De mamas & de papas

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De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

Indignados

Por: | 28 de julio de 2011

Recientemente, me he asomado al proceloso mundo de los uniformes escolares. Un amigo muy cercano me ha comentado lo que cuesta el uniforme del colegio, concertado, esto es, sufragado con dinero público, además de las cuotas -otro día hablamos de la aportación voluntaria- al que va a llevar a su hija de cuatro años. Dios santo.

Alumnas_uniformes_escolares 

No hace mucho, escribió en este mismo blog nuestra amiga Ana Pantaleoni sobre la introducción de uniformes en los colegios públicos catalanes. No voy a entrar en la justificación de la medida en la “dignificación” –como diría Millás, ¿qué diablos significa dignificación?- de la escuela o en un pretendido sentimiento de orgullo de pertenencia del alumno al centro, que defienda sus colores o fomente una sana competencia con otros centros; no voy a entrar en si es práctico o no -a mi, como padre, me da que lo es, bastante me comía yo la cabeza para decidir qué llevar puesto y eso que no tenía ni la décima parte de ropa que puede tener hoy un niño-; tampoco voy a entrar en las modas, en las envidias que los atavíos de unos pueden suscitar en otros; no voy a entrar en las obsesiones estéticas de los chavales, en si necesitarán a partir de primaria un asesor de moda o un cool-hunter de cabecera. No, amigos. Donde yo quiero entrar es en el precio.

No estoy en principio en contra de los uniformes, ya he dicho que me parecen prácticos. No en los colegios privados  -cada uno en su casa hace lo que quiere-, ni siquiera en los concertados -aunque vendría bien una consulta a quien te paga-, o en los públicos, -aquí la consulta debería ser obligatoria y el resultado, no vinculante.

En la reciente época de guardería, tuve que tragar con el uniforme. Pongo en primer lugar que el jardín de infancia que, sin conocer ninguno, tuve la suerte de elegir ha sido uno de los grandes aciertos de mi paternidad, por su buen trabajo con los niños, el ambiente, el personal, etc. Eso no quita para que me permita opinar negativamente sobre el tema del uniforme. En primer lugar, por el color: era azul celeste con detalles -cuello, franjas- blancos. ¿No se podía haber pensado en el azul marino, color harto más sufrido para energúmenos terrícolas de entre 60 y 90 centímetros con tendencia a vomitar, babear, comer por todos sitios menos por la boca y rebozarse en arena, barro y cualesquiera sustancias que lleven en su ADN un desafío a Don Limpio? En segundo lugar, por el precio. Si no recuerdo mal -hace tres años-, el uniforme de invierno, un chándal, estaba por unos 35 euros -no lo olvidemos, casi 6.000 pesetazas-; el de verano, por unos 27, constaba de un polo y un pantalón corto de una tela tipo <i>baby</i> -o bata, como me han descubierto mis compañeras catalanas. Estoy convencido de que puedo conseguir un chándal similar por menos de 15 euros y un polo y un pantalón de ese tipo por menos de 10.

Ahora me voy a ocupar de la uniformidad que me ha empujado a escribir esto. No voy a citar el colegio en cuestión. Sólo desgloso:

- Pantalón corto de vestir: 32 euros. He comprado a mi hijo este verano uno por menos de 10€ y no estaba en rebajas.
- Pantalón largo de vestir: 38 euros. En fin. Que levante la mano la madre que no ha encontrado alguno por entre 10 y 15.
- Baby: 31,60 euros. Toma ya. En esta web, sin mover el ratón, los encuentro por 14,50.
- Pantalón corto de deporte: 28 euros. Santa Madonna. Por ese precio compro cuatro, siete en rebajas.
- Chándal: 49 euros. Y no es de marca ni nada. Los de marca son más baratos.
- Camiseta blanca: 19,5 euros. Sin comentarios.
- Jersey: 41 euros. Empiezo a llorar.
- Polo de manga corta: 22,5 euros. Sniff.
- Polo de manga larga: 24,20 euros. ¡Buaaaaah!
- Bañador: 26 euros. A Dios pongo por testigo que hace tres semanas compré dos en el Carrefour por ocho euros.
- Gorro de baño. 6 euros.

A todo ello, 317,8 euros, añadamos unos zapatos que van por cuenta del respetable.

¿Qué ley inexorable hace que una prenda de ropa multiplique varias veces su precio en cuanto pasa a formar parte de un uniforme escolar?

Me cuenta mi compañera Clara Blanchar que la guardería a la que fueron sus hijas pasó de vender el uniforme, un baby y un chándal, en una mercería de barrio -las añoro-, a hacerlo en El Corte Inglés, a las nada despreciables cantidades de 35 y 65 euros, respectivamente -me cuenta que algunos padres acogieron la medida con el regocijo que da comprar el uniforme en la misma sección que los de los colegios privados de más tronío.

Con estos mimbres, se hace inevitable pensar que alguien saca tajada. No miro a nadie. De algo así dio cuenta mi amiga Elisa Silió en un artÍculo en EL PAIS. ¿Solución? Clara apuesta por la rebelión: Contraria a los uniformes, dice que se negaría si estuviera en el caso, y se pregunta hasta qué punto pueden obligarte a comprar según qué prendas. Además, no entiende cómo los padres afectados no se "rebelan", segura como está de que la escuela se achantaría y daría marcha atrás en caso de encontrarse a una tropa de padres indignados enfrente. Quizá tenga razón, estamos en una época en la que, quiero creer, los abusos no van a ser tan facilmente tolerados y sí fácilmente denunciados.

Yo, recatadito y poquita cosa que soy, me pregunto cómo es posible que nos ofendan con esas cantidades por semejantes ropajes. Casi prefiero tener una fashion victim con pañal, me sale más barato. ¿No se puede dejar a los padres a su albedrío para que compren las prendas donde más les plazca y coser/pegar/bordar/clavar con sus manitas los logos/escudos/enseñas/gallardetes/estandartes y demás rampantes, gules y azures? ¿No se pueden ajustar esos precios, habida cuenta de lo que cuestan prendas similares? Me habla Clara de cooperativas en Cataluña donde conseguir los uniformes más baratos. Supongo que algo se puede hacer.

De momento, me contento con escribir esto, para lo que pueda servir. Seguro que hay más casos.

Hay 59 Comentarios

A algunos les parecerá que pensar cada mañana qué ropa ponerse es pensar demasiado.
A algunos les parecerá que es bueno sentir orgullo por pertenecer a un grupo determinado y no a otro, aunque ese otro sea exactamente igual que el de uno.
A algunos les parecerá que llevar uniforme elimina barreras sociales, aunque una niña adorne su camiseta vieja con un parche y otra ponga un lacito de Tous, tan mono, en su prenda recién comprada.
Algunos, con su lavadora y su secadora, creerán que con "2 jerseis" (sic) pueden tirarse dos cursos, pero otros podrían ver un inconveniente en tener que lavar y secar la misma ropa todos los días. A lo mejor no les da ni tiempo.
Y en cuanto a los maestros, algunos podrían tener delirios de grandeza al ver a todo su ejércio de seguidores en perfecta formación y perfecta uniformización, como le pasaba al que presidía la Zeppelinfeld de Nüremberg. ¿Qué tiempos aquéllos!, pensarán algunos.

Cierto es lo de la comodidad del uniforme, pero mi caso es exactamente un clon de lo que comentas...el uniforme del colegio donde estudian mis dos hijos, un concertado religiosos de Torre de Benagalbón (Málaga) se adquiría en el Corte Inglés, recuerdo aún que un chándal de mercadillo, si de mercadillo, tan solo por llevar el escudo del colegio pasaba en esa gran superficie a vale más de 60 euros, pantalones largos 40 euros y así todo... menos mal que un Carrefour de cerca de casa, se dio cuenta del tema... y puso las cosas en sus sitio... los pantalones 15 euros u aparte de ello se movilizaron los del AMPA, y pusieron a la venta partes del uniforme a los precios que debían de ser... pero si, alguien pondría el cazo, algo muy habitual en este país...

Cierto es lo de la comodidad del uniforme, pero mi caso es exactamente un clon de lo que comentas...el uniforme del colegio donde estudian mis dos hijos, un concertado religiosos de Torre de Benagalbón (Málaga) se adquiría en el Corte Inglés, recuerdo aún que un chándal de mercadillo, si de mercadillo, tan solo por llevar el escudo del colegio pasaba en esa gran superficie a vale más de 60 euros, pantalones largos 40 euros y así todo... menos mal que un Carrefour de cerca de casa, se dio cuenta del tema... y puso las cosas en sus sitio... los pantalones 15 euros u aparte de ello se movilizaron los del AMPA, y pusieron a la venta partes del uniforme a los precios que debían de ser... pero si, alguien pondría el cazo, algo muy habitual en este país...

El uniforme en el colegio es bastante más positivo que negativo: es cómodo para padres y madres, no genera tensiones por igualar al colega de clase para los niños y evita posibles conflictos al profesorado con respecto a si una ropa debe permitirse o no.

No estoy seguro de si sería más caro vestir con ropa normal. Depende de la capacidad y el interés de progenitores, hijos e hijas para convencerse de que no es necesario vestir a la última moda.

No obstante, efectivamente, la pregunta es POR QUÉ LOS PADRES PERMITEN COBRAR TANTO POR UNA ROPA DE UNIFORME QUE POR CALIDADES Y VOLUMEN DE VENTA DEBIERA VENDERSE MUCHO MÁS BARATA.

Una posible (y realista) solución estaría en la obligatoriedad de que el uniforme empleara piezas básicas de armario: pantalón de cierto color, camisa de cierto color y jersey con determinado cuello y color. Si no tuvieran añadidos "diferenciadores", estoy convencido de que lo encontraríamos mucho más barato.

La posibilidad de gestionar las compras por las asociaciones de padres es también una muy buena idea.

Alegar igualdad entre los alumnos es un poco vacio: ellos se las apañan para destacarse con otros elementos que no sean la ropa (zapatos, móviles, bolsas, complementos, etc) siempre habrá algún elemento no homogenizador.

La supuesta comodidad la pongo muy en duda. Mi hija viste con lo que hay en el armario. Ropa que ciclicamente se va limpiando y planchando, y que no nos supone mayor problema. Alguna más cara, otra más barata... Pero lo mas ajustado a su uso y nuestro presupuesto.

El fondo del post es lo interesante: el precio.

Efectivamente es un dislate. La imposición de prendas de adquisición limitada y precio monopólico es un asalto.

Sale más barato comprar la tela por metros y pagar a una costurera.

Espero no tener que poner uniforme nunca a mi pequeña.

Dependera de la escuela, mi hijo va con uniforme desde que cambio de colegio, es una comodidad brutal, un ahorro inimaginable, ropa a precio asequible y con 2 pantalones 2 polos para el verano, 2 camisas y 2 jerseis a pasado todo el curso ( y pasara el proximo!) antes debiamos tener mas ropa y encima el problema de lo que es adecuado o no para ir al colegio (estamos en plena adolescencia). En el anterior colegio no se llevaba uniforme y globalmente gastabamos mucho mas en ropa.
Prescindiendo del tma precio, es bueno para que les haga sentir parte del colectivo/grupo escuela y para que aprendan que en esta vida no siempre podemos ir vestidos como nos da la gana, yo para ir a trabajar no visto como para ir de fiesta y tambien visto diferente para ir a una boda ... Pues ellos visten de una manera adecuada y preestablecida para ir a su trabajo que es estudiar, no lucir modelito.

Dependera de la escuela, mi hijo va con uniforme desde que cambio de colegio, es una comodidad brutal, un ahorro inimaginable, ropa a precio asequible y con 2 pantalones 2 polos para el verano, 2 camisas y 2 jerseis a pasado todo el curso ( y pasara el proximo!) antes debiamos tener mas ropa y encima el problema de lo que es adecuado o no para ir al colegio (estamos en plena adolescencia). En el anterior colegio no se llevaba uniforme y globalmente gastabamos mucho mas en ropa.
Prescindiendo del tma precio, es bueno para que les haga sentir parte del colectivo/grupo escuela y para que aprendan que en esta vida no siempre podemos ir vestidos como nos da la gana, yo para ir a trabajar no visto como para ir de fiesta y tambien visto diferente para ir a una boda ... Pues ellos visten de una manera adecuada y preestablecida para ir a su trabajo que es estudiar, no lucir modelito.

En el colegio público de mis hijos las madres de infantil se empeñan en llevar a las niñas, es curioso porque los niños no, con uniforme, te dicen, te cuentan, te intentan convencer de la comodidad del uniforme e incluso de la tontería de ser todos iguales, vuelvo a repetir que debe ser algo de niñas porque a los niños no se los ponen. Yo les llevo en chandal porque eso si que es cómodo y por ese precio compro uno por día para cada uno de mis hijos.

Todo el mundo habla de lo "comodo" que es tener uniforme para los niños pero a mi, sinceramente, me parece, aparte de carísimo un engorro. Antes, cuando preparaba la ropa, miraba el cajón y sacaba lo que estaba limpio/planchado y ya, siempre había algo. Ahora me las veo y me las deseo para tener el uniforme lavado, planchado y en perfecto orden (botones cosidos, bajos, etc) y eso que no lo lleva todos los dís sino solo 3 días x semana porque es el chandal del cole para hacer gimnasia!! tengo dos o tres depende del año porque varían los 3 días que hay que llevarlo y a veces coincide que son días seguidos y si está asqueroso no te da tiempo a lavarlo etc antes del día siguiente.
La excusa es que así van más cómodos, pero aunque nos lo venden por lo de las marcas y las fashion victims creo que es por comodidad del profesorado en parte, los niños ganan autonomia con el chandal.
Se solucionaba con sentido comun (no lleves a las niñas con falda si tienen gimnasia, ni pongas cremalleras q no sepan bajarse para ir al baño, etc.) pero ese es un sentido escaso...

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