De mamas & de papas

De mamas & de papas

De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

De las presiones para dar y para no dar lactancia materna

Por: | 21 de diciembre de 2010

Foto: Eva Tomé

Todavía doy el pecho a mi niña, que tiene casi 20 meses, y me gusta. La confesión parece obligada, antes de tratar de un tema que siempre levanta polvareda, y sobre el que muchas madres recientes sufren dos corrientes de presión opuestas que generan, a su vez, sentimientos muy encontrados.

¿Qué tendrá la lactancia materna para que algo natural y sano sea causa de tantas presiones, frustraciones y sentimientos de culpa? ¿Para que las madres acabemos enfrentadas entre nosotras, para que nuestras elecciones sean rehenes de las teorías feministas del momento, para que acabemos sintiéndonos obligadas a mentir a ginecólogos y pediatras por haber tomado una u otra decisión?

Una de las cosas que me planteé cuando me quedé embarazada por primera vez, hace casi cuatro años, fue si daría pecho o biberón. Tenía una idea difusa de que la leche materna "era lo mejor", pero poco más. Mi única referencia familiar era el recuerdo de mi madre de que no había podido darnos el pecho "porque no tenía leche". Tampoco había estado cerca de ninguna amiga cuando sus bebés eran pequeños, así que me lancé al oráculo de la madre moderna, Internet.

Ahí encontré varias recomendaciones del libro Un regalo para toda la vida. Guía de la lactancia materna, del pediatra Carlos González, uno de los autores más conocidos en España en divulgación sobre este tema. Su defensa de la crianza natural puede gustar más o menos, pero lo cierto es que durante el embarazo, fue la única fuente de información fiable que tuve sobre la lactancia (y que luego he comprobado que se corresponde con las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría, de la Organización Mundial de la Salud o de Unicef). Ni médicos ni matronas me dieron ninguna información sobre el tema, salvo el pediatra del curso de preparación al parto que hice en un centro privado de Madrid: "La leche materna es lo mejor. Hay que dar el pecho cada tres horas, 10 minutos de cada pecho". Es decir, el consejo más fácil para que la lactancia no tenga éxito.

Las presiones en contra de cualquier madre que desee dar el pecho durante el tiempo que le apetezca son conocidas: familiares, vecinos o amigos que se criaron con biberones y que ven en la lactancia materna un exotismo o una modernez (qué contradicción); profesionales de la salud que te recomiendan una cosa pero te recetan otra contraproducente por falta de formación específica en lactancia; periodos cortos de baja laboral que impiden amamantar tranquilamente durante los seis meses recomendados de lactancia materna exclusiva; feministas trasnochadas que creen que dar el pecho es un sacrificio y que para lograr la igualdad es obligatorio renunciar a una experiencia vital que miles de mujeres trabajadoras compatibilizan perfectamente, en lugar de luchar para que podamos hacerlo sin discriminaciones... Tantas voces en contra que quizá por eso, como reacción, muchas sentimos un tonto orgullo cuando comprobamos que el bebé crece y engorda con algo que sale de nosotras.

¿Qué hay de las presiones a favor? Por mi propia experiencia, por la de amigas y conocidas, y por los profesionales con los que he hablado, creo que en España no hay una presión generalizada e institucionalizada en favor de la lactancia materna. Quizá sea porque, como reconocen la OMS, Unicef y la Asociación Española de Pediatría, aún hace falta mucha formación y apoyo de los profesionales de la salud para transmitir un mensaje único y saber resolver contratiempos que se plantean en los primeros días que son fácilmente solucionables. Por eso es tan normal aquí que a la más pequeña pérdida de peso o aparición de grietas, te prescriban biberones, sin pararse a averiguar si es fruto de una mala postura al mamar o de otro problema. O que te encuentres más o menos apoyo o presión según el hospital o el médico o la matrona que te toque. 

 

Nada que ver con la experiencia de mi amiga Olga, que dio a luz el año pasado en Londres. Tuvo problemas las primeras semanas porque Anna no es que no se enganchara, es que, aunque suene raro, no sabía succionar. "Recuerdo que Anna lloraba porque no podía mamar y en ningún momento me ofrecieron un biberón, me insistían que siguiera intentándolo, que no era fácil pero que lo conseguiría y que de todas formas un bebé puede estar sin comer los tres primeros días". Al final lo consiguió, pero tras semanas de calvario, y percibiendo malas caras en comadronas, health consultants (consultores de salud) o grupos de apoyo en cuanto sugería la posibilidad de pasarse a los biberones. Otra cosa que no es muy normal en España es que durante el embarazo, en las consultas trimestrales "ya te empiezan a comer la cabeza, y luego el hospital da un curso de tres horas para enseñarte las posturas adecuadas, etc...".

Tampoco creo que aquí exista esa presión social que describe Hanna Rosin en su ciudad de EE UU, en un polémico reportaje publicado hace año y medio en The Atlantic, donde cuenta que las otras madres del parque la hacen el vacío cuando dice que está pensando en dejar de dar el pecho. En mi urbanización, hay vecinas que cuentan tranquilamente que están hartas de amamantar y que lo dejarán en cuanto pasen los dos primeros meses a otras que lo hacen con gusto durante años, hay otras que quisieron pero no pudieron, otras que decidieron no dar el pecho desde el principio... Todas convivimos pacíficamente, sin que nadie intente convencer a nadie de su opción. No hay que olvidar que a algunas nos resulta muy bonito y relajante amamantar, pero a otras madres, simplemente, no les gusta la experiencia: "Me ponía nerviosa la sensación de succión", me explica una amiga que optó por dejarlo al mes. "No quiero estar tan atada, y no me siento capaz de dar el pecho en público", son palabras de otra que decidió no darlo desde el primer momento.

Aunque a veces las madres que forman parte de grupos de apoyo a la lactancia puedan ser percibidas desde fuera como radicales, creo que se debe a que han tenido que reaccionar demasiadas veces a comentarios tipo "¿todavía le das el pecho, con lo mayor que es?", "si el biberón alimenta igual", etc, fruto de décadas de pérdida de referentes culturales sobre el método de alimentación natural de los seres humanos hasta que hace un siglo se impuso la leche artificial por distintas razones, entre ellas el márketing de las fabricantes. Y es que, cuando te sientes atacada por muchos frentes (tu madre, tu suegra, el pediatra, que te dicen todos al unísono que le des un biberón), o cedes o te encabezonas más en tu convicción.

Pero en realidad, creo que la mayor presión para dar el pecho sale de una misma. El problema es que, pese a que todos los organismos médicos, asociaciones de pediatría, de matronas, etc, consultados insisten en que no se ha de presionar a las mujeres para amamantar, sino "dar toda la información necesaria para que tome la decisión, y después, respetarla y apoyarla", es difícil para una madre escuchar que es mucho mejor la leche materna que la artificial y después no sentir algo de remordimiento si se opta por la segunda opción. Y más si se deseaba hacer y por alguna causa no ha funcionado.

Como me decía Carlos González en una entrevista hace meses, el problema es que "no hay un reconocimiento oficial de que la lactancia es muy importante para la mujer, y que por tanto, da rabia o pena no conseguirlo". "Cuando quieres ir a la playa y llueve, te dicen, qué pena, con lo que te apetecía; pero si querías dar el pecho y no has podido, que es algo mucho más importante en tu vida, nadie te dice eso, sino que te dicen 'no te preocupes, se crían igual con un biberón", sigue el pediatra, que cree que muchas mujeres dan salida a ese malestar que no pueden expresar mediante el sentimiento de culpa.

Aunque por suerte, mi experiencia con mi primer hijo, pasado el primer mes, remontó y acabó siendo muy satisfactoria, tanto que con Natalia he repetido y ahí seguimos, recuerdo que los primeros momentos fueron realmente angustiosos. Por mucho que me sabía la teoría, que las grietas y los problemas para engancharse al principio eran producto de una mala postura, en la práctica no conseguía colocarme a David correctamente al pecho. No había recibido ninguna presión para amamantar, ni siquiera, como ya he dicho antes, algo de formación, más que un libro. Sin embargo, estaba tan convencida de que iba a dar el pecho que la sola idea darle a mi bebé un biberón me parecía anatema, lo sentía como una afrenta a mi capacidad como madre, lo que sumado a la duda de si mi niño pasaba hambre y a la falta de sueño era un cóctel explosivo.

Esta presión que muchas veces nos autoimponemos las madres en el afán de ser perfectas, y las frustraciones y el complejo de culpa con que cargamos cuando no todo sale tan bien como esperaba, quedan muy bien retratadas en un comentario reciente que Bioleta ha hecho al post Una vaca que indigna tanto a madres como a pediatras. Bioleta, tras una experiencia nefasta, que cuenta con humor, concluye:

No soy matrona ni médico, y no tengo respuestas sobre la lactancia. Me hubiera gustado mucho que me hubiera salido bien. Pero no hay nada mejor en el mundo que poder disfrutar a tus hijos, meterte a un bebé suave en la cama y darle muchos besos. Y si la lactancia que no funciona te impide disfrutar eso, es que algo no lo estamos haciendo bien.

¿Qué se puede hacer para que una recomendación de salud no acabe siendo una fuente de frustración y de culpabilidad? ¿Para que algo que a muchas nos apetece hacer porque sale de nosotras, porque es natural, porque es una experiencia vital que queremos sentir, no sea atacado gratuitamente por ignorancia o en aras de un feminismo trasnochado? ¿Para que a las que no quieran o no puedan dar el pecho por cualquier causa no las hagan sentir peores madres?

Hay 142 Comentarios

Yo creo que la mayor presión para no dar el pecho sale de la multinacionales farmacéuticas, cada ingesta de leche materna es una ingesta menos de leche industrial y por lo tanto menos beneficios al cerrar el ejercicio. Evitar esta situación es muy sencillo: se financia a grupos "feministas" (de trasnochadas nada, son muy listas) para que ataquen a la lactancia materna y a quienes la defendemos y promuevan los beneficios nunca demostrados de la leche industrial, aprovechándose de nuestra generación de eternas post-adolescentes egoístas, para las que es mas importante su trabajo y su físico que la salud de su hijo.

Somos mamíferos. La que dude, que se informe acerca de ambas lactancias (y menos quejas de "no me informaron"...) antes de dar a luz y luego decida. Yo di el pecho. Ni se me ocurrió plantearme que pudiera elegir una alternativa teniendo leche. Para mí era un derecho de mi hija. Si no hubiera tenido leche claro que sí, pero como hubo -como digo- ni me lo planteé. Y encima cómodo y barato.

Una cosa es lo que es bueno biológicamente hablando, y otra lo que es bueno subjetiva o psicológicamente para cada persona. Dado que somos seres biológicos, pero también sociales, un tema de este tipo no puede ser tratado desde la generalización. Cuando desde la salud pública o la autoridad, si ampliamos el espectro de temas, se hace un recomendación esta suele tomarse como mandato, ideal a cumplir. Entonces están los que ceden a la presión, los que se sienten culpables porque aun queriendo cumplir con lo recomendado no pueden, por poner un par de ejemplo de la postura que podemos tomar ante estas recomendaciones. Usualmente los mensajes suelen ser generales y abstractos, excluyen las particularidades de cada caso, no se si podrían hacerlo de otra manera, pero dado que hoy en día todo parece reproducirse a la velocidad que ofrece internet, el mensaje que una vez fue recomendación se torna omnipresente. Hay que confiar más en las elecciones personales, en las razones particulares, ya sea por historia familiar, por coyuntura o por causas física, que nos llevan a optar por una u otra alternativa. Y si aún así sentimos que la culpa se instala, que no somos capaces de valor nuestro papel de madres hasta deprimirnos, lo mejor quiza sea buscar ayuda profesional. Hoy en día todo es más complicado, porque hay más información a favor o en contra, si nos detenemos a considerar todas la opciones, resulta imposible decidir.

Lo mejor seria investigar como hacer que sean los hombres los que amammanten, ya que no son tan dados a la autoexigencia, la inseguridad, la frustracion y el sentimiento de culpa

mi peque ha tomado teta hasta los 3 años, 4 meses y 9 días (sí, los he contado) y si la ha dejado es porque ha querido, no porque yo se la haya quitado. Compaginar teta y trabajo es un rollo, porque tienes que sacarte leche en el trabajo y estar pensando como conservarla, pero si además quieres sacarla para que ella se la tome es más rollo todavía, porque te toca andar llevándola a diario a la guardería (previa conversación con ellos explicándoles que no quieres que tome leche en polvo, cuando en casa tienes la central lechera mamita). Yo no voy pregonando a voces que he estado todo este tiempo con la teta, porque paso de andar dando explicaciones de mi vida a gente a la que apenas conozco, pero no dudo en aconsejar, a quien quiera escucharme, que la lactancia prolongada es estupenda.

Creo que te olvidas de un aspecto fundamental de la lactancia: no da lo mismo amamantar con leche materna que con leche artificial.. Si se recomienda la lactancia materna no es por sectarismo ni por capricho, si no porqué es una fuente natural de anticuerpos que la madre transmite al niño a través de la leche materna y que podrán ser beneficiosos para su desarrollo. Creo que se deberían apartar presiones, miedos e inseguridades de este tema y simplemente quien tenga la oportunidad de hacerlo que lo haga por su hijo, puesto que con ello fortalece sus defensas.

Tenemos una hija de 2 años y todavía sigue tomando la teta. No tenemos ninguna vergüenza en decirselo a nadie. Nos da igual lo que piense la gente. Sabemos que estamos haciendo lo mejor para nuestra hija. Mi mujer ha pasado por dos mistitis, grietas y demás contratiempos, pero nunca ha dejado de dar la teta. Es más, durante ese tiempo, era lo que mejor le venía. Mi mujer volvió al trabajo y se sacaba leche 3 veces al día para el bibe de la niña. A no ser que sea por problemas de salud, o no tener leche, el que no decida dar el pecho, es por puro egoismo, por no pasar por todo eso. Respeto la decisión pero no la comparto. Si tienes un bebe, lo tienes con todas las consecuencias. No hay nada mejor ni más natural que dar el pecho a tu hijo/a. Mi enhorabuena a todas las madres que se sacrifican por el bien de sus hijos. OLE

Creo que hay bastantes estudios hoy día que corroboran que la leche materna, que al fin y al cabo es lo propio de nuestra naturaleza, es mejor que la de fórmula. Gracias a Dios si alguna madre no puede o no quiere dar de mamar a su hijo está esa otra solución, pero de ahí a decir que el niño crece más con biberón y pasa hambre con el pecho hay una distancia. Hay experiencias para todos los gustos. Mi primer hijo tenía muy poco peso y no tenía fuerzas para mamar, fue un calvario alimentarlo los primeros meses, tanto con el pecho como con el biberón, ya que compatibilicé las dos opciones. La segunda pesó un poco más, lo suficiente para tener fuerza para mamar. Yo tenía claro que era lo mejor para el bebé desde el principio porque me informé ampliamente, mi padre es médico y mi hermana mayor matrona. La niña estuvo ingresada por ictericia tres días en La Paz al poco de nacer y las enfermeras estaban obsesionadas con darle el biberón y que yo no tenía leche (soy muy delgada). Si llegaba un minuto tarde a la hora de la toma ya le habían dado el biberón, y eso que en teoría necesitaban mi consentimiento. Me insistían en que no podía criarla solo al pecho y llegaron a hacerme sentir mal. Gracias a que estaba segura de lo que quería y al apoyo de mi marido no desistí. Dar el pecho no es fácil, los primeros días, hasta que se establece bien la lactancia, es un calvario, sobre todo si estás obsesionado. Hay que tomarselo con tranquilidad.

Bueno, queria retirarme por hoy, pero nais me recuerda el tema de la "mala leche" de los setenta y me parece que no esta de mas escribir un mensaje para aclararlo. Yo soy la mayor de tres hermanos y a mi madre cuando tenia escasamente dos meses, le dijeron que yo no ganaba peso porque "ella tenia mala leche". Asi que fuera la teta y a pasar al biberon. Resultado, yo no cogi ni un gramo mas y mi supermadre se pillo un enorme rebote y cambio de pediatra. Nacieron mis hermanos y con su "mala leche" se han criaron los dos estupendos hasta casi el año. en los setenta hubo por desgracia una epoca en la cual se intento promocionar el biberon entre los medicos y la manera de convencer a las madres de que pagasen por algo que podian conseguir gratis era apelar a la "mala calidad" de la leche... Por supuesto hoy en dia hay gente con problemas serios para la lactancia, pero si todas las que nuestras madres tuvieron poca o mala leche durante los setenta nos dejaramos influenciar por ello, creo que no habria lactancia materna en el mundo.
Un supersaludo

El problema esta en que queremos ser mas sabios que la evolucio. Si la mujer despues de dar a luz se le llenan de leche las mamas, por algo debe ser, ¿no?
Muchas madres ignoran que los primeros anticuerpos que tiene el niño para defenderse son pasados directamente por la madre durante lactancia, las IgA, tan impostantes para la proteccion de las mucosas, existe en abundancia en la leche materna y es algo que las formulas comerciales no pueden igualar.
La lactancia materna va mas alla de lo social y personal, es una opcion de salud para el bebe.
Es una opcion economica, sencilla, facil, libre de usar una cocina para calentara o tener que esterilizar un biberon ya que el envase es a prueba de contaminacion.
El resto de los mamiferos, irracionales, ni se han planteado abandonar la lactancia matera, el instito y millones de años de evolucion le reafirman ese simple acto y nosotros, "racionales", ya queremos buscarle opciones.

di a luz en viena, 2 veces. con el primero tuve grietas sangrantes y tuve que ir al hospital 2 veces al dia durante 2 semanas para tratar las grietas con laser. segui amamantando o si sangraba mucho me sacaba la leche y daba la leche en un biberon especial, no el normal y con el que el nino no tiene que hacer ningun esfuerzo de succion. todo eso para que el nino no se desacostumbrara a la teta, de la que cuesta mucho mas succionar. amamante 18 meses.
con el segundo nino tuve otra vez las grietas, pero menos tremendas, una mastitis y una neumonia. amamante 24 meses.
en los dos casos, pasados los primeros 2 meses horrorosos, amamantar fue una experiencia comodisima, maravillosa y muy recomendable. ahora los ninos no se ponen casi nunca enfermos, caiga la que caiga en el cole y yo solo puedo recomendar luchar! Al principio puede ser muy duro si, pero merece la pena. yo solo sali adelante porque tuve matronas, pediatras, medicos mios y gente alrededor que me apoyaba. y pese a lo que dice en este foro la enfermera, todos me insistian en que los 3 primeros dias el nino sale con reservas suficientes y no se muere de hambre. Que un recien nacido llegue a deshidratarse me parece mas un tremendo fallo de control del personal sanitario de tu hospital porque en un caso extremo se puede dar una infusion diluida de hinojoen biberon (muy recomendado en austria contra los gases) y no se tiene que deshidratar. Ni que decir del valor alimenticio que tiene el calostro y que por muy mal que se ponga al nino al pecho algo le llega!
soy de la opinion que en espana apenas se fomenta la lactancia: total desinformacion.
fumar o beber durante el embarazo no son recomendables y aun asi mucha gente lo hace. podemos justificar de mil maneras nuestras ganas de no luchar o de no sacrificarnos un poquito, pero los 6 meses minimos se pasan muy rapido y no se trata de ser radical sino de ponerse a una misma a veces en un segundo plano. merece la pena.

Hola.

Yo estoy embarazada de 8 meses, es mi primer hijo. Vivo en Holanda, donde todo lo relacionado con la maternidad es en extremo naturalista. Cuando me preguntan si voy a dar el pecho, digo que si puedo si. Y eso hare, lo intentare y si sale bien y si no tambien. Yo me crie con biberon, porque mi madre se supone que no tenia leche, y creo que he salido bien, he estado sana toda la vida y me siento muy cercana a mi madre. Asi que si no sale, pues no sale y punto. Creo que lo fundamental es que seamos flexibles y dejemos de utilizar el termino "mejor". La leche materna alimenta, pero la verdad el biberon tambien. Asi que hay que dejarse de radicalismos absurdos. En cuestion de hijos cada uno que haga lo que le parezca mejor, sobretodo en algo como esto, que es de lo mas personal. Mejor sera una madre feliz dando el biberon, que una madre frustrada dando el pecho no?
Animo a todas con vuestra decision, y no seamos tan radicales.

En mi caso tuve que empezar dándole el biberón las primeras 3 semanas (tuve varicela durante el parto, y no pude ver a mi hijo la primera semana, y hubieran sido 2 si no lo ingresan también a él por una infección). Pero la verdad es que los médicos y enfermeras del hospital, al conocer mi situación y saber que quería darle el pecho, me dieron muchos ánimos y apoyo para que lo hiciera una vez que pudiera. Yo pensaba, por lo que había leído, que probablemente no cogería el pecho, pero aún así decidí seguir mi instinto e intentarlo, y en realidad no tuve ningún problema. De hecho, cogió con tanto gusto la teta que al poco tiempo no había quien le hiciera tomarse un biberón, ni de agua. Le di el pecho (a demanda, ya he dicho que seguí mi instinto, no al reloj) durante el primer año, y él solito lo dejó, ya que llegó un momento en el que solo le daba el pecho por la noche, y como empezó a dormir más de corrido, yo ya no producía toda la leche que él quería, y ya no pidió más.
Yo recomendaría a todas las madres que no se dejen llevar por las presiones externas, ni a favor ni en contra de la leche materna, pues es una cuestión que solo debe incumbir a ellas y a su hijo. Ni tampoco por lo que digan terceras personas sobre lo que pueden o no pueden hacer. Ellas mismas son las que deben decidirlo.

Uauuuu Enrique, puedo comprender que el caso de tu mujer te haya afectado, pero indicar que desde que se introdujo la lactancia artificial en España la media de altura no ha parado de crecer es mezclar las churras con las merinas... tampoco han parado de crecer los problemas de diabetes, alergias, enfermedades gastrointestinales, infecciones viricas en los bebes, etc... y por eso es por lo que en los sistemas se salud no tienen mas remedio que recomendar la lactancia materna sobre todas las cosas, porque esta probado que existe una causa-efecto entre las dos cosas (alimentacion artificial-problemas de salud antes mencionados). Suelo decir siempre que solo en dos productos esta tan probada esa relacion causa-efecto, que los fabricantes necesitan incluir una advertencia sanitaria en sus envases... el otro producto es el tabaco.

Repito, sin menospreciar el tema de tu señora, que lo de la depre post-parto mal tratada seria tema para otra entrada, compañeros bloggeros.

Un supersaludo

Y no es más fácil dejar que cada madre haga lo que mejor crea para su hijo de manera libre y responsable?
Que manía tenemos de criticar la crianza de los niños de los demás!! porque además las críticas más crueles, tanto a favor de una cosa como de otra, suelen ser de otras madres. Dediquémonos a nuestros hijos, que como madres TODAS tenemos mucho que aprender.

Además, es un tema opcional, es decir, el resultado de cualquiera de las 2 opciones (dar el pecho o no) es positivo. Vamos, que el niño crece y se desarrolla con normalidad en cuanto a alimentacion se refiere.

Soy el marido de una mujer que no pudo dar el pecho a nuestros dos hijos y que lo pasó realimente mal, física y psicológicamente, por las enormes presiones que durante ambos embarazos recibió en el sentido de que era casi obligatorio amamantar a los bebés. Precisamente por ello, mi mujer, con una predisposición genética a los problemas durante la lactancia (su abuela, su madre y su hermana los tuvieron) sufrió dos mastitis, una operación dolorosísima y un recrudecimiento brutal de una depresión postparto mal tratada. Así que yo les recomendaría que cuiden un poco el lenguaje cuando hablan de la experiencia maravillosa que supone la lactancia. Nuestros dos hijos son ya casi más altos que yo, sanísimos y listísimos. Nuestros padres todos recibieron lactancia materna y desde que se ha introducido la lactancia artificial la media de altura en España no ha parado de crecer. No quiero decir que la lactancia por biberón sea mejor. Quiero decir que tal vez tenga más importancia para el desarrollo de la que se le ha dado la calidad de la alimentación durante el desarrollo. Tal vez en los casos en los que todo va bien la lactancia materna es lo mejor para el bebé y es posible que para la madre, pero la presión que en determinados medios se hace en el sentido de que si nos das el pecho eres una mala madre puede causar males mayores como en el caso de mi mujer.
Un saludo

Creo que hay mucha presion por todos lados y la que mas hay, la propia. Y estoy con Irene en que la mayoria de las veces hay un rebote inmenso que hace que afirmaciones de tipo neutro (la leche materna es la mejor alimentacion para el bebe es una de estas afirmaciones) se interpreten como un ataque. En mi blog ya dije una vez que las que apoyamos la LM no tratamos de poner a nadie de malas madres. Simplemente nos lamentamos del nulo interes que hay entre los profesionales de la salud por la lactancia (no, no basta con decir de boquilla que es necesario dar de mamar a demanda a una madre con problemas serios... hay que ofrecer soluciones y yo al menos me las he tenido que buscar las mas de las veces sola... mi medico de cabecera estaba "a favor" de la lactancia materna, pero cada vez que me ponia enferma, se empecinaba en destetar en lugar de buscar un medicamento compatible con la lactancia, por poner un ejemplo vivido en propias carnes), las historias para no dormir de necesidades creadas que se montan en torno al bebe (cuando vi el cuarto de mis sobrinos por poco me caigo de la impresion, aquello parecia la NASA... los supernenes se han criado con una cuna y una teta, la mitad de la parafernalia que nos regalaron, nos sobro...) y a la lactancia (no impide trabajar, no impide desarrollarte como persona, necesita tiempo pero puedes organizarte fenomenal y al menos para mi no fue esclava, sino comoda). Y asi cientos de cosas.
No puedo dejar de repetir la idea de que nadie le daria a su hijo pequeño comida de bote todos los dias, como dice Irene, procuramos hacer lo mejor dentro de lo que podemos y la mayoria podriamos con el apoyo adecuado dar de mamar muy tranquilas y sin problemas. Para los demas casos tenemos la suerte de que en el "primer mundo" ningun niño se va a morir de hambre o envenenar con un biberon (por desgracia esto no es extensible a otros paises y es una pena).
No nos culpemos unas a otras, culpemos al sistema e intentemos adaptarlo a nuestras necesidades.
Un supersaludo

Pues lo que yo como padre puedo decir es que no hay nada peor que una madre llorando, deprimida por creerse mala madre al no poder darle el pecho al bebé. No me van a convencer, yo y millones de personas en el mundo no hemos mamado y aquí estamos. No creo que mi madre no me quisiera lo que debiera. Esto de la lactancia me suena a secta de supermadres-vaca que creen que criar a un hijo es darle teta aunque no duerma en meses porque se muere de hambre. Su cerebro sufre por el hambre y el sueño que pasan. Hay mujeres a las que les sobra la leche y otras a las que no les sale. A demás no es lo mismo que tu hijo pese 4 k al nacer que 2. El de 4 pide mucha más comida, las madres que conozco que le dieron leche a sus hijos es porque direon a luz a bebes de poco más de 2 kilos. Se feliz alimenta a tu hijo y disfruta de el.

Después de lo de "feminista trasnochada", apaga y vámonos. No veo la necesidad de adjetivar esa palabra salvo la necesidad de insultar.
Yo no he dado el pecho a mis 4 hijos por decisión propia pero tampoco me parece mal que la que quiera se lo de.
Creo que esta discusión está fuera de lugar y es producto de gente insegura. Si tu sabes lo que quieres, nadie te va a obligar.
Por otra parte y como esposa de médico, nunca he oido ni visto que a las madres se las presione para dar o no el pecho, te asesoran si estás dudosa, pero nada de decir que esta leche es mejor que la otra, porque en realidad no es así.

Pues la experiencia de mi mujer y mía fue de total extremismo por parte de todos los estamentos medicos en hospitales públicos, centros de salud, enfermeras, etc... incluso otras madres pertenecientes a las ligas de la leche y demás presionaban a mi mujer en el parque o en los centros donde se encontrase, por tanto creo que este articulo no nos representa pues la Sra Cecilia no es objetiva. Mi mujer intentó darle su leche (solo pudo hacerlo 2 meses ya que tuvo dos mastitis seguidas y sufrió mucho) y nadie tiene derecho a presionar a una madre pues no saben por lo que ha pasado para tomar una decisión. saludos.

Hola, soy enfermera y me suena muy raro mucho de lo que escribes. En primer lugar, presupones que la experiencia de tu amiga Olga es lo que ocurre en todos los casos en Inglaterra y que la tuya es la que pasa en España, mucho presuponer bajo mi criterio.
En segundo lugar, dar el pecho es la mejor opcion de alimentar al bebe, pero no la única.
Efectivamente en España hay una especie de Terrorismo de la Lactancia, madres y profesionales algo enajenad@s que quieren convertir la alimentacion de su bebe en una esperiencia casi mística, que se dejen de lado su carrera profesional, sus hijos, la casa, su pareja, solo para dedicarse a dar el pecho, cuando es mucho más sencillo que todo eso, lo de las guias... madre mia, no creo que exista un foro o un grupo de gente que cuente o enseñe a caminar a los niños, o a que mastiquen la comida, o a quitarles el pañal, que ropa debo ponerles, en fin, parece que es más fácil reclamar información que pararse dos segundos y usar la cabeza.
Trabajando en Neonatos os puedo asegurar que he tenido muchos niños ingresados por esa famosa frase de "pueden aguantar sin comer tres dias", claro que si, pero la deshidratación y la hipoglucemia también aparece.
Tener un hijo es una esperiecia muy bella y complicada y la humanidad ha vivido sin formulas adaptadas varios milenios, es cierto que había nodrizas, pero madres y padres actuales, ahora es más sencillo, que manía con hacerlo complicado o más importante de lo que en realidad es, tampoco antes existia la anestesia y habia que parir con dolor y ahora (salvo que las ministras absurdas de turno lo impidan) se puede parir con epidural es una opción, como que te pongan anestesia en una apendicectomía o para empastarte una muela.
Yo, que aunque no lo parezca, soy prolactancia materna incluso doy cursos de formación, insto a la no radicalización, no pasa nada por no dar el pecho, es una decisión que se debe tomar en pareja, como el mismo hecho de tener un niño.
Saludos

No estoy en nada d'acuerdo contigo! desde que me quede embarazada , no me dieron la opcion a elegir. Mi matrona o mi tocologo me dijeron que DEBIA dar el pecho. Cuando quise introducir el bibe para tener un poco mas de libertad de movimiento, mi pediatra me dijo que era una loca! en el hospital se negaban a darte una ayuda de leche y te dejaban con el niño llorando.Tenias que insistir! Yo me senti presionada ! y no me gusto nada! Cada un@ hace lo que mas le conviene y nadie se puede intrometer que sea para dar el pecho o no!

Cuando he llegado a "feminista trasnochada" he tenido que dejar de leer. Qué lástima que la gente desinformada siga usando el concepto del feminismo para apoyar sus argumentos. Y más lástima aún que lo hagan las mujeres.

En mi caso, no pude lograr que el niño cogiera la teta, y a pesar de las presiones, nadie en la clínica Belén de Madrid me ayudó con el tema. Claro con parto normal te mandan a casa antes de que te baje la leche. En la SS tampoco logré consejo práctico. Y la liga no llega a todo Madrid. Sin embargo, decidí comprarme un sacaleches electrónico, y dediqué 40 minutos por toma a sacarme leche y luego dársela en biberón. No salía de casa, evidentemente. Igualmente los profesionales de la salud no consideraron que ésto era lactancia materna. Increíble no? Mi niño tomó 5 meses mi leche y creo que hice todo el esfuerzo posible, hasta dejar de llevar una vida normal posparto. No volvería a hacer semejante esfuerzo. Besos y me encantó el post.

Me ha gustado el post. A mi primer hijo(tiene 6), le dí el pecho durante 4 meses, cada 3 horas, 10 minutos por cada pecho.... y la criatura se pasó 4 meses llorando muerto de hambre. Lo que decis, ni la pediatra, ni la matrona.... yo como madre moderna, internet....,y biberon de refuerzo. En un centro privado, me hicieron un estudio de mi leche y era de muy poca calidad, osea "mala leche". Y eso que yo estaba estupenda, tenía buena disposición y el niño chupaba bien, pero era poco aporte nutritivo. Con la segunda, ni me subio la leche, ni tomé nada para cortar la leche despues del parto, bueno es que durante el embarazo que ni tan siquiera me amumento el pecho. Asi que mis niños son de biberon. No tengo ningun problema en decirlo, tampoco tengo envidia, ya sé que es dar el pecho, pero lo que no conozco es que tus hijos crezcan con lo que tu le das. Bueno, mis albondigas y mis lentejas les alimentan fenomenal Saludos y felices fiestas.

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Cosas que nadie te contó antes de tener hijos

por Cecilia Jan

Tener hijos está bien. En eso estamos todos de acuerdo. Es uno de los momentos más felices en la vida de una persona. Pero, como diría el maestro Yoda, tiene también un lado oscuro: falta de sueño, pechos caídos, poco sexo (y rapidito), gritos, llantos y discusiones... ¿Por qué nadie nos avisó antes de todo esto? Este libro no es una guía ni un manual de autoayuda, sino un recuento de todas esas cosas, recogidas con humor —la mejor forma de sobrevivir— por una madre reciente y que, pese a tener ya tres niños, se siente aún una primeriza.

Anécdotas de guardería

Anécdotas de guardería

por Javier Salvatierra

Veinte niños que no llegan al metro de estatura. Una habitación cerrada. Un solo adulto. Los enanos juegan, aprenden, comen (¡ellos solos y sin protestar!), duermen la siesta e incluso obedecen hasta que llega la hora de volver a casa. ¿Cómo es posible? Este libro abre la puerta de estas escuelas para contar todo lo que allí sucede. Por fin descubrirás cómo se las ingenia la profe de tu hijo para sobrevivir cada día cuando tú tienes serias dificultades para controlar a un solo niño en casa.

El País

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