De mamas & de papas

De mamas & de papas

De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

¿Es normal preferir a uno de tus hijos?

Por: | 12 de abril de 2011

  Foto: Reuters
Durante mi segundo embarazo, uno de mis temores era si querría a la pequeña tanto como al mayor. En pleno enamoramiento de mi entonces único pequeñín, David, me agobiaba pensando cómo me iba a repartir, no ya solo en tiempo y manos, sino en amor, cuando naciera Natalia. Recuerdo que una vecina me comentó algo así: "Es increíble la capacidad que tenemos, cómo cuando nace el segundo, el amor se multiplica". Efectivamente, al poco de nacer mi pequeña, me encontraba ya enamorada no de uno, sino de dos bebés. Ahora, esperando a la tercera, y viendo el manicomio diario de casa, dudo de si alguien podrá cogerla en brazos o hacerle caso, pero no dudo en absoluto de que la querré.

Pero, ¿los querré a todos por igual? La pregunta no es gratuita. Hay padres que quieren más a un hijo que a otro, como reconoció, con una honestidad apabullante y quizá peligrosa, la bloguera estadounidense Kate Tietje en un polémico artículo en la web de crianza Babble. De hecho, años antes de leerlo, no recuerdo si ya había nacido David (3 años y medio), mi amiga psicóloga, Blanca Ramírez, me hizo un comentario que me dejó impactada: según algunas teorías, lo normal es preferir a uno de tus hijos. No se refieren a adolescentes o cuando ya son adultos, donde quizá sea normal sentir más afinidad con uno que con otro, sino a niños pequeños. Desde entonces, no he dejado de darle vueltas, más ahora que tengo dos. A veces me planteo la pregunta ¿qué haría si hubiera una situación de vida o muerte y solo pudiera salvar a uno? Pero no tengo el valor de seguir el hilo mental hasta el final, así que no sé la respuesta.

Tras leer el artículo de Kate Tietje en Babble, llamo a mi amiga psicóloga para que me amplíe la teoría. Hay una explicación evolutiva: es una estratagema que llevamos impresa en nuestros genes para sobrevivir. Cuando nuestros antepasados no podían mantener a todos sus descendientes, establecían una escala de preferencias, de forma puramente instintiva, privilegiando al que creían que tenía más probabilidades de salir adelante. En principio, se tendería a preferir a los varones, al tener más posibilidad de esparcir su semilla, pero hay otros factores, como la fortaleza, la habilidad, la inteligencia...

"Es instintivo, no se razona, pero se tiende a preferir a uno sobre otro". En la práctica, en una sociedad industrializada como la nuestra, con pocos hijos por pareja y la posibilidad de criar a todos con calidad, "desechamos ese instinto, como hacemos con muchos otros, porque ahora no nos viene bien", me explica Ramírez. Pero no hace falta irse a una situación de hambruna o de guerra: dar estudios universitarios al hijo que vemos más preparado, cuando no hay dinero para todos; o impedir que una de las hijas forme su propia familia para que cuide de sus hermanos, dando prioridad a sacar adelante a los hijos de la pareja que a posibles nietos, que comparten una carga genética menor, son casos no tan lejanos en los que sale a relucir esa escala de preferencias.

Incluso, como en mi pregunta nunca resuelta, estos instintos harán que "automáticamente, aunque no se quiera, se priorice a uno de los hijos en casos extremos, como que se estuvieran ahogando los dos", me dice Ramírez. Esas preferencias no son inmutables: puede que haya épocas en las que se cuide más del pequeño, porque lo necesita, y se deje al mayor, que ya puede apañarse solo. 

Sin embargo, ambas coincidimos en que preferencia no equivale a amor. "Que tengas preferencia por la supervivencia de uno no significa que lo trates con más cariño". Así, hay personas que son más rígidas y disciplinadas con el favorito. O que se vuelcan con un niño discapacitado, aunque, según la teoría evolutiva pura y dura, tiene menos posibilidades de tener descendencia.

¿Qué hacer cuando crees que prefieres, o quieres más a uno de tus hijos, como le sucede a Kate Tietje? "Culpabilizar a los padres no sirve de nada", opina mi amiga psicóloga. "Lo mejor es buscar lo positivo, lo bueno de cada hijo, no fijarte solo en lo que está fallando". Y "observar las características del niño como persona independiente" -por ejemplo, si es tenaz, hábil, sociable, etcétera- y no solo desde el punto de vista de la relación con los padres -si nos llevamos bien, nos hace caso, compartimos pensamientos...-.    

Kate Tietje, en una foto de su blog El artículo de Tietje se titula Confesión de una mamá: creo que quiero a mi hijo un poquito más. La autora tiene dos niños, la mayor, de 3 años, y el pequeño, de 2, y está embarazada. Resumiendo, esta madre cuenta que tuvo problemas para establecer el vínculo con la mayor, por una mala experiencia hospitalaria y una enfermedad en los primeros meses tras su nacimiento. Con el segundo, sin embargo, fue como la seda. Y el carácter de cada uno de ellos hace que la mayor, mucho más independiente, desafiante y contestona, sea más difícil de llevar que el pequeño, un mimoso "niño de mamá". Arranca así:

De acuerdo. Este post es serio. Es algo en lo que he estado pensando durante mucho tiempo, pero he tenido demasiado miedo para decirlo. Aunque no puedo ser la única que se siente así. Porque las madres no son perfectas. (...) Así que he inspirado fuerte, y voy a compartirlo. 

Creo que quiero a mi hijo solo un poquito más que a mi hija".

El texto es desgarrador por la honestidad de la madre, su sentimiento de culpa y su miedo a que sea demasiado tarde para reparar la relación con su hija. Una de las críticas expresadas por los lectores en los comentarios, que comparto, es sobre la conveniencia de sincerarse en un foro tan público como es Internet sobre estos sentimientos tan íntimos y duros. No por la madre, que parece haberlo escrito con una intención de catarsis, sino por la pequeña. ¿Cómo se sentirá la niña cuando crezca y lea el texto de su madre? Pero también, entre los comentarios, hay varios lectores que se ven reflejados en lo que cuenta Tietje y le agradecen haber tratado de un tema que parece tabú.  

Os traduzco algunos párrafos del artículo:

Hay momentos -en mis pensamientos tipo La decisión de Sophie- en que me pregunto a cuál de los niños sería realmente peor perder... si me obligaran a elegir. Inmediatamente me siento horrible y quiero ir y abrazarlos a los dos y no dejarlos marchar (...).

Entonces me siento fatal y avergonzada por haber pensado algo así, porque realmente quiero a mi hija y nunca querría perderla. Cuando no es desafiante, es una pequeña niña adorable que me hace reír y maravillarme de todas las historias que cuenta y las cosas que sabe hacer (...).

La cosa es que, en el día a día, encuentro más fácil gravitar hacia mi hijo. Soy más paciente con él. Es menos probable que me enfade con él (aunque lo hago, si hace algo que no debe). Es más probable que le coja y le achuche, o que le dé algo que pida más rápidamente. Soy menos paciente con mi hija, es más probable que pelee con ella o que le niegue algo sin una buena razón(...). Esto en mis días peores... En los mejores, en los normales, hago un esfuerzo mayor para intentar ser justa con los dos (...).

Sé que si no hago algo, e intento superar mis extraños rechazos y ser realmente una madre, crecerá para acusarme de estas cosas: "¿Por qué fuiste tan dura conmigo? ¿Por qué fuiste tan impaciente? ¿Por qué no me abrazaste y me quisiste como hiciste con él? Y podría responderla de mil formas... porque él quería que le abrazara más, porque él es más sensible, porque él es más pequeño... porque él me necesitaba más...

No es suficiente. Porque ella tendría razón, y yo no tendría nada que decir. Acepto completamente que lo peor de su comportamiento es totalmente culpa mía. Es culpa mía por preferir silenciosamente a su hermano, por ignorar sus necesidades, por darle de lado y exigirle demasiado.

Tengo la secreta esperanza de que el nuevo bebé sea una niña. Quiero empezar de nuevo con una pequeña niña ahora que tengo salud y soy una madre con experiencia. Quiero amarla y apreciarla como se merece. Y quizá... pueda aprender a amar y criar una niña de la forma adecuada, y pueda usarlo para cambiar y criar mejor a mi hija mayor. Quizá pueda salvarnos a todos antes de que sea demasiado tarde.

Solo espero que pueda ser una madre mejor. Que no lo haya estropeado ya. Porque no es justo querer más a mi hijo... porque mi hija es quien es y necesita mi amor, respeto y aprecio tanto como él. Quizá más ya que es tan independiente y deseosa de apartar a la gente. Espero que pueda dárselo, que pueda ser la madre que ella -y todos mis futuros hijos- merecen".

Hay 168 Comentarios

Lo peor de haber sido la hija no elegida es que ese comportamiento se contagia hacia el resto del grupo familiar. Si el ejemplo de los padres es discriminar amorosamente a uno de los hijos el resto de sus hijos también lo hará.
Cuando era pequenha y no entendia el porqué de esas preferencias preguntaba angustiada "porque a mi no?" y comenzaba a sentir un deseo de justicia y de ser tenida en cuenta que me llevaban a enojarme y por lo tanto a ser castigada por mi comportamiento "egoísta" de no dejar a mis hermanos disfrutar de su buena suerte.
Fué tanto así que mis hermanos comenzaron a diagnosticar que los problemas los causaba yo, ya que siempre estaba enojada y mi madre me castigaba. Ellos no compartían nada conmigo. La mayor me ignoraba completamente y el varón me pegaba por cualquier cosa y me insultaba y hasta me decía que nadie me quería, que mi vida era triste...
Así pasé toda mi vida. Hasta que llegó un día en que mi revelación llegó a su fin.
Pregunté a mi madre porque su marido no me quería... que ella tenía que defenderme, que yo merecía su respeto al igual que al resto... Pero mi madre me respondió la verdad mas cruda que alguien pudo decirme en la vida: "no podés obligar a que alguien te quiera". Simplemente ese día dejé de luchar por su amor. Dejé de exigir algo.
Eso no mudó para nada mi angustia y tristesa, ni mis traumas, ni mi personalidad baja en autoestima y con complejo de inferioridad. Pero nunca más esperé recibir algo. Comencé a aceptar que las cosas nunca iban a cambiar y que tenía que aprender a vivir con eso.
Una tarde mientras mi hermano disfrutaba de su casa quinta, auto, estudios pagos y buen pasar que mi madre le habia ofrecido un amigo en común le dice en tono de broma: "sos millonario! como quisiera tener unos padres así!" inmediatamente nuestro amigo me mira y pregunta: "y a vos porque no?" y yo sin pensar mucho respondí: "yo también quisiera tener los mismos padres que mi hermano..."
Mi hermano ya un adulto reía por estas cosas. La familia estaba en orden porque todos aceptaban el lugar que cada uno tenía.

No hay día a mis 30 anhos que no piense en el danho que me causó haber sido la no elegida. Siempre sigo pensando en que algún día me querran. Aveces cuando algo bueno viene de mi madre pienso que es a cambio de otra cosa o es por otro motivo, mas nunca el motivo soy yo. Me gustaría saber cuando fuí un motivo de amor o felicidad en su vida y admito que de adolescente fuí una revelde con hasta personalidad suicida. He escrito muchas cartas a mi madre pidiendo perdón porque siempre terminé sintiendo culpa. Pero ella nunca sumió esas preferencias. El día a día tengo hasta comportamientos de inferioridad que trato de superar como pedir permiso demasiadas veces, o estar siempre agradeciendo todo. Incluso en la primer cena con la familia de mi novio me levanté para buscar la sal que estaba del otro lado de la mesa y mi suegro protestó diciendo: no puede pedir que se la pasen? ... La verdad que no, todas esas cosas me cuestan porque vivi en una casa en donde yo nunca tuve ningún derecho de nada. Nunca fuí digna de nada. Y fué tanto el danho que hasta no logré jamás superar las frustraciones. Entrar en algún empleo y equivocarme en algo o simplemente por autoridad que mi jefe me reprenda me hacía volver a casa llorando, aveces no volvia al trabajo. Solo pensaba y repetía todo lo que me dijeron en casa "no sirvo para nada" "que triste es mi vida" "nadie me quiere".

No creo que algún día mi madre entienda el danho que ocasionó... ni siquiera le echo la culpa. Aveces pienso que ni ella lo sabía. Porque ella fué y es una excelente madre. claro, no conmigo... pero si con mis dos hermanos, sbretodo con el varón. Entonces como pudo enojarme con ella. Solo me enojo con el destino. Pienso que la vida no tendría que haberle dado mas de dos hijos.

comenten

yo tengo 2 hermanas mayores que yo una que tiene 13 y l otra que tiene 15 bueno tengo mas grandes pero esa no viven en mi casa y tengo otras hermanos mas chicos que yo pero lo que me estoy dando cuenta que mi madre le compra todo lo que quieren a ellla y yo le pido algo y no me lo compra aparte de eso mi madre ami me habla mal y a mis hermanas no yo tengo 12 años compra chocolatada o yogur y le da solo a ellas ¿y ami y a mis hermanos no por que nos lo da a nosotros ? ellas no tienen coronita espero que me comprendan ajo todo para que me quiera pero ella no me quiere espero que me comprendan ¡¡¡¡¡¡

me parece que el post de esta chica no es para nada criticable ya qe hay muchas madres que hacen eso mismo y ni si quiera tienen ese sentimiento de culpabiilidad o de reconocimiento,se lo niegan todo a si mismas y a los demás y no son capaces de reconocer este hecho. Yo lo digo porque soy una de esas hijas solo que no tengo una madre que lo reconozca de esa manera y solo reconociendo es cuando se da el cambio de actitud, y ojo, que mi madre no es mala madre para nada ni esta chica lo es solo que esa actitud que ella hace referencia como ser menos paciente menos cariñosa y menos intransijente se nota muchisimo y puede dañar la personalidad de el afectado en mi caso la mía, cuando oyes cosas de tu madre dolorosas y que tu madre es incapaz de reconocer. Doy las gracias a esta madre ya que ME HAS HECHO VER QUE NO ESTOY TAN EQUIVOCADA CON MI JUICIO Y QUE ESTO REALMENTE PASA YA QUE ES NATURAL QUE PASE, gracias y mil gracias y a las madres que les pasen decirles q con solo una disculpa y con mucho cariño y de verdad una sinceridad con tu hija/o lo cura todo, sobre todo si este hijo/a ya se dio cuenta de la situación y te lo hecha en cara creenme que lo más sencillo es negarselo y ocultarlo pero creanme que es lo mas inútil que pueden hacer. Gracias otra vezz por el post:)

Muy buenoooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!

es desgarradora esa confesion pero admirable su valor para decir la verdad, igual nos pasa a mis dos hermanos y a mi somos 4 y mi mamá tiene preferencias por el segundo hijo y también por su esposa los defiende y todo el dinero que le damos a ella se lo da a ellos y ellos se aprovechan de eso, es bastante triste sentir ese sentimiento o resentimiento hacia una madre por no saber disimularlo por lo menos, deseo no hacerle sentir eso a un hijo mío por que duele mucho, lo se y uno de mis hermanos lo capto antes que yo y creo que por eso es alcohólico y me parece injusto que estas cosas pasen ojala mi madre pudiera entender eso pero ella no lo entiende y lo peor es que esa preferencia la esta llevando a hacerlo hasta con sus nietos puesto que ya demuestra más interés por la hija de su hijo preferido que por sus otros nietos al punto que sale a recibirla efusiva-mente y cuando ve que no es su nieta sino sus otros nietos cambia la cara y lo expresa diciendo hay yo creía que era la gorda...

La verdad yo no he tenido que pasar por este tipos de problemas gracias a Dios quiza cuando era nino y mi hermano naio me senti celosa pero numva mas pense que mi mama no me queria o que preferia al uno que al otro. Sin embargo, estoy yiendo atravez de una situacion que me molesta mucho. me case hace menos de un anio y mi suegra es muy despota con mi esposo quien es el hijo menor pero sin embargo con el hijo mayo quien tiene una nina de 2 anios se derrite lo trata con mas carino le dice que lo quiere mas veces que a mi esposo eso me duele mucho y me siento mal porque yo siempre he pensado que la mama esta para querer a sus hijos y ver eso me dan ganas de mandarla a volar. el problema es que nosotros vivimos en su casa y ella a mi no me ha hecho nada al contrario se a portado muy bien pero cuando eso pasa no puedo evitar en poner una cara de desprecio y de enojo en su delante no se que hacer no se si eso es normal y mi esposo es diabetico me da mas pena aun porque quisiera que ella lo valorara mas. para mi es una situacion muy dificl y personalmente pienso que la madre esta ahi para querer, valorar a sus hijos de la misma manera

mi testimonio es el siguiente fuimos dos hermanas a la cual mi mama,cuidaba mas a una que a otra,me hubiece gustado tener una madre de carater,que levantara la voz como lo hace con mi hermana,en mis problemas no se metia porque yo era lo suficente madura y fuerte para superarlo y resolverlo,yo soy de convicciones fuertes pero a mi mama le paso que mi abuela siempre hizo diferencia con el hijo varon,ella volvio a cometer los mismos errores,espero no ser igual,no tengo hijos,pero me pasa que quiero mas a un perro que a otro.espero superarlo.cuando me encuentre con este tipo de situaciones.

Se que mi madre me quiere,pero ella tiene un amor mas grande por mi hermano,el es un año mayor y tiene problemas de aprendizaje y siempre le a tenido mas consideraciones incluso aveces todo lo que hace asi este mal es justificado.

Al igual que la hija de la señora
me volvi independiente, desafiante y contestona,pero soy buena chica,tranquila, pero simplemente en ocaciones me siento mal por esta situación y le digo lo que siento en sarcasmo al igual que a mi padre.

Siempre tengo que ser la madura,la que razona,como si fuera una adulta y al mismo tiempo me impiden hacer cosas como si fuera una niña.(tengo 18)

Incluso no quiero casarme,ni tener hijos para no cometer los errores de mis padres.

es doloroso saber que hay madres que quieren mas a unos hijos que otros eso es lo peor que puede hacer uno como madre.

Yo lo he vivido en mis carnes toda la vida y duele. Es desgarrador, He hecho lo posible por dejar atrás esa sensación de ahogo y soledad cuando rememoro o acontece esa realidad (pues sigue sucediendo). El caso es que yo soy muy feliz en mi vida, mi pareja y yo tenemos una relación de amor y amistad donde prima la generosidad que ya quisieran mi madre o mi hermano (el mimado), mi madre es una infeliz que se alimenta de mentiras y del baboseo cursi de mi hermano y su pareja. Sin embargo, no puedo evitar que cada vez que visito a mis padres o viceversa, sufra ansiedad durante días, además no me gusta hablar con ella por teléfono (me pone mal cuerpo).

A veces me gustaría decirle cuatro verdades y no volver a verla nunca más. Cuando era pequeño recuerdo que solo era feliz cuando no estaba ella, por ejemplo, era un crio muy timido al que le costaba relacionarse, cuando iba a campamentos lo cierto es que me marginaban un poco y acababa en el grupito de los 4 o 5 marginadillos, aún así era más feliz que en casa y los monitores me reñían por no llamar a casa nunca. Otra cosa que me sucedía a menudo era cuando iba a casas de amigos y veía la relación con sus padres fantaseaba con que eran los mios, lo deseaba con todas mis fuerzas.

Me gustaría poder superarlo pero tengo la sensación de que es algo tan arraigado dentro de mí, algo me lleva haciendo daño tanto tiempo que no creo que haya cura posible que no pase por romper del todo con ella.

David Fonseca Vaca

Opino que debes tener cuidado con las actitudes hacia tu pequeña que puede afectar su integración a la sociedad


Los saluda David Fonseca Vaca

Jose Antonio Fonseca Vaca

debemos de prestar mas atención con todos nuestros hijos

Los saluda José Antonio Fonseca Vaca

David Fonseca Vaca

En algunas ocaciones es verdad pero para no tener ningun conflico te invito a que tomes fotografías en familia para evidenciar la armonia con todos los miembros de su hogar

Los saluda su amigo David Fonseca Vaca

Tengo dos hijas y en camino una tercera. Cuando estaba embarazada de la segunda estaba convencida de que no iba a poder quererla tanto como a la primera. Luego me di cuenta, y así se lo cuento a ellas cuando preguntan, que cuando nació la pequeña no tuve que dividirme el corazón... me salió otro entero sólo para ella. Y se que me saldrá otro enterito el mes que viene.
Eso no quita para que haya dias (o más bien épocas) en que por caracter, momento del desarrollo o el dolor de cabeza que te dan "aguantes" a una más que a otra... Pero no tiene nada que ver con el amor.

Hay que prestar mas atención a las reglas gramaticales. Cuidado con el laísmo.

A la niña no le hará falta leer a su madre para saber lo que dijo. Lo ha notado toda su vida, y lo notará. Mi madre nunca lo ha reconocido, pero está enamorada de su hijo, y lo ha estado siempre. Ahora me río porque él solo quiere su dinero, no cuenta con ella ni la llama, se fue a otra ciudad y ni se molesta en disimular. Y yo creo que lo tiene merecido, por hipócrita, injusta y machista, y porque siempre ha dicho que las otras hermanas tenemos pelusa JA! Ni la carrera privada y escogida que a nosotras nos negó, ni los regalos y los mimos que para nosotras no tenía, ni el cariño de madre que dio a quien hizo poco por merecerlo le han garantizado un futuro. Tiene cuarenta años y no tiene pareja, ni carrera profesional, se ha metido todas las drogas del mundo y no ha hecho nada en su vida que merezca la pena.

... yo creo, a riesgo de equivocarme, pues no soy madre, que a los hijos NO HAY QUE QUERERLOS POR IGUAL...hay que querer a cada uno como es...

A la traductora del texto: cuidado con el laísmo

Todo esto me confirma en lo que yo siempre he pensado: hay gente que no debería tener hijos. Es natural una cierta predilección por un hijo sobre otro por afinidad pero, en ocasiones, ésta puede ser tan manifiesta y discriminatoria que puede llegar a condicionar negativamente la vida del no escogido. Esta mamá estadounidense "supersincera" ha antepuesto su afán de protagonismo y notoriedad a su hija. Seguramente, esta niña cuando crezca odiará a su madre por haberle destrozado la vida. Por dios, que no siga teniendo hijos que es una psicópata de los sentimientos!!!

Hola, yo tengo dos niñas y ya exprese en un comentario anterior que tengo cierta "preferencia" por la pequeña, mi mujer la tiene por la mayor. La pequeña no me irrita nunca y la mayor si. Al reves pasa lo mismo, la pequeña tira por mi y la mayor por su madre. La verdad es que leer muchos de estos comentarios no me ha tranquilizado en absoluto. Veo que adultos que se han sentido "no favoritos" recuerdan perfectamente como se sentian en su momento y algunos de ellos parecen ( con perdon )bastante traumados. La conclusion que saco es que hay que tratar el tema con delicadeza y que si vemos que para nuestros hijos/as no es tan natural entender que uno puede tener preferencias mejor disimularlas, y desde luego mejor no alimentarlas. Me voy a leer un cuento a la mayor. Saludos.

Me parece una barbaridad lo de esa mujer, poner esas cosas sobre su hija en la web. Luego la niña ira al colegio y quien sabe si algun niño le dira: tu madre quiere mas a tu hermano. Luego tendra un trabajo y si cae mal a alguien, diran a sus espaldas: si a esa no la aguanta ni su madre!
Desde luego esa mujer no sabe lo que es internet.

Claro que hay preferencias, como las hay con los primos, los tios, las abuelas (quien tuviera dos) y los amigos. Es mas facil "querer" a quien no nos da problemas, a quien nos consiente. Y con los niños es mas facil "querer" a quien no nos desafia, porque en el fondo "soy la madre y se hace lo que yo digo". pero ¿no será por eso que nos desafian? porque aunque nos esforcemos, la preferencia la notan. tienen un septimo sentido y terminan por obtener una atención negativa que al fin y al cabo es una atencion. Pero somos los adultos, los que tenemos experiencia y los que tenemos que tener la cabeza fria para que riga nuestro corazón y no dejarnos llevar. se trata de futuros seres adultos, que van a aprender de nosotros y lo que les enseñamos es que es mas comodo dejarte llevar por tus sentimientos aunque estos nos parezcan mal si al final hacemos acto de contricción, lo publicamos y nos arrepentimos: pero seguimos haciendolo.
yo tengo dos niñas, la noche y el dia, y por rachas he tenido "mis preferencias" pero en cuanto me doy cuenta de ello he cogido a "la menos preferida" la he sentado en mis rodillas y le he pedido perdon, porque mamá se equivoca tambien, porque mamá a veces no sabe, y esta cansada y no aguanta a los compañeros del trabajo o a la vecina, pero ella no tiene la culpa. y mi trabajo es hacerle llegar que aunque tengo menos mecha con ella, mamá tambien se equivoca. y luego hemos hecho algo juntas, las dos, y la "mas preferida" no interviene. Porque es lista, porque con solo cuatro años ya sabe decir "me quiere mas a mi"

Estoy completamente de acuerdo con el planteamiento de Kate Tiejte pero lo interpreto como una diferencia en la afinidad de caracteres. Por eso no comprendo porque haces la distincion entre hijos adolescentes y adultos e hijos pequeños. Es normal sentir mas afinidad de caracteres por uno que por otro y no creo que tenga nada que ver con el cariño. Y gracias a Zeus, no nos vemos frecuentemente en una decision tan dramatica como tener que decidir quien de nuestros hijos sobrevive.
Un supersaludo

En mi caso nunca detecté en mi infancia una preferencia entre mi hermano y yo, ni la tengo en la actualidad con mis dos hijos. La mayor, es una cria muy segura de si misma que se come el mundo sola ya con 7 años y apenas nos necesita. Pero es mi niña, y aunque como mujeres ambas de carácter a veces chocamos, tenemos ese "algo" especial que se establece entre madre e hija. Y mi peque, pues que decir, mucho más vulnerable, inseguro,....hace que nuestra atención hacia él se duplique. Me come a besos y a mi se me cae literalmente la baba. Pero seria incapaz de nombrar a uno de ellos mi preferido. Y no es por decir, ya que encuentro chulísimos algunos comentarios en los que si os decantáis....

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