De mamas & de papas

De mamas & de papas

De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

¿Es normal preferir a uno de tus hijos?

Por: | 12 de abril de 2011

  Foto: Reuters
Durante mi segundo embarazo, uno de mis temores era si querría a la pequeña tanto como al mayor. En pleno enamoramiento de mi entonces único pequeñín, David, me agobiaba pensando cómo me iba a repartir, no ya solo en tiempo y manos, sino en amor, cuando naciera Natalia. Recuerdo que una vecina me comentó algo así: "Es increíble la capacidad que tenemos, cómo cuando nace el segundo, el amor se multiplica". Efectivamente, al poco de nacer mi pequeña, me encontraba ya enamorada no de uno, sino de dos bebés. Ahora, esperando a la tercera, y viendo el manicomio diario de casa, dudo de si alguien podrá cogerla en brazos o hacerle caso, pero no dudo en absoluto de que la querré.

Pero, ¿los querré a todos por igual? La pregunta no es gratuita. Hay padres que quieren más a un hijo que a otro, como reconoció, con una honestidad apabullante y quizá peligrosa, la bloguera estadounidense Kate Tietje en un polémico artículo en la web de crianza Babble. De hecho, años antes de leerlo, no recuerdo si ya había nacido David (3 años y medio), mi amiga psicóloga, Blanca Ramírez, me hizo un comentario que me dejó impactada: según algunas teorías, lo normal es preferir a uno de tus hijos. No se refieren a adolescentes o cuando ya son adultos, donde quizá sea normal sentir más afinidad con uno que con otro, sino a niños pequeños. Desde entonces, no he dejado de darle vueltas, más ahora que tengo dos. A veces me planteo la pregunta ¿qué haría si hubiera una situación de vida o muerte y solo pudiera salvar a uno? Pero no tengo el valor de seguir el hilo mental hasta el final, así que no sé la respuesta.

Tras leer el artículo de Kate Tietje en Babble, llamo a mi amiga psicóloga para que me amplíe la teoría. Hay una explicación evolutiva: es una estratagema que llevamos impresa en nuestros genes para sobrevivir. Cuando nuestros antepasados no podían mantener a todos sus descendientes, establecían una escala de preferencias, de forma puramente instintiva, privilegiando al que creían que tenía más probabilidades de salir adelante. En principio, se tendería a preferir a los varones, al tener más posibilidad de esparcir su semilla, pero hay otros factores, como la fortaleza, la habilidad, la inteligencia...

"Es instintivo, no se razona, pero se tiende a preferir a uno sobre otro". En la práctica, en una sociedad industrializada como la nuestra, con pocos hijos por pareja y la posibilidad de criar a todos con calidad, "desechamos ese instinto, como hacemos con muchos otros, porque ahora no nos viene bien", me explica Ramírez. Pero no hace falta irse a una situación de hambruna o de guerra: dar estudios universitarios al hijo que vemos más preparado, cuando no hay dinero para todos; o impedir que una de las hijas forme su propia familia para que cuide de sus hermanos, dando prioridad a sacar adelante a los hijos de la pareja que a posibles nietos, que comparten una carga genética menor, son casos no tan lejanos en los que sale a relucir esa escala de preferencias.

Incluso, como en mi pregunta nunca resuelta, estos instintos harán que "automáticamente, aunque no se quiera, se priorice a uno de los hijos en casos extremos, como que se estuvieran ahogando los dos", me dice Ramírez. Esas preferencias no son inmutables: puede que haya épocas en las que se cuide más del pequeño, porque lo necesita, y se deje al mayor, que ya puede apañarse solo. 

Sin embargo, ambas coincidimos en que preferencia no equivale a amor. "Que tengas preferencia por la supervivencia de uno no significa que lo trates con más cariño". Así, hay personas que son más rígidas y disciplinadas con el favorito. O que se vuelcan con un niño discapacitado, aunque, según la teoría evolutiva pura y dura, tiene menos posibilidades de tener descendencia.

¿Qué hacer cuando crees que prefieres, o quieres más a uno de tus hijos, como le sucede a Kate Tietje? "Culpabilizar a los padres no sirve de nada", opina mi amiga psicóloga. "Lo mejor es buscar lo positivo, lo bueno de cada hijo, no fijarte solo en lo que está fallando". Y "observar las características del niño como persona independiente" -por ejemplo, si es tenaz, hábil, sociable, etcétera- y no solo desde el punto de vista de la relación con los padres -si nos llevamos bien, nos hace caso, compartimos pensamientos...-.    

Kate Tietje, en una foto de su blog El artículo de Tietje se titula Confesión de una mamá: creo que quiero a mi hijo un poquito más. La autora tiene dos niños, la mayor, de 3 años, y el pequeño, de 2, y está embarazada. Resumiendo, esta madre cuenta que tuvo problemas para establecer el vínculo con la mayor, por una mala experiencia hospitalaria y una enfermedad en los primeros meses tras su nacimiento. Con el segundo, sin embargo, fue como la seda. Y el carácter de cada uno de ellos hace que la mayor, mucho más independiente, desafiante y contestona, sea más difícil de llevar que el pequeño, un mimoso "niño de mamá". Arranca así:

De acuerdo. Este post es serio. Es algo en lo que he estado pensando durante mucho tiempo, pero he tenido demasiado miedo para decirlo. Aunque no puedo ser la única que se siente así. Porque las madres no son perfectas. (...) Así que he inspirado fuerte, y voy a compartirlo. 

Creo que quiero a mi hijo solo un poquito más que a mi hija".

El texto es desgarrador por la honestidad de la madre, su sentimiento de culpa y su miedo a que sea demasiado tarde para reparar la relación con su hija. Una de las críticas expresadas por los lectores en los comentarios, que comparto, es sobre la conveniencia de sincerarse en un foro tan público como es Internet sobre estos sentimientos tan íntimos y duros. No por la madre, que parece haberlo escrito con una intención de catarsis, sino por la pequeña. ¿Cómo se sentirá la niña cuando crezca y lea el texto de su madre? Pero también, entre los comentarios, hay varios lectores que se ven reflejados en lo que cuenta Tietje y le agradecen haber tratado de un tema que parece tabú.  

Os traduzco algunos párrafos del artículo:

Hay momentos -en mis pensamientos tipo La decisión de Sophie- en que me pregunto a cuál de los niños sería realmente peor perder... si me obligaran a elegir. Inmediatamente me siento horrible y quiero ir y abrazarlos a los dos y no dejarlos marchar (...).

Entonces me siento fatal y avergonzada por haber pensado algo así, porque realmente quiero a mi hija y nunca querría perderla. Cuando no es desafiante, es una pequeña niña adorable que me hace reír y maravillarme de todas las historias que cuenta y las cosas que sabe hacer (...).

La cosa es que, en el día a día, encuentro más fácil gravitar hacia mi hijo. Soy más paciente con él. Es menos probable que me enfade con él (aunque lo hago, si hace algo que no debe). Es más probable que le coja y le achuche, o que le dé algo que pida más rápidamente. Soy menos paciente con mi hija, es más probable que pelee con ella o que le niegue algo sin una buena razón(...). Esto en mis días peores... En los mejores, en los normales, hago un esfuerzo mayor para intentar ser justa con los dos (...).

Sé que si no hago algo, e intento superar mis extraños rechazos y ser realmente una madre, crecerá para acusarme de estas cosas: "¿Por qué fuiste tan dura conmigo? ¿Por qué fuiste tan impaciente? ¿Por qué no me abrazaste y me quisiste como hiciste con él? Y podría responderla de mil formas... porque él quería que le abrazara más, porque él es más sensible, porque él es más pequeño... porque él me necesitaba más...

No es suficiente. Porque ella tendría razón, y yo no tendría nada que decir. Acepto completamente que lo peor de su comportamiento es totalmente culpa mía. Es culpa mía por preferir silenciosamente a su hermano, por ignorar sus necesidades, por darle de lado y exigirle demasiado.

Tengo la secreta esperanza de que el nuevo bebé sea una niña. Quiero empezar de nuevo con una pequeña niña ahora que tengo salud y soy una madre con experiencia. Quiero amarla y apreciarla como se merece. Y quizá... pueda aprender a amar y criar una niña de la forma adecuada, y pueda usarlo para cambiar y criar mejor a mi hija mayor. Quizá pueda salvarnos a todos antes de que sea demasiado tarde.

Solo espero que pueda ser una madre mejor. Que no lo haya estropeado ya. Porque no es justo querer más a mi hijo... porque mi hija es quien es y necesita mi amor, respeto y aprecio tanto como él. Quizá más ya que es tan independiente y deseosa de apartar a la gente. Espero que pueda dárselo, que pueda ser la madre que ella -y todos mis futuros hijos- merecen".

Hay 168 Comentarios

No encuentro la prueba feaciente de que es instintivo. Teoricamente el decante existe y la eleccion es multivariada pero condicionada ya por condicionamiento emocional o fisico durante el embarazo, circunstancias socioeconomicas, edad de la gestante o madurez fisica, emocional e intelectual, de la madre o padre, y un largo eccetera..
La pregunta es si hay razon biologica que de resultados segregacionales o preferenciales por alguno de los hijos?Tengo un tema sobre mi mesa: que sucede con el hijo odiado, si alguien sabe de alguien o algo asi asi en mortiz75@hotmail.com deseo saberlo.

Es lógico poder querer un poquito más a uno que al otro. Lo que NO es lógico es publicarlo en un artículo para que la niña cuando crezca sienta ese rechazo.
Ser mala madre no es querer a uno más que al otro, ser mala madre si que es publicar un artículo que en futuro hará mucho daño a su hija, en serio, ¿no podía haberselo ahorrado?

en mi familia siempre ha habido predilecciones. Y es muy duro cuando te niegan cosas y favores que a tus hermanos no les negaron. No se puede evitar tener preferencias pero a los hijos incluso a los 40 años les sigue doliendo

Culpabilizar, je, je. "Mu bueno". Debe de ser jerga de psicólogo. A mí el del Tarot me ha dicho algo diferente y, quizá, más razonado y creíble. En concreto que habría que rentabilizar el proceso, inicializar un estudio, contabilizar los casos y publicitar los resultados. Menos mal que los psicólogos están para buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados que si no...

se les quiere por igual pero a cada uno le das lo que más necesita: cariño,comprensión,apoyo etc....

A mi me preocupa dejar de querer el mayor ... somos unos bichos raros...

Hola. todavía no soy madre pero creo que la mama de blog esta cegada por su sentimiento de culpa. Creo que en todo momento nos está diciendo implicitamente que quiere y mucho a su hija. lo unico que le ocurre es que esa hija es menos cariñosa que su hujo y más desafiante. Evidentemente este comportamiento puede generar mucha frustación hacia ese hijo. yo creo que el amor de un hijo, es muy puro y que se les quiere igual o por lomenos yo en mi casa no me siento menos querida qwue mi hermano. Sin embargo, otra cosa es que el carácter de cada hijo y la afinidades influyen en la relación con nuestro hijos. Como futura mamá que voy a ser solo espero ser justa con mis jijos y no evidenciar preferencias. y muy imporante intentar fomentar la relacion entre hermanos. Así creo que será mñas fácil no hacer prefrencias.

Hola. todavía no soy madre pero creo que la mama de blog esta cegada por su sentimiento de culpa. Creo que en todo momento nos está diciendo implicitamente que quiere y mucho a su hija. lo unico que le ocurre es que esa hija es menos cariñosa que su hujo y más desafiante. Evidentemente este comportamiento puede generar mucha frustación hacia ese hijo. yo creo que el amor de un hijo, es muy puro y que se les quiere igual o por lomenos yo en mi casa no me siento menos querida qwue mi hermano. Sin embargo, otra cosa es que el carácter de cada hijo y la afinidades influyen en la relación con nuestro hijos. Como futura mamá que voy a ser solo espero ser justa con mis jijos y no evidenciar preferencias. y muy imporante intentar fomentar la relacion entre hermanos. Así creo que será mñas fácil no hacer prefrencias.

Hola. todavía no soy madre pero creo que la mama de blog esta cegada por su sentimiento de culpa. Creo que en todo momento nos está diciendo implicitamente que quiere y mucho a su hija. lo unico que le ocurre es que esa hija es menos cariñosa que su hujo y más desafiante. Evidentemente este comportamiento puede generar mucha frustación hacia ese hijo. yo creo que el amor de un hijo, es muy puro y que se les quiere igual o por lomenos yo en mi casa no me siento menos querida qwue mi hermano. Sin embargo, otra cosa es que el carácter de cada hijo y la afinidades influyen en la relación con nuestro hijos. Como futura mamá que voy a ser solo espero ser justa con mis jijos y no evidenciar preferencias. y muy imporante intentar fomentar la relacion entre hermanos. Así creo que será mñas fácil no hacer prefrencias.

en las familias que somos más de uno lo sabe todo el mundo, pero no todo el mundo lo reconoce.Esta sra. podía haber dicho lo mismo desde el anonimato, sobre todo por su hija

¿Darla?
¿Exigirla?

Un saludo. Vicent

Con padres y madres como los de este blog, los psicólogos tienen trabajo garantizado de por vida...

Hitler y Aznar también fueron niños. No todo el mundo merece que se les quiera por muy hijos nuestros que sean. Tengo tres y aunque me dé una gran vergüenza decirlo confieso que la pequeña es profundamente detestable y aún no ha llegado al máximo de su potencial. De verdad digo que si pudiera la devolvería.

Yo creo que es un tema complicado, pero creo que en vez de centrarnos en la madre, nos deberíamos centrar en esa hija.

Por experiencia personal os digo que mi madre siempre ha preferido a mi hermano, él era el divertido, el niño gordito con cara simpática y al que había que seguir adonde fuera y apoyar en lo que hiciera. Tenemos unos 30 años y sigue siendo igual. Eso evidentemente no significa que mi madre no me quiera, pero te puedo asegurar que es muy frustrante para una hija darte cuenta de que hagas lo que hagas nunca es suficiente y de que aunqeu tu hermano haga la mitad, siempre será mucho mejor recibido. Me explico: Tengo un hermano muy independiente, que ha hecho toda la vida lo que le ha dado la gana, todo el dia por ahí con amigotes, novietas desde muy joven, fuma, deja trabajos cuando se cansa de ellos, se organiza mal con el dinero y ahí está siempre mi madre con la postura de "pobrecito el niño". Sin embargo, yo soy una chica que con 22 años me puse a trabajar, nunca me ha faltado el trabajo, ni he dado un disgusto en casa, sin embargo la vision al respecto de mi vida es simplemente "es tu obligación". Os puedo aseugrar que entiendo las preferencias, pero creo que los padres deberían tener un poco más de cuidado antes de mostrarlas tan claramente. Esa hija qué va a pensar cuando tenga uso de razon y lea el artículo de su madre? Me veo bastante reflejada en la situación, y os puedo asegurar que no es nada agradable.

Estoy totalmente de acuerdo con Teté y con Maie. Aunque también dudo de la conveniencia de hacerla pública en la red, de cara a que la niña en cuestión pudiera llegar a leerlo, me parece una declaración muy valiente sobre un tema que, vista la controversia creada, sí que es tabú.
Lo que también me ha dado por plantearme es que, en los temas relacionados con la crianza tendemos a sentirnos muy atacados por las opiniones contrarias a nuestra manera de hacer o de pensar. Supongo que será por la propia inseguridad de estar haciendo lo correcto con nuestr@s hij@s. Al menos yo lo siento así. Y eso que aún me quedan 6 meses para debutar!
Un saludo.

Este blog se parece cada vez más a Atalaya y Despertad, las revistas de los testigos de Jehová. Empezáis a dar miedo.

A quién quieres más a Papá ó a Mamá.??? El huevo ó el fuero. La imagen final cinematográfica de "El buen Hijo", es tan irrelevante, tan marginal, tan exotérica que es totalmente coherente que nadie haya entrado al trapo. El eterno conflicto psicológico femenino, castrador y lastrante. Pero qué poquito maduramos a pesar de la enorme información y medios que disponemos.

No entiendo a los que se escandalizan y hablan de esa madre como si fuera culpa suya, como si ella hubiera elegido querer mas a uno. Me recuerda a los curas que pretenden que ser homosexual o ateo es un acto elegido y culpable.

En mi casa somos tres hermanos, yo soy el favorito de mi madre y el mediano lo es el de mi padre, los tres lo sabemos de toda la vida, lo tomamos como algo natural y no nos crea ningun trauma. Y mi hermano pequeño es el mas mimado de los tres con diferencia.

Como dicen en comentarios anteriores, habría que ver las preferencias de los padres y no solo de las madres. De siempre es sabido por la sabiduría popular que las niñas son de los padres y los niños de las madres. Y la americana lo corrobora. Si tienes 2 hijos y los 2 son del mismo sexo es mas normal que no tengas preferencia por ninguno de los 2, pero si son distintos hay un elemento importante a tener en cuenta. Luego con la edad me imagino que el tema preferencias cambia y entran otros factores mas de adultos. Tampoco hay que olvidar cuando uno es un hijo buscado de cuando ha llegado de casualidad. Todo son factores que influyen.

Entiendo perfectamente a esta señora, ya que a mi me pasa exactamente igual. Tengo una niña de 6 años y un niño de 4 que es mucho más cariñoso conmigo. Ella es más independiente, quizás porque es mayor, pero, aunque de pequeña era cariñosa, nunca lo fué tanto como su hermano.
Una vez me dijo: mamá, porqué coges tanto al hermano y a mí no.
Se me hizo un nudo en la garganta y se me saltaron las lágrimas,entonces le dije que era más pequeño y que ella era tan mayor que no podía con ella.
Comprendí que de alguna manera, sin yo quererlo, le daba un poco de lado y aunque a veces le muestro todo mi amor a mi hijo, inmediatamente la integro en ese amor y la abrazo y la beso para que entienda que sin ella no podría vivir.
Me ha encantado este artículo y me ha confortado, muchas gracias.

No me parece que sea un tema tan absolutamente tremendo. Yo soy hija unica y quizas por eso he podido ver las relaciones a mi alrededor con mas perspectiva que la gente implicada en ella. Mi abuela siempre sintió mas afinidad por mi tia que por mi madre, y eso es indudable y normal, dado que ambas parecen calcos.
Del mismo modo, siempre he pensado que mi madre habría querido mas a otro tipo de hija, mas parecida a ella. Se que me adora y se que mi madre moriría por mí, pero aún así soy consciente de que mi forma de ser choca con la de ella y no ahora que soy mayor, sino desde siempre. Si mi madre hubiera tenido otra hija, mas parecida a ella en forma de ser, es indudable que se habria sentido mas unida a ella.

"Es instintivo, no se razona, pero se tiende a preferir a uno sobre otro"... ignorar que históricamente se ha preferido al varón sobre la mujer o al hermano mayor sobre el menor por razones sociales arraigadas en el imaginario colectivo (la genética aquí pinta poco) es hacer una interpretación del comportamiento humano bastante sesgada.

Yo creo que está claro en el artículo que no es una cuestión de amor.
Cuando estaba embarazada de mi segundo hijo tenía miedo de no poder quererlo a él tanto como a su hermana, mi primogènita. Mi niña fue perfecta y aún mejor de lo que siempre soñé desde que nació, muy a pesar de que criarla ha sido una empinada cuesta hacia arriba, ya que por alguna inexplicable razón la relación entre ambas ha sido díficil desde que nació. Ella prefiere a su papá por sobre todas las cosas y desde muy muy pequeñita. Esto no es un secreto para nadie, es demasiado obvio.
Con mi segundo bebé, un niño, las cosas han sido tambièn más sencillas, pero no creo que sea una cuestión de sexo o de preferencias. Simplemente él tiene otra personalidad y yo no lo veo o etiqueto como una cuestión de preferencias. Es as bien un asunto de relaciones humanas. Hay gente con quien uno se entiende mejor, con quien se tiene una química mejor. Por qué no podría ocurrir esto también con nuestros hijos? Esto no tiene nada que ver con el amor desde mi punto de vista.
Ahora hacer ejercicios mentales de a quien salvaría en una catástrofe me parece tonto. Nuestra reacción en un evento como éste nunca será programada...y dependería de las circunstancias que espero nunca tener que vivir.
Criticarla y cuestionarla me parece un ejercicio tan simplista. El solo hecho de atreverse a escribir algo así, a sincerarse de esa manera refleja su real inquietud y el profundo amor que siente por ambos hijos. Solo que a veces culpabilizamos y esto no nos permite ver con claridad. Si de verdad ella no quisiera a su hija... simplemente no tendría nada que decir al respecto. Lo contrario al amor, no es el odio sino la indiferencia. Y el escribir algo así solo refleja cuanto le preocupa el no llevarse bien con alguien a quien ama tanto. Solo que tal vez no logra definir bien el problema y se va por el lado de las "preferencias", el más simplista y "etiquetista".

Yo tengo una niña de 19 meses y estoy embarazada de 3 meses del/la segundo/a. Me he preguntado muchas veces como va a ser cuando l@s tenga a l@s dos conmigo. La ilusión de mi vida era ser madre y con la primera lo cumpli. Nunca pense que se pudiera querer tanto a una personita. Incluso este segundo embarazo está siendo totalmente distinto ya que tengo que estar pendiente de la peque y apenas tengo tiempo de pensar en mi estado.
Yo estoy segura de que querre a l@s dos por igual, pero lo de la preferencia es lo que me da miedo, ya que además mi hija es muy independiente y poco dada a los mimos.

Soy Teté de nuevo.

Por los comentarios que estoy viendo compruebo que, efectivamente es un tema tabú. ¿Por que no se puede hablar de estos temas con normalidad?

¿Y por que tenemos que tachar a la madre de "rara" (que es lo mas suave que le han llamado)? También he leído en un comentario que esta marginando a su hija mayor. Creo que no es así, y que lo ha especificado: quiere a los dos. Sentir preferencia por uno no significa que al otro le margines o le rechaces.

Antes he comentado que siento que mi madre tiene preferencia hacia mi, pero no dudo en ningún momento que quiere mucho, muchísimo a mi hermana.

Estamos sacando las cosas de quicio.

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