De mamas & de papas

De mamas & de papas

De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

¿Es un tabú el primer mes de maternidad?

Por: | 10 de octubre de 2011

DSC03816 

“El primer mes es muy duro. Vas a tener momentos de sentirte mal, triste, sola, físicamente débil, desbordada, de pensar que nada volverá a ser lo de antes, que nunca más caminarás bien, ni montarás en bici ni disfrutarás del sexo como antes. Pero tranquila, es normal, le ocurre a todo el mundo y, ya verás, se pasa”.  Nunca agradeceré bastante las palabras de mi madrina unos días antes de parir. Fue la única persona que me advirtió de la dureza del primer mes después de parir al primer hijo. Y tan importante como avisarme de lo que me iba a ocurrir, me consoló: todo vuelve a su sitio. Así fue. En lo primero y en lo segundo.

Desde entonces, a las amigas que antes de parir me han preguntado qué les esperaba, solo a las que han preguntado, les he explicado lo mismo. La felicidad es inmensa, indescriptible, brutal, buscada, compartida, pero hay peros. Si te han hecho episotomía ir al baño es un drama; levantarse de la cama en casa cuesta mucho más que en el hospital; el olor de las pérdidas del postparto es muy desagradable; secarte las partes con secador, humillante; la visión de las grapas de una cesárea, no te digo; te darán las doce y no te habrás duchado; cuando te suba la leche te dolerán tanto las tetas que hasta te molestará la toalla (aunque luego la lactancia funcione perfectamente; si no, no la angustia puede ser terrible); a veces los entuertos duelen mucho; habrá ratos en los que imaginarás tu foto en los quesitos de la Vaca Lechera; por mucho que lo intentes, no podrás evitar algunas visitas indeseadas, tocarán el timbre justo en ese ratito que habías logrado dormir; te apetecerá comer platitos pero tendrás cero ánimo para cocinar… y el día que por fin hayas quedado para salir llegarás una hora tarde (porque el bebé te pedirá más teta de la cuenta y en el momento de cruzar la puerta se cagará y se manchará el modelito hasta el cogote). Etcétera…

“Menos mal que me lo dijiste”, me han confesado semanas después, pasada la fase 24 horas en pijama. ¿Por qué no solemos explicarnos lo mal que se pasa el primer mes después de parir por primera vez? (Digo “la primera vez” porque a la segunda ya sabes de qué va y es otra cosa). ¿Por qué hay gente que llega a sentirse estafada, pensando que si se lo hubieran contado no se mete en tamaño fregao? ¿Existe un pacto de silencio al respecto? Es, como defiende una amiga, ¿un tabú hablar de que estás fatal cuando se supone que todo tiene que ser maravilloso?

La matrona Núria Torras, 30 años de oficio, los últimos como coordinadora de los cursos de preparto, postparto y del taller de lactancia del hospital de Sant Pau de Barcelona, lo atribuye a varios motivos. Por un lado, dice, “antiguamente las madres tenían a sus propias madres al lado, ahora o están más lejos: porque no están, o porque las hijas quieren estarlo”. Un argumento que me recuerda al que también explicaba la doula que entrevisté en este post. “Además”, prosigue la matrona, “las mujeres paren más tarde, con 30 y pico años, tienen la vida más montada y organizada y son más exigentes y perfeccionistas. Con estos mimbres, cuando se les echa el tinglado encima no se lo esperan y se desesperan”.

¿Pero por qué no contáis “el tinglado” en las clases de preparto?, le pregunto a Torras. “Sí que lo contamos, pero la principal obsesión de las embarazadas es el parto, se centran mucho en él. Por eso intentamos que en las sesiones donde se explica el postparto y la lactancia vengan acompañadas de sus parejas o de las abuelas, porque sino el discurso se queda en la trastienda”.

Pasado el trago, soy yo quien pregunta qué tal les ha ido a las primerizas. “Sabía que el primer mes es el peor, pero hay que vivirlo para entenderlo, por mucho que te lo esperes la vorágine te supera”, contesta la mayoría. “Es todo tan intenso y el niño requiere tanta energía…”, convienen. También la mayor parte asegura que les ayudó mucho compartir su situación con otras madres primerizas, en cursos postparto, por ejemplo, “porque restas importancia a lo que te está pasando al ver que le pasa a todo el mundo”. Y sobre todo, “porque dejas de sentirte mal por sentirte mal en un momento en el que se supone que todo es fantástico y no te puedes quejar”.

Pero lo dicho. Se pasa. Todo vuelve a su sitio. El secador también.

Hay 90 Comentarios

http://schaeffers30.blogspot.com/

He tenido a muchas primerizas de pacientes y siempre trato de normalizar la situación, principalmente porque el embarazo en si no es una enfermedad y créanme hay muchas mujeres que relacionan la fragilidad (sobretodo emocional) con la enfermedad. Que se presenten estados patológicos durante el embarazo es posible, como también lo es cuando una no está embarazada, creo que se debería normalizar la situación y vivir lo más felices posibles durante el embarazo.
Además actualmente quien se queda embarazada tendría que ser por desición propia en la mayoría de los casos así que nada a disfrutar y si no lo sienten así pues a ser responsables de la concepción.

http://schaeffers30.blogspot.com/

Felicitaciones desde Suecia! Porque hay tantos duplicados de los comentarios?

Yo he debido dar con las más sinceras del universo, mi cuñada me dijo, préparate de lo que te viene, mi padre por suerte es quien me atiende en el parto, así que cualquier decisión suya va a ser la mejor, estoy en las mejores manos sin duda, y él aún siendo hombre me dijo, no sabéis dónde os habéis metido a la vez que le hizo ilusión, sería para que me fuese preparando. Egoista o no egoistamente ya me he preparado para vivir en casa de mis padres durante una temporadita, por eso de la ayuda y de no estar tan perdida, porque aunque algunas seamos superwomans yo se que tengo limitaciones. Voy por el tercer mes y lo que menos me preocupa es el parto (si, tengo enchufe y eso es un alivio) me preocupa más si se me va a caer el niñ@, si voy a saber atender a las necesidades y sobre todo la mala leche que se me pone cuando no puedo dormir y soy consciente de que no podré. Quizás es que veo todo negativo pero así me enfrento con más alegrías a lo positivo.

para Miulo | 10/10/2011 11:56:48

mejor que no escribir es que si no te gusta no leas y menos aún que pierdas el tiempo en comentar de forma desagradable. Ese lenguaje "soez" me parece que refleja bien la crudeza y dureza de esos primeros días. Me gusto el post.

Muy bueno este post y de mucha ayuda.
Antes de dar a luz, me informé todo lo que pude sobre ello, revistas, libros, casos reales... pero nadie comenta la realidad.
Estaba convencida de que unicamente el primer mes seria el mas duro! eso decian...pero que equivocada.
El primer mes, fue sin duda el mas bonito para mi, a pesar de la cesarea, de que no dormia por las noches, no podia comer, ni ducharme, cuando conseguia dormir siempre aparecia alguna visita no deseada. lo mejor para mi fue la union que tenia con mi pareja. Los meses siguientes ya fue todo a peor, agotamiento, ansiedad, momentos duros, soledad, depresion... hasta acabé separandome de mi pareja meses después.
Es muy duro criarlo una sola, pero es lo que toca.

Para Almu: yo entiendo muy bien lo que dices y hasta compasrto tu ultimo post. Pero hay que relativizar lo que decía Alicia, porque está en una etapa muy inicial y no dormir es una autentica pesadilla, y cuando uno no duerme su perspectiva de la realidad no es la misma. Yo creo que es mejor que uno assuma sus sentimientos y dificultades, para después superarlos.

Para verao80: pues yo de gatos sí, pero vamos al tema. No tengo ningún pero a tu comentario, pero el mío ha sido fruto única y exclusivamente de lo exagerado que me ha parecido el comentario al que yo respondía. A veces parece que se acaba el mundo por tener hijos, cuando debería ser lo más natural. Sinceramente no veo que mi madre o mi abuela (que tuvo 7 hijos) piense "qué horror y qué desgracia que no tuve ni un minuto para ir al cine o pintarme la raya del ojo"... (y no es que lo esté comparando, porque ojo son tiempos diferentes, pero de ahí a sentirse anulada hay un trecho...).

Para Almu: ojo a los perros y gatos! Yo de perros y gatos nada (creo que no lograria superar su dependencia hacia los humanos) y de hijos, pues, ya ves, hemos tenido tres seguiditos, para no perder el ritmo. Las personas son muy distintas y ni todos tienen la misma posibilidad/capacidad de antecipar lo que les espera, aún más en temas personales como este.

Pido disculpas, tiene razón Clara y yo estaba equivocado. El post de San jordi lo escribió una compañera suya y no ella. Reconozco mi error y prometo no quejarme más en este blog cuando ella escriba.Aun así procurar comentar temas no locales y que aparezcan los padres porque los hijos deben ser cosa de los dos sexos y ahora sólo salen los hombres de refilón o cuando alguno comete un delito.

Para Alicia: no entiendo en qué pensabas entonces que consistía tener un hijo. ¿Pensabas que era como tener un gato o un perro, que a ratos te deja en paz mientras pueda dormir y comer o salir de paseo a hacer sus cositas? Es duro... pues sí, qué quieres que te diga. Y sí, más al principio. Pero a mí desde luego sí me lo habían dicho (y varias personas) independientemente de que yo, por pura lógica, pudiese imaginármelo.

Magnífic post, Clara! Mi primer mes, una pesadilla. Los siguientes, menos horribles, pero igual de desesperantes con un bebé que no dormía ni media hora seguida y solo reclamaba brazos. Tras un permiso de 8 meses, volví a trabajar encantada por recuperar un poco mi yo, pero entonces empezaron los virus y las bronquitis que el niño pillaba en la guardería. Las pillaba él y me las pasaba a mí. Noches de insomnio y ventolín para todos. Y así unos 18 meses, calculo yo. Pero de repente se acaban los virus (al menos tan seguidos), se acaban las noches sin dormir y descubres a un ser encantador que te llena la vida. Y empiezas a pensar en ir a por otro porque uno sabe a poco.
¿Se tendría que contar todo esto a las embarazadas? Absolutamente. Pero también, y sobre todo, hay que decirles que es pasajero y que al final del túnel te encuentras con la mejor experiencia de tu vida.

Felix, nunca he escrito un post sobre Sant Jordi. Clara

Cristina, si comento en este blog es porque me interesa el tema de la crianza de los hijos.Me parece muy bien que el País se ocupe del tema.No tengo nada en contra de la periodista esta, excepto que escribe generalmente sobre temas locales como si no hubiera padres y madres más allá de Barcelona ,por ejemplo hablar del sant Jordi y no de las ferias del libro que se hacen en toda España en mayo.
En cuanto a la´crítica por no hablar de los padres, es que no sólo en este, en todos los blogs sobre crianza,conciliación y niños se ningunea el papel de los hombres como si sólo las madres se ocuparan. Pero vamos que si te parece adecuado recomendar ir a pedir consuelo a grupos de parturientas en vez de recomendar antes hablar con tu pareja pues lo respeto pero no lo comparto.

Yo se lo aviso a todas mis amigas igual que me avisó una amiga a mí. Es el mejor consejo que se puede dar.
Pero afortunadamente, pasa!

Lo mismo me planteé yo hace tiempo en el blog a raíz de unos amigos, padres recientes, que estaban sobrepasados por su nueva mater/paternidad....Me sorprendió que la gente se extrañara por considerar que ellos estaban desencantados de la experiencia...Y es que, en general, la gente solo habla de las cosas buenas y se dejan las malas olvidadas...

Para Alicia chapó por el comentario.
En mi caso particular llevaba 6 años casados y sin familia. Cuando mi mujer se quedó embarazada (el medico nos dijo año, año y medio y fue a los 3 meses) me dijo, no te preocupes, tu tienes una vida (amigos, gimnasio, cenas, etc) y por el nacimiento de nuestro hijo nada cambiará....
Pues a la semana me di cuenta que todo era mentira pues dejas de ser tu y tu vida es tu hijo y a los papas "en general" nos cuesta cambiar el chip.
Ahora tenemos dos y entonces si que para quedar con un amigo para tomar una cerveza, necesitas una audiencia, básicamente es porque la mujer piensa que podrá con todo y se encuentra desbordada.
Luego existe la posibilidad de tirar de "abuelos" pero en nuestro caso, una tarde si, un fin de semana imposible.
Y que conste que menos pecho, lo hago absolutamente todo.... (mi padre con tres hijos jamás cambio un pañal) y no los cambio por nada del mundo, pero confieso que algún lunes cuando llego al trabajo me digo a mi mismo, “que bien estoy”.

Para Félix: estoy empezando a pensar que conoces a la periodista y que te ha hecho algo, porque siempre te metes con ella en plan personal a saco en lugar de dar tu opinión y ya está...

Hola!
Bueno, la verdad es que mi primer mes después de ser mamá lo pasé bastante alucinada, como perdida creo, inconscientemente estaba tan asustada que no paraba de estar activa cuidando a mi bebé, no dediqué nada de tiempo para mí y la verdad, los primeros meses no sentí nada de lo que comentais, (no me sentí desbordada, o agotada, me sentí perdida).
Para mi lo realmente duro está siendo la etapa de los 7, 8... meses en adelante, sobretodo cuando caminan porque es un continuo no parar; correr detrás de mi peque a cada momento, reñirla y enseñarle constantemente lo que no está bien, problemas para dormir, rabietas para vestirse , (tiene 16 meses), uff, estos si que es cansado. Ja, ja.

Muy útil y pragmático post! Pero creo que muchas embarazadas no están "disponibles" para enterderlo antes del parto. También creo que la maternidad, como la vida en general, está muy "edulcorada" en la mente de muchos(as). La vida es dulce y dura, a veces al mismo tiempo, y el puerperio es sin duda un momento vital único pero difícil (claro que lo "difícil" pude tener muchas matices).Yo tuve tres niños, con intervalos de 20 meses, con un hombre que estuvo alli entero. La mayoria no lo entenderá (está escrito en portugués), pero hace dos dias escribi en mi blog un post sobre mi tercero y último puerperio, inspirada por el post de Cecilia Yan en torno a las costumbres culinarias chinas en el puerpério.

Yo lo tengo muy claro: me cargo al médico que se le ocurra intentar hacer una episotomía a mi pareja. Ni "terapeutico" ni hostias. Y nada de "para evitar desgarros".

Me lo cargo de verdad.

A no ser que esté entre el 10% de mujeres que realmente lo necesita. Pero hay un 90% de probabilidades de que no esté.

Para mí el primer año fue también duro no hubo una sola noche que durmiera más de dos horas seguidas. La inseguridad, los medos...todos te hablan de lo maravillosa que es la maternidad, del amor profundo que se siente nada más ve a tu bebé, y en mi caso pasaron unos cuantos meses hasta que me dí cuenta que había dejado de ser yo para pasar a ser nosotras de por vida y que mi vida es ella.
Siento discrepar con un padre que ha escrito y reivindica su papel en esos primeros meses....lo que siente, sufre la made un pade no lo puede llegar a saber por mucho que se implique en la crianza del hijo.

Todo vuelve....poco a poco pero vuelve,todo cambia...para bien pero cambia.Sed egoistas,pedid ayuda,seleccionad las visitas(las hay muy puñeteras) y olvidaros del mundo cuando tengais un ratito de tranquilidad

Si tiene que ser por mi, la humanidad desapareciería en la próxima generación.

Yo tuve suerte o no se q es lo q tuve o no tuve pero mi primer mes no fue tan difícil, la verdad es q estaba muerta d miedo por q yo he visto a mis cuñadas llorar por no poder dormir durante el primer d sus retoños, pero yo tuve suerte, no me hicieron episotomía así q a los 15 minutos d parir yo estaba dando vueltas por la habitación con ella en brazos, cuando la lleve a casa resulto q era un niña q durante el dia apenas dormia pero por la noche dormía bastante bien asi q pude descansar. Si q recuerdo el dolor d tetas q tenia, parecía una vaca, recuerdo también q me costaba poder encontrar tiempo para ducharme por q mi hija el día se lo pasaba pegada a mi pecho, pero por lo demás tengo q decir q fue un buen primer mes, la verdad es q mi hija me lo puso fácil, casi como si desde el primer momento se hubiera dado cuenta d q estaba yo sola, (el padre decidió q esto le venia grande y me dejo al segundo mes d embarazo) casi como si supiera q tenía q ayudarme.

Quehorror, pues nada, mejor que nadie tenga hijos. Será muy divertido cuando seamos ancianos y no haya nadie para cuidarnos y para hacer el trabajo que no podamos hacer. Del hecho de extinguirnos ni hablamos. Deberías estar agradecida de la gente (incluyendo tu propia madre) que realiza el acto e generosidad bestial que es tener un hijo. Pero nada, tú a tu rollo de no entender.

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

¡Participa!

¿Tienes dudas sobre cuestiones pediátricas o de crianza para nuestro consultorio? ¿Quieres compartir alguna experiencia o proyecto interesante? ¿Conoces algún plan interesante para ir con niños? Escríbenos aquí

Eskup

Libros

Cosas que nadie te contó antes de tener hijos

Cosas que nadie te contó antes de tener hijos

por Cecilia Jan

Tener hijos está bien. En eso estamos todos de acuerdo. Es uno de los momentos más felices en la vida de una persona. Pero, como diría el maestro Yoda, tiene también un lado oscuro: falta de sueño, pechos caídos, poco sexo (y rapidito), gritos, llantos y discusiones... ¿Por qué nadie nos avisó antes de todo esto? Este libro no es una guía ni un manual de autoayuda, sino un recuento de todas esas cosas, recogidas con humor —la mejor forma de sobrevivir— por una madre reciente y que, pese a tener ya tres niños, se siente aún una primeriza.

Anécdotas de guardería

Anécdotas de guardería

por Javier Salvatierra

Veinte niños que no llegan al metro de estatura. Una habitación cerrada. Un solo adulto. Los enanos juegan, aprenden, comen (¡ellos solos y sin protestar!), duermen la siesta e incluso obedecen hasta que llega la hora de volver a casa. ¿Cómo es posible? Este libro abre la puerta de estas escuelas para contar todo lo que allí sucede. Por fin descubrirás cómo se las ingenia la profe de tu hijo para sobrevivir cada día cuando tú tienes serias dificultades para controlar a un solo niño en casa.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal