lactar , si uno tiene un prolactinoma , nadie me aseguraba que si a lactaba a mi hijo no iba haber problemas luego, todos con los que hablaba no me confirmaban , solo me decían que lo consultara … hoy después de un año de haber a lactado a mi hijo durante todo un año ,después de hacerlo en situación física muy mala, hoy me encuentro mal de salud por que estoy perdiendo la vista otra vez , parase que creció el prolactinoma , tengo problemas hormonales , solo decirle a las entidades que generan la culpa y la presion , que si a mi me ocurre algo a mi hijo de un año quien lo cuida?

Solo quiero decir que las madres somos personas primero, de ser madres y por experiencia propia para a lactar a nuestros hijos uno debería estar en plena salud!!!

solo una nota sobre dos terminos usados en este articulo, que pueden resultar confusos:
1) "biberon"= no es sinonimo de leche de formula. los biberones pueden ser usados tambien con leche materna (obtenida con modernos aparatitos de succion). de hecho los "biberones" (es decir, el contenedor en forma de botela con tetina) son un aliado poderoso en la lactancia materna, permitiendo a la madre extraer la leche del pecho para ser dada al bebe con posterioridad. especialmente utiles son los biberones para las madres lactantes que trabajan fuera de casa, y para que otras personas, especialmente el padre, establezca un vinculo con el bebe al darles el alimento.

2) 'Lactancia"= no es necesariamente sinonimo de "dar el pecho". gracias a los biberones y los aparatos de succion y al hecho de que la leche materna se conserva relativamnte bien (1 dia en la nevera y hasta 1 mes congelada) se puede seguir "lactando" (es decir, produciendo leche para el bebe) sin necesidad de poner al bebe en el pecho (alguna madres por diversos motivos optan por lactar sin dar nunca el pecho al bebe sino en biberones rellenos de leche exprimida)

Sencillamente me parece genial este artículo.Yo he sido una de esas madre que no he podido darle el pecho a ninguna de mis hijas por problemas simplemente personales.Veía traer a mis niñas para tomar el pecho y sentía terror,me dolía tanto que fuí incapaz de superarlo y lo dejé.Creo que soy una buena madre y que las buenas madres no se definen por el hecho de amamantar a sus hijos o no si no por todo el amor y los valores que les aportan a lo largo de su vida.Pero yo,al igual que otras muchas,me sentí mal por no haber podido dárselo y tambien sentí remordimientos por la presión externa a la que era sometida.Cada uno tiene sus razones,respetables...pero algunas veces hay personas que se convierten en "talibanes de la teta".Será lo mejor para tu hijo,nadie lo discute,pero las madres que no lo hemos hecho nos hemos enfrentado a un montón de presiones y angustias.

Nadie habla de casos como el mio, mi bebe no se cojia al pecho y empeze a sacarme leche y darsela con el biberon, antes de cada toma con el biberon he intentado que se coja al pecho, pero no hay manera. finalmente he decidido que lo que mas me interesa es que se alimente y me da igual si es del pecho directamente o de un biberon con leche de su madre. pero la pregunta que me tengo que oir muchisimas veces es: "Porque no le das el pecho? si es tan bonito? " no niego que sea bonito, pero mi experiencia hasta el momento no ha sido bonita precisamente. y creo que las dos vivimos mas tranquilas dandole la leche de esta manera. a demas de esta manera su padre tambien puede darle el bibe, y eso va muy bien a ciertas horas de la noche.

si es super importante , a mi mujer le toca lactancia mixta y tenemos que ahorrar, encontre el otro día carritus.com y comparo precios , y puedo ahorrar un poco más este mes, se los recomiendo, muy bueno el artículo.

"Prefiero a una madre dando el biberón con cariño que dando el pecho de mala leche" decía un pediatra.

Por otra parte, sí que hay presión para dar el pecho, lo siento mucho. Mi ejemplo: mi hija no engordaba y mamaba fatal; tuve consultora de lactancia y nada. Total, que me animo a darle un biberón cuando no puedo más (mes y medio y la niña no engordaba, por cierto), y resulta que voy a leer las instrucciones de la leche de fórmula y lo primero que me dicen es que lo mejor es la leche materna. Me puse a llorar, claro...

Enhorabuena por el comentario. Soy joven y cuando tenga niños YA HE DECIDIDO que no le voy a dar el pecho.Ni feminismo trasnochado ni nada, no me llama, no me gusta cuando lo veo y no quiero hacerlo.... Como respeto a las que si lo hacen y me parece perfecto, espero que se haga lo mismo con las que decidimos no hacerlo. Que cada una haga con su cuerpo lo que quiera! el ni´ño va a crecer igual!

la leche materna es fundamental en los seis primeros meses de vida del bebé, ok

Por cierto ... última patujada escuchada hoy en el centro de salud, por parte de un "profesional" de la salud denominado "pediatra". "¿El niño tiene 14 meses? Entonces mama por vicio. Es un placer sexual. Con 12 años estará dándole cuero a las niñas". :( Y que alguien así cobre a final de mes ... Mi marido, cuando llegamos a casa, me preguntó qué habría dicho si Miguel fuera una niña :(

Gracias por este artículo tan equilibrado.
Respondiendo a tus ultimas preguntas, creo que sí hay algo que se puede hacer. Lo he comentado en mi blog.

Miguel tiene 14 meses para 15 y seguimos mamando y colechando. Siempre hay alguien que me dice que ya está mayor, que es hora de destetarlo. O que debo echarlo de mi cama y mi habitación antes de que sea demasiado tarde. Lo que la gente olvida es que haces estas cosas porque piensas que son buenas para el bebé pero también porque es tu forma de vivir la maternidad y porque, como bien dices, lo disfrutas, te gusta. Cada uno se organiza como quiere y puede, lo que espero es un poquito de respeto, que casi nunca tengo, por hacer las cosas como yo quiero y puedo.

Pooh, no me ha molestado tu comentario, pero es que un hijo depende de su madre y una madre depende de su hijo, y más si hablamos de un niño totalmente indefenso de 2 años. Su madre depende de él, toda madre depende de su hijo cuando éste es pequeño. Y la OMS establece dar LM un mínimo de 2 años, por tanto, esa madre no tiene dependencia de su hijo en la lactancia, está haciendo lo correcto, está llevando a cabo las recomendaciones de la OMS, UNICEF y la AEP (Agencia Española de Pediatría). Por eso no se la puede ni debe criticar, está haciendo lo recomendable, lo mejor por y para su hijo, y no es discutible, es opinable.

Desiree: Es cierto, yo pienso que el niño esta sobrealimentado (no que este obeso por la leche, nunca, sino que pienso que la leche materna es una fuente increible de nutrientes) y he visto comer a este niño en la misma comida pure, barquillo, helado, filete, y fruta y leche materna. que para una comida, creo yo, es demasiado.

Silvia: siento que te haya molestado mi comentario, pero se dan casos de dependencia materna, de pena a que termine esta relacion de lactancia, sabiendo que no va a volver a pasar. Y creo que el caso que he descrito es eso.

Al resto: Aprovechad la experiencia y dejad que la cabeza y el sentido comun os dirigan. Feliz lactancia.

Pooh, siento mucho lo que voy a decirte, pero tu mensaje da vergüenza ajena.
Desirée, yo sigo preguntando por los beneficios que un bebé obtiene por ser alimentado con leche artificial, no por el beneficio de la madre, porque el importante es el bebé y no la madre; y si esto hay quien no lo ve, es que es egoísta. Y hasta ahora nadie me ha explicado qué beneficio obtiene un bebé por tomar leche artificial, ¿por qué nadie me da una razón? Porque no las hay, son en beneficio de la madre, nunca del bebé. Y con esto ni juzgo ni critico, sólo llamo a las cosas por su nombre, y anteponer mi beneficio al de mi hijo sólo tiene uno, ¿tengo que decirlo?

POOH: la leche materna no causa obesidad, todo lo contrario; hay estudios que demuestran que ayuda a prevenirla...a lo mejor ese niño de dos años, además de la teta, come porquerías (donuts, mucha comida frita, chuches) y por eso está obeso...o a lo mejor simplemente es un bebé gordito que cuando cumpla 3-4 años sea un niño con peso normal.
Yo entiendo que si es un bebé pequeño le ofrezca el pecho sin esperar a que lo pida, pero un niño de dos años que esté tranquilamente jugando y no pida, pues tampoco hace falta darle tan a menudo. Ahí te doy la razón.

SILVIA: la ventaja de dar biberón pueden ser mayor independencia para la madre...por lo demás, no le veo muchas...

Como ya dije en mensajes anteriores, cada cual es libre de criar a sus hijos como desee, siempre que sea prodigándole las atenciones y cuidados necesarios (alimento, calor, cariño, educación...) No se es mejor o peor padre por el tipo de leche que se le dé a un niño y no es buena idea prejuzgar ni criticar a nadie sin conocer su historia y, sobre todo, cómo se sentía y qué motivos tenía. La empatía (ponerse en el lugar de los demás) es clave.

Por spuesto, sigo pensando en que la alimentación ideal es la lactancia materna y que es maravilloso esperar al destete natural, como hice yo (y pasaron varios años de lactancia hasta ello). Pero no puedo imponer mis ideas o mi forma de ver las cosas a nadie ni creer a pies juntillas que lo que yo hago está mejor. Simplemente es mi humilde opinión, creencia y experiencia.

Yo solamente me planteo cuando veo a mi amiga y a su hijo de 2 años mamando... quien es la dependiente?

cuando el niño esta a lo suyo jugando en un lado y tu tomando un cafe con tu amiga y de repente coge al niño y le da el pecho, cuando el niño ni siquiera lo estaba pidiendo. Y asi 4 veces en 4 horas. (El niño hay que decir que esta obeso con dos años)

Cuando se convierte de una ayuda/complemento a la salud de tu hijo a una dependencia de la madre (quiza por miedo a que acabe este bonito periodo?)

Saludos y buena lactancia

Elegir dar el biberón no es elegir para beneficio del bebé, es elegir para beneficio de la madre, y eso es de ser egoístas cuando una está sana y el niño está sano igualmente. Dejemos de ser hipócritas, a las cosas hay que llamarlas por su nombre.

Hola, soy Bio-leta, la autora del link que citas y te agradezco el post equilibrado y positivo. Pese a que a mi segundo bebé le he terminado por dar el bibe tras solo dos semanas de pecho no me voy a desprender del sacaleches eléctrico que compré con mi mejor intención...con el tercero, lo volveré a intentar. Y a ver si a la tercera...

Porque en vez de mirar que hace la de la lado, no disfrutamos de nuestros peques con tetita o bibe!!que mas da!!!jaja
Estoy feliz con mi hija,independientemente de como la alimene

Me ha gustado mucho lo que has escrito. Muchas veces los artículos "defensores" de la lactancia materna atacan con dureza a las madres que deciden dar leche artificial a sus hijos. En mi caso yo siempre quise amamantar a mi bebé pero el hecho de que lo operaran con 8 días de vida me estresó enormemente y pasar un mes y medio en la uci neonatal no me ayudó a relajarme. El caso es que por mucho que lo intenté fui incapaz de amamantar a mi hijo tras la operación y mi leche la vomitaba al segundo día de probarla.
A pesar de tener que darle leche artificial ha crecido fuerte y sano y no se ha puesto enfermo ni una sola vez desde que salió del hospital, ya hace un año. Cuando se ataca a una madre que da el biberón solo se piensa en el egoismo de la madre, como duele leer este tipo de artículos.... En fin, cada uno es libre de hacer lo que quiere y si no puede, por lo menos hoy en día hay soluciones.

AH!!!!! y deciros que mi peque pasó de tomar teta a la cuchara directamente, estuvo mamando hasta el año y lo dejamos ahí por un problema médico mio que me obligó a tomar medicación fuerte durante muchos meses. Sin embargo no veo mal a las mamás que deciden alimentar a sus hijos con leche de fórmula, cada mamá que decida lo que quiera, somos libres.

Yo crié a mis hijos mayores con lactancia mixta, y a la peque con lactancia materna, ha sido lo más bonito que he hecho en mi vida. Pero tambien tengo que decir que el dar de mamar conlleva llevar colgado a tu bebé continuamente donde quiera que vayas, yo quise disfrutar de este tipo de maternidad ya que con los mayores no pude hacerlo y me ha gustado mucho. Después de todo es nuestra naturaleza.

Yo di biberon a mi bebe, esta sanisimo, pero la presion q recibi para darle pecho fue exagerada, lo veo injusto, pues tengo derecho a escoger y no escogi en mi beneficio sino en beneficio de mi bebe y mio.
Para mi fue maravilloso darle biberon y para el padre tambien

Las mujeres casi siempre acabamos igual con cualquier tema: enfrentadas o entçfrentadas a muerte. Y me entristece. Independientemente de las ventajas o inconvenientes que cada una de las dos opciones puedan tener ( amamantar o no) creo que todas deberíamos seguir un lema sencillo : "Hay una costumbre muy sana y es hacer cada una lo que le dé la gana". Maravillosa libertad que debería llevar implícita el respeto absoluto del resto del mundo.

A Silvia: no, por desgracia no tengo ningún estudio sobre la frecuencia de ponerse o no enfermos si son o no lactantes. MI trabajo no dá más tiempo para hacer investigación.
Pero, lo que sí es cierto, es que es una pena que se lleven a las guarderías o escuelas infantiles a niños lactantes. Lo pasan realmente mal. Me parece egoísta por parte de las madres que lo hacen, pero al mismo tiempo, me parece bien que toman leche materna.
Estos niños, se pueden pasar el día entero sin querer el biberón (que también tiene leche materna sacada del pecho de la mamá en cuestión) pero no es lo mismo la tetina del bibi, que el pezón de la madre. Estos bebés, suelen ponerse nerviosos y lloran con facilidad. Necesitan de estar en brazos muchos más que los otros (en detracción de la atención a los otros niños...) por eso, si las mamás se plantean meter a sus hijos en escuelas infantiles o guarderías en periodo de lactancia, seré una detractora del tema. Es una pena, pero los pobres bebés no tienen la culpa de adaptarse al pecho y que lo tengan 9 o 10 horas en sin ver a su madre.
Por cierto, es un tema que me gustaria que se tratase, llevarlos o no a las guarderias/escuelas infantiles desde los 3 meses. Habría que plantearse hasta que punto es sano tener al niño casi recien nacido de lunes a viernes todo el día...por mi genial, no me falta el trabajo y yo los quiero a todos con locura, como si fueran mios pero es bueno para vuestros hijos? es necesario que uno de los padres trabaje al 100%. Feliz navidad a todos!

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