De mamas & de papas

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De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

Cuando la opción es no tenerlos

Por: | 15 de agosto de 2013

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La revista Time publicaba hace unos días un reportaje que incluía una serie de datos que están poniendo los pelos de punta a muchos en EE UU. El número de mujeres que ha pasado la edad de procrear sin hacerlo se ha elevado un 9% entre 2007 y 2011, de forma que son ya casi una de cada cinco mujeres las que en EE UU han optado por no tener hijos, cuando solo una de cada 10 escogía esta opción en los años 70. Es la tasa de fertilidad más baja de la historia del país.

Muchos podrán pensar que la crisis que vivimos desde hace ya unos eternos cinco años tiene que ver con este brusco declinar de la fertilidad entre las estadounidenses, pero no es la única explicación. De hecho, la caída de la natalidad es superior a la registrada durante los pavorosos años que siguieron al crash del 29, la llamada Gran Depresión. Además, ya antes de la crisis, en 2008, el porcentaje de mujeres entre los 40 y los 44 años que no habían parido era del 18%, por un 10% en 1976. Y la tendencia se observa en todos los grupos raciales y sociales. Vamos, que el país se está llenando de lo que la revista llama childless o, más exactamente, childfree, es decir, mujeres o parejas que han decidido voluntariamente no tener hijos. Childless (traducido vendría a ser "sin hijos") evoca, según un testimonio, una carencia, una imposibilidad, mientras que childfree (libre de niños) implica la voluntariedad de no traer prole al mundo.

El reportaje incluye opiniones de expertos, sociólogos, psicólogos y estudiosos de toda índole para tratar de explicar el fenómeno. Algunos hablan de que las mujeres posponen su maternidad para conseguir una sólida posición profesional o sentimental y que, cuando la consiguen, se dan cuenta de que les gusta su vida y que no les merece la pena el sacrificio o, directamente, no les apetece cambiar. Incluso hay quien se ha molestado en calcular el quebranto económico que supone para una mujer aparcar su carrera profesional para criar a sus retoños: un millón de dólares (unos 750.000 euros). La autora del reportaje, Lauren Sandler, cita a un profesor de la London School of Economics, Satoshi Kanazawa, que sostiene una controvertida tesis: cuanto más inteligente es la mujer, menos tendencia tiene a tener hijos. Más en concreto: por cada 15 puntos de más en el cociente intelectual de una mujer, la probabilidad de convertirse en madre desciende un 25%.

Sin embargo, en los testimonios que incluye el reportaje, como el de Laura Scott, Esmeralda Xochitl o Leah Clouse, básicamente lo que le queda a uno es que no tuvieron hijos porque no les dio la gana. En el primer caso, por el recuerdo de la vida de sacrificio que llevó la madre para sacar adelante a los dos hermanos; en el último, por incompatibilidad con sus actividades habituales; en el tercero, porque sí.

Según la tesis del reportaje, la creciente cifra de mujeres en EE UU que opta por dejar a cero la casilla de su maternidad se enfrenta a la mentalidad reinante (“imperativo social”) de un país muy a favor de la descendencia, “obsesionado con los niños”, como dice una. De hecho, al menos dos de las personas que han hablado con Sandler se quejan de la “presión” que les agobia por parte del entorno por no tener hijos. Como ejemplos de esa presión, cita la autora un par de textos: un reciente artículo publicado en The New York Times por Ross Douthat titulado More babies, please (Más niños, por favor), en el que sostenía que la caída de la natalidad es, “de alguna manera, un síntoma del agotamiento moderno”, una señal de “decadencia” que revela “una mentalidad que prioriza el presente sobre el futuro”. Algo así como que cada vez somos más egoístas, más nos miramos el propio ombligo y no pensamos en el mañana. Algo de eso hay, seguro, me da que es una tendencia global, pero no sé hasta qué punto tiene que ver con la natalidad. El otro texto es el libro What to Expect When No One’s Expecting (Qué esperar cuando nadie está esperando, un juego de palabras con el archiconocido Qué esperar cuando estás esperando), de Jonathan V. Last, que achaca al egoísmo la tendencia a no tener hijos y asegura que ese egoísmo será responsable de la destrucción del futuro económico de EE UU, por la reducción de consumidores y contribuyentes. ¿Quién pagará nuestras pensiones?

La presión, sostiene la autora, aumenta sobre las mujeres que deciden no tener hijos por el hecho de que, gracias a las modernas técnicas de fertilidad y a la adopción, convertirse en madre es cada vez más posible incluso para mujeres que clínicamente no pueden serlo. “Nunca he visto tanta presión para que las mujeres sean madres, para que cumplan esa obligación”, dice la escritora Amy Richards en el reportaje. Dado que es una opción cada vez más disponible la de tener hijos, la que no los tiene es juzgada. Y esta presión convive también con la del éxito individual, profesional, también muy presente en EE UU, el país de las oportunidades. Vamos, que si no tienes hijos, mal; y si los tienes, también mal.

Pese a que el colectivo de mujeres o parejas que deciden no pasar por la m/paternidad es cada vez mayor, el texto recoge las quejas tanto por el agobio que provoca esa presión procreadora como por el aislamiento social en que se ven sumidos los childfree frente a sus amigos que se recluyen en sus vidas domésticas llenas de colores pastel. Al hilo de este aspecto, la conductora del blog Motherlode de The New York Times se pregunta de cuántas personas que no tienen hijos se ha hecho amiga desde que fue madre y cuántas oportunidades ha perdido de conocer gente por su maternidad.

 No sé si en España las mujeres sienten esa presión por ser madres. Como dice el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, aquí debe de ser al revés. Hay, dice, una “violencia de género estructural” por el hecho de quedarse embarazadas. Es decir, que se las mira mal o algo así. Sienten las españolas una “presión” de “determinadas estructuras” que, en vez de empujarlas hacia la maternidad, “violenta su derecho a ser madres”, que es, nos recuerda el ministro, para que no lo olvidemos, el “derecho reproductivo por excelencia de la mujer”, por encima, claro está, del del aborto. Menos mal que está él, Gallardón, para defenderlas.

Me temo que en España, las consecuencias de la crisis y los torpes manejos de nuestros gobernantes para sacarnos de ella con un mínimo de solvencia -con lo bien que lo hicieron para meternos- tienen bastante que ver con la decisión de retrasar la maternidad. Y si la decisión es definitiva, ¿quién es nadie para juzgar? Yo decidí tenerlos y a veces siento un pelín de envidia de amigos que se mueven libremente sin hijos. Pero luego llego a casa y un par de sonrisas me dicen que esos exóticos destinos pueden esperar. ¿Cómo lo veis?

Hay 138 Comentarios

"Es el amor más grande que puedes sentir" te dicen mientras les pegan cuatro gritos en el parque con cara de amargadas.Y yo les miro con cara de " Si claro,se te nota"

Es una decisión muy personal que está en las manos de cada uno. Lo de que en la actualidad se critique a las mujeres que no quieran tener hijos o que tengan presión social, es un retraso.

¿Por qué la gente se empeña en tener hijos aún cuando no tienen ni idea de educarlos y sólo generan críos violentos, maleducados, agresivos, mala gente, infelices, ignorantes...?
Si ser padre fuese tan maravilloso no habría tanta violencia en las aulas ni tanto bullying escolar.
Algunos padres cavan su propia tumba criando auténticos monstruos.

La verdad es q la gente es pesadita con el tema. A algunos parece q les dan comisión por cada mujer q convenzan para tener hijos. Y ojo, no es q no quiera pero vamos, q te vengan así arreglando y organizando la vida gente q tiene la suya patas arriba, como q es cansino. Y más aún cuando en este nuestro querido país hay una tasa de paro monstruosa, unos horarios completamente irracionales y un acoso a derribo en el trabajo a las mujeres q quieren ser madres q es tremendo. Si estuviera en Noruega o Dinamarca, ya tendría alguno, incluso me animaría a tener hasta 3. Aquí, sólo tendré uno y lo más tarde posible. Es lo q tiene un país cuyas prioridades desde luego no son apoyar la maternidad, por mucho q a todos se les llene la boca con lo bonito q es.

Es que la amternidad en España es casi una OBLIGACION de la mujer para "sentirse realizada". No cabe en la mente de la mayoría (principalemtne otras mujeres) que no desees ser madre....¿Alguna de esas madres se planteó antes de quedarse embarazada si sería capaz de EDUCAR a su hijo/a? Porque tener un hijo/a, lo puede tener cuaquiera pero saber EDUCARLE (con todo lo que ello conlleva en cuanto a transmitirle valores, etc) casi nadie es capaz de hacerlo. Y eso nadie se lo plantea antes de programar un embarazo. La gente tiene hijos porque "es lo que toca" como pareja/matrimonio, y no debería ser así.

Yo tengo una niña de 4 años por la que daría todo, y mi marido y yo hemos decidido no tener más. He de decir que cuando me preguntan cuándo voy a ir a por el segundo y digo que no voy a tener más,por lo general se quedan extrañados y me dicen que cómo voy a dejarle sola. Casi me veo en la necesidad de justificar mi decisión para que no me presionen más. Así que da igual, si no tienes que porqué no, si tienes uno que porqué no tienes 2. Cada cual tiene su motivo y/o circunstancia para tomar cualquier decisión en la vida (mientras no se vulnere la libertad o bienestar de un tercero) y eso es respetable, estemos o no de acuerdo.

Un artículo muy necesario, gracias por abordarlo. Sergio, me has emocionado muchísimo, gracias también a ti.

Hay gente que no tiene que pensar nada, lo tiene clarísimo, desde la adolescencia incluso, que no quieren tener hijos. Vamos a ver, es un marrón muy grande, ¿cómo va a ser posible que todo el mundo quiera pasar por ello? Que sí, que ya, que es precioso, pero eso también lo dicen los que suben el Everest y no por eso le da todo el mundo por escalar un 80000. Y no no tiene nada que ver con ser egoísta: la gente que tiene hijos los tiene porque le encantan los niños o cree que así va a ser feliz y su vida va a ser más plena, no porque sean más generosos que los demás.

Los humanos gozamos de LIBRE ALBEDRÍO. Ser madre / padre es una responsabilidad enorme. Es normal que las mujeres nos lo pensemos muy bien antes de dar ese paso.Es natural que las personas en tiempos difíciles se abstengan de procrear, porque todos deseamos para nuestros hijos lo mejor y cuando ello no es posible, es mejor pasar de largo. Son convicciones muy íntimas que nunca deben desoírse.

Es precioso Sergio.

Tuve a mi niña con 41 años. Cuando deseé ser madre lo fui, considero que las cosas no se deciden por un solo motivo, en mi caso el principal fue que no me gusta arrepentirme de no haber hecho esto o lo otro, prefiero probar. Nunca sentí presión social, es cierto que de vez en cuando preguntaban, pero nunca me molestó especialmente. Tener o no tener hijos es una opción personal, tan válida una como la otra. A los que os ofenden por no querer tenerlos igual es que tenéis que cambiar de amigos.

Hablo en nombre de aquellos que ya sois padres o madres y uso estas palabras, con vuestro permiso, para expresar los sentimientos de aquel o aquella que ya ha experimentado la paternidad.

Todavía recuerdo ese momento en que Raquel me dijo en la cama "tengo contracciones". La tranquilidad con la que lo dijo me confirmó aquello que ya venía sospechando desde hacía mucho tiempo. Ella es la mejor madre que podrán tener mis hijos. Y con la misma tranquilidad le respondí si era necesario ir al hospital o teníamos que esperar. Pero no era el momento. Al día siguiente por la noche las contracciones eran más fuertes y más seguidas parecía que se acercaba la hora. Sospechosamente ambos estabamos muy tranquilos porque, en el fondo, sabíamos que todo iba a salir bien y que por fin podríamos ver esa nariz redonda que nos mostró la ecografía meses antes.

El parto fue duro. Una epidural que no hizo efecto fortaleció todavía mas el cuerpo y la mente de Raquel. Al final, con mucho sufrimiento, tras unos empujones limpios y dignos de reflejar en la Enciclopedia del Parto llegó al mundo IRENE. Qué nombre más bonito!!! Sabéis que es una palabra griega que significa Paz? PAZ es lo que yo sentí al tenerla entre mis brazos. Me preguntaron si quería cortar el cordón umbilical y sin vacilación accedí. Eso es lo único que puede hacer un hombre en un parto, el resto es mérito de la mujer.

Tras ese pequeño lapso del cordón y los minutos que tardaron en limpiarla y prepararla, por fin me dejaron sostener en brazos al bebé más increíble que había visto en mi vida. Si os digo la verdad, los bebés me parecen FEOS, y si mi hija me hubiese parecido fea lo habría dicho. Pero no fue así. Me sorprendí al ver tanta hermosura en un ser tan pequeño. Sus ojos abiertos me miraban fijamente y me hablaban con dulzura. Era increíble la expresión de su mirada. Ya sabéis que los bebés apenas distinguen las figuras con la vista, ven bultos, luces, sombras, colores... son como topos. Pues yo estoy seguro que en esa mirada mi hija me estaba reconociendo y me estaba diciendo cosas imposibles de explicar. No existen palabras para decir lo que me contaba con la mirada.

Pasado unos minutos, terminaron de curar a Raquel y, por fin, pudo ella también tener en brazos a Irene. Ambas se miraban con ternura, con pasión, con amor... El centro del universo se había desplazado hasta el punto que dividía con exactitud matemática la distancia que había entre los ojos de ambas. Allí se había concentrado una energía que jamás había sentido. Era la vida que nos estaba diciendo algo, nos estaba dando una lección que nunca olvidaré: "Pase lo que pase, nuestras vidas ya no existen por separado. Ni la distancia ni el tiempo puede hacer nada para separar nuestros sentimientos"

Desde aquel momento Irene no ha dejado de sorprenderme y cada día que pasa me siento más orgulloso de ser su padre. Lo más increíble para mí es lo que aprendo mientras me esfuerzo en educarla. Mi hija me ha enseñado:
- Que todo lo malo que te pueda ocurrir no es nada comparado con lo bueno que te da la vida cada día
- Que todos los esfuerzos que puedas hacer por hacer feliz a los demás, no sirven para nada si el tiempo dedicado no lo compartes con ellos
- Que el mayor éxito en tu vida no lo vas a encontrar ni en el trabajo, ni en tu cuenta bancaria. El mayor éxito lo vas a tener dentro de casa y te va a dar tantos disgustos como satisfacciones
- Que la vida es efímera y que no tiene sentido si no dejas constancia de ella entre los que te rodean
- Que las palabras a veces son inútiles para expresar los sentimientos
- Y miles de cosas más...

Se pueden decir muchos tópicos para expresar lo que significa ser padre, por ejemplo "te cambia la vida", "te haces más responsable", "darías la vida por tu hijo", "lo haces todo pensando en ella" ... Pero todo lo que se pueda decir se queda muy lejos de lo que es en realidad y sólo existe una forma de averiguar cómo es la experiencia más increible de la vida.

Para finalizar, me gustaría dirigir las últimas palabras a mi hija:
Irene, para explicar a un adulto lo que sientes necesitas dedicar muchas palabras y todas ellas tienen que ser las adecuadas. No puedes equivocarte en ninguna de esas palabras porque su mente puede malinterpretarte. Por suerte, tú todavía eres niña y por muy mayor que te hagas, para que tú entiendas lo que siento sólo me hacen falta dos palabras "TE QUIERO"

Desde que nacio mi ahijada hace un año, me ha dado por pensar en el tema de los hijos. Me he dado cuenta de que jamas pensé en niños, nunca me imaginé la vida siendo madre. (nisiquiera me dan ternura los bebés)

Se que no cambiare de opinion y por ello me fastidia muchisimo cuando la gente me suelta sandeces como "eres egoista "es porque tienes miedo" "como minimo tienes que tener un hijo".
Si yo no voy por la vida cuestionandoles porque tienen hijos para luego desatenderlos, porque me van a venir a decir que hacer con mi vida?

La verdad estoy muy bien tal y como estoy con mi tranquilidad, mi novio y mis gatos. Y estoy segura que todos en casa queremos seguir estando asi.

Justamente iba a decir algo parecido a Oscar Herrera: nosotros mismos somos hijos de nuestros padres y cuando alguien dice algo de lo pesados que son los niños, debe darse cuenta de que TODOS hemos sido niños, nadie nace de adulto...

Es una decisión que tarde o temprano todos debemos tomar, si no fuese porque nuestros padres decidieron tener hijos en este momento no estaríamos presentes. La mayoría de las parejas que conozco si tienen más de un hijo pero las que no tienen son por causas de salud, desconozco personas que no tengan por decisión propia. Si tenemos o vamos a tener un hijo es para cuidarlo, protegerlo y quererlo siempre.

es cuestión de querer procrearse

Tener o no hijo es una opción personal y me parece increíble que la gente crea que puede juzgar a unos y otros por tenerlos o no.
El que crea que es egoista traer hijos al mundo, que se plantee si es egoista dejar de dormir por las noches durante mucho tiempo, dividir tu economía para ser uno más, desvelarte por las preocupaciones de otro mucho más que por las propias... ¿egoismo?
Tampoco no tenerlos. Entiendo que es una decisión individual que concierne solo a quien decide o no tenerlos, y como tal, yo la respeto.

Por favor, no se reproduzcan. Con aguantarles a ustedes ya tenemos suficiente.

A mí me gustaría antes de que se me pase la edad fértil (y tengo 34), al menos tener la oportunidad de decidir si quiero tener hijos. Llevo siete años sin pareja y sola con mi sueldo creo que no podría dedicarle el tiempo necesario al bebé. Es una pena.

Que cada uno elija la opción que le haga más feliz, que es de lo que se trata. El que no quiera tener hijos que no los tenga y el que los quiera pues que los tenga y les dé mucho cariño. De todas maneras los que no tienen hijos no se deberían enfadar tanto si alguien les pregunta si van a ir a por uno. Lo veo una pregunta normal en una conversación normal. Eso sí, si ya te critican cuando les dices que no, entonces es una falta de respeto, pero solo por preguntar por favor no os enfadéis pues me parece algo normal. También me hace gracia mucha gente que se opone tozudamente a tener hijos… y solo están en la veintena!!!!!!, a ell@s les diría, no os extrañéis si dentro de unos años llama a la puerta el instinto maternal/paternal y os ponéis a tener hijos como conejos, jejejeje ;-)
La vida da muuuuuuchas vueltas, y quedan muchas cuando solo tienes veintitantos!!!

Tengo 29 me gustaria tener hijos, he criado a mi hermano q ahora tiene 17 junto con mi madre que la pobre siempte esta fuera trabajando,yo tmbn trabajo pero no me puedo independizar xq cn mi sueldo no me mantengo yo sola y ademas ayudar en casa,cuanto mens tener un hijo,si lo tuviera tendria q vivir en donde vivo ahora en casa de mi madre y aun asi nos las veriamos mal. Yo quiero tener hijos xq adoro los niños la infancia la juventud lo que te aportan en tu vida y me parece a mi q tal y como esta mi situacion se me pasara el arrozz y no podre tenerls nunca...tampoco tengo pareja lo cual es un problema economico para tener hijos, si tuviera un monton de dinero lo tendria claro no necesitaria pareja ni nada.

Sí, a mi también me ha pasado...y todo eso reafirmaba más mi decisión de no tenerlos. (Ese tipo de razones que indicas son muy comunes, si bien a mí me siguen pareciendo perversas). No sé si te servirá pero yo llegué a la conclusión es que cuando te comentan esas cuestiones personas de otra generación (anterior) no lo suelen hacer por molestar, sino porque no les entra en la cabeza que exista esa opción como algo deseable, va en contra de su orden de vida establecido. No te lo tomes a mal, es simplemente que si te lo aceptaran, podría darse el caso de que repasaran su vida con otros ojos y se dieran cuenta de que no eligieron ellas y hay gente que no está preparada para esos sustos a cierta edad.
Por otra parte, la gente joven (de menos de 40, seamos generosos)... es caso aparte. Hay muchos/as que tienen hijos para suplir, inconscientemente, sus carencias emocionales, profesionales, etc...Otros, porque después de comprar la casa, el coche y la boda, toca "tener" el nene, el pack de la felicidad al completo...salvo porque el "tener" (a nivel posesivo) nunca dio la felicidad y menos cuando se trata de seres vivos que te exigen obligaciones. Y otros, que son los menos (o por lo menos lo que yo he visto) los tienen por el real deseo de ser padres y sacrificarse para darles una buena educación y oportunidades, lo que en absoluto significa darles cosas, sino más bien, soportarles y frenarles cuando se les niega el todo en esta sociedad consumista que dificulta la frustración del individuo desde edades tempranas.
Por cierto, no juzgo a nadie. Solo observo y clasifico, como si los padres y los hijos pudieran caber en cuadernos de campo de esos que nos enseñaban que se llevaban para recoger las costumbres de especies varias.
Un saludo y suerte.


Gianna, no me importa que personalices, en absoluto. Este tema me joroba un montón porque tienes que estar constantemente justificándote, hay mucha gente que te mira raro cuando dices que no quieres.
Yo llevo muchísimos años en pareja, pero solo dos casada, y desde la boda es lo único que me preguntan "y los niños para cuándo??"

También hay quien me dijo "es que hay que tenerlos" (ah, buen argumento), o hay que tenerlos porque llega un punto que una pareja ya no tiene de qué hablar... Aquí ya me quedé ojiplática perdida... Qué tristeza... y seguro que esas personas piensas que la egoísta soy yo.

cada uno que haga lo que buenamente pueda o quiera, pero que no me juzgue a mí por mi decisión, si yo no los juzgo a ellos. Desde luego nunca se me ocurriría decirle a alguien que ha tenido un bebé "buff, qué valor, porqué lo tuviste?"

Isa, tienes toda la razón en no tenerlos para satisfacer las exigencias de otros.
A mi siempre me decían: ya cambiarás de opinión y te llegará el instinto maternal. No me ha llegado y no se le espera.
Ahora bien, desde un punto de vista racional, carente de instinto y riéndome de la presión social y familiar, he decidido junto a mi pareja tener descendencia, porque considero que formar, educar y criar a un nuevo ser es una tarea interesante y que te hace superar tus limitaciones, si bien lo considero una labor de riego físico, mental, laboral y emocional. Es un desafío, un camino difícil, arduo y sacrificado, cuyo resultado se verá dentro de 30 años o más: lograr que quienes salgan de mi hogar sean personas con valores, que elijan a sus amigos por la calidad de su espíritu y no por su dinero o su "magnifico" estilo de vida, que respeten a sus mayores (lo que no significa ni darles la razón ni obedecerles a ojos cerrados), que sepan que en la vida hay veces que aunque se quiera elegir el camino fácil, el único que lleva a buen puerto, es el difícil.
Como decía, una labor complicada.
No faltará quien diga que tener hijos por el motivo que he expuesto es de un egoísmo supino. Bien, pues que quede bien claro: me importa bastante poco. Esa es mi motivación. Cada uno tiene la suya. Algunos hijos llegan por accidente, otros sin que los padres lo hayan reflexionado, otros porque a la gente le entra el instinto reproductor. Todas llevan al mismo punto. La diferencia es lo que haces a partir de ese punto.
Así que, Isa (y perdona que personalice, pero me he sentido muy identificada con lo que decías en tu comentario), si no quieres tenerlos, disfruta de tu opción, que no te amarguen. Pero, si te preguntas porque hay gente que opinando lo mismo que tú luego sí los tiene, que no te engañen con la expectativas y con los supuestos instintos animales: existen opciones racionales y motivadas desde el punto de vista femenino.
Un saludo a todos/as,


Felixsv, alguien sin hijos puede leer y comentar perfectamente en este blog, cuando la propia autora dedica una entrada a "Cuando la opción es NO tenerlos", a ver si vas a ser tú el que no se entera.
Puedo opinar porque me sale de ahí mismo...

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