De mamas & de papas

De mamas & de papas

De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

Salir a comer con niños. ¿Misión suicida?

Por: | 22 de febrero de 2011

David y su jamón


Protagonistas: veinte personas a una mesa, cinco parejas y 10 niños con edades entre los 16 meses y los ocho años. Lugar: restaurante de los de verdad (ni Vips ni pizzería ni cadena rápida), con su maître, sus manteles y servilletas de tela, copas de muchos tamaños, precio más bien carete. 

Pese a este escenario con todas las papeletas para el desastre que viví el domingo, la cosa no fue mal. La clave: un local que aunque a priori no parezca el ideal para salir a comer con críos, es lo que los anglosajones llaman baby friendly, literalmente, amistoso con los niños. ¿En qué se traduce? Este en concreto no es de los que tienen una animadora o payasos que se lleven a los pequeños en la sobremesa, que empieza a haberlos, por lo menos en Madrid. Simplemente, se nota que están acostumbrados a las familias, y piensan en ellas a la hora de algunos detalles: tiene tronas suficientes, cambiador en el baño (¿tan difícil o caro es de poner?), una zona infantil fuera vallada con un tobogán de esos grandes y un poco de espacio libre donde correr o jugar a la pelota. Y una terraza que, de haber hecho más calor, hubiera sido ideal, pues hubiera permitido vigilar a los niños sin siquiera levantarse.

Como en España no existe, que yo sepa, una guía como la que acaban de publicar en Reino Unido con un millar de restaurantes baby friendly en todo el país, y los listados que circulan en Internet reúnen bastante pocos (puede que simplemente haya pocos restaurantes de este tipo aquí), os invito a compartir en los comentarios los locales que conozcáis que se puedan considerar amistosos con los niños, y a que nos contéis sus características, así como trucos que uséis para salir a comer sin acabar como el rosario de la aurora.

Yo comienzo con el Mesón de Fuencarral (Ctra. de Colmenar, km. 14,5), que es como se llama el sitio al que fuimos el domingo. Aparte de lo que ya he contado, no tiene un menú infantil tipo Parque Infantil macarrones con tomate y nuggets de pollo, por lo menos que yo viera; en la web anuncian uno, pero en realidad son platos de mayores de los que suelen gustar a los pequeños. Nosotros pedimos comida de la carta, basada en la cocina castellana, de la que no falla: sopa de fideos, croquetas, huevos fritos con patatas y chistorra... Lo bueno es que no te ponían caras raras al pedir en completo desorden, primero para que los niños fueran comiendo, y luego media hora después para los adultos. O ante el continuo trasiego de padres y niños entrando y saliendo al parque (con buen criterio nos pusieron al lado de la puerta).   

Por supuesto, aparte de que haya entretenimientos para los niños, también contribuye a que no haya desastres ni molestias para los demás comensales la actitud de los padres. La presencia de niños en bares y restaurantes ha causado polémica en algunos lugares. Así, en septiembre pasado, el restaurante Olde Salty, en Carolina Beach (EE UU), logró cobertura de la prensa de todo el país y con ello, publicidad gratuita, cuando puso un cartel en la puerta que decía “Screaming Children Will Not Be Tolerated” ("No se tolerará a niños que gritan"). Según la propietaria, no se veta la entrada de niños, sino que se invita a los padres a sacarlos del restaurante si arman demasiado jaleo. Algo de sentido común y que nosotros hacemos en cuanto David (tres años y cuatro meses) y Natalia (22 meses) empiezan a ponerse revoltosos, sin necesidad de que nos llamen la atención. Supongo que el problema es delimitar el límite de lo que se considera un ruido excesivo.

Cartel También es llamativo que en cuanto se debate sobre la prohibición de fumar en los locales cerrados, salgan fumadores en tromba defendiendo su derecho mediante el ataque a otro sector que consideran igual de molesto: el de los niños. O que algunos adultos se quejen del jaleo que arman los críos, pero parezcan inmunes a otros adultos mucho más gritones. El caso es que, con frecuencia, parece que las familias con niños pequeños no son bien recibidas -quizás por personas sin hijos, o precisamente, con hijos que quieran descansar de ellos durante unas horas- en bares y restaurantes, como ilustra este reportaje en BBC News Magazine titulado Niños en restaurantes - un campo de batalla social. 

En realidad, depende de a lo que aspiren los padres. Mi compañera de blog Ana Pantaleoni me cuenta que le gusta llevar a sus dos críos a todo tipo de restaurantes, y que de hecho, están acostumbrados y se pirran por el sushi. Es, de hecho, según algunos expertos, una buena forma de que los niños sean menos tiquismiquis con la comida. Pero, para muchos otros padres, los nervios ante la posibilidad de que los niños molesten, rompan algo, no quieran comer, suelen provocar comidas y sobremesas interruptus, cuando no disuadirlos directamente de salir o condenar a la familia al McDonald´s durante unos años. 

Cuando David era un bebé-bebé, salimos a cenar varias veces con él. Yo, madre primeriza e ingenua, pensaba "pues no es tan difícil tener hijos y seguir teniendo algo de vida social". Simplemente, aparcar el carrito con él dormido, si se despertaba darle un poco de teta en la misma mesa, y otra vez a dormir. Gran error. En cuanto empezó a incorporarse y a querer curiosearlo todo, se acabó la tranquilidad. Ahora con dos, y de los inquietos, de los que no se quedan pintando o leyendo un libro, preferimos dejar algunos sitios reservados para adultos, para disfrutar de una cena tranquila de vez en cuando.

¿Qué pasa si me toca al lado una familia?, preguntaréis algunos. Pues mientras actúen con sentido común e intenten que sus niños no sean unos salvajes, no me molesta que se rían, lloren o jueguen, al fin y al cabo son niños. Simplemente con no tener que levantarme yo cada dos por tres ya lo considero una cena tranquila. Y también permite unas sonrisas cómplices y de alivio algo malvado...

Pero tampoco vamos a recluir a nuestros pequeños en las clásicas cadenas de comida rápida o dejarlos en casa hasta que tengan 20 años, porque a comer fuera también se aprende así, comiendo fuera. Por eso, seguimos buscando restaurantes que nos gusten y que también les gusten a los niños para pasar un día divertido. Eduardo echa de menos en Madrid las ventas andaluzas, con comida a precios asequibles y columpios. ¿Conocéis algo así?

 

Actualización: a sugerencia de Bea, he recopilado vuestras recomendaciones en otro post. Puedes ver la lista pinchando aquí.

Hay 117 Comentarios

El problema es la educación! Un restaurante no es un lugar para tener una panda de críos corriendo de un lado a otro, dando voces y jugando, mientras los padres "desconectan" de su cuidado y lo dejan en manos de los sufridos camareros. Ni para que los furibundos padres hartos de no poder aplacar a sus "salvajes" hijos, peguen berridos o gritos. Primero educación, luego llevares donde os de la gana. Siempre lo he pensado, hay niños que deberían ir atados y con bozal. Y no es culpa de ellos, es culpa de muchos padres que no ponen limites, y que creen que tener hijos es como tener plantas, que se les puede dejar crecer libremente, y no.

Ellos no pueden aguantar la peste de mi cigarrillo. y yo si tengo que aguantar los excesos de sus hijos. Por eso mismo desde el 1 de Enero no he vuelto a pisar ni pisare en ningun establecimiento hostelero de este pais. Muchas gracias.

Tres Cantos. Madrid. La Familiar. Parque, ordenadores, menu + vajilla infantil, animadores en sobremesa...

San Sebastian de los Reyes. Madrid. Melmac, Animadores en sobremesa. Aaaamplio restaurante

Creo que el tema de este blog es que la gente dé a conocer restaurantes donde sea agradable ir a comer teniendo niños, sin que se aburran ni molesten a los demás.
Los fumadores resentidos tenéis otros blogs y foros donde desfogaros contra la Ley Antitabaco.

pienso que no es un desastre salir a comer con los niños siempre y cuando tengas paciencia y sepas controlarlos, que si admito que son desesperantes pero entonces debes superar tu mision de paciencia

Debo ser un intolerante, pero no soporto las parejas con niños en un restaurante. Como alguien decía por ahí, el nivel de ruido al que ellos están acostumbrados no es el que mi pareja y yo entendemos como "soportable". Y si es sólo una pareja y sólo un niño, no pasa demasiado. Pero cuando son comidas de varias parejas con sus hijos respectivos... imposible. El niño es un auténtico mal en un restaurante. Salvo que sea un McDonalds, que para mí, no es un restaurante.

Estoy perplejo ante el comentario de Beatriz.
Y la comparación con su perra ya no deja lugar a dudas.
Señora, la que se debe quedar en su casa es usted, y si quiere comer sin ruido váyase a un monasterio. Increible que haya gente así (seguro que también es fumadora...jeje).

@manolain: ¿Y por qué crees que tu hija hace eso en el restaurante y no en casa? Vuelvo a decir que a veces los padres tenemos demasiados miedos con los niños, y ellos se aprovechan. Pienso sinceramente que si tu vas convencido al restaurante de que vais a disfutar de una comida en familia, se lo vas a transmitir a tu hija. Y con casi dos años le puedes explicar (que te entiende perfectamente) lo que debe hacer. Quizá es mas fácil si empezáis saliendo con más familias. Vale que hay que posponer cosas cuando llegan los niños (el submarinismo, los viajes de aventura, las discotecas...). Pero salir a comer fuera me parece un gesto de lo más familiar......SUERTE!!

El problema es que en España no está bien visto salir con niños a ninguna parte excepto a sitios específicamente infantiles. Y que además están bastante mal educados a la hora de comer....y sobre todo los padres que quieren pasar de ellos un rato.
En fin, que particularmente hasta he ido a un restaurante de 5 tenedores con mi hijo de un año, que comió el mismo menú degustación que nosotros y no tiró ni una miga al suelo.
cuestión de educación.
Ah! y no pretender sobremesa con cafecito y copa...y muchos menos cigarrito (ah, perdón, que ahora ni eso podemos). Ir a una hora decente y retirarse pronto a dormir la siesta. Que hay que adaptarse a ellos, y no ellos a nosotros.
Y si no...EN CASA ESTAMOS MUCHO MEJOR!!!

Hay un restaurante en Majadahonda que se llama "Be bop a lula" como la canción de Elvis Presley, está ambientado de los años 50´s y tiene un mega parque de bolas para noños entre 2 y 10 años, tiene menu infantil y el servicio es espectacular, está frente a la iglesia de monte del pilar.

Yo cada vez que voy a un restaurante me temo a los niños, y ahora que no se puede fumar más: Los padres se habitual a un nivel de ruido que es insoportable para los que no tenemos hijos y varias veces me he cambiado de mesa a mitad de una comida porque me estaban molestando. los niños en restaurantes de adultos no pueden estar, igual que yo acepto que no me dejen entrar con mi perra que es un amor, pero no es sitio para ella y lo asumo. ¿Por qué no lo asumís vosotros y dejais de ir a los sitios de parejas o grupos sin niños? ¿podeis entender que no podeis hacer sobremesas ni pedir silencio a gritos miesntras que los demás comen? no es vuestra casa, es un restaurante!

Sólo hace falta que los padres tengan un poco de educación. Parece mentira que se culpe a los niños de una situación provocada por unos padres incapaces de gestionarles en su propia casa

Asturias: En Colloto: El LLagar de Titi. Pensado para familias con crios tranquilos o intranquilos. Amplias mesas de madera, camas elásticas, toboganes, columpios...carpa grande por si llueve y calefacción por si hace frío. Y además: buenos precios. Una opción ideal.

Es una cuestión de tolerancia y educación. Los niños son niños, y deben ser educados por los padres para que aprendan a comportarse en lugares públicos. Pero, a pesar de todo son niños, y hace falta mucha comprensión para entenderlo por parte de alguna gente.
Educación en la mesa para que de adultos no sean de esos XXXX que canturrean mientras comen, aporrean la mesa con los cubiertos, comen con las manos, gritan por el teléfono, o se pasan el tiempo hablando con el vecino como si lo tuvieran a 50 metros.
Curioso que se quejen de que los niños molestan, pero no los adultos: recomiendo la creación de restaurantes "maleducados friendly"

Algunos fines de semana comemos con mi novio en el restaurente peruano "El tambo del inca", en Sabadell, y los camareros tratan a los niños como si se tratara de los suyos (que muchas veces están comiendo en el mismo local).
Los niños tienen a su disposición un salón que no se usa habitualmente, y allí veo que corren y juegan. Se trata de un restaurante que lleva una mujer y su marido, y el trato es afable y familiar. Incluso he visto que hacen platos especiales para los niños (pollo con patatas, bistec...)

Efectivamente todo es educación. Si alguno de mis hijos se pone pesado, me levanto, me lo llevo fuera y pido disculpas a los que están alrededor. El día que un grupo de "adultos" pida disculpas por el ruido que hacen ese día quizás los que se quejan de los niños puedan hacerlo.
Por cierto, yo también he comido en el primer restaurante que nombrais en Madrid, un día de Navidad en el que eramos muchos con niños y no tuvimos ningún problema. Un saludo.

Padre de niñas de 5 y 2 años. Casi todos los fines de semana salimos. El método es el siguiente:

En el restaurante a las 13:00 horas más o menos. Los camareros tienen más paciencia con la tropa y si la peque monta jaleo no molesta a casi nadie.

Llevar una mochilita con libros, libretas para pintar, libros de colorear o de pegatinas. Si los manteles del restaurante son de papel lo pasamos en grande pintándolo todo...

Y, efectivamente, asumir que la sobremesa es imposible.

Hola,
En Alcalá de Henares, aunque no es exactamente un restaurante, recomiendo el Rodilla de la calle Libreros. Especialmente para tomar un café con amigos.
Al fondo, rodeado de mesas, como los bancos que ponen alrededor de los columpios; hay una zona de juegos para peques de hasta cuatro años con suelo de goma, toboganes y balancines. Puedes tomar un café o un sandwich y mantener una conversación mientras ellos lo pasan pipa. Para mí es una estupenda opción para los días de lluvia en los que quieres ver a tus amigos y sacar a los peques a que jueguen juntos, pero el parque está anegado.
Hay otro, El pollo de Alcalá, que tiene menús que les gustan mucho a los peques y unas mesas con pinturas para que se entretengan en la sobremesa. Está bien para niños de a partir de cuatro o cinco años. Pero ¡ojo! un fallo flagrante en un sitio tan familiar: no tienen tronas. Así que ¿dónde comen los más pequeños?.
Uno más. En Guada hay un zoo que es gratuito. Está a la entrada de la ciudad. Pues bien, en la puerta del zoo hay un restaurante con un estupendo menú del día, sobre los ocho euros, y terraza exterior. En la sobremesa los peques pueden disfrutar de cómo nadan las nutrias mientras tú saboreas tu café.
Mis primeras experiencias con niños fueron en Suecia con hijos de amigos, por eso me choca mucho una costumbre española: nunca ponen plato, vaso o cubierto a mi peque que tiene 19 meses y come comida de adultos y el solo.

@manolain: me ha encantado tu experiencia, porque es parecido a lo que me pasa a mí las pocas veces que salgo. También tengo claro que es una cuestión de costumbres, pero yo salía poco de restaurantes antes de que ella naciese y por eso no tiene el hábito, pero igual que se porta bien en la consulta del médico, en el supermercado y en muchos otros sitios, estoy convencida de que se portaría bien en el restaurante si fuésemos más a menudo.

Joer, esto me viene que ni pintado. Hemos salido este fin de semana de viaje, y a la hora de comer, ha sido todo horrible.
La niña come mal cuando está fuera de casa, tira la comida al suelo, los cubiertos...lo pone todo perdido.
Y cuando por fin consigues que coma, tú ni siquiera has empezado. La niña se aburre enseguida y empieza a recorrerse el restaurante entero, y por muy encima que quieras estar, termina molestando.
Para mí es un suplicio y al final, termino engullendo la comida sin masticarla, sólo pendiente de la niña. Para comer así, prefiero no intentarlo siquiera, en el precio que pago por comer fuera de casa, se incluye la pausa y la tranquilidad pa comer. Pa no masticar, ya está el mcdonalds.
Y me viene otro en camino, horror.
Hasta que no sean algo mayores (la mía tiene ahora 20 meses) y puedan entender bien órdenes directas, este que está aquí ha visto la luz este finde: va a salir su puñetera madre

El mejor sitio para ir a comer con niños es el campo. Lo siento por las vacas que se quedarán sordas

En Madrid estuve en un asador Asadior el Molino de los porches, que hay en el Paseo de Rosales, al lado del parque del oeste, donde dentro del restaurante tienen zona de columpios con tobogan y varios aparatos. No estaba mal.

¿Sabiais que los europeos eramos morenos hace 5.500 años pero que el cambio de dieta hizo que perdieramos el color y nos quedaramos blancos? http://www.dietapaleolitica.es/

Deberíamos adoptar el sistema que ya tienen algunos países: que los restaurantes se declarasen administrativamente como children-friendly o no, y que esa opción fuese tan pública y visible como si tienen o no aparcacoches o el día de cierre por descanso. Así cada cual sabría a dón de ir. Los mismos padres que hoy sufren porque sus hijos están molestando a otros clientes tendrán quizá ganas de darse una cena romántica por su aniversario (por otra parte, los padres que NO sufren cuando sus hijos molestan a los demás deberían ser expulsados sin contemplaciones del mundo civilizado). Los niños pueden ser una delicia o un tormento, dependiendo del plan que uno tenga. Cuestión de organizarse bien.

Conozco un sitio en Madrid que está muy bien para ir con niños, es el Rancho Texano, está en la carretera de Barcelona. No es un sitio barato, pero además de que la comida está riquisima tienen un animador para los niños los fines de semana (una chica vestida de payaso cuando yo fuí) y mucho sitio para que correteen. Aunque mi niña es aún pequeña para disfrutarlo (1 añito) creo que para niños un poco más mayores está genial.

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