De mamas & de papas

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De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

Recién parida, glamurosa y atendiendo a las visitas

Por: | 07 de octubre de 2011

Victoria Beckham Mientras estaba en el hospital al poco de dar a luz a Elisa, me imaginaba a Angelina Jolie o a Victoria Beckham en situación tan poco glamurosa: un camisón absurdo que se ata con un par de nuditos, que si te los pones hacia atrás se te ve el culo; hacia adelante, los pechos; mientras crees que te desangras con una compresa tamaño XL entre las piernas, intentas dar de mamar a un bebé al que estás conociendo, te escuecen los puntos y te duelen los entuertos, te caes de sueño, y sonríes, o, al menos, tratas de no parecer borde mientras hablas con las visitas.

Y eso que, por suerte, he tenido pocas visitas, rápidas y respetuosas en cada uno de mis tres partos: mis padres y mi hermano y tres o cuatro amigos cada vez (nada parecido al relato jocoso de blogdemadre). Todavía compadezco, aunque no la haya visto ni la cara, a la pobre madre que subieron a planta a las once de la noche mientras esperábamos a que nos dieran el alta a los dos días de nacer Elisa. En cinco minutos, sin exagerar, contamos a ocho personas que entraron en su cuarto, insisto, ¡a las once de la noche! y celebraron con gran algarabía el nacimiento, mientras supongo que las demás puérperas y sus bebés intentaban dormir en sus habitaciones pese al ruido.

No digo que haya que prohibirlas, a veces animan y son un apoyo en momentos que son a la vez alegres y duros. Pero no estaría mal, ya que parece que a veces falla el sentido común, que el propio hospital diera a los que entren a visitar a una parturienta un breve recordatorio de cómo se encuentra en estos momentos, para que limiten su estancia, tengan en cuenta que ni la madre ni el padre están para socializar y se ahorren consejos y comentarios que, sobre todo si es primeriza, pueden agobiar mucho más que ayudar (en este blog va un buen decálogo de comportamiento para las visitas). También me contaron de algún hospital en el que limitan el número de visitas, creo que a través de pases que distribuye el padre.

Lo mismo se aplica a los que van a ver al nuevo bebé a casa, que deberían tratar, si no de ayudar en las tareas domésticas, de no dar más trabajo. Y es que los primeros días, aparte de cuidar del pequeñín y acoplarse a su presencia, la madre ha de recuperarse físicamente del parto, como contaba en mi post de la semana pasada.

Por si acaso, yo no he ido a visitar a ninguna de mis amigas al hospital y solo a una los primeros días en casa. Creo que con una llamada o un mensaje es más que suficiente y no creo que se hayan sentido menos queridas por ello.

Imagen: solostocks.com Nota: una sugerencia a los gestores hospitalarios para promover la lactancia materna: ¡eliminen los camisones antes mencionados! ¿Han intentado alguna vez amamantar con un camisón así? Si te lo atas por detrás, es imposible sacar el pecho; si te lo atas por delante, tienes al aire los dos pechos, y la barriga, y el pubis, y las piernas...

Hay 29 Comentarios

Al nacer mi peke, y como encima el parto no fue lo que se dice un camino de rosas, mi marido mando un mensaje a todo el mundo, en plan “la nena ha nacido, estamos bien, pero aunque os lo agradecemos a todos, es mejor que no vengáis de momento al hospital”. Así la gente no se siente culpable por no ir, y te recuperas tranquila.

Uf, al menos aqui te dan un camison. En Inglaterra yo recibi a mi nena con la camiseta con la q llegue al hospital...

No puedo estar más de acuerdo contigo. Yo tampoco voy al hospital a ver a bebés recien nacidos, porque es un auténtico latazo para los padres y el bebé, pero hay mucha gente que piensa que si no va a verte queda mal: ENTERAOS :QUEDAIS PEOR YENDO!!!!, y van sólo por cumplir y luego ni te llaman, ni casi te saludan por la calle.
¡¡¡¡¡PATETICO!!!!. Lo llevé regular cuando nacio mi hija, ¿se nota, verdad?.

Respecto al camisón, lo mejor es dejar elegir a la madre la ropa que quiera ponerse, yo la elegí, pero claro, di a luz en una clínica privada.

Felicidades por esa tercera bebita.

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