De mamas & de papas

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De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

Esas técnicas absurdas para que los niños coman un poquito más

Por: | 26 de abril de 2011

Autor: Ricardo Gutiérrez
Hace unos meses, asistí a una escena bastante hilarante durante una visita al Zoo de Madrid. Mientras esperábamos a que empezara el espectáculo de los delfines en el auditorio, una madre, a mi lado, le insistía a su hija, que tendría unos dos o tres años, para que se terminara el puré que le estaba dando. En un momento, ya cansada de la resistencia de la niña, le dijo enfadada: "¡Como no te lo comas, no salen los delfines!". Lo divertido es que mientras, a la vista de la niña pero a espaldas de la madre, los delfines nadaban y saltaban... Creía que era insuperable en cuanto a pérdida de credibilidad materna hasta que esta semana santa, en un hotel costero, escuché a otra madre decirle a su hija: "¡Como no te comas el yogur, la playa se va a llenar de tiburones!".

En esto de la comida, reconozco que soy más de sobornos que de amenazas, y que no soy muy pesada (algunos quizá me consideren dejada). Algunas veces, insisto para que mis niños coman un poquito más, pero normalmente, si no quieren, les dejo. Con David (tres años y medio) funciona el soborno duro y puro, aunque solo lo aplico en situaciones especiales (vacaciones, comidas fuera): si quieres un poquito de Fanta, cómete tres bocados más. Natalia es más pequeña (¡dos añitos este viernes!) pero mucho más cabezota, o digamos, íntegra: si no quiere más, no hay nada que la haga cambiar de idea. A veces, jugando a "¿cómo abren la boca los hipopótamos?", le cuelo un par, pero cuando dice basta, da igual lo que hagas.

Me tranquilizó bastante leer, cuando David tenía meses, Mi niño no me come, del pediatra Carlos González. La teoría de la que parte es simple, pero me convenció: las crías de los animales de cualquier especie saben lo que necesitan comer para vivir, sin que nadie les enseñe, les persiga, les insista, les soborne, les obligue o les castigue. Es poco probable que los niños humanos sean la única especie incapaz de saber, instintivamente, alimentarse adecuadamente. La idea es que, dentro de que le ofrezcas alimentos variados y sanos, el niño comerá las cantidades que precisa, y que en países desarrollados, ningún niño sano se va a morir de hambre porque no se acabe las raciones que los padres pretendemos que se coma, que normalmente son mayores de lo que necesita y le abocarían a la obesidad.

Por tanto, según González, es inútil embarcarse en largas guerras a la hora de comer que solo causan sufrimiento a ambas partes, y reta a los padres de niños que "no comen nada" a hacer la prueba: ofrecer al niño el primer plato, dejar que coma lo que quiera, aunque sea nada, o dos cucharadas, y no insistir. Pasado un tiempo (normal, no horas), retirarlo y traer el segundo. Igual con el postre. Si pasados unos días, no ha perdido peso, quiere decir que el niño toma los alimentos que necesita.

Pese a que estoy de acuerdo con la teoría, es cierto que la comida tiene un componente emocional, y que es inevitable que los padres volquemos en ella nuestras preocupaciones sobre la salud de los pequeños. Por suerte, de lunes a viernes, David y Natalia comen en el cole, donde, como es bien sabido, los niños se lo acaban todo y no protestan, haya lo que haya... Durante la cena, y los fines de semana, nos defendemos como podemos. Ambos están sanos y crecen bien, pero son delgaditos y ni de bebés fueron rollizos, y hay días que comen realmente poco. Por eso, aunque me digo, "mejor para ellos, luego de mayores la mayoría intentamos adelgazar", y pese a saberme la teoría, a veces insisto, soborno, o les ayudo con la cuchara.

Eduardo usa sin pudor el "¿quieres ponerte grande y fuerte como papá (1,87 m.) o quieres quedarte pequeñito como mamá (1,61 m.)?", aunque la realidad es totalmente la contraria: como recuerda mi suegra con frecuencia, Eduardo fue un pésimo comedor de pequeño, mientras que yo me comía hasta las verduras. Así que me creo totalmente que para crecer, tiene más que ver la genética que el acabárselo todo. 

¿Y vosotros, qué cosas absurdas habéis hecho o dicho para que los niños coman?

Nota: aquí os dejo un par de entradas con humor del blog Cómo no ser una dramamamá sobre las consecuencias de estas frases y técnicas: Si no te lo comes para cenar, pues para desayunar; y Si no comes, no vas a crecer.

Hay 67 Comentarios

Si es que en técnicas e imaginación para que los niños coman..no hay quien gane a los padres...es lo que puede llegar a hacer la desesperación...yo seguro que también he tenido que decir cosas raras para que mis hijos coman jeje

No habiendo alguna patología, los niños comen lo que tienen que comer. Ya está bien de verlos como criaturas incapaces de regularse, hombre.
¿Alguno de vds. se imagina la tortura de tener que aguantar al menos tres veces al día a un gigante que te obligase a comer más de lo que necesitas? Por favor!
No me extraña que algunos escupan la comida (los mas contestarios: ¡olé por vosotros!) o que otros acaben obesos o con sobrepeso (los más sumisos).
Los niños pequeños son unas personas excepcionales, no los estropéeis!!

No habéis podido escoger peor fotografía ¿No? Qué le pasa a El País que últimamente cuando no es una foto de una mema con un mono de berbería atado con una correa, saca noticias tan estrambóticas como que en España se están repoblando las manadas de lobos o que un matrimonio francés mata a su hija porque son vegetarianos. Por no hablar de que meten los toros en la sección de culura y tienen un blog para esos carniceros -claro que el negocio os va en en ello-. Y ahora, sin relación alguna con el tema, plantáis una foto de tres pobres delfines haciendo de bufones en un campo de concentración para turistas lobotomizados. Un poquito de sensibilidad, que lo que pedís para vosotros como padres y para vuestros hijos también se lo merecen el resto de criaturas del planeta. Educad empezando por vosotros mismos, que se supone que esto es un medio de izquierdas, que prima la razón y la defensa del más débil, pensad que todo tiene repercusión, todo tiene un efecto. Seguro que se os ocurre una foto mejor ¿no? Gracias.

Yo aprendí un buen consejo y es que el niño elige si come o no come pero no elige lo que come. Montas el teatrillo: el mantel, los cubiertos, su sitio y una hora de comer para crear el hábito. Y sobretodo no crear una rutina de tensión a esta hora. La alimentación es algo natural y la biología corre de nuestra parte: En cuanto tienen hambre comen

Yo siempre utilizo una formula con mis hijos (una niña de siete y un niño de dos).Ningun ser vivo muere de inanicion voluntaria, excepto los presos en huelga de hambre. Saludos.

Hola, soy nutricionista.

El mejor comentario de los que hay aquí es el de mercedes.

No hay que ser tajante o pesado con la comida. Si el niño está en su peso y sus balances son buenos no los obliguéis a comer porque puede acabar cerrándose en banda. Porque muy de vez en cuando no hagan una comida no les va a pasar nada, pero estando expectantes, claro. Ninguno nos moriríamos por no comer un día o una comida...tenemos reservas suficientes.

La obsesión con la comida es ridícula. ¿Quien no ha pasado un día sin comer casi nada, porque ese día no tenía hambre?

Un niño come y pide comida si tiene hambre. Darle de comer cuando ya no tiene "por si acaso" es una idea absurda.

Y yo entiendo qué a una idea absurda que sigue todo el mundo es complicado llevarle la contraria, pero creo que al menos, el absurdo, es evidente-

Yo creo que hay algo que no se comenta aquí y que influye bastante en lo del comer y es que es una actividad aburrida. Están jugando por ahí, pintando, corriendo y de repente les cortamos el rollo con el "a comer", los sentamos a la mesa y todo lo que tienen enfrente durante media hora (que para un niño debe de ser una eternidad) es un plato de comida...así que lo normal es que coman hasta saciar el apetito inminente y el resto se lo comen bajo las consabidas amenazas, sobornos o los trucos que a cada cual se le ocurran. En el cole comen mejor porque la comida en sí misma sigue siendo un juego, comen al lado de su amig@, miran al resto, que está haciendo lo mismo...en casa son el centro de una actividad que no es divertida.

Recomiendo a todos los padres que tengan rollos con la comida que lean el libro que citan, como bien avisa el doctor González "no van a comer más, pero la hora de la comida dejará de ser una tortura para padres e hijos", mi hija de tres no hace ninguna comida, pan con aceite, york, quesito, leche con cereales, plátanos,danones,lacaos y frutos secos. Esa es su dieta, de higos a brevas pide un plato de espaguetis o unos palitos de pescado, pero está grande, sana y feliz y ya no peleamos ni sufro yo, cuando quiera comer "como toca" ya lo hará, yo no peleo más.

Entiendo que te puedes preocupar si ves que tu niño come poco, pero yo también soy de la opinión que ellos comen lo que necesitan, y que lo peor que puedes hacer es obligarles, es contraproducente ya que para ellos al final comer se convierte en una tortura en vez de en un placer.
Y hablo desde la experiencia, ya que de pequeña comia poco y recuerdo lo mal que lo pasaba cuando me obligaban a tragar las cucharadas, quisiera o no quisiera. Lo que conseguian es que le cogiera mania a la comida.

Yo creo que normalmente el problema no es que coman poco en general (aunque los hay), sino que lo que no quieren comer es solo lo que más nos preocupa a los padres y más desagrada a los niños, la verdura y en menor medida la fruta o el pescado. Ese niño al que no hay manera de hacerle comer más de dos cucharadas de puré, seguro que come solito un buen plato de pasta, huevo con patatas fritas, un sandwich mixto o cosas así. Dicen que es por instinto de supervivencia el tener preferencia por llenar el estómago con alimentos más energéticos y con proteínas, para que sea más rentable lo que come.

Yo tuve que ver a una amiga ponerlo en práctica con el menor, para darme cuenta que era muy efectivo. Se pone la comida, que coma loq ue quiera, que no quiere más, se le quita el plato, así hasta que tenga hambre, ya comerá, lo importante es que beban y una se tiene que preocupar de que no coman nada entre horas, es decir, hablar con las madres de los amigos y demás para que no se les de ni una chucheria ni nada fuera de la comida, al final tendrán hambre y comerán. No hay que darle meayor importancia a la comida, si no se volverá un obsesión, y que conste que mi hermana menor, 9 años, comía fatal de pequeña y también era especialista en vomitar, era un drama continuo, hubiera preferido que mi madre utilizara la otra técnica...

Mis tres hijos devoran hasta la verdura. Por si a alguien le sirve de consejo:
- Comed juntos siempre que podais y pasadlo bien comiendo. Comer no es solo alimentarse.
- Incluid raciones no muy grandes. Conseguireis que se acostumbren a acabarse lo que se sirven y a dar valor a la comida.
- Si no comen demasiado no le deis demasiada importancia. Los niños no podrán utilizar la comida para tener vuestra atención.
Saludos

Pues yo tengo un problema muy serio con mi niña de 19 meses. En la guarde come muy bien y la merienda también la hace bien en casa. Con la cena tenemos guerra algún día pero como el resto de las comidas las ha hecho bien y se toma un bibe de cereales antes de dormir, tampoco me preocupo mucho. Pero los fines de semana, puentes y vacaciones son un suplicio. He intentado dejarla comer lo que ella quiera sin forzarla, pero se puede pasar el día entero sin comer nada. Y si la intentas forzar te vómita (es una experta en eso). La verdad es que ya no sabemos que hacer con ella, porque además la cuesta mucho coger peso.

20 meses, y mas terca que una mula a la hora de la comida. Si es que no, es que no, y no hay forma de que abra su boquita. Asi que solo nos preocupamos de no ofrecerle en las horas de la comida alimentos vacíos que no le aporten.
Es una niña sana, que no ha tenido mas que un par de resfriados leves. Y es feliz, muy feliz.

Cuando tenga hambre ya comerá.
Recetas para niños:
http://www.tuppermenu.com

Hola, en nuestro caso la pequeña ( dos años ) hasta una pan en el tocino del cocido. Come mucho y con apetito, si un dia no quiere cenar no cena. Con la mayor nos cuesta un poco mas sobretodo porque es muy lenta. Estoy de acuerdo en que no hay que obsesionarse con las cantidades que comen, a esas edades los niños hacen caso a su cuerpo que sabe perfectamente lo que necesita. Saludos.

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