Sin reuniones, sin ruedas de prensa

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 26 mar 2013

Silencio

Mariano Rajoy ha impuesto su lógica, su código. Desde hace casi un mes no hay ruedas de prensa. El PP ha suspendido por tercera semana consecutiva la reunión del comité de dirección de los lunes en la calle Génova, que suele ir acompañada de la comparecencia ante los medios de comunicación. Desde que María Dolores de Cospedal atribuyó el finiquito de Bárcenas a una «indemnización en diferido en forma de simulación de salario», no ha habido más riesgos. Todo lo contrario. Rajoy ha elogiado y reforzado a Cospedal: «una mujer excepcional que nunca le dijo no», y ha evitado él mismo casi todos los contactos con la prensa.  El caso Bárcenas ha condicionado de tal manera la acción del PP que, por no atender a los medios, el partido no se reúne formalmente. Grave, preocupante y difícilmente justificable.

Esta estrategia no es nueva. Rajoy está convencido de que la opinión pública es voluble y se agota con facilidad. Y que, aunque no olvida, sí que pierde el interés por volátil e inconstante. Cree que los medios se fagocitan a sí mismos y que todas las lesiones políticas o reputacionales por el caso Bárcenas ya están descontadas en términos electorales. Además, sostiene que sin ocasiones (ruedas de prensa y preguntas) no hay espacio para las noticias (cuando pueden no ser favorables), o para los riesgos (cuando no está garantizado el control de daños). No cree en la comunicación como pedagogía, sino como recurso. No es una obligación (o una voluntad), es un trámite, casi un suplicio. Rajoy aplica una curiosa y particular estrategia de crisis: el silencio elocuente. No hay manual que lo sostenga. Pero él lo impone, fiel a su estilo y personalidad. O es fruto de la inseguridad, o de una osada seguridad sin fundamento.

El periodista Álex Grijelmo acaba de publicar un imprescindible y oportuno libro: La información del silencio. Cómo se miente contando hechos verdaderos. El autor cree que, hoy en día, «la principal manipulación informativa está en el silencio» y no en decir mentiras u ofrecer datos falsos. Y con el silencio hay que tener cuidado porque «tiende a llenarse de significado, es información».

Este es precisamente el riesgo −mucho peor que enfrentarse a la verdad− que asume Rajoy: que los demás supongamos, que interpretemos, que especulemos. Y, en esta tesitura, suponemos un secreto, interpretamos un chantaje, especulamos con un delito. Esta estrategia alimenta la antipolítica. Al no esclarecer los hechos, Rajoy comete un grave error que no se compensa con los beneficios del no-riesgo.

Nuestro sistema de representación ha perdido sus amortiguadores y sus zonas de distensión y seguridad. Hoy la percepción es cruda y ruda respecto a una posible situación sistémica de corrupción generalizada. Con su silencio, alimenta la especulación que no se decanta por la duda, sino por la sospecha. Sin credibilidad, y con la confianza exhausta para otorgar crédito adicional a la política, su silencio le protege (de momento) mientras destruye el suelo democrático. Sería mejor, para  los desafíos y la salud democrática de nuestro país, conocer la verdad que sospecharla. Este es el daño irreparable.

Rajoy puede haber hecho su apuesta definitiva en esta legislatura. Lo vimos, en parte, en el Debate del Estado de la Nación. El Presidente confía en el tiempo como remedio, como estrategia y como garantía. Ha sacado la calculadora y, aunque el bipartidismo muestra signos de agotamiento, confía en que, por muchas razones, su distancia con el partido de la oposición será superior a la distancia que le faltaría respecto a conseguir una cómoda mayoría parlamentaria. Este equilibrio sería suficiente para garantizarle la gobernabilidad por pura aritmética: es más fácil poner de acuerdo a dos o tres formaciones para un gobierno estable, que lo hagan cinco o seis (mínimo) que serían las que, hoy, necesitaría cualquier gobierno alternativo.

En estas circunstancias, el caso Bárcenas no es un problema (grave) −pensarán− si se cumplen dos condiciones: que no afecte directamente al Presidente y que el delito no sea corporativo. Decía el presidente George Washington, en su discurso de despedida hace más de doscientos años: «La mejor política siempre es la honradez». Rajoy puede sobrevivir políticamente… pero ¿a qué coste democrático? Tras este cálculo posibilista, la política se hunde en un pozo insondable. Y él no podrá zafarse de la máxima que presidía el despacho de otro presidente norteamericano, Harry S. Truman: «¡La responsabilidad final es mía!».

Hay 36 Comentarios

Un servidor ha coincidido hace poco en la visita cultural de un castillo medieval con un líder del PP. Muchos de los visitantes se acercaban al líder y le rendían pleitesía fervorosa totalmente ajena a los cuidados ético- políticos que muestra el sr. Gutiérrez-Rubí en su texto.El autor del artículo es un jánico ( por las dos caras) schopenhariano que escribe sobre su representación ( particular) de la política ( con comunicación veraz y democrática) y se olvida de la voluntad ( como lucha sin ética superpuesta) que tan fervientemente defienden los fervientes saludadores del líder del castillo. Escoger la apuesta política que el mismo autor describe en el penúltimo párrafo es también hacer política y si el autor me lo requiere, tambíén con su ética-política particular alejada de la representación de la política que describe el autor.

Con un par ....

"Rogelio" es un esperto en arousanos, como capitán de barco he trabajado cuatro años para " Motobarcas Arosa " y si hay alguna duda que miren mi " historial laboral " .

Si Feijóo era ya el único referente moral de la derecha, con un criterio lógico y humano, su pasado lo convierte no solo en un pendejo de Arousa y en un pringao del narcotráfico, sinó en la mayor traición al pueblo. " El que tuvo retuvo y guardó para la vejez " dice el refrán y si cuando tenía 38 añitos disfrutaba de vacaciones con el narco, " imaginaté ahora que ya es presidente de la Xunta. Rajoy a su lado es un pardillo.

Están en la mierda, solo les quedaba Feijóo, y también ha caido.

El silencio, el escamoteo, de Rajoy es insultante para muchos de nosotros y degradante para la democracia. Verdad. Y me gustaría que eso, además de sus incumplimientos constantes, su falta de responsabilidad, le condujera a la tumba política que se está ganando, pero sospecho que -aunque yo lo desee, y lo vea lógico- puede no pasar. Y es que hay otros poderes con los que no contamos, los de los mitos, que siguen ahí aunque parezcan ya ancestrales y caducos. No hay más que ver la exposición "Maestros del caos". El chamán, el jefe de la tribu, mantiene silencio y los demás acatan sus ordenes porque él es el único que sabe. Eso es lo que hay, es lo que piensan muchos de los que no leen periódicos ni tienen el menor interés por la actualidad política, ni histórica y que también van a votar. Eso también lo sabe Rajoy. El silencio le proteje de la exposición de la estupidez y la incompetencia.

El silencio de Rajoy no es consecuencia de una estrategía o un análisis, es fruto de un componente de su personalidad que no puede superar o disimular: el miedo. Ese miedo físico que afloraba en su rostro después del accidente del helicoptero en que viajaba, ese miedo escénico que le forzó a salirt del Congreso por el garage, huyendo de los periodistas, ese miedo ante los retos que pone de manifiesto el paseillo que hace, en todo similar al de los toreros, cuando entra en una sala amplia o cuando pasa revista a las tropas, ese miedo que le forzó a buscar la seguridad de una oposición. Su silencio no es nada inteligente. Es una muestra de su cobardía genética, que le fuerza a ausentarse tras adopatar decisiones traumáticas para la ciudadanía. En cinco palabras Rajoy es un político cobarde.

Hola, amigos. Está bien: de acuerdo en que los escraches no son manera de actuar. Pero pregunto: ¿cuál es mayor terrorismo, gritar a la puerta de la casa de un político o que el político le eche a uno de casa por desahucio? Los polítcos acusados de trampa, de cohecho, de prevaricaciones diversas, encuentran excusas, dan largas, amplían fechas, reciben prórrogas, etc. A muchos de los que echan de casa no les dan prórrogas, les echaron del trabajo para no disminuir los ingresos de los contratistas, banqueros y políticos. Rajoy se esconde, Cospedal se esconde, el poderoso señor BÁRCENAS se esconde. Y mientras tanto, los desahuciados, como diría la señorona del PP, "¡que se jodan!"

Hola, amigos. Como de costumbre, el análisis de Antoni es certero y profundo. El problema es que me parece demasiado elevado e insuficiente. Lo digo por la cita de Washington sobre la honradez como la mejor poítica. Desde luego que sí, pero por eso son palabras de un testamento, que después ningún albacea ha cumplido. Lógico: es pensamiento no acción política directa, que en este momento no es posible mientras no se convoquen elecciones, que es lo que habría que hacer, en mi opinión. Toda la estructura actual del montaje político hace agua por todos los costados. O por lo menos, por dos: el ejecutivo y el legislaltivo. El uno calla y el otro aplaude el silencio y en silencio. Me parece lógico: no se nombra la soga en casa del ahorcado. Y todos están sintiendo el rasponazo tan desagradable de la soga en su propio pescuezo.. O como decimos en Colombia, nadie quiere revolver el mierdero de BÁRCENAS, porque el olor es casi insoportable. Por mi parte, tengo dos gritos de combate, que repetiré, a la manera goebelsiana,mientras el juez RUZ trabaja:
¡ÁNIMO, SEÑOR JUEZ, FUENTEOVEJUNA ESTÁ CON USTED! Y el otro:
¡VIVA LA TERCERA REPÚBLICA ESPAÑOLA!

Pues yo sigo dando crédito a que "El que calla otorga"...
Para mi el silencio de Rajoy dice mucho más que si hiciera alguna declaración. He insisto, la oposición y el resto de partidos deben reunirse. Deben hablar, negociar, y unirse en sus objetivos para llevar al país a una verdadera democracia.
Si no lohacen ellos serán los culpables de que el ciudadano deje de confiar en las urnas, y en el actual sistema (si no lo ha hecho ya).

Silencio, a veces es lo mejor que pueden hacer, silencio.
Las hemerotecas les delatan, quizá sea esa la contaseña, no hablar para no meter más la pata. Andan un poco perdidos, por no decir mucho, dan palos de ciego, ya que no pueden justificar la política que se está aplicando. Deberíamos preguntar a la Sra. Merkel, seguramente tendrá mucha más información que el propio Rajoy. Los hilos se van moviendo, qué pena pasar a la historia como un muñeco de trapo guiado por Alemania, ésa que nos hizo un favor en tiempos revueltos con nuestros emigrantes viviendo en barracones y en la propia miseria, de eso sabe mucho Alemania, por lo tanto no nos debe asustar nada la política que se está llevando a cabo en toda Europa.

la critica al sistema instaurado antes que a la mayoria absoluta es el solaz que permite a rajoy dormir todavia mejor.


1- el dinero publico en el entramado judicial de la audiencia nacional es una de las "bichas" del pp.
2-la alternativa psoe-iu de andalucia es otra, alternativa que tratan de destrozar con el dinero publico de los eres.
rajoy puede dormir tranquilo con la enjundia de los criticos mediaticos que tiene.

Rajoy o cómo confiar en el paso del tiempo como medio para superar los conflictos, no porque se resuelvan sino porque se olvida que no se resuelven.

Compañeros comentaristas: ¿de verdad vamos a seguir hablando del gobierno?. Es como si esperáramos algo de eso...
Ese señor está ahí para que los suyos se queden con todo lo que puedan a precios de rebajas (pisos, sanidad, educación, bancos, cajas, etc). Y después pasará al olvido bien remunerado de aquellos a los que no les consta...

D. Mariano pasará a la historia como "Mr. Decretos", uno de ellos será el de reforma del art. 20 de la CE. No tendremos derecho a ser informados ni a recibir información veraz. En la reforma irá incluida la facultad del Gobierno de hacer ruedas de prensa en "diferido"....asi que ajo y muuuucha agua.
Cordial saludo y buenas vacances

Sr.Rubí: ,ás que "silecio elocuente", lo denominaria silencio vergonzante", pero bueno, son puntos de vista. De cualquier forma y por supuesto, particularmente, prefiero ese silencio a las constantes mentiras que hasta ahora nos daban cada lunes. De que losmedios se hagan eco de esas mentiras, mi opinion me la está forjando LLuis Bassets en su magnífico artículo.

Optar por el silencio, ante la avalancha de noticias de corrupción que se están prodigando en este país, es cuando menos, un desprecio total hacia el ciudadano. Pretender situarse por encima de las instituciones, es de individuos con muy poca convicción democrática. Ese el perfil del presidente del gobierno, y no la que nos pintan como una persona inteligente y dialogante. La degradación de la vida política en España, no se debe solamente a la actuación del PP, tambien tenemos que mirar para el otro partido (PSOE). La ineptitud, el clientelismo, la corrupción consentida, el despilfarro, .....han dado una mayoria parlamentaria, a otro partido, que no representa el perfil de una sociedad moderna y emprendedora. España vuelve a caer en errores pasados, sus gpbernantes no están a la altura de las circunstancias.

A mi me gustaria pensar que del ruido en la red saldria algo interesante pero me temo que el ruido sea solo ruido. El 'silencio' es mas eficaz que el ruido. Lo sabe bien Pedro Arriola, consejero aulico del PP y de Rajoy como antes lo fue de Aznar. El ha aconsejado el silencio y funciona. De nada valen amigo Antoni recurrir a la etica o a la democracia, la honradez (pobre Washinton), a la decencia, etc. etc. No va de eso, en politica nunca va de eso, y yo creo que afortunadamente. En economia aun menos. Las epistolas morales a Fabio son pateticas y solo conducen a la melancolia. Aqui hay elecciones y ganan unos y gobiernan, vuelve a haberlas y ganan los mismos y vuelven a gobernar, y,cuando pierden, pues gobiernan los otros y asi hasta que un dia, el dia de la fiesta, como decia Russell, el gallo que canta todos los dias cuando aparece el sol y viene el gallero y le da de comer, el gallero le retuerce el pescuezo y lo guisa en pepitoria, jajaja, no lo veran nuestros ojos, los de Marx tampoco lo vieron.

El humor negro y absurdo que practicaban Tip y Coll lo decía bien claro: " El que calla, Astorga". Ahora Rajoy tiene que ir a Francia a hablar con Hollande de Chipre y ver el partido de fútbol entre las dos selecciones. Pero antes han de dar una rueda de prensa en la que las preguntas ya se sabe cuales van a ser. Le pasó lo mismo con Merkel, todos le preguntaban por Bárcenas, a nadie le interesaba sobre lo que habían tratado, probablemente mucho más importante; sin embargo, a Rajoy no se le cae la cara de vergüenza no contestar, porque no contestará a lo que se le pregunte, delante de otro mandatario. Merkel se le quedaba mirando de reojo, lo mismo que hará Hollande. Pero bueno, ese es el juego de Rajoy. No hay ruedas de prensa en España, por lo tanto no se contesta nada sobre el caso Bárcenas y el caso PP, y sí hay ruedas de prensa en el extranjero, pero tampoco se contesta, por lo que el ridículo es doble y la vergüenza ajena más todavía.
Rajoy tiene una cosa clara y es que, según la estadísticas de este país, el que gobierna lo hace dos mandatos. Él cuenta con eso, además de que el PSOE con su terquedad le pone las elecciones a "güevo". El PP se puede equivocar lo que quiera, a lo largo de esta legislatura, que la siguiente seguirá gobernando.
Los silencios del PP, y de Rajoy en particular, son intencionados. Nos subestiman, ningunean a la sociedad, creen que no tienen por qué darnos explicaciones si al final de la carrera ellos llegan los primeros a las próximas elecciones. Democracia absolutista, se llama.

Silencio por parte del gobierno, pero de lo que hacen tenemos noticias a través de las distintas plataformas ciudadanas, a través de los sindicatos y de los jóvenes que van a buscar trabajo y les ponen delante los contratos de 12 horas declaradas pero les quieren hacer trabajar 20. Eso hacen… Fomentar la corrupción y la delincuencia Fiscal. Encuevarse para hacer leyes con las que conspirar contra la gente es propio de delincuentes. Tiene guasa que se denominen “populares”, nos pasen su mayoría constantemente por la cara, y su actual gobierno sea uno de los más impopulares que hemos tenido jamás en España.
Si no hay un Rey, una oposición, ni otros partidos dispuestos a parar semejante despropósito; las propias circunstancias darán argumentos a los ciudadanos para que piensen en otras alternativas.

Perdon... Quise decir: contratos de 12 horas, (cobrando 470 € mensuales), pero obligándoles a hacer 20 horas.

Silencio por parte del gobierno, pero de lo que hacen tenemos noticias a través de las distintas plataformas ciudadanas, a través de los sindicatos y de los jóvenes que van a buscar trabajo y les ponen delante los contratos de 12 horas declaradas pero les quieren hacer firmar 20. Eso hacen… Fomentar la corrupción y la delincuencia Fiscal. Encuevarse para hacer leyes con las que conspirar contra la gente es propio de delincuentes. Tiene guasa que se denominen “populares”, nos pasen su mayoría constantemente por la cara, y su actual gobierno sea uno de los más impopulares que hemos tenido jamás en España.
Si no hay un Rey, una oposición, ni otros partidos dispuestos a parar semejante despropósito; las propias circunstancias darán argumentos a los ciudadanos para que piensen en otras alternativas.

¿Y a mi que me importa todo esto, si yo vengo de patinar?

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Sobre el autor

es asesor de
comunicación y consultor político.
Profesor en los másters de comunicación
política de distintas universidades.
Autor, entre otros, de los libros: Políticas.
Mujeres protagonistas de un poder
diferenciado’ (2008), Filopolítica:
filosofía para la política (2011)
o La política vigilada (2011).
www.gutierrez-rubi.es

Sobre el blog

Hago mía esta cita: “Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.” James Baldwin

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