De mamas & de papas

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De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

De las presiones para dar y para no dar lactancia materna

Por: | 21 de diciembre de 2010

Foto: Eva Tomé

Todavía doy el pecho a mi niña, que tiene casi 20 meses, y me gusta. La confesión parece obligada, antes de tratar de un tema que siempre levanta polvareda, y sobre el que muchas madres recientes sufren dos corrientes de presión opuestas que generan, a su vez, sentimientos muy encontrados.

¿Qué tendrá la lactancia materna para que algo natural y sano sea causa de tantas presiones, frustraciones y sentimientos de culpa? ¿Para que las madres acabemos enfrentadas entre nosotras, para que nuestras elecciones sean rehenes de las teorías feministas del momento, para que acabemos sintiéndonos obligadas a mentir a ginecólogos y pediatras por haber tomado una u otra decisión?

Una de las cosas que me planteé cuando me quedé embarazada por primera vez, hace casi cuatro años, fue si daría pecho o biberón. Tenía una idea difusa de que la leche materna "era lo mejor", pero poco más. Mi única referencia familiar era el recuerdo de mi madre de que no había podido darnos el pecho "porque no tenía leche". Tampoco había estado cerca de ninguna amiga cuando sus bebés eran pequeños, así que me lancé al oráculo de la madre moderna, Internet.

Ahí encontré varias recomendaciones del libro Un regalo para toda la vida. Guía de la lactancia materna, del pediatra Carlos González, uno de los autores más conocidos en España en divulgación sobre este tema. Su defensa de la crianza natural puede gustar más o menos, pero lo cierto es que durante el embarazo, fue la única fuente de información fiable que tuve sobre la lactancia (y que luego he comprobado que se corresponde con las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría, de la Organización Mundial de la Salud o de Unicef). Ni médicos ni matronas me dieron ninguna información sobre el tema, salvo el pediatra del curso de preparación al parto que hice en un centro privado de Madrid: "La leche materna es lo mejor. Hay que dar el pecho cada tres horas, 10 minutos de cada pecho". Es decir, el consejo más fácil para que la lactancia no tenga éxito.

Las presiones en contra de cualquier madre que desee dar el pecho durante el tiempo que le apetezca son conocidas: familiares, vecinos o amigos que se criaron con biberones y que ven en la lactancia materna un exotismo o una modernez (qué contradicción); profesionales de la salud que te recomiendan una cosa pero te recetan otra contraproducente por falta de formación específica en lactancia; periodos cortos de baja laboral que impiden amamantar tranquilamente durante los seis meses recomendados de lactancia materna exclusiva; feministas trasnochadas que creen que dar el pecho es un sacrificio y que para lograr la igualdad es obligatorio renunciar a una experiencia vital que miles de mujeres trabajadoras compatibilizan perfectamente, en lugar de luchar para que podamos hacerlo sin discriminaciones... Tantas voces en contra que quizá por eso, como reacción, muchas sentimos un tonto orgullo cuando comprobamos que el bebé crece y engorda con algo que sale de nosotras.

¿Qué hay de las presiones a favor? Por mi propia experiencia, por la de amigas y conocidas, y por los profesionales con los que he hablado, creo que en España no hay una presión generalizada e institucionalizada en favor de la lactancia materna. Quizá sea porque, como reconocen la OMS, Unicef y la Asociación Española de Pediatría, aún hace falta mucha formación y apoyo de los profesionales de la salud para transmitir un mensaje único y saber resolver contratiempos que se plantean en los primeros días que son fácilmente solucionables. Por eso es tan normal aquí que a la más pequeña pérdida de peso o aparición de grietas, te prescriban biberones, sin pararse a averiguar si es fruto de una mala postura al mamar o de otro problema. O que te encuentres más o menos apoyo o presión según el hospital o el médico o la matrona que te toque. 

 

Nada que ver con la experiencia de mi amiga Olga, que dio a luz el año pasado en Londres. Tuvo problemas las primeras semanas porque Anna no es que no se enganchara, es que, aunque suene raro, no sabía succionar. "Recuerdo que Anna lloraba porque no podía mamar y en ningún momento me ofrecieron un biberón, me insistían que siguiera intentándolo, que no era fácil pero que lo conseguiría y que de todas formas un bebé puede estar sin comer los tres primeros días". Al final lo consiguió, pero tras semanas de calvario, y percibiendo malas caras en comadronas, health consultants (consultores de salud) o grupos de apoyo en cuanto sugería la posibilidad de pasarse a los biberones. Otra cosa que no es muy normal en España es que durante el embarazo, en las consultas trimestrales "ya te empiezan a comer la cabeza, y luego el hospital da un curso de tres horas para enseñarte las posturas adecuadas, etc...".

Tampoco creo que aquí exista esa presión social que describe Hanna Rosin en su ciudad de EE UU, en un polémico reportaje publicado hace año y medio en The Atlantic, donde cuenta que las otras madres del parque la hacen el vacío cuando dice que está pensando en dejar de dar el pecho. En mi urbanización, hay vecinas que cuentan tranquilamente que están hartas de amamantar y que lo dejarán en cuanto pasen los dos primeros meses a otras que lo hacen con gusto durante años, hay otras que quisieron pero no pudieron, otras que decidieron no dar el pecho desde el principio... Todas convivimos pacíficamente, sin que nadie intente convencer a nadie de su opción. No hay que olvidar que a algunas nos resulta muy bonito y relajante amamantar, pero a otras madres, simplemente, no les gusta la experiencia: "Me ponía nerviosa la sensación de succión", me explica una amiga que optó por dejarlo al mes. "No quiero estar tan atada, y no me siento capaz de dar el pecho en público", son palabras de otra que decidió no darlo desde el primer momento.

Aunque a veces las madres que forman parte de grupos de apoyo a la lactancia puedan ser percibidas desde fuera como radicales, creo que se debe a que han tenido que reaccionar demasiadas veces a comentarios tipo "¿todavía le das el pecho, con lo mayor que es?", "si el biberón alimenta igual", etc, fruto de décadas de pérdida de referentes culturales sobre el método de alimentación natural de los seres humanos hasta que hace un siglo se impuso la leche artificial por distintas razones, entre ellas el márketing de las fabricantes. Y es que, cuando te sientes atacada por muchos frentes (tu madre, tu suegra, el pediatra, que te dicen todos al unísono que le des un biberón), o cedes o te encabezonas más en tu convicción.

Pero en realidad, creo que la mayor presión para dar el pecho sale de una misma. El problema es que, pese a que todos los organismos médicos, asociaciones de pediatría, de matronas, etc, consultados insisten en que no se ha de presionar a las mujeres para amamantar, sino "dar toda la información necesaria para que tome la decisión, y después, respetarla y apoyarla", es difícil para una madre escuchar que es mucho mejor la leche materna que la artificial y después no sentir algo de remordimiento si se opta por la segunda opción. Y más si se deseaba hacer y por alguna causa no ha funcionado.

Como me decía Carlos González en una entrevista hace meses, el problema es que "no hay un reconocimiento oficial de que la lactancia es muy importante para la mujer, y que por tanto, da rabia o pena no conseguirlo". "Cuando quieres ir a la playa y llueve, te dicen, qué pena, con lo que te apetecía; pero si querías dar el pecho y no has podido, que es algo mucho más importante en tu vida, nadie te dice eso, sino que te dicen 'no te preocupes, se crían igual con un biberón", sigue el pediatra, que cree que muchas mujeres dan salida a ese malestar que no pueden expresar mediante el sentimiento de culpa.

Aunque por suerte, mi experiencia con mi primer hijo, pasado el primer mes, remontó y acabó siendo muy satisfactoria, tanto que con Natalia he repetido y ahí seguimos, recuerdo que los primeros momentos fueron realmente angustiosos. Por mucho que me sabía la teoría, que las grietas y los problemas para engancharse al principio eran producto de una mala postura, en la práctica no conseguía colocarme a David correctamente al pecho. No había recibido ninguna presión para amamantar, ni siquiera, como ya he dicho antes, algo de formación, más que un libro. Sin embargo, estaba tan convencida de que iba a dar el pecho que la sola idea darle a mi bebé un biberón me parecía anatema, lo sentía como una afrenta a mi capacidad como madre, lo que sumado a la duda de si mi niño pasaba hambre y a la falta de sueño era un cóctel explosivo.

Esta presión que muchas veces nos autoimponemos las madres en el afán de ser perfectas, y las frustraciones y el complejo de culpa con que cargamos cuando no todo sale tan bien como esperaba, quedan muy bien retratadas en un comentario reciente que Bioleta ha hecho al post Una vaca que indigna tanto a madres como a pediatras. Bioleta, tras una experiencia nefasta, que cuenta con humor, concluye:

No soy matrona ni médico, y no tengo respuestas sobre la lactancia. Me hubiera gustado mucho que me hubiera salido bien. Pero no hay nada mejor en el mundo que poder disfrutar a tus hijos, meterte a un bebé suave en la cama y darle muchos besos. Y si la lactancia que no funciona te impide disfrutar eso, es que algo no lo estamos haciendo bien.

¿Qué se puede hacer para que una recomendación de salud no acabe siendo una fuente de frustración y de culpabilidad? ¿Para que algo que a muchas nos apetece hacer porque sale de nosotras, porque es natural, porque es una experiencia vital que queremos sentir, no sea atacado gratuitamente por ignorancia o en aras de un feminismo trasnochado? ¿Para que a las que no quieran o no puedan dar el pecho por cualquier causa no las hagan sentir peores madres?

Hay 142 Comentarios

Hay presión, y mucha, a favor de dar el pecho. Cuando decidí que a mi segundo hijo no se lo daría, no os podéis imaginar las caras, los comentarios... Quizá haya feministras trasnochadas que abogan por no darlo, seguro que sí. Pero también hay -muchas más- neoecologistas de la rama naturalista new age que lo consideran algo místico sobre lo que una no puede decidir. Y eso por no hablar de las reuniones de madres dando el pecho a sus hijos de tres y cuatro años y unos dientes como cuchillos. En el artículo no hablas del tema, justificas tu decisión. Eso también es presión.

yo pienso que es una decision personal d cada mujer y efectivamente esa eleccion no tiene que enfrentarnos.
yo escribi un arti sobre mi experiencia con la lactancia
http://www.tubabyshower.es/lactancia-materna/ y contaba un poco, lo que a la gente le gusta opinar, los comentarios, etc,etc. y al final es una eleccion privada donde nadie tiene que opinar, simplemente te pueden asesorar.

Desirée, pero yo pregunto por las ventajas para un bebé de tomar biberón y las ventajas para un bebé de tomar el pecho. Las ventajas para la madre, o las desventajas, me dan igual, lo importante es el bebé y eso es lo primero y no anteponer las necesidades, gustos o comodidades de las madres a las necesidades de sus bebés.

Prado, que un bebé no moje el pañal es el primer síntoma de que no se alimenta, ¿esperaste 15 días? Hiciste lo correcto con tu hija después, pero no puedo comprender que te digan que no tienes leche y no busques la causa, aunque hubieras seguido con lactancia artificial. Cuando uno se queda sin orina, piensa en que falla el riñon, ¿te quedas sin leche y no piensas qué te puede estar pasando? No tienes que justificarte, siento si mis palabras te han ofendido, no es mi intención.

PRADO: hay unos pocos (muy pocos) casos de hipogalactia verdadera, a veces causados por interferencias tras el parto, problemas de tiroides, mal agarre o succión por parte del bebé...si se intenta por activa y por pasiva y con ayuda de un grupo de lactancia y no hay manera, además de que el bebé pierde peso o prácticamente no gana, entiendo que se dé biberón. El problema no es ése, sino muchas madres que creen (o les hacen creer) que no tienen leche o tienen poca o es de baja calidad y no hay nada de eso.

SILVIA: en la sociedad que vivimos, se puede ver como desventaja el hecho de que una madre que quiera dar LME no pueda ausentarse de casa con tanta facilidad como una que da biberón o tenga que "depender" de un sacaleches o quiera ducharse o comer y coincida esto con que el bebé tiene hambre y no pueda delegar la alimentación de su hijo en otra persona. Básicamente es esto. Yo no lo veo como una desventaja, sino como algo normal. Las desventajas de la lactancia artificial se basan en que estamos dando a los niños leche de una especie diferente a la nuestra, una leche que ha tenido que sufrir bastantes transformaciones industriales (quitarle proteínas, añadirle vitaminas y ácidos grasos, deshidratarla...) para adaptarla al ser humano. Es una leche, además, que no contiene sustancias inmunológicas. En ocasiones (esto depende de los padres), no se da con el niño pegadito al cuerpo, mientras siente el calor humano,sino que se coloca sujeto al borde del carro para que la leche fluya sola y no haya que estar pendiente del niño (esto me pone de los nervios, me parece tan peligroso)...menos mal que muchos padres dan el biberón con cariño,atención y dedicación y esta imagen sí que me gusta,

Estoy indignada con las supermadres que piensan que si no tenemos leche al parecer es por que no queremos dar el pecho a nuestros hijos o estamos buscando una excusa!!!
yo personalmente NO TENÍA LECHE. la niña lloraba, no hacía sus necesidades, por que no comía (15 días de lactancia exclusiva y perdió 500gr) me apunté a un grupo de lactancia, lo intente por activa y por pasiva. primero pecho y luego completaba con biberón y la niña tomaba la misma cantidad de biberón con pecho y sin el. Que tenía que haber hecho según vosotras??? seguir dándole el pecho???. Por favor un poco de cordura. Cada persona es un mundo y tiene unas circunstancias diferentes, yo me sacrificaría por mi hija en lo que fuese necesario! pero hay cosas que no están en nuestra mano.

Me sorprende que en respuesta a un artículo que fomenta la libertad de elección, que no nos sintamos culpables ni por dar de mamar ni por dejar de hacerlo, haya tantos comentarios radicales de un lado y de otro. He dado el pecho a mi hija hasta los seis meses muy tranquila... y lo he dejado después igual de tranquila porque la niña ha empezado a morderme. No creo que ni la decisión de darle el pecho, ni la de dejar de hacerlo sean tema a debatir en comunidad... es una decisión personal y no es asunto de nadie más que de la interesada y su hijo/a. Honestamente no veo porqué nadie tiene que sufrir innecesariamente porque no puede (por lo que sea) dar el pecho y aparecen terceros incordiando y ofreciendo opiniones no solicitadas. Y tampoco creo que nadie tenga porqué molestarse porque otra mujer siga dando el pecho cuando sus hijos tengan varios años, si les hace felices a ambos ¿porqué van a abandonarlo? En mi opinión, y he leído algo parecido por ahí, el problema es la falta de información. Deberíamos tener toda la información y la ayuda para poder hacer lo que deseemos... y eso sí es feminismo (lo que quiero es poder decidir por mi misma qué demonios quiero hacer!!!)
Un saludo,

La lactancia supera en todo aspecto a la leche artificial. Beneficia enormemente a la madre y al bebé. No tener suficiente leche es un mito y una excusa que se utiliza para alejarnos de nuestra naturaleza y esclavizarnos a un biberón de plástico y a fórmulas de leche hechas en China que sólo enriquecerán a la empresa que las fabrica y produce y que nos las vende con el cuentico de que es igual de natural que la leche materna. Por la salud de la madre (previene cáncer de mama, ayuda a restablecer el peso normal, etc.), la salud del bebé, por el lazo maternal, por el planeta (la cantidad de desechos que provoca el biberón en un planeta que ya sufre de nuestros excesos) lactar es mucho mejor así sea por un par de meses. Son innumerables las razones para intentar lactar exclusivamente y dejarse guiar por el instinto más bien que por consejos malintencionados de "especialistas", "feministas" confundidas, familiares y demás. Es lo natural, y así vivieron y consiguieron sobrevivir nuestros ancestros. Dependemos demasiado de lo artificial. Antes, cuando no se tenía la posibilidad del biberón, TODAS las madres debían lactar y para la minoría que quizá no podía, para ello estaban las nodrizas. Debemos pensar que en el momento que escogemos tener un hijo también sabemos que tendremos que sacrificarnos por él, la lactancia es sólo parte de ese proceso, y me pregunto si hay trabajo o carrera que sea más importante que el bienestar de nuestros hijos.

¿Qué desventajas tiene para un bebé tomar el pecho? ¿Y qué desventajas tiene si toma biberón? Agradecería que alguien me respondiera a estas preguntas.

Perdón, me he dado cuenta que los comentarios recientes estaban en la página 1 y no en la 5, por eso no veía mi primera intervención. Volviendo al tema: pienso que la información es básica: todos los padres deben de conocer las ventajas e inconvenientes, de forma imparcial, de ambos tipos de nutrición (pecho y biberón) y decidir qué les apetece hacer (o si prefieren, ir decidiendo sobre la marcha). Las personas de su entorno (familia, amigos, vecinos, médicos) pueden dar su opinión y consejo, pero esto nunca ha de considerarse como una obligación o imposición, venga de quien venga. Está bien escuchar a otras personas, reflexionar sobre lo que nos aconsejan pero debemos de decidir nosotros, como padres que somos, y buscar información adicional si es que la necesitamos. Y como ya he dicho antes, nadie debe hacer sentir mal a una madre ni por dar el pecho ni por dar el biberón. Ni por llevar a su hijo a la guardería o no llevarlo. Ni por dormir con él o sin él. Ni por atender su llanto o dejarle llorar. No debemos entrometernos si no se nos pide que lo hagamos. Personalmente, yo he seguido mi instinto en unos casos, mi sentido común en otros y así he ido criando, creo que bastante bien, a mis dos hijas de 9 y 5 años. Lo más importante es que yo me siento satisfecha de haber sido dueña de mis decisiones o de haber seguido consejos cuando he querido hacerlo y de haberlos declinado cuando no me han interesado.

Por cierto, que me estoy quedando super sorprendida de que tanta gente se sienta presionada para dar el pecho...yo eso no lo he visto casi nunca. Generalmente, en mi entorno veo madres que quieren amamantar y a quienes les ofrecen poca ayuda y también profesionales que argumentan con cualquier excusa un destete que es innecesario y no es deseado por la madre.

Hola. Antes he publicado un comentario, pero ahora no lo veo. En resumen, apelaba a la tolerancia, al respeto y a la empatía a la hora de tratar este y cualquier otro tema de crianza. Cada padre tiene derecho a alimentar a sus hijos como considere conveniente y los demás, nos guste o no, debemos aceptarlo y evitar hacer sentir mal a nadie. Dicho esto, he de decir que me considero pro-lactancia prolongada, he amamantado muchísimo tiempo a mis dos hijas, en tándem, hasta que ellas han querido y me siento feliz por ello. No seguimos ninguna moda ni ninguna filosofía sectista ni los consejos de ningún libro (sino que hay libros que tienen una manera de ver las cosas similar a la que yo ya tenía). Respeto profundamente a quien no ha querido amamantar y a quien no ha podido, y lo que hago es intentar ayudar a aquellas madres que SÍ desean dar el pecho para que puedan hacerlo hasta que ellas lo deseen.

Lola, para afirmar lo que afirmas, te basarás en estudios o investigaciones, ¿nos pasas tus fuentes? Para contrastar con la información que yo tengo. No encuentro nada en la red que justifique lo que dices. Lo siento.

Mamá, cada madre sabe qué es mejor para su hijo, pero todos (médicos incluidos) sabemos que en alimentación, la leche materna es lo mejor, es tu obligación saberlo y ofrecérselo a tu bebé, porque por eso tú sabes qué es lo mejor para él. Y esto no lo puedes negar, no encontrarás ningún estudio que sitúe como mejor la leche artificial, por tanto, dar biberón porque la madre cree que es lo mejor es radicalmente falso. Y a la madre que se equivoca hay que decírselo y ayudarla a enmendar su error, porque somos humanos y nos equivocamos. Y no pasa nada.

Yo no lo sé, no soy madre aun... pero los niños enferman por igual, eso sí es verdad. No es que tengan alguna protección extra a mi parecer. Y defiendo la lactancia, me parece tan cercano a tu bebé y tan privilegiado (pobres hombres que no pueden hacer esas cosas de mujeres...)

Lola, sólo una cosita... Esto que dices: "a leche en polvo hoy día, viene tan bien preparada que digamos es igual de efectiva que la de la mujer." es una MENTIRA. Enorme, además.

Hola. Pido disculpas de antemano por no haber podido leer todos los comentarios, son demasiados, aunque creo que me he hecho una idea generalizada de las opiniones que se han vertido y me he dado cuenta de que hace falta que TODOS tengamos más respeto, empatía y tolerancia hacia aquellos padres que no piensen y actúen como nosotros. Personalmente, estoy a favor de la lactancia materna prolongada. Yo he dado muuucho tiempo el pecho, y no sólo a una niña a la vez, sino a las dos (lactancia en tándem), hasta que ellas han querido y me siento satisfecha porque es lo que las tres queríamos. No he satisfecho las expectativas de familiares o amigos, sino las nuestras. Y no he seguido la corriente de ningún libro, sino que he encontrado libros y autores que muestran una filosofía acorde a la mía. Pero soy respetuosa con quien no ha querido o con quien no ha podido amamantar por diversas dificultades. Nadie debe sentirse mal por haber tomado una decisión ni debe hacer sentir mal a nadie. Los padres estamos para ayudarnos y aconsejarnos de forma recíproca, no para competir a ver quién lo hace mejor...porque la realidad es que no hay una única manera de hacer bien las cosas, sino muchos caminos diferentes pero válidos y adecuados. No sólo en lactancia, sino en cualquier aspecto de la crianza.

A mi me parece un acto precioso poder dar el pecho a tu bebé, pero por favor, las que lo hacéis, no los llevéis a guarderías ni escuelas infantiles. Es un calvario para el bebé y para las educadoras. No quieren comer del bibi, lloran por el sentimiento de la falta de cercanía a su madre y los niños que toman biberón suelen tener mejor carácter de bebés. No me fundamento en estudios, sino en experiencia como educadora desde hace 6 años.
Y sí es cierto, enferman por igual, no está uno más sano que otro,. La leche materna lo veo como experiencia y lazo de unión con el bebé, la leche en polvo hoy día, viene tan bien preparada que digamos es igual de efectiva que la de la mujer.

Pues yo debo de ser una madre desnaturalizada, según vosotras. Personalmente, me resulta desagradable la idea de amamantar, me hacía sentirme hembra y no mujer y digo sin rubor que a la semana de nacer mi hija "pasé" de dificultades y me "pasé" a los biberones, como 28 años antes había hecho mi madre. Han transcurrido otros 20 años más desde aquello y tanto mi hija como yo, ambas criadas a biberón, somos personas SANAS, a las que no ha ocurrido ninguna desgracia por no haber chupado de la teta de sus madres. Las que defendéis la lactancia materna a muerte me recordáis a las islamistas radicales que defienden su pañuelo por la cabeza contra viento y marea. Que cada una haga lo que le dé la gana, pero no vais a conseguir que me sienta culpable por haberme negado a ir con la teta colagando por el parque. Saludos.

Mis hijas han mamado durante más de 3 años, se llevan 22 meses y durante el embarazo de mi hija pequeña la mayor seguía mamando sin problemas. Cuando nació su hermana mamaraon juntas durant 14 meses, se llama lactancia en tandem. Para mí ha sido lo mejor de la crianza, nunca han tomado un bibe, nunca han probado la leche de fórmula y no han querido chupete, lo escupían...Volví a trabajar, al 100% y no es un sacrificio es un placer y lo hedisfrutado a tope!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Solo sé una cosa, soy la madre de mi pequeño y lo que hago para él SIEMPRE es lo que creo mejor. Cada una que haga lo que crea que es lo mejor en cada momento porque para eso somos SUS MADRES!!! o va a venir a contarme nadie a mi que es lo "MEJOR" para mi hijo..... hay niños sanísimos que han tomado biberón, igual que niños que han tomado leche materna y hay niños con múltiples problemas de salud en ambos casos y no todo está asociado a su alimentación...... Porfavor dejaros de moditas y de presiones...... Cada madre que haga lo que tenga que hacer (nadie mejor que ella para saberlo)

Mi experiencia con medicos y matronas de la seguridad social española es prolactancia, en ningun momento me han obligado o presionado a dejar la lactancia, más bien al contrario. En cuanto a familiares y a amigos, la presión es bastante.Hay incluso gente que piensa que das de mamar a tu bebe porque no tienes para comprar leche de formula, increible, normalmente suele ser la gente que no tiene hijos y no está bien informada de los beneficios de la leche materna. Yo he conocido gente radical en los dos mundos, prolactancia, que te miran mal si le das a tu hijo un chupete para que se calme y gente en contra de la lactancia que ven averrante que saques la teta en publico,. A veces me gustaría que la gente respetase a cada madre su decisión de dar o no dar el pecho.

Teresa, relájate tú que la ansiedad destila en casi todas las palabras de tu texto (sin acritud). Aquí nadie es mala madre, pero sí hay madres que se anteponen a las necesidades de sus hijos o madres cuyas prioridades difiern mucho de las prioridades de otras madres. No seré yo quien las juzgue, pero hay cosas que no comprendo y no comprendo la desinformación respecto a lo que más queremos en esta vida: nuestros hijos.
Cuando queremos comprar una casa o un coche, no cogemos lo primero que vemo, sino que buscamos y comparamos. ¿Por qué muchas madres no hacen lo mismo cuando un médico les dice algo que, según lo que contáis aquí, es totalmente erróneo?
¿Por qué os ponéis a la defensiva? Nadie os ataca ni os llama malas madres.

Silvia hija relájate, q mucha defensa de la lactancia materna, pero vas a necesitar una caja de valium para poder darle el pecho a tus hijos sin traspasarles esa ansiedad...
Yo por mi parte diré q estoy HARTA de madres coraje q te miran con cara de asco cuando dices q tu le diste pecho a tu hija hasta los 5 meses. Claaaaro, es q es muy fácil cuando una es ama de casa o trabaja media jornada (q es el caso de todas las fanáticas de la leche q yo conozco)... Las q trabajais a jornada completa y además seguís dando el pecho si q os merecéis un aplauso, pero qué pasa, q las q decidimos dejar de darle el pecho al volver a trabajar meremos la cárcel?? Pues yo no creo q sea una mala madre, peor es consentirles todo a lo hijos y malcriarlos creo yo... Pero claro, lo q pasa es q hay mucha gente q disfruta intentando quedar moralmente por encima... pues mirad, no os escondais tras la lactancia materna, lo q os pasa es q os mola sentiros superiores...
Y q cada una haga lo q buenamente pueda, y los demás a opinar sobre vuestras vidas, q seguro q teneis algo q mejorar en ellas...

Superwoman: no lo tomo como un reproche, pero, vale la pregunta. ¿cómo sabes que es deformación profesional y no fruto de años de experiencia?
También ha sido un placer conversar contigo, las diferencias hacen el diálogo, sin ellas, este no existiría.
Felices fiestas para ti y tus supernenes.

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