De mamas & de papas

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De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

Sanar tras un aborto

Por: | 01 de junio de 2012

Tengo una suerte inmensa. Cuando quise tener hijos, me quedé embarazada bastante rápido, y tuve tres embarazos normales y fáciles, y tres hijos sanos. Pero estadísticamente, no es tan usual. Uno de cada cinco embarazos termina en aborto espontáneo en las primeras semanas. Y es cierto que sumando amigas, familiares y otras conocidas, conozco a bastantes mujeres que han pasado por esta experiencia.

Caras de circunstancias, incomodidad, comentarios como "eres joven, ya tendrás más hijos" o "es lo mejor, porque venía mal", la propia actitud de la embarazada, que muchas veces trata de minimizarlo, demuestran que aún no acabamos de comprender que es una pérdida dolorosa para la pareja, y sobre todo para la mujer, que necesita de un proceso de duelo para recuperarse. Aunque cada vez hay más recursos de ayuda, como el foro Superando un aborto. En esa línea, me llega este corto, Unborn (No nacido), que expresa a través del baile los sentimientos de una mujer tras un embarazo malogrado. 

 

 

"El aborto espontáneo es muy común, y los efectos psicológicos y la angustia que puede producir son conocidos y pueden durar para toda la vida", me explica el director del corto, Oliver Tellechea. Pese a su frecuencia, "no recibe mucho apoyo por parte de los sistemas sanitarios. Además, familiares y amigos cercanos desconocen en su mayoría la mejor manera de ayudar", dice. "Para que las mujeres que hayan sufrido abortos involuntarios puedan recuperarse y aprender a vivir con esta experiencia, es necesario que entendamos que se trata de una pérdida y no de un simple suceso clínico", me cuenta por correo electrónico este canario, investigador en Salud Pública en la Universidad de Oxford.

"Este tema se trata muchas veces como tabú y con miedo. Los sentimientos de culpabilidad suelen estar presentes, lo que también dificulta el proceso de recuperación. Ocurre además que muy a menudo la mujer no sabe cómo expresar la pérdida, o dar a entender la tristeza que realmente siente", afirma. “Unborn expresa el sufrimiento de una madre como un grito de ayuda interior pero que es necesario que oigamos todos. Nuestro objetivo, es intentar reflejar lo que puede sentir una mujer en esta situación y que se pueda utilizar como medio para comunicar a seres queridos cómo se siente".

La protagonista del corto, que tiene el respaldo de la Miscarriage Association británica, es su esposa, la bailarina cubana Sissi Tellechea. "La idea de Unborn nace de un trabajo que Sissi preparó para una audición en 2008. Grabamos en vídeo la coreografía para corregir errores con el objetivo de mejorar la pieza. Mientras editaba las secuencias y veía el dolor que expresaban los movimientos, pensé que la coreografía podía ser el corazón de un interesante corto", recuerda Tellechea.

"En ese momento, conversamos sobre lo que había motivado a Sissi a preparar la pieza y utilizar la pérdida de un bebé como tema. Durante esas fechas, mi hermana y mi cuñada habían tenido abortos involuntarios y habían sido momentos duros para la familia. Incluso a día de hoy cuando hablo con ellas sobre el tema, noto ese sentimiento entre culpabilidad e impotencia sobre lo ocurrido. Y siempre hay lágrimas… La experiencia familiar fue fundamental a la hora de darle forma a la pieza final", cuenta su director.

Hay 68 Comentarios

El año pasado tuve un aborto a las 9 semanas y el dolor fué indescriptible, además, el encontronazo con doctores que te dicen " bueno, ya tendrás otro y si no, no pasa nada" Y encima que te lo digan mujeres...eso de que la gente no sabe que decir lo entiendo a medias.Yo no tengo cáncer, pero entiendo el sufrimiento, yo no tengo mal el corazón, pero soy donante. Encuentro a faltar grupo de apoyo de abortos

Es irónico como hay mujeres que abortan voluntariamente, sin una causa realmente justificada, y no sufren tanto, y una mujer aborta espontáneamente, y sufre mucho más. Irónico pero lógico a la vez.
Dicho esto, que es una reflexión mía, habría que poner más medios para atender a las mujeres que sufren un aborto espontáneo, porque el tema de las emociones y los sentimientos pueden llegar a "destruir" a una persona.
Es verdad que los abortos espontáneos se producen muchas veces porque el feto no es viable, sufre alguna afección o tal, pero eso no debe decirse a la mujer, porque... dar explicaciones técnicas, con nuestra típica frialdad (soy sanitario) a veces puede ser peor. No soy psicólogo, aunque algo de psicología he estudiado, y podría decir que ante todo hay que apoyar a la mujer, que vea sus sentimientos, que los exprese, y ayudarla a que los afronte. Ante todo que no se sienta culpable y que vea futuro en su vida, pero sin esa típica frialdad de "ya te quedarás embarazada, aun eres joven", o "así es mejor, si has abortado es porque tu hijo iba con malformaciones", o cosas así.
No he pasado por esta situación, no puedo opinar mucho más. Una mujer que haya pasado esto lo sabrá mucho mejor
Saludos!

Es cierto que muchas mujeres nos esforzamos porque parezca que no pasa nada, pero si que pasa y mucho. Ni la familia, ni la sociedad en general, ni personal médico están preparados para un momento así.
Yo, al contrario que Susana si creo que en muchos casos hay que pasar un duelo, lo he vivido en carne propia ( mi embarazo se perdió a los 7 meses), y también he vivido embarazos muy cercanos que se malograron a las pocas semanas y que producen un dolor y un vacío enormes. En algún momento creo que avanzaremos y en algún momento igual que se ayuda a fumadores a dejar de fumar y a personas con enfermedades terribles se les presta toda la ayuda porque es justa y muy necesaria, espero y confío que con las pérdidas perinatales se haga lo mismo. Porque el dolor físico es horrible, pero el del corazón te va comiendo día a día.
Yo, al igual que la madre de Carla cuento los años que tendría mi hija en este momento, a pesar de la ayuda psicológica que he podido pagarme (muchas mujeres no pueden y ni se les ofrece) porque siempre, siempre, estará en mi vida mi querida hija.

Para mí fue una experiencia muy dolorosa pero para otras amigas no, a algunas nos sacude por dentro mientras otras lo viven sin tanto dolor. Lo importante es que haya apoyo para las mujeres que lo pasan mal y que se hable del tema para que deje de ser tabú, como tantas cosas relacionadas con la maternidad y la mujer. Yo descubrí que muchas mujeres habían tenido abortos pero nunca lo mencionaron, así que, si viene al caso, yo sí hablo de ello, ahora que ha pasado un año y puedo hablar sin llorar. Creo que a veces somos las propias mujeres que no sabemos ayudarnos y hacemos ver que todo está bien. Pues no, debemos aprender expresarnos con más sinceridad aunque lo que digamos no siga el "discurso oficial" o incomode a la gente. Así aprenderemos a vivir mejor las emociones y sentirnos más acompañadas. Ser mujer puede ser duro, pero juntas nos será más fácil. Ánimos a todas, somos unas campeonas!

Yo creo que-respetando el sufrimiento-hay que valorar también y muy positivamente la valentía de comentarios como los de Susana, admite no haber pasado por un duelo, sino más bien-quiero entender-por un proceso que la naturaleza decidió interrumpir, señal inequívoca de que el embarazo no debería seguir adelante. Concebir un aborto espontáneo como un hijo no nacido resulta, además de fatalista, inexacto, a mi entender, e implica un dolor psicológico innecesario. Seguro que muchas más mujeres atravesaron por esta experiencia sin el trauma que inunda el resto de los comentarios, pero quizá no se atreven a expresarlo públicamente porque el entorno social les presiona en sentido contrario, les obliga a entenderlo y lamentarlo como si de la pérdida de una persona-y no un proyecto de tal-se tratara. Creo que hay un poso cultural muy grande todavía que obliga a este sentimiento y debería erradicarse la presión social en este sentido, (caso aparte sería-como es obvio- que el aborto no fuera espontáneo).

"aborto involuntario", se dice. Pues si el aborto es voluntario, el sentimiento de pena y culpa, imaginad cuál es, mucho peor. Al fin y al cabo, cuando pierdes un hijo no nacido sin haberlo podido remediar, pues una se resigna, y aunque con duelo, lo asume con naturalidad (he perdido cinco, una a punto de nacer, lo más doloroso). Pero lo grave es que se silencie el drama del aborto voluntario, que ese si es tragedia. Porque un hijo es un hijo, y una no puede terminar con su vida. Espero que el sentido común y la verdad de la realidad prevalezcan frente a tanta ideología dañina para la mujer.

Tuve un aborto espontáneo en febrero, tengo 2 hijos que estaban conmigo cuando me hicieron la eco porque luego íbamos a celebrar juntos que el bebé estaba bien, la verdad que nunca pensé que podría estar mal. La matrona fue un encanto, claro que me puse muy triste pero con los dos enanos conmigo no podía mostrarlo. Mi hijo me dijo, "pero mami, si tienes un cacahuete en la barriga, dónde está el bebé?" y yo me reí y le dije que mami se había equivocado, que me había tragado un cacahuete y creía que era un bebé. Se quedó tan contento y luego se lo contó a sus senyos de la guarde...
Un aborto siempre es traumático, en mayor o menor grado. A mí me ayudó muchísimo hablar, hablar con mi familia, mis amigas. ´Después de un día ya lo había aceptado y deseando que se acabara. En el trabajo lo sabía todo el mundo porque todos sabían que me iba a hacer una eco...y entonces me enteré que sólo una de mis companyeras no había sufrido ningún aborto nunca...y nadie habla de ello nunca...

Mi madre tuvo un aborto de 6 meses, a los 3 años de nacer yo. Nunca pense q estuviese traumatizada y siempre se hablo de ello con naturalidad en casa... pero un dia, cogiendo el autobus m dijo "hoy tu hermano hubiese cumplido 15 años". creo q hay cosas q se quedan ahi y q no se superan del todo...

El dolor de perder un hijo, aunque tenga pocas semanas de gestación, puede ser demoledor.

Cada persona lo vive de una manera diferente, y respetar el proceso de cada una es difícil. Cuántas veces se produce una escalada de comparaciones: "pues imagínate que hubiese sido más adelante", que tratan de minimizar el hecho de que una mamá y un papá han perdido a su bebé.

Hablar de este tema es ir deshaciendo el tabú. La muerte perinatal es tan frecuente como negada. Con un viaje a Roma con tu marido no se supera un duelo. Con otro hijo no se olvida al que se ha ido.

En mi caso, la familia y el equipo médico me apoyó tan mal la primera vez que perdí a mi primer hijo, que después decidí pasar por un manejo expectante en mi casa, para despedirme de mi hijita como ella y nosotros nos merecíamos: con calma, con mucho amor, con naturalidad.

Y la elaboración de ambos duelos no tuvieron nada que ver. Despedirme de mi hija con mi cuerpo funcionando y preparado para ello me dejó una sensación de paz y de tranquilidad que aun conservo.

Gracias a Superando un aborto, por todo lo que he aprendido y compartido con vosotras

Yo también pasé por esa experiencia pero, sinceramente, no me supuso ningún trauma ni tristeza a pesar de desear y mucho tener el bebé (era el segundo). De hecho, cuando los amigos o la familia me daban el pésame (sí, el pésame) se me hacía muy raro, no me parecía haber perdido un hijo sino una oportunidad de tenerlo, que no es lo mismo, ya que era ya mayor y mi principal preocupación era si podría volver a quedarme embarazada, ya que me había costado bastante tiempo conseguirlo. Los abortos espontáneos en las primeras semanas son de lo más habitual, conozco muchos casos como el mío y no lo veo como para tener que pasar ningún duelo.

Mi primer aborto me resultó terrible. Es como el cancer o los accidentes de tráfico: uno siempre piensa que no le van a pasar. Mi ginecóloga no tuvo ninguna sensibilidad: es algo que pasa muy a menudo. A mi, enterrar ese hijo que nunca tendría y la vida imaginada con él me resultó durisimo. Y descubrí un mundo nuevo: tantas mujeres que habian sufrido abortos y callaban, ahora, entre susurros, me contaban los suyos. Quizás si hubieran ablado antes habría estado más preparada. O quizás no.
Tras ese vinieron otros 3 abortos. Embarazos logrados con esfuerzo a través de 5 IVFs. Dinero, esfuerzos, dietas, reposos. Embarazos malogrados. Y yo ya no soy joven.
Tras el cuarto aborto abadoné. Enterrar ese sueño de manternidad es devasador.

Aun recuerdo la falta de sensibilidad y la crudeza con que me dijeron que el embarazo no iba bien. "esto está parado" me dijo la ginecóloga haciendo que no con la cabeza. No me lo podía creer...pensaba que no me estaba pasando a mi. Me recomendó tomar una medicación e irme a mi casa a abortar tranquilamente. La creí pensando que sería lo mejor y la verdad es que fue un infierno. Después de una noche con unos dolores terribles, sufriendo como un animal en casa sin ningún soporte médico, me tiré una semana abortando para acabar ingresada en el hospital para hacerme un legrado. Suerte que ahí el trato fue mucho más humano, con todo tipo de explicaciones y con el apoyo necesario.
Es muy duro pasar esta experiencia y más duro aun encontrarte con profesionales médicos que no están a la altura.

me has leído el pensamiento, porque esta semana he vivido un aborto muy de cerca, y si a mí me ha afectado, y mucho, puedo imaginar el dolor que tiene esa mujer que ha tenido que pasar por el proceso del parto pero sin premio final. Á

Gloria, me ha encantado tu comentario. Yo no podría haberlo dicho mejor.

Es muy incómodo porque la gente sigue preguntándote por el embarazo y te pasas cerca de un año dando explicaciones... De cualquier manera, yo también creo que es porque viene mal, así que quizá es lo mejor. Ni está bien no llorar por una pena ni dejar de mirar hacia adelante.

Hoy en mi blog de maternidad irreverente 'De verdad le vas a poner ese nombre' y otras torturas a embarazadas'
http://hijanohaymasqueuna.blogspot.com.es/2012/05/de-verdad-le-vas-poner-ese-nombre-parte.html

Soy madre de 3 hijos sanos y hermosos, pero también he sufrido 2 abortos espontáneos, y quisiera hacer un apunte más:
se habla mucho del parto natural, de respetar las decisiones de la madre, de los cuidados que medicos, madtronas y enfermeras deben dar a la futura madre, del respeto por su cuerpo,... Sí, me apunto a todo eso, y a más. Pero, en realidad, me da lo mismo, porque al final de un parto tienes a tu bebe en brazos. Si en el parto de alguno de mis tres hijos me hubieran pedido que me pasease desnuda por la cafeteria del hospital y que así el bebe nacería más rápido y más sano, !lo hubiera hecho!
Pero ¿que cuidados hay que dar cuando pones los pies en los estribos en un quirofano para que te saquen a tu bebe? ¿que sensiblidad, que cuidados hay que tener para que la no-madre vea sobre una bandeja todos los utensilios que van a utilizar para semejante hecho? Pues hay que tener mucho cuidado, mucha sensiblidad. Y no se tiene nada. Y no se tiene nada de sensiblidad porque es un tema del que no se sabe. No se sabe, por que no se habla, porque no se dice nada.
No estoy traumatizada con los abortos que he tenido, pero no es un tema agradable del que me guste hablar. Están ahí. Y lo estarán siempre. Solo hubiera pedido más sensibilidad en el proceso clínico, en el quirófano, porque al final de eso, no tuve en mis brazos ningún premio.

No solamente hay un tabú sobre el aborto espontáneo. En general, hay un tabú sobre las emociones humanas, y especialmente sobre el amor a los hijos. En nuestra cultura, se exige dureza de corazón. Por eso las actitudes generales ante un suceso semejante suelen ser las de quitarle importancia, tanto por parte de la víctima como de los que la rodean. Nos da mucho miedo que algo “tenga importancia”. Nos deja muy indefensos. Por eso, se nos exige un acorazamiento del corazón. Se nos exige ya desde el mismo momento del nacimiento. A los padres que se permiten expresar todo su cariño, se les acusa de malcriar. Así, todos vamos creciendo cada vez más separados de nuestros sentimientos, demasiado dolorosos para soportarlos, exigiéndonos dureza a nosotros mismos, a los demás y a nuestros hijos. La pérdida de un hijo nos recuerda a la perdida de una pareja, y la pérdida de una pareja nos recuerda el desapego de nuestros padres: nuestra primera pérdida. Y ese es el origen de todo. Hay que volver atrás, hay que reconocer el dolor, para curar el sufrimiento. Hay que volver a ser blandos.

El tema del aborto involuntario es tan tabú como la muerte de otra persona. La gente no sabe que decir y quién no ha pasado por eso, ignora el sentimiento por la que pasamos millones de mujeres. Es una realidad, y para muchos desconocida. ¿como puedes dar un mensaje o hablar de algo que no conoces? Y si por alguna razón has pasado por eso, las palabras sobran, solo puedes prestar apoyo. Coletillas como 'ya vendrá otro', 'eres joven' además de gratuitas son inefectivas, pero ¿cómo acallarlas? No puedes, simplemente, por muy duro que sea, tienes que aceptar la realidad por la que pasas. Aceptar un fracaso fisiológico e involuntario que no tiene que ver con la calidad de persona que somos.
No solamente hay lágrimas, también hay miedos la pérdida sea cual sea, el aborto te acerca a una faceta de carencia, de duelo, y te deja en una cuerda floja, donde tienes la sensación de perder el equilibrio en cualquier momento.

¡Animo y fuerzas a todas las que hemos pasado por esto, además de repetidas veces!

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