Ideas para el Gobierno

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 08 may 2012

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Otra de las graves consecuencias de esta devastadora crisis sistémica es la crisis anémica de ideas alternativas a las fórmulas y recetas ya exploradas. La política formal, atrapada por la contabilidad, ha perdido creatividad. La parálisis se acentúa al ver cómo la prolongada medicina de recortes y austeridad no controla adecuadamente el déficit ni estimula la economía. Desconcertados, todos se interrogan: ¿Qué más podemos hacer? Los gobiernos se han quedado sin ideas y, sin ellas, se aferran al BOE. O piden ayuda.

Mario Monti, presidente del Gobierno de Italia, ha recurrido a la responsabilidad cívica colectiva para encontrar nuevas recetas. Sin complejos, y a medio camino entre la necesidad y una estudiada estrategia de comunicación para crear un compromiso social, ha presentado una iniciativa sugerente: Spending review. Una invitación a "todos los ciudadanos, para que, a través de un formulario por Internet, puedan sugerir, señalar un despilfarro, ayudando así a los técnicos a completar el trabajo de análisis de búsqueda de los gastos inútiles".

Esta iniciativa ayudará al recién nombrado comisario extraordinario para la reducción del gasto de la administración pública, Enrico Bondi (conocido en Italia por ser el salvador de causas perdidas como las quiebras del gigante petroquímico Montedison o del grupo alimentario Parmalat) a realizar el informe que se le ha encargado para ahorrar este año 4.200 millones de euros y evitar así la subida del IVA, del 21% al 23%, prevista para octubre.

Todavía es pronto para valorar estas iniciativas y sacar conclusiones, aunque la polémica formal y de fondo está servida. Y las reacciones no se han hecho esperar. El cómico Beppe Grillo, fundador del movimiento ciudadano Cinco Estrellas, y que este domingo en las elecciones administrativas ha cosechado otro éxito de la política bufa, escribió en su blog: "Tienen que recortar y no saben ni por donde empezar. Por eso se lo piden a las amas de casa". Los sindicatos han sido igual de duros, pero sin bromas: "un gobierno de técnicos que nombra a técnicos, después le pide a la población hacer el trabajo que deberían hacer ellos".

No es la primera vez que los gobiernos piden ayuda a la sociedad. Hacerlo no es debilidad, es síntoma de inteligencia y de una manera nueva de entender la responsabilidad pública. También puede ser, simplemente, un ejercicio instrumental de apariencia formal sin voluntad estratégica. En 2009, el gobernador Arnold Schwarzenegger lanzó un sitio web para usuarios de Twitter, My Idea for California, con el objetivo de compartir y hablar de sus ideas para hacer avanzar California. Arnold combinaba la excentricidad en la comunicación política con la inteligencia colectiva.

Mientras el Gobierno de Mariano Rajoy encuentra y pacta soluciones estructurales -y aplica una decidida opción por la transparencia y el Gobierno Abierto-, quizás se debería poner el acento en los datos y reconsiderar de nuevo el valor de los gastos marginales. Disponemos de tecnología y capacidad colectiva para ofrecer cálculos alternativos y nuevas ideas que puedan ser soluciones de goteo, basadas en pequeñas-grandes ideas que los usuarios-ciudadanos pueden aportar. Y también, especialmente, los servidores públicos de proximidad. Despreciar este potencial de minería de datos puede resultar torpe y pretencioso.

La política formal se ha quedado casi sin ideas. Y, sin ellas, no hay alternativas, sólo pura gestión. Hay quien esgrimirá: ¿No votamos a los políticos y políticas (y les pagamos) para que resuelvan los problemas? Sí, es cierto. Pero es un enfoque que resulta obsoleto, como lo es la creencia de que se puede gobernar sólo desde el gobierno. Se trata de un doble ejercicio de humildad política y de responsabilidad cívica.

Lo que debemos aprender todos, gobiernos y ciudadanía, es que ya no se puede gestionar lo público -en un contexto de crisis sistémica- de manera eficaz y eficiente, sin un esfuerzo colectivo que haga repensar los servicios públicos desde la práctica usuaria, redimensionando las estructuras y los dispositivos, con un impulso a la cultura social del procomún para hacer sostenible lo público. Y este esfuerzo colectivo debe empezar, también, en el Parlamento.

Hace años dimos un gran paso democrático al afirmar y aceptar que: “Hacienda somos todos”. Pero no salimos de ésta sólo con pagar los impuestos (aunque existe un debate muy importante e inaplazable sobre su actual formulación). El siguiente paso es: “El Gobierno somos todos”. No es idealismo lo que escribo. Es realismo. El que aplican ya las empresas más lúcidas.

Pensar juntos las soluciones, es el camino más rápido, más sostenible y más eficiente para encontrar aquellas que sean mejores.

Hay 29 Comentarios

Pensar juntos las soluciones, es el camino más rápido, más sostenible y más eficiente para encontrar aquellas que sean mejores. Es cierto, pero antes sería preciso disponer de un diagnóstioco de hechos y causas que han llevado a la situación actual, que permitiese su justa valoración y la depuración de responsabilidades. La falta de transparencia, los egoismos partidistas e individuales y la ausencia de verdadera democracia se oponen con fuerza a una búsqueda colectiva de soluciones.
Y como la vida no es solo economía, yo pediría ayuda a la filosofía, recomendando la lectura de Schopehauer, el filósofo que fue enterrado en vida por su ateismo, para conocer las limitaciones de nuestro sistema cognitivo y lo dolorosa y miserable que es la existencia humana.

Muy buen analisis y en verdad seria también parecido a aquel slogan del tardofranquismo de que " cuando un monte se quema algo suyo se quema", lo mismo nos pasa ahora con cada empresa que cierra de alguna manera todos perdemos. Es mas, igual que en periodo electoral nos inundan de papeles no seria mala idea solicitarnos por escrito nuestras ideas, si es que alguna tenemos, para mejorar nuestro déficit y ya propongo desde aquí que no se puede subvencionar ni promocionar un espectáculo tan poco edificante como la mal llamada "fiesta" nacional y que consiste en martirizar a un animal hasta su muerte agónica, y menos aun lo haga Vargas Llosa. Les recomiendo mas a Fernando Vallejo un colombiano amante de los animales. Y ya puestos me parece indecente que se gasten 1 millón de Euros en cuadros de Ex en el Congreso y otro mas para el Sr. Rato, mientras los comedores de Cáritas se llenan...

Sería la forma más realista de enfrentarse a las dificultades, una braimstorming ciudadana.
Pero el gran problema es que no les interesa cambiar. Cuando una empresa no funciona, la obligación de sus gestores es buscar el origen de los problemas y, si no tienen solución ─o es muy costosa─ hay que replantearse la empresa misma.
Por eso las ideas (algunas totalmente nefastas y sumamente perjudiciales para el país) sólo se canalizan para intentar mantener lo inmantenible. Y llegas a la conclusión que ellos prefieren hundirnos antes que perder sus propios privilegios.
Lo que tienen que hacer es exactamente lo mismo que piden ─con gritos y violencia─ a las fuerzas laborales. Ya no tenéis trabajo, tenéis que reciclaros, aprender otros oficios y arriesgar esfuerzo. Pero parece que el “genérico” es siempre para los mismos.
Son ellos los que padecen la gran enfermedad de que acusan a todos: se han vuelto comodones, se han acostumbrado a unos ingresos y no se han molestado en invertir y diversificar. Y es a ellos a los que más miedo les da el cambio.
Yo aún estoy intentando entender cosas como:
--por qué se ha cortado el grifo al desarrollo de las energías alternativas, claro que podríamos preguntárselo a Salgado, Aznar, Guindos, Solbes, Roca, y a muchísima otra gente que se esconde detrás de siglas como ACS, Acciona etc etc.
--por qué se tiene que crear un banco malo? Por qué no se sacaron al mercado las viviendas y los activos del ladrillo cuando surgió el problema?
--por qué los empresarios de este país no contemplan las pérdidas como algo lógico en el quehacer diario empresarial?

En fin… Spain… el país donde sólo es creativa la contabilidad

La solución es de lo mas elemental y lo hacen algunas tiendas de todo a 100.
"No admiten billetes de mas de 100 euros"
¿Te imaginas alguien con lo que hay que tener que dijera que los billetes de ese valor o superior, ya fabricados en si día con idea de ocultar, se dejaran de cambiar y por tanto perdieran todo su valor?
Tampoco estaría mal desmantelar paraisos fiscales y sacar las cuentas de los ladrones que se esconden en ellos.
A a ver si va a resultar que Hacienda no somos todos ....
Desde luego en España todo el mundo sabe que no, por mucho que quieran dar la imagen de que los terroristas son los que asustan a los mossos meneando contenedores donde acabaremos rebuscado todos para comer algo.

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Sobre el autor

es asesor de
comunicación y consultor político.
Profesor en los másters de comunicación
política de distintas universidades.
Autor, entre otros, de los libros: Políticas.
Mujeres protagonistas de un poder
diferenciado’ (2008), Filopolítica:
filosofía para la política (2011)
o La política vigilada (2011).
www.gutierrez-rubi.es

Sobre el blog

Hago mía esta cita: “Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.” James Baldwin

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