De mamas & de papas

De mamas & de papas

De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

Con la culpa por montera

Por: | 18 de abril de 2011

Maletablog 
Si todo ha ido bien, si no ha habido un terremoto en el cielo, cuando leáis esto estaré llegando a Shangai. Viaje de curro. La ocasión perfecta para un ataque de culpa de los buenos. El viaje me hace mucha ilusión, ¡China!, pero me siento culpable por irme en plenas vacaciones escolares de Semana Santa y haber tenido que desplegar logística doméstica de altura, por dejar al resto de familia sin vacaciones, por no estar allí si la de un año empieza a caminar: le falta nada... Pero no dudo de que el sentimiento sería el mismo de haberme quedado en Barcelona: culpable por haber preferido no ir para quedarme con ellos, culpable por no haber asumido un trabajo que no se presenta cada día y haber perdido la ocasión de ir a China, culpable por el compañero que se habría quedado sin vacaciones en Semana Santa (aunque seguro que también le hubiera hecho ilusión)…

La primera vez que escuché a alguien hablar desacomplejadamente de la culpa que nos atormenta a muchas madres fue a la periodista y escritora Eva Piquer: “Las madres nos sentimos tan culpables el día que no podemos ir a recoger a los niños a la escuela, como el día que vamos”. La frase la clava: si no vamos, porque no vamos, es obvio. Pero si vamos, porque había un marrón en el trabajo, porque nos saltamos una reunión importante…

El último libro de Piquer, madre de cuatro hijos de entre dos y quince años, se titula La feina o la vida (El curro o la vida). En el capítulo Toallitas impregnadas de culpa reflexiona sobre la ausencia de sentimiento de culpa de las madres de antes: por lo menos la suya, que “por imperativos de la época, ejercía de ama de casa”. No había las comodidades de ahora ni los hijos se subían a “cuatro manos y dos cerebros”, pero su madre “no se sentía tan culpable”. “Por un lado estaba contigo todo el santo día, sin abandonarte para salir a ganarse las pesetas. Por la otra, en esa época los hijos se tenían porque tocaba y se educaban sin tantos manuales ni modelos de crianza”, dice.

Piquer derrocha sentido del humor, pero suelta verdades como puños. Como que la conciliación laboral “es una leyenda urbana: todo el mundo habla de ella pero nadie la ha visto”. Ella reconoce que estaba convencida de que ella sí, que podría con todo sin renunciar a nada, ni a la vida profesional ni a la personal o familiar. Pero se la pegó contra la realidad, explica por teléfono: “Siempre hay una renuncia. La hay si optas por no tener hijos, si los tienes y trabajas pero no les ves, si los tienes y trabajas menos para verles, o si no trabajas para estar con ellos todo el tiempo”. En uno de los capítulos, Piquer se refiere a “madres con profesiones cualificadas que o bien renuncian a la maternidad o tienen hijos pero lo disimulan. No estaría bien visto que terminaran para ir a recoger niños a la escuela, o que escaparan cuando tienen a un hijo enfermo o pusieran mala cara cuando las convocan a una reunión a las ocho de la tarde”. En cambio, para los hombres, “tener hijos es un detalle que queda bien en su currículum”.

El sentimiento de culpa es transversal en el libro, una sucesión de brevísimos capítulos, algunos fueron entradas en su blog, que peinan al detalle la realidad del día a día con hijos. Piquer habla de crianza, más o menos natural;  de lactancia; de la salud y la relación con los pediatras, con las canguros, abuelos y demás familiares; de hermanos “que se pelean como buenos hermanos”; de educación, de noches en blanco; de cómo y cuando es el momento de hacer desaparecer las manualidades de los niños de casa (uf, leo en el capítulo La misteriosa desaparición del caracol de barro que no soy la única que lo hace, con “nocturnidad y traicioneramente”); del horror de tener que conseguir un pantalón amarillo porque lo piden en la guardería; de padres-hombres perfectos (que “haberlos haylos”, aunque algunos tienen la necesidad de ser reconocidos permanentemente como tales); de consumo; de la extraña sensación de ir por la calle sin alguno de los cuatro; del maratón de compromisos lúdico-escolares de cada fin de curso… y de las confidencias que se comparten en los foros de madres en la red. Allí, por lo visto, la culpa también es una de las protagonistas.

Hay 46 Comentarios

Por que debo de sentir culpa? llevo mas de 35 anhos estudiando, me aleje de mi familia y mis amigos para conseguir mis suenhos, siguo sacrificandome viviendo en una ciudad que no me gusta por trabajar en lo que sonhaba desde pequena, y lo mejor, dentro de 15 anhos mi hijo se largara y vendra a verme por Navidad!! porque es lo que hicimos nosotros. Yo intento estar con el todo el tiempo que puedo, pero si tengo que trabajar pues no puedo. Adoro a mi hijo, lo pasamos bien juntos, leemos, jugamos a las cosquillas o al parchis, vemos la tele y compartimos muchas cosas. Pero el trabajo es importante. Ademas, asi le estoy ensenhando que el trabajo no es un juego que puedo ir cuando quiero y si no quiero no voy (como piensan muchos trabajadores de muchos paises!! ja,ja!) sino que uno tiene que ser responsable e ir a trabajar (el a la escuela) aunque se prefiera estar en otro lado o con otra gente.

Estooo....¿no se supone que esto va de la crianza-educación de nuestros enanos?.
El idioma, anda que no hay cosas más importantes. Si no lo entiendes es por que no te apetece, que el catalán y el español tampoco se diferencian tanto. ¿Por qué lo sé? Soy de Madrid de toda la vida y llevamos casi 4 años en Barcelona, mis hijos chapurrean el catalán y mira, no m e he muerto ni nada, y mi mujer sigue perféctamente.
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La culpa la sentimos todos los que tenemos que viajar por curro; ayer regresé tras perderme el finde de semana santa, gran putada. Pero es lo que hay.

la verdad es que si que hay padres que se pueden sentir culpables, por poder tanto o mas que cualquier madre. la cuestion no es si pueden o no, la cuestion es que de hecho el rol de esta sociedad hace que seaamos las madres las que llevemos el peso mayor de la casa y crianza de los hijos por mucho que haya cambiado ésta, con lo que a final el sentimiento de culpa lo experimenta quien tiene la mayor carga, fisica o mental, encima. De todas formass sería bueno que los padres en primera persona dijeran los que piensan y sienten, el asunto que nos ocupa,¿ era para eso no? lo digo por si alguno no se ha enterado.

En cierta forma, ser padres y madres implica aprender a convivir y lidiar con el sentirse culpable. Muchas veces pensamos que sentirse culpable es algo negativo, lo cierto es que resulta todo lo contrario, quien va por la vida sin haber experimentado ese sentimiento es al menos sospechoso. De todas maneras hay muchas formas de vivir la culpa, creo que las madres de antes lo vivian de otra manera, más inconsciente quiza, porque la vida no ofrecía tantas opciones. Finalmente, cuánto más podamos elegir, más estaremos expuestos a sentir culpa, porque elegir implica también perder algo.
Ser padres es probablemente la tarea más compleja que afronta el ser humano, hay consecuencias de nuestros actos y decisiones, pero no podemos saber con certeza cuáles seran esas consecuencias.

Felix, tu ¿argumento? hace aguas por todos lados. Nadie se queja cuando se pone un enlace a una pagina en ingles.

Además, si no quieres molestarte en traducir un enlace, no pasa nada, te quedas sin leerlo y ya está.

Pero no pretendas imponernos a los demas que un enlace solo pueda llevar a una pagina en castellano.

Algunos no somos tan pueblerinos.

veo que no a algunos os queda claro el tema, se escribe en un medio de comunicación en castellano, no en catalán por lo que lo suyo es que se enlace a páginas en castellano.Algunos criticamos a la periodista por enlazar a páginas exclusivamente en catalán y sin avisar. Curiosamente salen defensores y loas a la lengua catalana que en ningún momento se ha insultado, que se ve que no tienen nada interesante que leer en un periódico en catalán y catalanes agraviados que hablan supuestamente en nombre de no su terruño y de todos sus habitantes . Además alguno insulta la capacidad lectora de una madre por decir que no le apetece ponerse a traducir de otro idioma y se chulean de que¿ nos dan de comer? y de que mordemos manos. Pues vale, del tema del post no se comenta nada porque la periodista ha preferido enlazar a una colega que no se toma la molestia de traducir al castellano en vez de poner un ejemplo en el que no haya que usar traductor.

Como decía Lhasa:
(lo pongo en francés porque así lo cantó Lhasa. El pensamiento y el arte trasapasan las barreras políticas de la lengua) ¡Qué cada uno se exprese cómo le venga en ganas, carajo! ¡y que ésto sea una riqueza, no una oportunidad para criticar!

"Je me sens coupable
Parce que j'ai l'habitude
C'est la seule chose
Que je peux faire
Avec une certaine
Certitude
C'est rassurant
De penser
Que je suis sűre
Se ne pas me tromper
Quand il s'agit
De la question
De ma grande culpabilité"

¿A nadie más la variedad de idiomas le parece una riqueza y no una limitación? Será deformación profesional... El catalán, sabiendo castellano y otra lengua romance, se entiende bastante bien en líneas generales, que tampoco estamos hablando de literatura medieval.

A veces me siento culpable por no sentirme culpable...

pues iba yo a poner un comentario sobre le tema de hoy, pero al ver la discusión catalán/castellano se me han quitado las ganas... si total, el tema del post ya ni nos acordamos de cuál era...
en fin...

Felix: Aquí los únicos que lloran son los que piensan que por ver un texto en catalan se les caeran los ojos y los que no entienden para que sirve un traductor de webs. A los catalanes nos da igual que nos comprendais o no. El mundo es mucho más grande que España y al resto del planeta nos aceptan sin prejuicios,. Vosotros mismos. Algun dias lamentarais esta mania que teneis de morder la mano que os alimenta.

MadreMadrid: No me extraña que se te haga una montaña usar un traductor si ya tienes problemas de comprensión lectora en tu propio idioma. Vuelve a leer los comentarios y veras quien es quien acusa de tener estrechez de miras.

Pues yo crío sola a mi hijo y tengo un puesto en la Universidad. Tengo, claro está, ayuda en casa (pagada: no creo que sea obligación de mi familia asumir mis decisiones profesionales). Y la verdad es que no me siento culpable. Si acaso, a ratos, desbordada. Creo que vivimos en una sociedad neurótica en la que estamos predispuestos a sentirnos mal por todo, a no asumir que cada decisión que tomemos tiene consecuencias.

Completamente de acuerdo con felix. Yo no me quejo de que pongan links en catalán por meterme en polémicas con los catalanistas, ni por reivindicar nada (al contrario que ellos, evidentemente). No tengo nada en contra, aunque no parece que lo crean, me parece lógico que quieran conservar su cultura, pero este no es el sitio ni lugar.
Es una cuestión de que si me meto a leer un blog en castellano no entiendo porque tengo que estar traduciendo nada, ni esforzandome por leer en un lenguaje que no es el mio. Así que como mucho me podrian acusar de vaga, pero nada, aqui te ponen de intolerante, estrecho de miras, etc, etc, etc a la mínima ¿porqué será?

ya está el catalán llorando que no le aceptan como es y se meten con su lengua.No es verdad, si que os aceptamos, a pesar de que en tu tierra sancioneis a los que rotulan en castellano y en la mía no.Lo que no aceptamos ya es que los intolerantes de la lengua que persiguen al castellano con leyes pretendan colar el catalán en los medios de comunicación en castellano.No no, o jugamos todos o ninguno y Clara blanchar ya sabe que cada vez que pretenda meter información en catalán sin traducir se va a ver envuelta en polémicas estériles.Que hable de niños y de lo que quiera, pero que cite autores que todos sus lectores puedan entender.

Cuando el artículo dice que queda bien en el currículo de los hombres tener hijos se está incurriendo en un victimismo feminista irreal. En mi caso disfruté de la mitad del permiso de maternidad y desde entonces he sido marcado en mi trabajo por ello. Si lo hace una madre está perfectamente aceptado, pero si lo hace un hombre.... ¡ja!

Lo que realemente es un problema es que el artículo hable de la culpa y se acabe hablando de idiomas. En fin, cada cual que escriba y hable como quiera que solo faltaba. A mi me parece que aunque no entienda catalán, es parte de mi cultura como española y por favor que siga ahí y que no me quiten la sopa payaresa, que me siento muy orgullosa de que algo tan rico forme parte de la gastronomía de mi país.

Miquel, no generalices y exageres, que los monolingües (al menos en lo que respecta a las lenguas habladas en la Península e islas) somos muchos, y los que se quejan por el link no tantos ...

En cuanto al artículo, me siento, con razón o sin ella, totalmente identificada

El problema de muchos españoles es que no sienten lo catalán como suyo a pesar de que geográficamente y culturalment lo es. Cualquier catalán sabe castellano y conoce autores en esta lengua, sin embargo en las Españas profundas existen personajes pretendidamente cultivados que presumen de no saber qui es Monzó ni haberlo leído nunca a pesar de que buena parte de sus artículos son en castellano y aparecen publicados en La Vanguardia, un diario catalán pero escrito en castellano y clara vocación española. El tema es a la vez complejo y tan simple com avanzar haciendo oidos sordos a cuantos despotrican contra el catalán y los catalanes. La cosa lleva 300 años sin hallar solución, porque una parte de España no se acepta a si misma en otra lengua y otra cultura que no sea la castellana (que no española). Por otro lado, esa parte de España no castellana no va a renunciar a su identidad y a una lengua milenaria para que los demás se sientan menos incómodos; ni és justo ni razonable. Por consiguiente, quien tiene un problema, y gordo, es esa parte de España que no acepta a si misma en otra lengua y otra cultura que no sea la de matriz castellana.

Soy madre trabajadora con cierto sentimiento de culpa... pero siempre compartido con mi marido, que por cierto se ocupa mucho más que yo. ¿Por qué la autora se empeña en hacer todo ella? ¿Por qué no puede ser el padre el que vaya a buscar a los niños, el que salga de la reunión para ir al médico, el que no pueda quedarse a una reunión a las 8 (o a las 7, o a las 6)? ¿Por qué seguimos hablando siempre en clave de "madre" y no de "padres"? ¿Por qué se llama este blog "De mamás y papás" si los papás no existen ni tienen sentimientos de culpa, según la autora?

Ole, pepelar!

Para los que os quejais de la dificultad de leer un blog en catalan, aqui teneis un excelente traductor; solo hay que copiar y pegar el texto:

http://www.softcatala.org/traductor

Y que conste que soy andaluz, pero es que algunos os quejais de vicio. Hay muchas maneras de leer un texto en otros idiomas en Internet.

Ya me lo dicen mis familiares y amigos cuando me bajo a casa: "és que si visquessis aquí ja et donaries compte del pesats que estan amb el tema de la llengua! (traducción inmediata y gratuita de Google: es que si vivieras aquí ya te darias cuenta de lo pesados ​​que están con el tema de la lengua!) Y la verdad es que alucino con algunos de los comentarios ... vaya tufo!

En fin ... el tema que Clara Blanchar apunta en este post (o sea, entrega) me parece muy interesante. Este sentimiento de culpabilidad parece estar incrustrado en nuestas sociedades, ya seas madre, padre, o libre ;-) Igual tiene algo que ver con el hecho de que lo queremos todo. Todo el rato.

Los monolingües castellanos sois la monda. Ha, ha, ha...Que bueno, os cabrea que alguién ponga un link a un texto en catalán. No os arregla el cerebro ni un exorcista. Atados y bien atados, forever. Que gran trabajo, Paco!

no nos volvamos locos. Yo soy trilingüe y no me sobra ningún idioma. En cuanto al artículo de Clara, me siento muy identiicada con este sentimiento de culpa. Tengo muchas ganas de leer el libro de E.Piquer. Es bueno saber que no estamos solas! Un saludo a todos los padres que están trabajando en esta semana de vacaciones escolares.

no nos volvamos locos. Yo soy trilingüe y no me sobra ninguna lengua.
En cuanto al artículo de Clara, para no desviar el tema, muy de acuerdo en muchos aspectos. Y estoy deseando leer el libro de E.Piquer. Es bueno saber que no estamos solas. Saludos a todos los padres que están trabajando a pesar de tener a los hijos de vacaciones escolares.

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