Didí, el Kaká del Bernabéu

Por: | 27 de enero de 2013

El 5 de agosto de 1959 desembarcaba Didí en Barajas, todo un suceso. Didí se llamaba Waldir Pereira y era el armador de juego del Botafogo, donde hacía ala con Garrincha, y de la selección brasileña, que había ganado la Copa del Mundo de 1958 en Suecia. Didí jugaba con el número ocho y era una figura mundial. Conocido por la precisión de sus centros largos, por la inteligencia de su juego y por una manera especial de lanzar los tiros libres, que alcanzó una denominación propia: la folha seca. Era una forma de pegarle al balón muy peculiar, a la que él había llegado un poco por casualidad, como consecuencia de una lesión en un tobillo. (Muchos años después se lo explicaría a Ladislao Moñino, entonces en AS, de esta manera: “Sufrí una lesión en el tobillo y no podía patear con normalidad la pelota. Entonces me di cuenta se que si pateaba con la punta cortando el balón por el centro no sentía dolor y el balón hacía curva y caía. Así que comencé a fortalecer los tres dedos del empeine y el tobillo. Para mí, con el tiempo fue algo normal y fácil. A los porteros les daba mucha rabia encajar goles de folha seca”).

Con aquella pegada, el balón salía despedido con una trayectoria que parecía hacerle salir por encima del larguero, pero de repente caía bruscamente y tomaba puerta. Era un golpe personal, desconocido entonces (poco después el también brasileño Waldo consiguió imitarlo) y eso acrecentó el prestigio de Didí. Pero, más allá de esa suerte, se trataba de un gran jugador.

Bernabéu buscaba prestigio universal para el Madrid, y en esa dirección había procurado contratar jugadores de los países de más enjundia futbolística del mundo. Tenía a Di Stéfano y a Rial, de Argentina; a Santamaría, de Uruguay; a Puskas, de Hungría; había tenido a Kopa, de Francia, que regresaba al Stade de Reims ese verano después de tres años y otras tantas Copas de Europa en el Madrid. Los únicos que no le interesaban eran los ingleses. “Todo buen equipo debe tener dos argentinos y ningún inglés”, me dijo un día. “¿Por qué?”. “Porque juegan bien, pero no son pícaros. Se dejan engañar. Los argentinos juegan mejor y además no les engaña nadie. Al revés”.

Con Didí, Bernabéu presentaba al Madrid en sociedad en Brasil. Costó 80.000 dólares, cerca de cinco millones de la época, no demasiado dinero. Tenía treinta años cumplidos, ganas de salir, y la comparación en Brasil con Pelé, la estrella refulgente del Santos (cuyo fichaje tanteó Bernabéu y vio que era imposible), le resultaba perjudicial. Con Didí vino el extremo Canario, también brasileño y procedente del América de Río de Janeiro. El entrenador para esa temporada era Fleitas Solich, paraguayo, pero que había hecho lo mejor de su carrera en el Flamengo y estaba detrás de esas contrataciones. Había, pues, un cierto intento de brasileñización del juego del Madrid. Al fin y al cabo, Brasil había ganado la Copa del Mundo de 1958 y parecía en ese momento, con Pelé, Garrincha, Didí, Zito y compañía, ser la rosa de los vientos del fútbol.

Pero en el Madrid la brújula la tenía Di Stéfano, cuya concepción del juego era otra. Juego bonito, sí, pero corriendo todos mucho. Él mismo hacía tres funciones: bajaba a defender y a quitar, armaba y llegaba arriba para marcar tantos goles como se exigía a quien llevara el número nueve a la espalda.

(Otro paréntesis: ayer vi a Cristiano hacer una distefanada. Fue en su primer gol, cuando recuperó el balón en el borde de área, salió en el contraataque como una centella y marcó. Así sabrán de qué les hablo).

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Didí, con el Real Madrid. / Foto: AS

Didí no era un trabajador, ni tenía fondo, ni nadie le había pedido nunca otra cosa que recibirla al pie y luego entregarla sabiamente, en corto, largo, o muy largo. Sus lanzamientos a cincuenta o más metros eran colosales. Y tenía la folha seca. Se presentó en el Bernabéu en un amistoso ante el Fortuna, holandés. El Madrid ganó 8-3 y Di Stéfano marcó seis goles. Ahí empezó a ver que la cosa iba en serio. Luego fue al Carranza, donde el Madrid ganó, 6-3 al Milan en la semifinal y 4-3 al Barça en la final. Didí marcó una gran folha seca, pero de nuevo fue Di Stéfano, que ya andaba por los 34 años, el alma del equipo. En su segundo partido de Liga en el Bernabéu, Didí lució su folha seca ante Vicente, portero del Espanyol (más tarde en el Madrid). Fue aplaudidísimo. Pero una folha seca de cuando en cuando era bastante menos de lo que Di Stéfano exigía de sus compañeros. En esa delantera estaba además también Puskas, de modo que para lanzar tiros libres no había problemas.

Didí empezó a afligirse. Vino el frío y el barro y todo fue a peor. En la Liga era una especie de boya flotante, alrededor de la cual se movía el equipo. El juego pasaba vertiginosamente alrededor suyo. La figura mundial se vio desbordada por el ritmo del equipo. Los que intentaban creer en él culpaban a Di Stéfano, al que se llegó a tachar de racista. Años después, cuando hablé con él de esto, me dijo:
—¡Yo era el delantero centro y tenía que alimentar de balones al interior! ¿Dónde se ha visto eso?
En las dos primeras eliminatorias de Copa de Europa. Didí no jugó. Mateos, Pepillo y el ya veterano Rial ocuparon su lugar. Con Europa no había bromas. En la Liga había un ten con ten hasta que la mujer de Didí, Doña Guiomar, que vendía columnas para un periódico de Brasil, escribió que a su marido le hacían el vacío en Madrid porque todos los jugadores pagaban a la prensa salvo él. Aquello fue el acabóse. Bernabéu llamó a Didí y le despidió, no sin entregarle antes los 53.000 dólares de contrato que le quedaban por cobrar. En total, la operación le costó a Bernabéu 133.000 dólares, más de siete millones de pesetas de la época. Pero prefirió cortar por lo sano.

La crisis Didí se llevó por delante a Fleitas Solich. Miguel Muñoz, excapitán del club, se hizo cargo del equipo con la temporada en marcha. Bernabéu fichó a Del Sol, estrella emergente del Betis, por seis millones y medio más tres jugadores de la cantera (Pallarés, Llorens y Martín Esperanza) y el compromiso de jugar en el Trofeo Benito Villamarín de ese año. Con él en el puesto de Didí, el Madrid eliminó al Barça en semifinales de la Copa de Europa y ganó su quinta final de la competición (7-3 al Eintracht) y su primera Intercontinental (0-0 y 5-1 con el Peñarol). Y a la vuelta de dos años, lo vendería por veintidós millones al Juventus.

Didí dejó 19 partidos de Liga con seis goles. No jugó en Copa de Europa. Costó más de siete millones, entre pitos y flautas. Del Sol rindió una barbaridad dos temporadas y media, ganó dos Ligas, una Copa, una Copa de Europa y una Intercontinental y luego fue vendido por el triple de lo que costó. Uno era una estrella mundial, el otro, una promesa emergente del Betis. Ya se sabe: tampoco en fútbol es oro todo lo que reluce.

Hay 24 Comentarios

Nunca ha habido nadie a la altura de Di Stefano, el jugador total y mejor jugador de la historia de éste deporte, nombrado mejor jugador de la historia del siglo XX y ganador por elllo del sçuper balón de oro, único en haberlo ganado.
Integrante y líder del mejor equipo de la historia, donde Didí, no dio la talla para jugar.

Rafa Soto: Querrás decir, el español, Di Stefano es español, de origen Argentino, eso sí, pero se hizo español en 1958 y e shoy uno d elos máximos goleadores históricos de la selección española

Además es cierto, el problema está en el título que debería ser, imagino que es un error de transcripción. "Didí, el Kaká de Bernabéu". Kaká fue superior claramente a Didí, regularcillo xd

Jose Roberto: Jajaja ¿ cómo quew quién sabe que por qué? es bien sabido, 62, Di Stefano, el jugador total y mejor jugador d ela histora del fútbol, llegó lesionado al Mundial y no pudo jugar ningún partido, además de contar ya con 36 años y estar prácticamente retirado del fúbol ya jajajaj el ridículo lo hizo Didi, jugaodr muy inferior y que en España no dio la talla en el mejor equipo de la historia por no tener nivel

1. Di Stefano
2. Pelé
3. Maradona
4. Cruyff
5. Beckenbauer
6. gento
7. Puskas
8. Garrincha
9. Vavá
10. R. Nazario
11. Cr7
12. L. Messi
13. George Best
14. B. Charlton
...................................

Jajaja Hector Huelgas: Para el partido del 62, Di Stefano, llegó lesionado al Mundial y no pudo jugar ning´çun partido, además de cntar ya con 36 años y estar prácticamente retirado del fúbol ya jajajaj el ridículo lo hizo Didi en España donde no dio la talla

Fiasco de jugador Didí, que no dio la talla en España donde jugaba el mejor jugador de la historia de éste deporte, Di Stefano, que comandaba el mejor equipo que ha habido en la historia.


Con Didí, Bernabéu presentaba al Madrid en sociedad en Brasil. Costó 80.000 dólares, cerca de cinco millones de la época, no demasiado dinero. Tenía treinta años cumplidos, ganas de salir, y la comparación en Brasil con Pelé, la estrella refulgente del Santos (cuyo fichaje descartó Bernabéu por verlo muy poca cosa y muy crçio, además de muy egoista en su juego tras verlo hacer el ridículo en el duelo del 59 contra el Santos 5-3 con exhibición majestuosa del mejor de la hstoria, Di Stefano, con hasta 4 asistencias ). Con Didí vino el extremo Canario, también brasileño y procedente del América de Río de Janeiro. El entrenador para esa temporada era Fleitas Solich, paraguayo, pero que había hecho lo mejor de su carrera en el Flamengo y estaba detrás de esas contrataciones. Había, pues, un cierto intento de brasileñización del juego del Madrid. Al fin y al cabo, Brasil había ganado la Copa del Mundo de 1958 y parecía en ese momento, con Pelé, Garrincha, Didí, Zito y compañía, ser la rosa de los vientos del fútbol.

Vi jugar a Didí en vivo, con el Botafogo y años después en el Veracruz un jugadorazo. Comentaban (personas mayores que yo) que Di Stefano le tenía envidia y que le enviaba los pases con mucha fuerza y con efecto. Para el partido del 62 Didí iba a demostrar (y a hacer pedazos) quién era mejor jugador, por lo que Di Stefano se quedó en su hotel, supongo que por miedo al ridículo.

El problema fue el racismo que se vivía durante aquella época falto mencionar que Waldir Periera el primer futbolista de piel negra en el Real Madrid y su problema con Alfredo Di Stefano fue un choque de egos pero si recordamos el mundial de Chile jugado en 1962 cuando Brasil juega contra España Di Stefano no jugo quien sabe por que mmmm y volviendo a su estadía en Real Madrid los medios de periodismo no le reventaron muchos cohetes por su color de piel pero entre Didi y Di Stefano me quedo con Didi que gano 2 mundiales y fue escogido el mejor futblista del mundial de Suecia

Fue una lástima que un jugador del talento de Didí no triunfara en el Madrid, y las causas de su despido no son lo más importante. Si es cierto que Di Stefano no lo quería, lo único que puedo decir es que demostró poca inteligencia, porque a los grandes jugadores hay que integrarlos como sea. En cualquier caso, las comparaciones no solo son odiosas, sino imposibles de establecer: Kaká no tiene el talento que tuvo Didí, así que sus casos se antojan muy diferentes.

Una puntualización bastante importante. Luis del Sol cuando lo ficha el Real Madrid (culebrón donde los haya en la época y que sólo por ser el presidente del Betis, Benito Villamarín, se libró de las iras de la afición) ya era una estrella, era claramente la estrella del Betis, que si era un equipo emergente que ese año había ascendido y quedó 5º en la liga del primer año de Del Sol en primera con el Betis. Un mito, un crack, Luis Del Sol, "Cepillito" o "Settepulmoni". En España no alcanzaremos nunca a valorar la dimensión que tuvo este jugador, la estrella de la Juventus de Turín durante 8 temporadas. Luego jugó dos años en la Roma y terminó en el Betis otra vez para jugar su ultima temporada y retirarse a los 38 años.

Didi jogou mucho por Botafogo e por la canarinha. Em Madrid, não se adaptou ao estilo de juego, porem foi um dos maiores jugadores da história de Brasil em todos los tempos. Relano és limitado...só conhece la história de futbol em Espana. Ha mucho que aprender-se.

Hola:

aunque no puedo ver vídeos me hubiera gustado que hubiese colocado alguno, o en un enlace.

Esta frase de aquí: "—¡Yo era el delantero centro y tenía que alimentar de balones al interior! ¿Dónde se ha visto eso?" no sé si se refiere a Didi o a Di Stefano.
Me hubiera gustado saber qué pasó con Didi después de su paso por el madrid. Como dicen por ahí "la vida sigue"
.

Qué maravilla de blog, señor Relaño. Es usted el Joaquín Vidal del fútbol.

Yo siempre oí que el principal problema de Didi en el Madrid, fue Di Stefano y el color de su piel.

Lo que el sr.Relaño no cuenta es que Didi se quedaba después de los entrenamientos a practicar la folha seca y en uno de esos entrenos Di stefano hizo un comentario de que el también lo hacia pero la realidad fué muy distinta cuando notó la tensión muscular no lo volvió a intentar; cuando Didi fue despedido el diario de mas tirada de Brasil hizo este comentario ;!!Tanto di stefano como el Real Madrid son muy pequeños para el grande DIDI.¡¡

Efectivamente así fue y así lo recuerdo. Gracias por traer ese recuerdo y mi apoyo a Kaká porque somos muchos aunque no nos hagamos notar los que reconocemos en él al extraordinario futbolista que es, pero ha tenido mala suerte con una lesión larga, querer jugar un mundial y un entrenador que nunca entenderá su fútbol... ni le gusta.
Un abrazo don Alfredo

lo de la sotana lo he leído yo en algún sitio: "Ché, NEGRO,Comprate una sotana".http://futbolensepia.bligoo.es

Con Di Stefano teniendo la influencia que tiene en el Madrid, es dificil saber la version autentica del por que Didi no permanecio mas tiempo en el equipo.

Es curioso que no comentaras el incidente de la sotana: Cuentan que una vez a Didí le hizo un túnel Di Stéfano durante un entrenamiento y el argentino le soltó: “Che, compráte una sotana”.

Felicidades por el artículo, brillante como acostumbra, se. Relaño. El problema está en el título que debería ser, imagino que es un error de transcripción. "Didí, el Kaká de Bernabéu". Un saludo

q agradable sorpresa esta seccion con historias futboleras tan entretenidas, muy lejos del relaño partidista q dirige el as

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Una lástima que, para los lectores de ahora, no se describa con los mismos detalles su carrera en Brasil.

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Sobre el blog

Este blog pretende rescatar la memoria vivida en el deporte.

Sobre el autor

Alfredo Relaño

es director de AS y antes de ello fue sucesivamente responsable de los deportes en El País, la SER y Canal +. No vio nacer el cine, como Alberti, pero sí llegó al mundo a tiempo de ver jugar a Di Stéfano y Kubala, escalar montañas a Bahamontes y ganar sus primeras carreras a Nieto. ¡Y ya no se morirá sin ver a España campeona del mundo de fútbol!

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