Aquel duelo entre Esnaola e Iríbar

Por: | 23 de febrero de 2014

La Copa de 1977, cuya final jugaron el Athletic y el Betis, volvió a llamarse Copa del Rey, después de tantos años de ser Copa del Generalísimo. Ningún bético lo olvida, porque la ganaron los suyos. Y porque fue la más thriller de la historia. Se resolvió a los penaltis, en un duelo final, como de viejos pistoleros, entre Esnaola e Iríbar. Sucedió el 25 junio de aquel 77, cuando España bullía entre ilusión e inquietudes, en los albores de la Transición. Todavía ahora, todos los últimos viernes de mes se reúnen a comer en el restaurante Cambados, a tiro de piedra del Villamarín, los veteranos de aquella jornada gloriosa.

El Athletic era favorito. Había sido tercero en la Liga y aquel mismo año había sido finalista de la Copa de la UEFA, que se le escapó por muy poco ante la fabulosa Juventus de aquellos años, cuya alineación empezaba en Zoff y terminaba en Bettega. Era el Athletic de Koldo Aguirre entrenador, un Athletic que a su vez empezaba en Iríbar y terminaba en Rojo I, ahí queda eso. Se anunciaba gran mayoría de hinchas del Athletic, en cuyas manos ya se mezclaban las banderas rojiblancas con las ikurriñas. Lo de acudir a Madrid en masa a la final de Copa era una vieja tradición del club. En Madrid se tomaba como una invasión grata, de gente alegre y nada pendenciera. Aunque, esta vez, con eso de las ikurriñas…

Por su parte, el Betis había sido quinto en la Liga. Un gran Betis también, cargado de internacionales, que empezaba por Esnaola y terminaba por Benítez, a falta de Rogelio, ya mayor, y de Anzarda, lesionado. Benítez era un excelente jugador, ambidextro, que podía jugar por la banda en la defensa, en la media o en el ataque. Por menos costumbre (la anterior final del Betis databa de 46 años antes) hay menos reserva de entradas. Pero Núñez Naranjo, presidente bético, no se arredra cuando en la víspera le señalan esto:

—Cada bético anima por cuatro vascos.

El Betis sufre otras bajas, además de la de Anzarda: Muehren y Ladinski, porque en la Copa no valen los extranjeros, y su fulgurante aparición, Gordillo, que ya había jugado en Copa con el Betis Deportivo. Pero al menos, el club sevillano tiene sus gotas de solera copera en el entrenador, Rafa Iriondo, nada menos. Cuatro veces campeón con el Athletic como jugador, en los 40, cuando la célebre delantera, y una más como entrenador, también con el Athletic, en 1969. Ya con Iríbar y Rojo I, por cierto.

La final está precedida por la de juveniles, Barça-Zaragoza. El Príncipe Felipe acude a verla íntegra. Sus padres llegarán a tiempo justo para dar la Copa y presenciar la de los mayores. Sale un partido precioso: el Barça se adelanta 3-0, el Zaragoza arranca el 3-3, finalmente, un jugadón de Lobo Carrasco acaba en gol de Calderé. Los dos jugarán en el Barça y en la Selección.

A las nueve empieza la final de los mayores. Arbitra García Carrión, con Soriano Aladrén y Sánchez Arminio como linieres. Los equipos salen solemnemente y forman para escuchar el himno. Banderas españolas se mezclan entre las del Betis, como se mezclan ikurriñas entre las del Athletic. Pero no hay bronca. Juegan estos:

Athletic: Iríbar; Lasa, Guisasola, Alexanco, Escalza; Villar, Irureta, Churruca; Dani, Carlos y Rojo I. (Astrain por Lasa en el 38’ y Amorrortu por Carlos en el 80’).

Betis: Esnaola; Bizcocho, Biosca, Sabaté, Cobo; López, Alabanda, Cardeñosa; García Soriano, Megido y Benítez. (Del Pozo por Cobo en el 57’ y Eulate por Megido en el 107’).

PeticionImagenCA8PWP54000
Iríbar y Esnaola se saludan durante la tanda de penaltis. © ruesga bono

Se adelanta el Athletic, en el 13’: Rojo I lanza un córner, Dani remata, Esnaola rechaza y Carlos remacha. 1-0. En el 45’, golpe franco contra el Athletic, que lanza Cardeñosa al palo, hacia donde ha volado Iríbar; el rebote lo recoge López y marca a puerta vacía. Forcejeo en la segunda parte, sin goles. Prórroga. En el 97’, Benítez cede un balón atrás sin advertir que Dani andaba por ahí, y el astuto extremo bilbaíno recoge y marca con facilidad. Benítez se echa las manos a la cabeza. 2-1. En el 117’, llega una falta sobre el área del Athletic: lanza Cardeñosa y López cabecea a gol. 2-2. Hay que ir a los penaltis. Y aquí llegarán los sucesos extraordinarios.

Tanda de cinco. Tira el Betis por delante. Marcan alternativamente García Soriano-Guisasola, Del Pozo-Churruca, López-Escalza y Biosca-Irureta. Queda el quinto lanzamiento por bando, que los dos entrenadores han reservado al mejor especialista: Cardeñosa y Dani. Va primero Cardeñosa: pega mal, medio en el suelo, y el balón sale fuera. El Betis está perdido. Dani, especialista no solo del Athletic sino también de la Selección, tiene la final en su bota. Esnaola recuerda que le miró, sonriéndole con suficiencia. Algo en su espíritu guipuzcoano y realista (procedía de la Real Sociedad), se le revolvió por dentro: ese dichoso aire de superioridad bilbaíno… ¡Y lo paró! Las banderas béticas y rojigualdas se agitaron más fuerte que nunca.

Hay que seguir. Ahora, lanzamientos alternos hasta que un equipo coja ventaja. Benítez se quita las botas, no quiere tirar, aún le escuece el regalo que le hizo a Dani.

Se adelanta Sabaté: gol. Va Amorrortu: gol. Hay que seguir. Alabanda: para Iríbar; el Betis está otra vez con la soga al cuello, si ahora marca el Athletic se habrá acabado todo. El turno es para Villar, hoy presidente de la Federación. Tira… ¡y para Esnaola! ¡Otra vez jolgorio en el lado bético! A seguir. ¡Y ahora es Esnaola el que se adelanta para tirar! ¡Esnaola frente a Iríbar! Tira… ¡y gol! Luego se queda bajo los palos y encaja el tiro de Alexanco. Se sigue. Tira Eulate y gol. Tira Rojo I y… ¡para Esnaola! ¡Betis campeón! Pero no. García Carrión dice que Esnaola se ha movido previamente y, entre la indignación bética, ordena la repetición. Esta vez, Rojo I marca. Así que hay que seguir. Van diecinueve penaltis, contando los dos de Rojo I. Nadie puede más.

Bizcocho tira el número veinte, y marca. Ahora es Iríbar el que decide jugársela. Por el Athletic sólo quedaba por lanzar Astrain y no se tenía confianza. Así que Iríbar recoge el guante que le lanzó Esnaola un rato antes, rato que ya parecía una eternidad. Y el tiro de Iríbar, con el interior del pie, a media altura, y a la izquierda de Esnaola, lo atrapa éste. Han pasado las doce de la noche, ya no es sábado, ya es domingo. Y el Betis es campeón de Copa por primera vez en su historia. En el palco, Felipe González, Secretario General del PSOE y sevillano del barrio de Bellavista, muy cerquita del campo del Betis, saca pecho. No es que le importara mucho el fútbol, pero se entiende que de ser de algo, sería bético. Y esta Copa, primera tras las del Generalísimo, concuerda con la leyenda izquierdista del Betis, que en su palmarés solo tiene una Liga, a su vez conquistada en la República. Y con mayoría de vascos, por cierto, como vascos son Iriondo (superviviente del bombardeo de Guernica) y Esnaola.

La vuelta de la hinchada del Athletic es amarga y conflictiva. Al paso por Burgos se producen enormes incidentes, de los que se culpan ambas partes. Según los burgaleses, los bilbaínos les arrojaron mendrugos y monedas, al tiempo que exhibían billetes de mil y agitaban las ikurriñas. Según los bilbaínos, les estaban esperando. Por la tarde hubo enorme tapón en el Gamonal, hoy otra vez célebre, apedreamiento de autobuses, peleas. La Guardia Civil pudo a duras penas contener la situación y decidió desviar el tráfico, parte hacia Santander por Villarcayo, parte a Logroño, por Pedraza. No, la Transición no iba a ser tan tranquila como se deseaba.

Todo lo contrario en Sevilla, claro. Noche de trompetas, cohetes, tambores, cante, baile por sevillanas… El Betis aterriza a mediodía y la multitud barrió a la policía, tomó la pista y sacó a los jugadores a hombros, como toreros grandes. El más grande, Esnaola, el sencillo vasco de Andoain. Sevillano para siempre. Tras ocho años en la Real, completó doce en el Betis, donde luego se quedó en el cuadro técnico 28 años más. Acaba de jubilarse y se ha quedado a vivir en Sevilla, donde ya tiene nietas sevillanísimas.

El próximo viernes, 28, se reunirán de nuevo. Faltará uno, Benítez, el primero que se va. Le enterraron el viernes, en su ciudad, Jerez de la Frontera. Pero estará vivo en las conversaciones de todos. Recordarán que no le gustaba nada lo de Currobetis. Siempre se quejaba de eso. Él, como buen jerezano, era devoto de Rafael de Paula.

Hay 11 Comentarios

Tengo 41 años,soy bético a morir,esta final me cogió con 4 años,no la recuerdo bien,pero la he visto varias veces repetida,pelos como escarpias ante este relato Sr. Relaño. Plantillón q tenía el Betis con 5 internacionales españoles más los extranjeros Gerrie Mühren (ex Ajax y campeón de Europa,recientemente fallecido), Landinski y Anzarda, nada comparable a lo de hoy,sin embargo ese equipo bajó a la temporada siguiente a segunda,estuvo solo un año y dió paso al gran Betis de los 80 habitual de las 6 primeras posiciones,el de los Gordillo,Rincón,Parra,Canito,Peruena,Gabino,Calderón,-Hadzibegic más los últimos años de los Cardeñosa,Esnaola,Biosca,Bénitez,etc...

Hoy día la masa social del Betis ha crecido enormemente,siendo el equipo andaluz más seguido y el sexto club de España con más seguidores como demostró una encuesta del CIS del año 2007 sobre el particular,por lo q esa diferencia en la grada sería impensable que se diese.

En cuanto a lo de la leyenda izquierdista, eso eso,una leyenda utilizada interesadamente por algunos para politizar el club,a la q han contribuído varias casualidades,como el beticismo de Alfonso Guerra y F.Glez,el affaire "Antúnez" en los años 40,la fecha de sus dos primeros títulos o la emigración andaluza en los 50 y 60. Muchos olvidan por ejemplo,q el Betis se funda en 1907 como Sevilla Balompié en una escuela militar y luego absorbe en 1914 al Betis FC equipo fundado por políticos liberales de la corte de Alfonso XIII (de ahí su título de Real) con el q simpatiza la mayoría de la aristocracia sevillana del primer tercio del siglo XX o q en los finales de los 40 y primeros 50 cuando el club cae a tercera es apadrinado por el General Saénz de Buruaga.

El Betis, y así se encarga de recordarlo el club constantemente, es un club universal y por ello se distingue, donde cabemos todos, de izquierdas,de derechas,republicanos,monárquicos,ricos,pobres,sevillanos o de cualquier parte de Andalucía, España o el mundo.

VIVA EL BETIS MANQUEPIERDA !!!


Por cierto Alfredo, ese comentario sobre las ikurriñas o es equívoco o está fuera de lugar.

Sise? Si vais al blog Eros lo veréis comentando como Marta. Si es que es de un cansino! (y soy culé, pero es cansino). O cansina?

Gracias. Los béticos vivimos tiempos difíciles y nos alimentamos de sueños, recuerdos e ilusiones.

No sabe qué placer ha sido leerlo esta mañana. ¡Y qué casualidad!

Sisé entérate que el mundo no empieza ni acaba en el Real Madrid que hay muchos más equipos y todos tenemos derecho a nuestros momentos de gloria aunque sen breves

Sr. Relaño, los pelos como tornillos de roscachapa. Chapeau.

Bien Felipe, alguien más denuncia al payaso que por no usar, no sabe usar ni un nick propio. Ha cogido a otro y lo ha copiado para que le pongan verde a ese,

Verdad, ¿Miguelito?

Me has hecho llorar, Alfredo. Yo nací en el 80 y no viví este partido, pero mi padre estuvo en el Calderón aquel día y me contó muchas veces algo parecido a tu relato. Decía que había cuatro del Athletic por cada bético. Hará en abril cuatro años que murió. Ya no veo casi nunca el Betis ni voy al campo, pero lo escucho por la radio y me acuerdo de él, de la forma en que perdía la compostura y soltaba tacos a los árbitros; él, que nunca faltó al respeto a nadie y que era la persona más educada y comedida que conocí jamás. Por cierto, que mi abuelo -su padre- había sido militar, y aunque tampoco le gustaba el fútbol, nunca encajó bien que mi padre fuese bético. Yo no sé cómo sienten las demás aficiones a sus equipos, pero en el campo del Betis he aprendido que el amor incondicional, aparte de en algunos animales, también se puede dar en las personas. Y cuando escucho una retransmisión en Barcelona, en Valencia, en el País Vasco, y de pronto se escuchan las voces de los béticos emigrantes, se me llenan los ojos de lágrimas. Gracias por acordarte del Betis, Alfredo. Y más ahora, cuando lo está pasando mal, cuando los béticos nunca lo dejaremos solo.

¡Mira que es cansino el Sise ese! Siempre igual con su misma monserga, aunque no venga a cuento de nada. Mucho criticar a Relaño, pero no se pierde ni uno de sus artículos.

Gracias por recordar uno de esos partidos que todo betico tiene guardado en su retina aunque naciese mucho despues del 77.

Al Betis siempre le hizo bastante bien los aires vascos, tanto en su unica liga como en esta copa.

Buena historia. Lástima que cuando habla del Madrid siempre nos oculte información y eso le haga perder credibilidad http://xurl.es/9ik46

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Memorias en Blanco y Negro

Sobre el blog

Este blog pretende rescatar la memoria vivida en el deporte.

Sobre el autor

Alfredo Relaño

es director de AS y antes de ello fue sucesivamente responsable de los deportes en El País, la SER y Canal +. No vio nacer el cine, como Alberti, pero sí llegó al mundo a tiempo de ver jugar a Di Stéfano y Kubala, escalar montañas a Bahamontes y ganar sus primeras carreras a Nieto. ¡Y ya no se morirá sin ver a España campeona del mundo de fútbol!

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal