16 jul 2010

Allí donde se encuentran el fútbol y los tratamientos con ARV

Por: Médicos Sin Fronteras

La semana pasada, cuando el Mundial entraba en su recta final, la emoción que se sentía en Sudáfrica podía llegar a palparse incluso en Zimbabue, donde trabajo como enfermera en un proyecto de tratamiento del VIH/SIDA. En todos los rincones de Bulawayo había un entusiasmo tan grande ante la disputa de la final, que ni siquiera el hecho de que ya no quedara ningún equipo africano en liza podía empañarlo. ¡No os podéis imaginar cómo se vive aquí la fiebre del fútbol!

España ganó por fin un Mundial que venía mereciendo en los últimos años y que es el primero de su historia y yo, al igual que los jugadores de la selección, también estoy en lo que constituye mi estreno en una nueva tarea; en este caso, ¡mi primera experiencia blogera!

Como buena novata, reconozco que hasta hace unos días no sabía ni por dónde empezar mi relato. Sin embargo, tras una conversación informal con mis compañeros y con la gente del departamento de información, educación y comunicación (IEC), acabé por comprender cómo puede ayudar el fútbol a los pacientes que tienen el VIH, así que ese es el hilo que he decidido seguir para mi historia... o mejor dicho, su historia, porque serán ellos mismo quien os la cuenten...

En Bulawayo hay un total de 145 grupos de apoyo que se reúnen cada semana. Y una vez al mes, todos los distritos (compuestos por diez grupos de apoyo cada uno), se reúnen para jugar juntos al fútbol y al baloncesto.

MSF les proporcionamos apoyo logístico y material (lo que incluye suministrar los balones de fútbol, los refrescos y los botiquines) y llevamos un programa  a través del cual algunas de estas personas se forman para ser los referentes dentro de estos grupos de apoyo. Esto fue lo que me contaron en aquella reunión que me sirvió de inspiración:

Shedias, líder de uno de los grupos de apoyo:
Shedias recibió tratamiento para la tuberculosis en 2002 y es VIH positivo.

“Ser VIH positivo tiene muchas similitudes con un partido de fútbol: o bien ganas o bien pierdes. En mi caso, yo hago todo lo posible para resultar ganador, al igual que todos los que estamos aquí. Trabajando en equipo y viviendo de manera positiva sabemos que podemos derrotar el VIH. 56599 Para mí, uno de los jugadores clave es el portero, ¡pues es él quien no deja que el VIH marque goles! Por otra parte, al igual que el VIH (que si queda libre de marca puede ser letal) el fútbol es un juego rápido. Y por último, quiero decir que me gusta jugar al fútbol porque de esta manera podemos transmitir mensajes importantes sobre el VIH, demostrar a nuestra sociedad que no somos unos bichos raros y contar nuestras experiencias mediante el trabajo en red”.

Junior, líder de otro grupo de apoyo:
Junior dio positivo en 2006 y un tiempo más tarde creó el grupo de apoyo Victory, que ahora cuenta con 59 miembros.

"Los pacientes hacen velas y mantequilla de cacahuete y se ocupan de los huertos que tienen en sus patios traseros. El dinero que reciben de vender estos artículos ayuda a pagar las matriculas de sus hijos y los medicamentos para tratar infecciones oportunistas (estos medicamentos no siempre están disponibles y tienen que comprarlos en las farmacias privadas). 56603 Los antirretrovirales (ARV) hacen la misma función que los defensas en un partido de fútbol. Controlan la infección y nos ayudan a combatir el estrés en nuestra vida”.

Dick, miembro de un grupo de apoyo:
Dick dio positivo en 2009 y empezó a tomar ARV en enero de 2010. Fue entrenador de fútbol de tercera división durante doce años y ayudó a organizar un equipo de chicos para subir a primera. Luego enfermó y dejó de implicarse en el fútbol. Acaba de revelar su condición de seropositivo a sus amigos y familiares, y él mismo nos cuenta que, contrariamente a lo que podría pensarse, esto le ha ayudado a adherirse a los ARV. Ahora, la gente que le rodea y le quiere, se encarga de  recordarle día tras día cuándo le toca tomar la medicación. En estos últimos meses ha empezado a encontrarse mejor y por ello quiere volver a implicarse en el fútbol.

"La experiencia de hablar con gente que es VIH positiva y que no solamente no lo esconde, sino que vive de manera positiva, me pareció increíblemente gratificante y real. Me hace pensar que el VIH no sólo consiste en recibir ARV, sino en poder conquistar el aspecto mental de esta enfermedad. Es como jugar al fútbol: no sólo hay que saber darle patadas al balón, sino también ser bueno tácticamente.

Joanne Sage es una enfermera australiana que trabaja con MSF en Bulawayo, Zimbabue. Joanne se incorporó a MSF en 2004 y antes de lelgar a Zimbabue había trabajado con la organización en Sudán y en Etiopía.

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Un Mundial en Positivo

SOBRE EL BLOG

Sudáfrica es sinónimo estos días del Mundial de fútbol: 32 equipos compiten por la gloria. Pero en el país anfitrión hay seis millones de ciudadanos (un 18% de la población adulta) que viven con VIH, de los cuales 1,5 millones no tienen acceso al tratamiento. Médicos Sin Fronteras quiere proporcionar a los aficionados al fútbol una visión alternativa, un “Mundial en Positivo”, que se jugará en el terreno y en la web para informar sobre los enormes desafíos que supone la lucha contra el VIH/sida para millones de personas en el África subsahariana.

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