De mamas & de papas

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De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

Repetid este mantra: "La fiebre es mi amiga"

Por: | 20 de abril de 2012

Kit fiebre
No soy capaz de recordar las veces que habré ido a Urgencias o al pediatra sin cita previa desde que soy madre. En mi ranking particular de causas, están fiebre, tos, mocos, picaduras y dermatitis. Pero últimamente, vamos menos, gracias a una mezcla de la famosa inmunización de los niños con la edad (sí, sí, hay esperanza: David, con cuatro años y medio, ya no tiene el moco siempre colgando ni la tos permanente de los tres primeros años), algo de experiencia, y algunas dosis de concienciación.

Con esta entrada, me gustaría iniciar una serie de "educación pediátrica", sobre algunos de los temas de consulta más habituales. Y es que una información correcta nos puede ahorrar a los padres angustia y desplazamientos innecesarios, y a los médicos tiempo, lo que no les vendrá nada mal, dado el colapso que ya hay en muchos centros sanitarios y la que se nos viene encima, con los recortes anunciados.

Empiezo con la fiebre, ya que es el motivo más habitual de consulta en pediatría, hasta en el 50% de los casos, según Jesús Martínez, pediatra y autor del blog El médico de mi hij@ y promotor del grupo de Facebook con el mismo nombre, del que ya he escrito en algunas ocasiones. En mi caso es verdad. Cada vez que uno de mis churumbeles se pone más calentito de lo normal, me tengo que repetir este mantra: "La fiebre es mi amiga. La fiebre es mi amiga. La fiebre es mi amiga". Normalmente, el mantra interior viene seguido de cruce de miradas con Eduardo, y la pregunta, por cualquiera de los dos: "¿Qué hacemos, vamos a que el pediatra le eche un vistazo?".

Y he de decir que estoy muy orgullosa porque últimamente he conseguido resistir varias veces el impulso de llegarme a Urgencias, y en su lugar, he hecho lo que aconsejan los médicos cuando no hay más síntomas que la fiebre: quedarme en casa y esperar a ver cómo evoluciona.

Normalmente, la evolución es que la fiebre se espacia cada vez más, y a los dos-tres días te das cuenta de que el niño está como una rosa, con mocos y tos, pero como una rosa. Y te has ahorrado una visita al pediatra, en una sala de espera llena de gérmenes, para que te digan "Es muy pronto, pero probablemente será un virus. Dalsy (ibuprofeno) o Apiretal (paracetamol) cada seis-ocho horas y mucho líquido, y vuelve si no se le quita en un par de días".

"La fiebre es la reacción que tiene nuestro organismo para defenderse de los ataques externos. Si el cuerpo sube la temperatura, el germen atacante está más incómodo, se reproduce menos", explica Jesús Martínez en palabras sencillas. Por tanto, insiste, es una aliada. De hecho, cuenta que "antes de que existieran los antibióticos, la mamá se quedaba más tranquila cuando subía la fiebre, porque sabía que el niño se iba a mejorar".

Sin embargo, dice Martínez, desde que se generalizó el uso de los termómetros, se ha extendido la fiebrefobia, una obsesión por que no suba la temperatura. E insiste en que lo que hay que tratar es el malestar que puede llevar aparejada la fiebre, pero no la temperatura en sí. "Hay que conseguir que el crío no esté llorón, irritable. Pero si está pegando saltos con 40º C, no hace falta bajar la fiebre. Ni despertar al niño cuando duerme" para darle el antitérmico.

A esta fiebrefobia han contribuido los propios médicos, admite Martínez: "Vas a Urgencias con un brazo roto y te preguntan si has tenido fiebre", bromea. "Yo les digo siempre lo mismo a los padres: la fiebre no me interesa. ¿Qué más le pasa al niño?".

Otra causa de la obsesión por bajar la fiebre es la sucesión de mitos en torno a la misma, como que produce meningitis o convulsiones o que te puede freír el cerebro (Amalia Arce, la mamá pediatra, también habla de este tema en su blog  y en la web del Hospital de Nens, en el que trabaja). "Es al revés. La meningitis te puede dar fiebre muy alta, de 40º o 41ºC, pero con muchos otros síntomas. Un niño puede estar muriéndose de meningitis con solo 37,5ºC", dice el pediatra, que asegura que tampoco se quema el cerebro. En cuanto a las convulsiones, explica que "aparecen por variaciones bruscas de la temperatura, es decir, porque sube muy rápidamente la fiebre o porque la bajamos muy rápidamente". En estos casos, aunque se pasan a los pocos minutos, "te llevas el gran susto porque el niño se pone morado y no respira, pero no puedes hacer nada, más que llevarlo al médico a que lo vean y te tranquilicen".

Martínez recuerda que los niños pequeños son menos eficaces para bajar la temperatura que los adultos, por lo que tienen muchas subidas de temperatura por ir sobreabrigados, al dormir la siesta... Y también porque les atacan con más frecuencia los "virus "cortos", que se curan solos en 24-48 horas. Por eso, ante una fiebre de corta evolución, como un par de horas, no sirve de nada ir al pediatra, "porque no se puede ver nada". "Quédate en casa, obsérvalo, y si lleva 24-48 horas y tiene otros síntomas, como mucha tos y mocos, o diarrea, consulta", recomienda. En cualquier caso, hay que acudir al médico cuando hay fiebre en estas circunstancias:

  • Si es menor de tres meses, hay que consultar con el pediatra cuando aparezca, puede haber una infección oculta, como las de orina.
  • Si se prolonga tres o cuatro días sin otro síntoma.
  • Si hay una gran irritabilidad, no para de llorar, tiene un comportamiento raro.
  • Si está absolutamente decaído, no se espabila, tiene un color raro, no come nada.
  • Si tiene dificultad respiratoria grave.

El pediatra advierte de que la obsesión por la fiebre lleva muchas veces a sobremedicar al niño, con el riesgo que esto supone. "Medio bote de Apiretal puede matar a un crío", expone. "Si empiezas a sumar lo que le das cada 3-4 horas en uno o dos días, es una bomba", opina, "unas dosis muy cerca de lo tóxico".  Aunque parezca una obviedad, Martínez recuerda que los medicamentos más habituales para bajar la fiebre en los niños, el ibuprofeno (Dalsy) y el paracetamol (Apiretal), "no son agua, tienen efectos secundarios". Por ejemplo, el paracetamol afecta al hígado y un exceso puede provocar una hepatitis tóxica, mientras que el ibuprofeno puede producir gastritis e incluso una hemorragia digestiva.

También, aunque muchos pediatras aún lo prescriban, recomienda no alternar ambos, ya que la evidencia científica no ha encontrado beneficios significativos en esa alternancia, y sí puede potenciar los efectos secundarios de ambos o aumentar el riesgo de error en la dosificación.

En resumen, la fiebre no es mala de por sí, al contrario, es un arma de nuestro cuerpo para controlar las infecciones. Así que cuando se presente, no hay que dar antitérmicos para bajarla a toda costa, sino sólo si causa malestar al niño. Ni hay que salir corriendo a Urgencias, sino ver la evolución y si hay otros síntomas. Repetid conmigo: "La fiebre es mi amiga. La fiebre es mi amiga. La fiebre es mi amiga".

Hay 41 Comentarios

El contenido del blog me parece sumamente interesante y va en la linea de ayudar a saber ver el bosque detrás del árbol; pero creo que obvia o simplifica un elemento clave, el de la responsabilidad, a veces abrumadora, que siente una madre o padre ante la variopinta muestra de signos y síntomas que se expresan (o no), cada vez que el niño se pone enfermo. Cuando un niño se pone enfermo los padres también,sobre todo por surge una angustia visceral por la simple razón de que con que solo una vez, de las cientos, que un niño entre los 0 y 5 años tiene fiebre, haya alguna complicación, o le haya pasado esto a alguien conocido y no hayamos reaccionado suficientemente bien esa mala sensación no desaparece el resto de la vida. Para mi además de los consejos que se dan en el bloc, creo que es muy importante la accesibilidad del pediatra vía telefónica para atender esa angustia paterna y evitar así acudir a urgencias.

Pues a mi me encanta que la gente tenga tan poco procupacion por la fiebre. En mi caso sucede todo lo contrario, cuando hay unas décimas se me dispara la adrenalina. Uno de mis hijitos sufre de convulsiones febriles y sólo con escuchar la palabra se me ponen los pelos de punta. Me da igual que me digan que es un método de defensa natural del organismo; en mi caso es una situación de alarma y me voy al médico a la primera de cambio. Lo siento por el doctor, al que probablemente le parezca una madre pesada, y porque genere más gasto a la seguridad social (a la que pago religiosamente mes tras mes) pero para mi la fiebre es cualquier cosa menos una amiga

Creo que lo que aquí se comenta es el mal uso de las urgencias. Si el niño tiene fiebre, hay que llevarle al pediatra, pero no a urgencias!! Seguro que él nos tranquliza y así ponemos nuestro granito de arena para evitar el colapso del servicio.

Tengo una hija con 10 meses, y solo he ido una vez de urgencias (y no al hospital, si no al centro de salud) y fue porque llevaba 3 días con fiebre, 38 +- y empezo a tener tos fea. Esta en la guarde y esta constantemente con mocos, tos, flemitas y fiebre de vez en cuando.

Es lo mas normal del mundo que un niño tenga sintomas, ha estado 9 meses calentito y protegido de todo, soltarle en el mundo de la contaminacion y los germenes les tiene que hacer algo.

Pero insisto en que saturamos el sistema sanitario por ser sobreprotectores, si el peque esta decaido, no tiene ganas de nada, preocupate, si esta jugando aún cuando tiene 38, esta mejor que tu.

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Como en casi todo, en el término medio está la virtud. Creo que sólo se deben administrar anitpiréticos a partir de 38.5º, la fiebre produce defensas y además ayuda a controlar el gasto energético del organismo. Cuando el organismo lucha contra una barceria/virus necesita estar en reposo y utilizar toda su energía en vencer la enfermedad, si bajas la fiebre estas engañando al propio cuerpo y el niño estará pegando saltos cuando debería estar más tranquilito.

Pues yo, que soy mamá primeriza, no me siento nada identificada, debe ser que, tal y como dice el pediatra de mi hijo, tengo bastante sentido común.
Las visitas a urgencias con él han sido mínimas, alguna bronquiolitis que se desató en fin de semana, una sutura por una caída y la última una visita sin cita previa, después de llamar a su pediatra para consultarle y que me dijera que le llevara por fiebre alta y vómitos, que yo solo con fiebre no le llevo, salvo que pasaen dos días y siga sin mejorar.
Yo no voy al médico por un catarro, y, sinceramente, tampoco llevo a mi hijo por un catarro. Y eso que mi hijo fué prematuro, de bajo peso, tiene broncoespasmos....
El pediatra de mi hijo siempre dice que todo es cuestión de sentido común, y yo le creo.

La bronca que me cayó en Urgencias por no darle a mi bebé nada para la fiebre... justo al revés de lo que nos estás contando.

¿La autora de este blog también está haciendo campaña para justificar que se acude a los servicios de urgencia sin razón? ¡Vaya irresponsabilidad!

También es sorprendente el comentario: Y te has ahorrado una visita al pediatra, en una sala de espera llena de gérmenes, para que te digan "Es muy pronto, pero probablemente será un virus. Dalsy (ibuprofeno) o Apiretal (paracetamol) cada seis-ocho horas y mucho líquido, y vuelve si no se le quita en un par de días".

Pues eso, si ya sabes lo que te van a decir, pues vas y le medicas tú misma y, de paso, ahorramos recursos públicos.

Pero todo esto es de primerizos. Con los siguientes no pasa.
Lo que no entiendo es que tanto estudiar pa to, y luego de cuidar un bebé nada...¿como es posible tanta ignorancia?

Me parece irresponsable banalizar el tema en un medio de comunicacion. Solo un medico competente esta capacitado para valorar de manera eficiente si una fiebre es importante o no.
Hay pautas por supuesto, cuando no dejan de comer y beber del todo, tienen ratos de buen humor y el estado general no es muy malo no hay que preocuparse tanto como para llevarlos a urgencias pero tambien es verdad que cada niño reacciona de una manera ( los que tienen mas de uno saben lo que digo) y lleva un tiempo conocerlos para juzgar que es preocupanta y que no lo es.
Ante la duda el profesional que para algo lo es. Por cierto tener buena sintonia con el pediatra es fundamental y no siempre evidente. Yo tuve una suerte inmensa, gracias Vivian

También es cuestión de conocer a tus hijos, mi hijo sólo tiene fiebre cuando tiene bronquitis u otitis, así que tenemos que salir corriendo para el médico.

Sí que es increíble que haya gente que lleve a su hijo a ¡¡Urgencias!! por una fiebre. Me quedo alucinada. Nunca lo he hecho con mi hija. Debe de ser que en general estamos muy mal informados.

Me siento tan identificada...tengo un bebé de 6 meses y sin duda el sitio donde más veces ha ido mi pequeña es al hospital donde pasa consulta su pediatra. Al final me veo allí casi cada dos semanas... ya hasta me da vergüenza. Entre las revisiones llamadas de niño sano, las vacunas y las veces que le sale una alegia, tiene fiebre, mocos, etc... ya he perdido la cuenta!! Ayer, sin ir más lejos, fuimos al pediatra porque tiene mucha tos y mocos y respira con mucha dificultad. El pediatra le manda una gotitas para evitar la tos nocturna y que pueda descansar ella (y yo). Leo el prospecto de las gotas y resulta que no se deben dar a menores de dos años. Vale, llamo al pediatra y me dice que sin problemas, que le de las gotas. Entonces, para que están los prospectos? http://demadrastrasyotroscuentos.blogspot.com.es/

Hola,
¿Ir a urgencias porque el niño tiene fiebre? Me quedo alucinado. Empecé leyendo el post con perplejidad pero al acabarlo, y tras leer los primeros comentarios, me he dado cuenta de que es un post necesario. Que un niño tenga fiebre de vez en cuando, ¡es lo más normal del mundo! ¿Será que los padres hoy sobreprotegemos a nuestros hijos o que abusamos alegremente de los servicios sin pensar en los que realmente los pueden necesitar? De verdad, nunca se me hubiera pasado por la imaginación el hecho de llevar a mi hijo a urgencias las veces que le ha dado fiebre. Qué cosas...

Enhorabuena por el post, util,necesario y adecuado. Estoy de acuerdo con el abuso que hacemos de las urgencias pediátricas por temas banales como un poco de fiebre. Ahora solo queda convencer a las guarderías, que cuando el niño tiene unas décimas te lo mandan para casa aunque esté alegre y jugando tan tranquilo.
Por no hablar de los abuelos que como tenga fiebre te forran al nieto de ropa y el pobre no es que se recaliente, es que como te descuides se te cuece.

No sabes lo identificada que me he sentido leyendo este artículo. Soy madre de dos pequeños, uno de 3 años y medio y otro de 10 meses. No hay semana que no tengan fiebre, cuando no es uno es el otro y si no los dos!
Con la llegada de mi segundo hijo, aprendí a reprimir la tentación de salir de urgencias cuando tuviera 38º de fiebre, aún así según mi pediatra Dr. Barragán de la clínica Teknon de Barcelona, a los bebés con estas temperaturas hay que verlos! Aunque luego te diga que dejes pasar dos o tres días, mejor llevarlos. Otra cosa es con edades más avanzadas. Y sí, la fiebre es un método de defensa natural del organismo mediante el cuál pretende combatir los microorganismos que causan las enfermedades, por lo que estoy totalmente de acuerdo con lo dicho en este artículo.
Sara Tarrés http://mimamapsicologainfantil.blogspot.com.es

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