Partidos abiertos: datos, redes, debates, espacios

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 30 may 2013

La cuestión está abierta de par en par. ¿Pueden los actuales modelos de partido ser organizaciones capaces de atraer la energía transformadora que aflora en nuestra sociedad? La respuesta honesta… ruboriza. Incluso entre las personas más militantes, inscritas en partidos políticos, el día a día en su seno es cada vez menos atractivo, estimulante y creativo. Esta es la dramática realidad en muchos casos. La praxis política es el reflejo de la política.

La articulación de la participación y del compromiso cívico mediante la militancia y los partidos muestra señales más que evidentes de fatiga, de ineficiencia, de obsolescencia. No en todos los casos, evidentemente, pero hay una sintomatología bastante transversal. Parte de estos problemas radican en una devaluada y caduca Ley de Partidos que debe ser reformada y adecuada a una exigente y profunda revisión democrática. Diversas plataformas cívicas se han sumado al debate y la articulación de propuestas en los últimos días. La presión ciudadana para acelerar los cambios es creciente y consistente.

Son los propios militantes los que se muestran a menudo poco escuchados, o no tienen el tiempo de asistir a largas reuniones en las que en realidad no se les tiene en cuenta al tomar ninguna decisión. La sensación de formar parte de un decorado de apariencia democrática de culos de hierro y brazos de madera expulsa, de manera irremediable, a las personas más activas que se ofrecen y quieren participar. No será posible representar a una mayoría electoral para el cambio social si las sedes partidarias no representan ni tan solo a todos los que se sienten, en el pasado y en el presente, identificados con el partido.

La idea aterradora −y tan común− de que hay más «militantes fuera que dentro» es un reflejo de la incapacidad de la mayoría de los partidos de corte tradicional para acoger la diversidad y la pluralidad, aceptando −incluso− como un signo de fortaleza y no de debilidad la disidencia democrática. Esta fuerza centrífuga (que ha «quemado» a tanta gente para la causa de lo público), así como una evidente incapacidad para ser un ecosistema rico y dinámico para el activismo político, el debate y la elaboración de alternativas, está cuestionando muy seriamente el formato actual de los partidos. Solo el nombre de «militante» ya produce alergia (razonable) a quien entiende que la libertad es mejor nutriente que la obediencia para la política democrática.

Los partidos abiertos, confrontados a una idea cerrada, centralizada y jerarquizada, así como las nuevas expresiones de lo político que no desean transitar por el modelo de partido convencional, deben explorar −al menos− cuatro cambios organizativos: los datos, las redes, los debates y los espacios.

1. Datos abiertos. Transparencia radical. Una apuesta sin concesiones ni reservas por los datos abiertos (declaraciones de bienes y actividades de los cargos electos, responsabilidades y cargos, donaciones, agendas, presupuesto del partido, gastos e ingresos, etc.), que incluya también el conjunto de la actividad política y representativa de la organización. Esta accesibilidad total, acompañada de la apertura en los procesos en la toma de decisiones, y una consistente orientación a la comunicación permanente (streamimg por defecto), será clave para recuperar el nervio democrático en las organizaciones políticas. El partit obert (una experiencia innovadora de los socialistas de Barcelona) es un intento serio y sincero de cambio desde dentro, que va en esta dirección y que merece seguimiento y apoyo. Pero, como en todo, las formas serán también el fondo.  

2. Redes abiertas y accesibles. Adecuar el diseño del entorno digital de una organización política a la petición de la plataforma (es decir, adaptar los contenidos a la pantalla del usuario en cada momento) es algo más que una útil y práctica concepción de la funcionalidad en la comunicación digital. El responsive design es una respuesta técnica a una filosofía política: no se trata de pretender que los ciudadanos entiendan (comprendan y acepten) nuestra lógica organizativa, ni nuestros requerimientos técnicos, sino, justo al contrario. Los partidos abiertos se organizan en redes y pantallas que facilitan la socialización, no que la debilitan. La política móvil (la que se vive y se practica desde dispositivos móviles, redes sociales y pantallas múltiples) es el vestíbulo de entrada contemporáneo para la socialización y la politización. Ignorar esto es torpe y antiguo. Además de equivocado. Los ciberactivistas son ciudadanos empoderados de su conciencia y responsabilidad política a través de la tecnología, y no necesariamente cómodos sofactivistas, como a veces se  les pretende presentar.

3. Debates abiertos. Deliberación cualificada. La política crowd puede emerger con fuerza, especialmente, en partidos digitales. La calidad y eficiencia de las herramientas y tecnologías para la participación democrática en entornos abiertos y procesos compartidos es extraordinaria. Nada de caos. Todo lo contrario. Soluciones fáciles y cómodas para la cocreación, coparticipación y codecisión. Más democracia y más debate, no menos. No hay excusas, aunque haya retos y límites por superar. No seamos ingenuos. Plataformas de voto líquido (que permiten el voto clásico y el voto único transferible para clasificar opciones) que se completan con otras de debate y votación orientadas a la búsqueda de consensos. Pads de edición y control de versiones (como Pirate pad, Git Hub, DocuWiki), así como los wikis colaborativos, ofrecen alternativas seguras, confiables y cómodas a otras prácticas políticas basadas en la autoridad distribuida y no en la jerarquía centralizada. Los verdaderos cambios políticos empiezan en la mentalidad y la visión, y se hacen creíbles en la acción.

4. Espacios abiertos. Laboratorios para el coworking de la política. La transformación de los espacios orgánicos en infraestructuras de servicio público para la acción política es, seguramente, el reto cultural más importante que tienen hoy los partidos políticos. Pero transformar nuestras sedes políticas en productoras de actividad política y cultural es imprescindible si se quiere acoger, sin dirigismos, tutelas o paternalismos, el talento y la energía que transcurre en muchas dinámicas sociales que sienten alergia a lo orgánico y partidario. Y, también, si se quiere recuperar el talento expulsado, agotado, exhausto y aburrido de tanta liturgia política obsesionada con administrar el poder interno en lugar de socializar y politizar las ilusiones y compromisos de tantas y tantas personas que se alejaron decepcionadas de una praxis endógena y autista.

Hay 25 Comentarios

Buen post, muy interesante.

Hola, amigos. A mí me parecen muy buenas todas esas ideas sobre reforma de partidos y de la política. Le da a uno la esperanza de que se puede hacer una mejor política, que cumpla con los fines de sentido común de la política: organizar mejor los recursos del Estado para que se satisfagan las necesidades perentorias de la población, no la mayoría, sino toda la población. Mientras ese objetivo no se cumpla, la política no habrá logrado sus fines.
Pero me parece también que hay un problema más urgente y al que hay que ponerle toda la atención y echar toda la carne en el asador. Se trata de que los jueces hagan justicia pronta y cumplida en los casos que están dilucidando y de los cuales está bastante bien enterada la gente. Si esto falla, si los jucios quedan en algo así como lo del doctor de las transfusiones a los ciclistas para mejorarles los hematocritos (ah, ya me acordé: el doctor Eufemiano Fuentes), la desilusión y la desesparenza de la gente puede llegar a extremos insoportables. Lo más urgente es proteger a los jueces, todos, pero especialmente a los que llevan los casos de mayor repercusión pública, como el del caso Urdangarín y la infanta, y el del caso BÁRCENAS,el poderoso señor BÁRCENAS. Para que se defiendan de las presiones del partido gobernante y su gobierno, de los que se sientan perjudicados por sus fallos, etc. Esto es lo primero; lo demás irá viniendo y es bueno ese esfuerzo de los intelectuales para buscar los caminos más practicables de la nueva política.

Me ha gustado mucho tu post Antoni, porque además de enseñarme otro punto de vista sobre los partidos y la política, me ha dado la oportunidad de leer todas las otras opiniones vertidas en los comentarios, las cuales me parecen muy interesantes.
En contestación a tu pregunta y en mi humilde opinión, yo tampoco creo que los partidos sean capaces de representarnos de una manera eficaz hoy en día. Puede ser la Ley de partidos, la falta de voluntad de las personas que los componen, u otros motivos externos, que los hay.
Todos los puntos que redactas deberían ser el catecismo de nuestros representantes y sin embargo impera el secretismo, el oscurantismo y la falta de transparencia.
Y yo que pensaba que todo ello era debido a que no se confiaba en los ciudadanos para decidir, y mira por donde lo que pasa es que los ladrones, y delincuentes de guante blanco, se nos han colado por todas las rendijas que las leyes dejan abiertas para seguir medrando, como siempre han hecho, a costa del incauto. En este caso el pueblo español. Ya se han preocupado de aforarse lo suficiente para hacerse intocables, ya…
No creo que debamos rendirnos. La solución, si la hay, partirá del ciudadano y de nadie más.

En estos últimos tiempos se está cuestionando demasiado la pasividad de la ciudadanía ante la política que se ha llevado a cabo en las últimas décadas. Los argumentos se basan en que mientras vivíamos bien no nos importaba lo que los políticos hacían y deshacián. Con esta crisis ha aflorado la indignación del pueblo. Cierto es que, los partidos nunca han tenido voluntad de dar participación al ciudadano en sus cuentas, no les interesa el trasfondo del gasto público, sino algunos no se habrían enriquecido. Que la transparencia de los partidos y del propio gobierno esté detallada es una losa que pesa mucho. El pueblo ha sido y es demasiado paciente con la clase política. Ahora es tiempo de cambio y de exigir un nuevo rumbo en todas y cada una de las decisiones que tomen lo que se llaman asimismo salvadores de la patria, poniendo claridad y transparencia.

Mi difunta madre me decía que yo era excesivamente optimista, amigos muy cercanos y de largas conversaciones me tachaban de catastrofista, y la verdad, ni una cosa ni la otra, lo mío ha sido solo sentido común. Napoleón, señor que me cae fatal, dijo una gran verdad: " La historia se repite " Y con los datos demográficos, económicos, éticos, políticos y coyunturales en general que tenemos en estos momentos, estamos mucho más cerca de una catarsis histórica brutal de la que lo estuvieron los dinosaurios, los egipcios, el imperio otomano o la Europa de 1939. No solo los partidos, la democracia, las instituciones y los valores están obsoletos y muribundos, lo están hasta las ideas y los eruditos analistas políticos. !! Menuda la que nos viene encima !! Vivimos al borde del "colapso evolutivo", grado al que hasta ahora no había llegado la humanidad. Con mucha suerte un sistema distributivo de los bienes disponibles podría salvar al homo sapiens, pero como ya no somos sabios lo veo muy improbable. Yo recomendaría a los más instintosupervivientes cuatro opciones:
- El bunker del día después, al estilo yanqui en el jardín. ( Hipotecando el chalet para construirlo )
-El huerto autosuficiente con gallinas y cabras en la serranía de Corcojuelo para los más hippies.
- El budismo para los más resignados.
- Los campos de refugiados para el resto. ( Mientras subsista la Cruz Roja )
Lo que os aseguro es que lo que no va a ser una alternativa son "Los Partidos Políticos".

Me parece un artículo muy voluntarioso, bonista dirían algunos. Ya me gustaría que las cosas pudiesen ir un poco hacia aquí, pero la realidad es muy otra. No ya en los partidos, sino en las propias instituciones. Un ejemplo general es como se aprobó la reforma constitucional para priorizar el pago de las deudas bancarias del estado por encima de todas las cosas. Ejemplos concretos de caciquismo pueden verse todos los días a todos los niveles adminsitrativos, autonomías, municipios. Le recomiendo al articulista que participe como concejal en un municipio pequeño y verá lo que es que te hurten hasta la más mínima información desde el gobierno. Queda mucho trecho. El problema más que los partidos, las instituciones o las leyes son algunas de las personas que los rigen. Algunos piensan que el simple hecho de dar información crea opinión (primera manera de participar) y por lo tanto que la gente piense y aprenda y quiera participar. Conclusión: no darla. Herramientas no faltan, interés para practicarlas no sobra.

Hay, al menos un partido que ya tiene esos 4 principios básicos en su esquema de funcionamiento: EQUO

1,. Datos= transparencia absoluta, cuentas publicadas y un decálogo del cargo público.
2.- Redes= Trabajo en red, horizontalidad y una herramienta abierta a la ciudadanía para participar, tanto afiliadxs como simpatizantes: la equomunidad.org además de las redes sociales habituales.
3.- Debates= debate contínuo, grupos de trabajo, participación en numerosas plataformas ciudadanas,....
4.- Espacios= coworking, laboratorios de ideas, espacios de participación abiertos a la ciudadanía.

Gran exposición. Ahora queda la otra cara: solo son posibles partidos abiertos y democráticos si hay una sociedad, abierta, democrática, consciente de sus derechos y con ansia de perfeccionar la democracia, que no permita que políticos de pasado dudoso permanezcan en el poder ni dos minutos, que intente ser culta porque la cultura es un gran arma contra los abusos del poder, que sea solidaria porque la solidaridad es la verdadera arma de la sociedad civil que no es rica. Una mejor sociedad pasa por una seria autocrítica y por mover el culo todos. Todos somos políticos, estemos o no en los partidos. Actuamos en consecuencia y no nos dejemos tomar el pelo. Es necesario que nos movamos, que participemos en movimientos sociales, o en partidos que sí sean abiertos y democráticos, para exigir que lo sean, que defiendan los intereses comunes y bloquear a los que intentan aprovecharse del poder. La sociedad civil en conjunto debemos invadir a la sociedad política.

Excelente exposición.
Mi aporto:
1,. Datos= transparencia.
2.- Redes= Imprescindibles en la sociedad 2.0.
3.- Debates= a una, dos, tres bandas y sin tabúes.
4.- Espacios= amplios y sin barreras.

Todo ello llevará a rechazar frontalmente la actual Ley de partidos (que fue un corta/pega de la del 77, hecho para dar cobertura legal al tema del terrorismo , y que no tuvo en cuenta las actuales circunstancias de la sociedad).
Importante, también, relegar del diccionario de nuestra casta política el término COOPTACIÓN....que parece que es su dogma de fe.

Cordial saludo y buen fin de semana.

La clave reside en ABIERTO el adjetivo que acompaña los puntos que señalas. Inmejorables la contribución y las propuestas al debate endógeno y corporativista que se está dando en el seno de la "clase política". Gracias, socializamos enseguida el texto.

Los partidos políticos españoles son estructuras piramidales que se sustentan en una base que no tiene ni voz ni voto.
La frase que no dijo Alfonso Guerra: "El que se mueva no sale en la foto", es una realidad en los partidos españoles. Si un militante innovador, inteligente, capaz para el partido, quiere participar en el partido con sus resoluciones, saliendo primero elegido por una circunscripción, tiene que acostarse, en sentido figurado, con el jefe regional del partido para que éste le incluya en las listas. No es suficiente con que sea listo e inteligente o tenga tirón electoral, hay que hacerle la plancha al jefe. Mala cosa.
Beatriz Talegón se hizo famosa porque en famoso hotel de Lisboa o donde fuese, leyó la cartilla a todos los dirigentes internacionales del socialismo. Les increpó su "bon vivant", sus coches grandes esperando a la puerta, etc. Luego después, Talegón, empezó a salir en las televisiones por su atrevimiento, parecía que tenía sentido lo que decía. Pero hete aquí, que se le ocurrió decir, para llenar páginas de periódico que "Posiblemente detrás del 15-M está la derecha". Se jodió. ¿Quién va a votar, desde la izquierda, a esta mujer que parecía que era válida. Ya sé que un error lo comete cualquiera, pero no de ese calibre. Queda desbancada.
Mientras los dos grandes partidos estén ocupando sus escaños, año tras año, y la ley de partidos no se cambie porque ellos no lo quieren así, nada cambiará. Sólo una revolución de votos caídos podría alterar el sistema, pero ni aún así.
Las plataformas que estamos creando día tras día, no pueden presentarse a las elecciones porque no tienen vocación política. Quieren cambiar el sistema a uno mejor y más práctico, pero no pueden porque todo está atado y bien atado. Además, organizarse y presentarse a unas elecciones, como Beppo Grillo en Italia, aquí es muy costoso; tiene que haber un desencanto general, como ocurrió en Italia, para poder salir. Luego se ha demostrado que el tal Grillo es un inconformista radical. Tampoco es eso lo que se quiere. Esas posturas no hacen país.
Mucho me temo que tenemos bipartidismo para rato, aunque si el PSOE sigue por el camino de hoy, IU le comerá la tostada.

"La cuestión está abierta de par en par", así comienza un muy interesante artículo de Antoni Gutiérrez-Rubí, una frase que es un evidente desafío a sus habituales lectores, sean "en excedencia por prescripción médica" como yo, o, los que verdaderamente aportan razonamientos en función del contexto leído.
He leído como debe ser, con suma atención a Antoni y a pesar de coincidir en el fondo de todo lo que expresa (anglicismos incluidos), siento la necesidad de expresarle que sigo pensando, que todo, absolutamente todo lo nuevo que está por venir en las sociedades del siglo XXl y siguientes, si no se construye con unas bases intelectuales muy sólidas basadas en hechos indiscutibles, como ya lo afirmaba el maravilloso Parménides hace 2500 años!: "Lo que es, es", terminará todo en una gigantesca decepción.
Antoni, yo aprendí desde niño, aquellas frases que hoy, ya nadie menciona: "El saber es poder" y "El poder es hacer", que si las tomaras en cuenta, tal vez, nos explicarías el cómo se va a dirigir una sociedad donde, "Los verdaderos cambios políticos empiezan en la mentalidad y la visión, y se hacen creíbles en la acción.".
¿Cómo se harán creíbles y puestos en práctica esos cambios?
"The corruption" es intrínseca del hombre Antoni, ahora y desde los albores de la humanidad, en las nuevas sociedades que nos muestras y teniendo ya una instalada una "política crowd", está previsto, ¿cómo piensan combatirla?, o..... todavía "no toca"?
Cordial saludo
Ismael
p.d. lo de que el "PSC" es un partido "serio", ¿te lo crees de verdad?....hoy si, que "no toca", pero tengo a tu disposición, varios hechos indiscutibles, sobre ellos, que podrían ser motivo de que los usara en su programa " El Intermedio", el Gran Wyoming.

NOS DARÁN LA RAZÓN. Con diferencia de días han aparecido 2 plataformas que intenan lo mismo: promover una Ley de Partidos con soluciones para mejorar la democracia interna, representatividad y transparencia de los partidos. Además de buscar una articulación efectiva entre democracia directa y democracia participativa. Vistos su promotores y primeros firmantes, reunen músculo intelectual, técnico-jurídico y político más que suficiente para poner sobre la mesa una Ley de partidos más que buena.
Creo que el debate importante, siendo una buena ley importante, es cómo conseguir el movimiento. Como crear poder político capaz de producir un cambio. Supongo que, al ir a hablar con los partidos electorales/agencias de colocación les (nos) darán la razón, como siempre. Lo que no veo es que lleven al parlamento una ley que tenga un coste en parcelas de poder o un coste personal (si alguno de las filas inferiores de la pirámide jerárquica se atreviera a proponerlo).
LEGISLACIÓN EXTRAPARLAMENTARIA. Aún así, se debe desarrollar una ley buena, la mejor posible, clara, que se pueda explicar a los ciudadanos. Que comunique bien. ¿Para qué si, tratándose de una Ley Orgánica, no se puede buscar apoyos para una ILP?. Para pasar a la segunda etapa: dejarlos en evidencia y presionarlos. Sin eso, votaremos en las próximas generales lo mismo. O nos rebelaremos votando partidos (UPyD, IU) que, en lo interno, se parecen mucho. Sin un incentivo suficiente (en este caso negativo) nadie se moverá. Se trata de crear un impulso, de que resulte evidente que, en "La nueva transición", o estás dentro a tiempo, o te quedas fuera como defensor del "régimen". Aquí, nuevamente, veo que, entre las 2 plataformas hay acceso, más o menos directo, a prácticamente todo el mundo político. Y además están los 250 o 300 diputados desconocidos, esos que están ahí porque se han cuidado muy mucho de tener una opinión propia, distinta de la de su directiva. Deben saber que quien les paga son los ciudadanos.
CONVERGENCIA. Me parece muy importante que las plataformas se coordinen lo antes posible. Por lo de la manida sinergia y como señal de identidad: lo que ellos llevan 5 años sin poder (poner el interés general por encima del partidario/personal) ellos (nosotros) podemos. ¿Cómo se llamará el nuevo club?. Por supuesto: "La nueva transición". Hay que tomar posesión de esta marca

Estoy hasta cierto punto de acuerdo con lo que dice Enrique sobre los excesos pseudodemocráticos. En España se tiene la impresión de que democracia significa que la mayoría puede hacer lo que le de la gana, véase si no lo del PP en casi todos los frentes, como en su tiempo hizo un PSOE envalentonado. Pero ya que traemos a colación a Hamilton y los americanos, no confundamos sistemas de muy distinta representatividad. En el sistema anglosajón cada distrito tiene un representante (en lugar de elegir a los parlamentarios a nivel provincial). Ello hace que uno sepa quién es su representante y que los distritos electorales sean lo suficientemente pequeños como para que sea necesario un cierto contacto representante-representado. Ello hace que el poder del partido no sea total como en España, aunque el partido puede llegar a controlar la configuración de los distritos. Y, sobre todo, ello hace que un representante tenga que dar cuenta de sus votos, y no exista la disciplina total de partido, porque no tiene sentido que un parlamentario de Badajoz y uno de Vitoria, aunque sean del mismo partido, voten exactamente igual leyes que afectan a sus circunscriptiones de modo diferente. Esto ocurre más fácilmente cuando el sistema favorece circunscripciones provinciales con listas cerradas totalmente controladas por el partido. De modo que la disyuntiva no es entre democracia directa o representativa, sino que existen distintos tipos de representatividad.

El primer apartado del programa de Democracia y Punto (Partido X) es, precisamente, "transparencia en la gestión publica". Conviene leerlo.

Un saludo

"...La cuestión está abierta de par en par. ¿Pueden los actuales modelos de partido ser organizaciones capaces de atraer la energía transformadora que aflora en nuestra sociedad? La respuesta honesta… ruboriza..."

Antoni, excelente y en ambos lados del atlántico...no solamente en España...

¿Sería posible cambiar la percepción negativa que se tiene actualmente de los políticos?

La reforma estructural de los partidos políticos que propiciara un mayor y mejor acceso de los ciudadanos en general y de los militantes de base en particular , sería un principio, pero para que resultara verdaderamente efectiva debería venir acompañada de otras: revisar la condición de aforados de los numerosos políticos ( son muchos , muchísmos los que la disfrutan ) y reducirla a los presidentes las altas instituciones (Gobiernos central y autonómicos, Congreso, Senado, Consejo General del Poder Judicial y la Corona); modificar los procesos judiciales para agilizarlos y así evitar que se "diluyan " en el tiempo y se resuelvan cuando nadie se acuerda ya de ellos, una ley de transparencia que mostrará realmente todos los aspectos ahora opacos... y muchísimas más medidas que necesitarían de un amplio consenso social y político.

En estos momentos tan difíciles con unas cifras de paro insufribles y muchas personas en situación desesperada, la reforma de estas trasnochadas instituciones se hace más necesaria que nunca, pero debe hacerse sin las precipitaciones que la situación exige.
Para empezar y como muestra de buena voluntad, bastaría con que los partidos políticos incluyeran en sus estatutos una claúsula de obligado cumplimiento "tener vergüenza". (el espectáculo que han dado los parlamentarios andaluces en cuanto a la subida de dietas ha sido bochonorso y de una gran inmoralidad, así mal empezamos).

Comentando lo que dice Enrique (segundo comentario), opinión que al menos yo no solo recibo no recibo mal sino que sorprende agradablemente, creo que habría que situar un punto en el que, rechazando la democracia directa como forma de organización social, si que los sistemas de democracia representativa debe encontrar vias de evolución hacia una mayor participación. Y me parece interesante la reflexión que ha hecho A.Guerra sobre primarias, lideres, etc, en el sentido de que, en la realidad, fomentan caudillismos, lealtades personales, lobbys, favores, apoyos a pagar.... es decir, todo lo contrario de lo que pretende la democracia. Pero no deja de ser cierto que, en el actual estado de cosas, el estado ni siquiera solo sea anímico de 'no puedo participar', debiera provocar procesos de modificación de como funciona la articulación politica y sus principales actores, los partidos. Quizás fuera interesante recordar a Maragall, uno de los primeros en decir eso de ' esto de los partidos no funciona, no sirve para lo que tiene que servir'.

Lo curioso de todos es que en nuestra democracia ¿representativa? los partidos políticos no la siguen. Si el clientismo y el amiguismo proliferan la cacicada se asienta y más cuanto más bajo del organigrama se trate. La participación ciudadana no interesa, si así fuera no se incumplirían los programas electorales y de aceptar el Gobierno Abierto, éstos (los programas) y las propuestas deberían tener carácter contratual y limitaría poder de decisión política ¿Creen que lo van a consentir? La renovación pasa por una reeducación democrática de la clase política...habrá que comentarselo a WERT.

Querido Antoni, hoy no puedo estar mas en desacuerdo.Y, aunque se que mi opinion sobre el tema no sera bien recibida en este mundo de opinadores sobre todo lo divino y lo humano, brevemente voy a decir algo. Pretender que los partidos funcionen "democraticamente" es una vanalidad innecesaria. Por definicion los partidos son el principalinstrumento de participacion en un sistema politico democratico pero la democracia en su seno es imposible y, ademas, innecesaria. Y no lo digo yo, lo dice la teoria politica. La democracia directa no los necesita y en la deocracia representativa que ideo Hamilton en los EEUU y que luego se fue difundiendo en multiples versiones por el mundo, resulta imposible, ademas es innecesaria y probablemente, de darse, seria contraproducente. Con la aparicion de internet y las redes existe la com,prensible aspiracion a sustituir la democracia representativa por la directa. Es un debate. Para mi esta claro que la democracia representativa es una formula mucho mas eficaz y "democratica" que la democracia directa. La democracia directa es sencillamente inutil desde un punto de vista politico, si se exceptua el que alguna iniciativa se pueda someter a consulta directa. Los programas de gobierno son imposibles en la democracia directa que puede acabar en las antipodas de la democracia. Vease el caso de Marinaleda, en donde el alcalde es en realidad un pequeño dictadorzuelo producto de la democracia directa. Un saludo

Hoy he pegado un repaso a los estatutos del PSOE. El único calificativo que me merece como organización es el de "ortopédica". Con un aparato así una necesidad social tarda años en ser percibida por los órganos ejecutivos allá en la lejana "Aparatoria"
http://www.jesarribas.blogspot.com.es/

Muy pertinente, Antoni, porque tienes toda la razón, los popes, popillos y popetes de tanta organización política, es que te echan pa' tras, cuanto más lejos, mejor. Y no lo asumen, ni los jóvenes. Ahí están las juventudes del pp diciendo que ellos prefieren trabajar a protestar (ni me molesto en saber su nombre) y la "joven socialista rebelde" Beatriz Talegón insinuando que la derecha está detrás del 15M. Todo responde a una mentalidad tan mezquina, tan obsoleta, tan pasada de rosca, que llega a ser obscena (ofensivo, torpe, ofensivo al pudor)

Es necesaria una gran confianza y ambición en el poder de cambiar las cosas, y una gran apuesta por parte de los ciudadanos para que los cambios que propones sean factibles. Al final son y serán los hechos los que nos hacen y hagan ir hacia adelante. Sin una actitud proactiva hacia una idea del progreso verdaderamente democrática no avanzaremos.
Saludos.
http://troyapalimpsesto.blogspot.com.es/2013/05/cadaveres-politicos-y-economicos.html

Hay axiomas de aplicación general que nadie discute, .. por ejemplo:

• De la cantidad sale la calidad.
• La competencia favorece la excelencia.
• Los resultados obtenidos suelen ser proporcionales a los recursos disponibles.

Si a esto unimos refranes como:

• De donde no hay no se puede sacar.
• No se pueden pedir peras al olmo.

…. tendremos una base sólida para explicar desde los extraordinarios y sostenibles logros de nuestros tenistas, o de nuestros corredores de motos; así como los pobres resultados en badminton, tiro con arco …… o en política.
Ciertos países, de mayor y también de mucho menor potencial económico y demográfico que España, invierten continuamente en estructuras, organización y planificación deportiva con gran éxito. Es fácil pensar en EEUU, país que aúna cantidad, estructuras y recursos, pero yo prefiero pensar en otros como Polonia, Noruega, o Canadá.
El fomento real del deporte se sustenta, primero que nada, en aceptar su valor pedagógico y su impacto evidente en la salud. A partir de ahí se le otorga el lugar que merece en los calendarios escolares y en los presupuestos generales del estado no solo invirtiendo en infraestructuras sino publicitando los beneficios de la práctica deportiva a cualquier edad. Inevitablemente, todo ello acaba sustanciándose en la proliferación de estrellas del deporte, pero también asentando un cierto estilo de vida, de una cultura del esfuerzo.
Pero aquí somos más de Plan ADO, que consiste en financiar abundantemente el talento emergido (no el emergente o el potencial) para lucir puntualmente en ciertas citas, y aun así a veces funciona …. Como en el equipo femenino de hockey hierba (800 licencias) que ganó al de Australia (400.000 licencias) la final olímpica en el 92. También somos de dejar lo de la cultura del esfuerzo a un tipo estrafalario como Wert,. y su particular teoría de que el talento sale de la escasez. Y desde luego somos más de vinitos, caña y botellón que de gimnasio …. Opciones esas publicitadas incluso por ex portavoces, ex presidentes de gobierno y no pocos de sus herederos.
Todo lo dicho podría aplicarse perfectamente a la actividad política, porque debe haber centenares, si no miles, más activos, creativos y prolíficos que Mariano Rajoy, mas ecuánimes que Dolores de Cospedal, menos cínicos que González Pons. Seguro que hay por levante multitud de personas más preparadas y honestas que aquellos que han convertido la Comunidad en un pudridero. Llevamos 30 años viendo las mismas caras, escuchando los mismos insultos y reciclando eslóganes. 30 años de sueldos, dietas, sobresueldos, comisiones, puertas giratorias, coches oficiales, vestuario gratis, eventos “casi” y copas a mitad de precio. Un chollo al que nuestros políticos de siempre se aferran como garrapatas, un encastre al que dedican buena parte de su tiempo y recursos (que son los nuestros). Y lo peor, una numerosa grey ansiosa de recoger el testigo …. para mantener el statu quo.
Razones de peso para no esperar de nuestros actuales dirigentes apertura alguna que favorezca la participación y el compromiso. De ahí que cualquier discrepancia ciudadana sea objeto de las iras del delegado gubernamental de turno. Por eso han convertido a la política en un siniestro club de campo con los antidisturbios restringiendo el acceso. Y por eso se nos presenta a Rajoy, o Rubalcaba, algunos ¡incluso a Aznar! como apuestas de futuro. Es como si eligiéramos para representarnos en Río 2016 a Mariano Haro para la prueba de maratón. Decía días atrás Alfonso Guerra que los indignados deben acercarse a los partidos políticos para transformar la sociedad, para renovar los propios partidos. Y lo dice alguien que a los 73 años pretende mantenerse como guardián de la ortodoxia, como lo dice Esperanza Aguirre cuando sienta cátedra sobre la temporalidad de la actividad política desde el atalaya de sus 30 años de “no otra cosa”. Cierto que las nuevas tecnologías favorecen la participación, pero no menos cierto es que los hechos demuestran que los partidos, a pesar de discursos cosméticos, no dudan en combatirla ferozmente a golpe de BOE, unánimemente. ¿Por qué? Porque la política se ha convertido en si misma en un sector económico, y porque es el único ecosistema donde la mayoría de nuestra clase política actual puede prosperar. No es nuevo, ya ha pasado antes y siempre termina, y termina mal, …. Pero aun estamos lejos de eso. ¿Cuántos suicidios son necesarios para derogar un ley hipotecaria medieval?, ¿Cuántos corruptos deben aflorar para modificar la ley de partidos y ajustar el código penal? ¿Cuántas familias deberán hundirse para que un banquero vaya a la cárcel por el timo de las preferentes?, ¿Cuántos derechos deben eliminar para que personas como yo no nos contentemos con volcar en blogs como éste nuestra desolación?

Gracias, Antoni. Aun hay gente que se da cuenta de todo estas cosas y mas.
Q tendra q pasar para q la indignacion generalizada de paso a pedagogos con carisma q sean capaces de entusiasmar de nuevo a los espanoles para cambiar las reglas, q haya mas control, eficiencia y q el voto de los diputados sea libre y representativo de lo q le pidieron sus electores (es un manadato q le concedieron con su sufragio)?
Sempre tant encertat, mesurat i didàctic. Es un plaer llegir propostes pertinents u estructurades en un pais q viu en la inopia, orfan de memoria i de escrupuls.

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Sobre el autor

es asesor de
comunicación y consultor político.
Profesor en los másters de comunicación
política de distintas universidades.
Autor, entre otros, de los libros: Políticas.
Mujeres protagonistas de un poder
diferenciado’ (2008), Filopolítica:
filosofía para la política (2011)
o La política vigilada (2011).
www.gutierrez-rubi.es

Sobre el blog

Hago mía esta cita: “Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.” James Baldwin

El País

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